Después de un millón de años regrese! u.u Perdón! Si lo sé, mátenme por haberlos hecho esperar mucho...pero verán, tengo una excusa perfecta (bueno, no tanto :/) Me quitaron el internet, cero puf! se fue! Ahora he estado escribiendo pero usando el internet inalambrico de la ciudad ¬¬ (leentooo!) y por algo, no se puede abrir esta página, por "seguridad" o algo así f*ck! Pero bueno... lamento decirles que esta ahora vengo a un ciber... iba a hacer la tarea pero bueno 8) aproveché...pero malas noticias, tendrán que esperar el siguiente cap. para cuando volva a vernir...pero trataré de que sea rápido :)

Muchas gracias a todos los que estuvieron esperando...y a los que ya se les había olvidado... Pues... También! :D Lamento haberlos hecho sufrir con el anterior capítulo, pero ahora mas o menos se resuelve... Y bueno REVIEWS DE BIENVENIDA U OTROS DE REGAÑOS u.u

Si tienen dudas o no me creen, entren a mi blog :D información de mi ausencia y otras historias ;)

www. zerobackstage. blogspot. com

LEAAAN!


— Al menos que… Elijas a quien quieres salvar—rió mirándome esperando mi reacción, los demás sonrieron también como si todo esto fuera muy divertido. Pero no entendía a lo que se refería Aro, lo miré — ¿Quién vive y quien muere? Es tu decisión Bella—murmuró dando algunos pasos atrás y apartándose para dejarme ver a Edward y a Renesmee.

Los miré incrédula y con terror a flor de piel. ¿Elegir entre ellos dos?... Lo que pensé que jamás haría ahora me lo estaban pidiendo ¡¿Pero cómo? ¿Vivir o morir? ¿Edward o Renesmee? ¡¿Mi esposo o mi hija?


La mejor decisión


Sentí como se desgarraba lentamente el lugar en donde debía estar mi corazón, si todavía hubiera sido humana estaba más que claro que me habría desmayado o entrado en estado de shock. Tenía ganas de llorar a más no poder, sacarme toda esta impotencia de querer asesinar a los Vulturis y escapar de este lugar, pero no podía, si cometía algún movimiento agresivo estaba segura que me matarían y lo harían también con Edward y Renesmee, no teníamos oportunidad alguna para ganarles, solo éramos tres contra ¿Cuántos? Treinta y dos o hasta más, aparte que hablamos de vampiros antiguos, experimentados con siglos de práctica, jamás lograríamos escapar.

No podía permitir que la vida de ellos acabara así, por mi culpa…yo era quien había decidido irnos de viaje, escapar de mi debilidad… ¡Siempre tan débil!...Así que con toda la fuerza que tuve, me mantuve estática, sin respirar siquiera, como una estatua, fría y calculadora…pensando que hacer.

— No puedo hacer eso—solté en hilo de voz.

— Tienes que hacerlo, Bella. Si es que no quieres que todos mueran—Aro continuaba moviendo sus manos mientras me miraba, como si estuviera analizándome… No contesté, ni siquiera quería mirarlo. ¿Por qué era tan cruel?

— No puedo—volví a susurrar casi inaudiblemente, cerrando los ojos con fuerza y apretando mis puños con ira.

— Puedes decidir… ¡Es fácil! Di un nombre, alguno de ellos—lo miré con la mirada desorbitada y seguí por contemplar a Edward, él me miraba preocupado, sus ojos me insistían algo que yo no entendía. Lo miré con mayor detenimiento, su rostro perfecto, tan suave e irreal se movía de arriba a abajo casi de manera imprescindible, sus ojos brillaban con un opaco destello indicando que me querían decir algo… entrecerré mis parpados para enfocarlo, mi vista bajo a sus labios, tan rojos e irresistibles se movieron de repente, muy lento pero no producía sonido.

Me concentré en su movimiento para leer sus labios… "Sal-va-a-Renes-mee" Lo miré aterrorizada y rápidamente negué con la cabeza ¡Edward estaba loco si pensaba que lo dejaría aquí!

Gruñó por lo bajo y me miró duramente "¡Haz-lo!" Volví a negar con la cabeza decidida ¿Por qué me pedía eso? Sabía que no podía dejarlo, lo amaba demasiado para verlo morir… no podría vivir sin él…

— Sigo esperando… Esta opción no durara mucho tiempo. Decide ahora—Aro trató de sonar amable pero un toque de irritabilidad se asomó por su voz. Rechiné los dientes mientras atraía mis manos hacia mi cabello, agarrándolo con suma fuerza negando una y otra vez.

— ¡No puedo hacerlo! ¡¿Cómo elegir entre mi esposo y mi hija? No puedo, no, no, no—insistía con más desesperación, tratando al mismo tiempo de calmarme.

—Bella…—volvió a gruñir Edward luego miró a Aro— Si alguien tendrá que morir aquí, seré yo—

— ¡NO! ¡Claro que no! —grité contradiciéndolo.

— Así debe ser Bella, entiéndelo—suplicó con semblante adolorido y yo seguía negando.

— Lamento interrumpirlos en su discusión. Pero la que tiene la última palabra aquí es Bella, no tu Edward—inquirió inocente Aro. Me miró insistente y habló de nuevo de manera lenta— Solo elije ¿Quién muere? ¿A quién quieres menos? —

— ¿A quién quiero menos?—susurré irónica, ni yo misma podría contestar eso. Alcé la vista y observé de nuevo a Edward, mi amor… luego a Renesmee… adorada hija. Un nudo se formó en mi garganta impidiéndome hablar.

— La relación con la pequeña es más fuerte—habló Marco con tono indiferente. La mayoría lo miró curioso, incluso yo.

— Entonces, será Edward quien muera—chasqueó sus dedos y le mandó una mirada deductiva a Félix, tomo paso en cámara lenta.

Los enormes brazos de Félix, se alzaron para tomar la cabeza de Edward, esté ni siquiera hizo intento de zafarse o correr, solo cerró los ojos mientras murmuraba un "Te amo". Yo lo miré tan inconsciente de lo que sucedía que no dije nada ni me moví, pero cuando me di cuenta que lo que estaba pasando que no era ningún sueño ni nada imaginativo, reaccioné cuando escuché el grito de Renesmee seguido con una torrente de lagrimas que bañaban sus mejillas.

De pronto, sentí algo en mi interior quemarse, una energía tan fuerte y poderosa recorrer por completo mi cuerpo y haciendo que me tensara sin pensarlo, una enorme concentración se acumulaba en mí, respiré hondo y mis extremidades se sintieron fuertes cuando grité.

— ¡NNOOOO! ¡DEJENLOO! —grité con todas las fuerzas que tuve y cuando lo hice, sentí como la misteriosa energía abandonaba mi cuerpo de modo rápido y concisa. Esa energía cargada de miedo y desesperación golpeó físicamente a todos los habitantes de la sala, solo fui consciente cuando los Vulturis fueron empujados con esa "onda" de potencia haciendo que retrocedieran dos pasos.

Un leve cansancio consumió mi cuerpo, me debilité… ¿Pero cómo diablos había hecho eso? Todos me mirados incrédulos y sumamente sorprendidos, hasta había hecho que Félix se detuviera en su acción.

Unos segundos de silencio consumieron el lugar, hasta que la risa estridente de Aro la interrumpió.

— ¡Fantástico! Absolutamente sorprendente—seguía riendo con las manos cerca de su boca, me miraba con ese extraño brillo de interés sobre este nuevo "poder"…Aunque yo no entendía nada de lo que había pasado— Es maravilloso…—

— Maestro, creo que es conveniente que sigamos en donde nos quedamos—interrumpió Jane mirándome mal con esos ojos borgoña.

— ¡Oh! Es cierto querida…—recordó sin apartar su vista de mí, pero ahora parecía estar probándome, como si quiera saber de lo que sería capaz— Al parecer no quieres que Edward muera… Entonces… ¿Será tu amada hija? —la señaló mientras Demetri hacia el mismo ademán para sostener la pequeña cabeza de Renesmee en sus manos.

— ¡NOO!—Volví a gritar pero esta vez con furia, y esa energía no salió— ¡NO TE ATREVAS A TOCARLA! ¡DEJALAA! —le gruñí con ira incontenible con la mirada amenazante sobre Demetri, miré como su rostro se sorprendía de nuevo y incluso percibí ¿miedo?... Sabía que ahora mismo parecía una verdadera vampiresa con todo y su temible presencia.

Demetri dudaba en soltar a mi hija, miraba una y otra vez a Aro y a mí. Le gruñí una vez más y le enseñe mis dientes. Este abrió un poco más los ojos pero se concentró en mantenerse firme.

— Te dije… que la soltaras… ¡AHORA MISMO! —mascullé con rabia, solo quería que la dejara en paz, no quería ver la expresión de miedo en el rostro de mi pequeña… ¿O tal vez yo era la que lo provocaba?

Demetri sin más que decir, la soltó pero se mantuvo detrás de ella. Al verlo, suspiré y me envaré tratado de relajarme. Miré a Renesmee y le sonreí como disculpa, ella asintió comprendiendo.

— Si en verdad quieres saber a quién quiero menos… Bien, entonces te lo diré—murmuré cabizbaja, ocultando mi rostro con mi cabello mirando mis pies.

— Eso hemos estado esperando—habló Cayo moviéndose un poco de su asiento.

— Dilo— siguió Marco.

— Estamos muy emocionados por tu respuesta— ese fue Aro.

— Ya era hora, deseo desmembrar ya a alguien—murmuró una aguda voz tan baja, sentí el poder de Jane atacándome, sin resultado.

— Ahora o nunca—susurró Aro. Alcé la vista decida y muy segura, esto era lo mejor…sabia que esta era la mejor decisión.

— A la persona que menos quiero es…—pausé para ver los rostros curiosos y otros divertidos— A mí…—miré al líder y di un paso hacia él haciendo que todos se pusieran defensivos menos él— No me pidas que elija entre ellos porque no obtendrás una respuesta mía, pero si realmente quieres saber a quién menos más de nosotros y a quien sería capaz de sacrificar para salvarlos, esa seré yo… Haz lo que quieras conmigo, secuéstrame, tortúrame o mátame ¡No me importa! Solo quiero que a ellos los dejes irse, yo me quedaré aquí y tu harás lo que te plazca, pero solo a mí, ni a Edward ni mucho menos a Renesmee—hablé tan segura y sincera que el mismo Aro se sorprendió un poco de mis palabras, pero antes de que pudiera seguir alguien me interrumpió.

— ¡NOO BELLA! ¡NO LO HAGAS! ¡QUE ME MATEN A MÍ MALDICIÓN, VETE CON RENESMEE Y CUIDALA! —Edward gritando intentó correr hacia mí pero los brazos de Félix lo retuvieron junto con el poder de Jane, cuando lo vi retorciéndose del dolor un segundo después puse a funcionar mi escudo, estiré esa capa elástica así cubriendo a Edward y Renesmee de cualquier ataque mental.

Jane gruñó frustrada y me fulminó con la mirada.

— ¡Entonces está decidido! Bella se queda y ustedes puedes irse—comentó alegre Aro mientras se quitaba del camino para que llevaran a la salida a Edward y Renesmee, parecía que eso había planeado desde primer momento. Mientras los guardias forzaban a llevárselos, Edward seguía sacudiéndose negándose a cooperar.

— ¡NO! ¡NO! ¡NO! Bella, por favor escúchame. No hagas esto, Renesmee te necesita, yo ya viví demasiado tiempo, es tu turno junto con nuestra hija, piensa en ella por favor—sus palabras me dolían pero aun más pensar hacer lo que quería Edward. Simplemente no era tan fuerte como él, no podría soportar su ausencia, no podía antes y tampoco podre hacerlo ahora.

Tenía enormes ganas de llorar y lanzarme a él, besarlo como nunca lo había hecho y decirle de nuevo y sin cesar que lo amaba. Pero tenía que dejarlo ir… por su bien y el de mi hija.

— Tengo que hacerlo Edward… cuida mucho a Renesmee, por favor—suspiré mirando a Renesmee, que avanzaba lentamente como si tampoco quisiera irse. Me miraba con lágrimas en los ojos, sollocé al verla y me agaché un poco para verla a los ojos cuando paso a mi lado.

— Cariño, cuida mucho a tu papi ¿Está bien? No permitas que haga locuras y no olvides que te amo—traté de controlarme para que no viera que sufría por no volver a verla.

— Esta bien mamá, yo también te amo—su dulce voz, jamás la olvidaría. Escuché sus latidos y quise abrazarla, sentir de nuevo el calor de su piel que la hacía tan especial, pero Demetri avanzó con rapidez quitándola de mi alcance. Un sollozo escapó de mis labios mientras que mis manos traban de apaciguar el dolor de mi pecho.

— ¡BELLA! Yo me quedo aquí, tu sal. Te lo suplico, no podre vivir sin ti—parecía que quería llorar, no lo soporté, desvié la mirada y cerré los ojos con fuerza junto con mis puños. Sabía que me odiaría por la decisión que había tomado, pero era la mejor.

— Eres fuerte… lo lograras—lo miré una vez más de frente antes de que se lo llevaran Félix junto con Alec fuera de la sala—No hagas que esto sea en vano… Te amo Edward—

— ¡NO BELLA! —Se sacudió aun más y alcanzó a desatarse de uno de los brazos de Félix, corrió hacia mí pero volvieron a sujetarlo, Edward estiró su brazo y yo el mío, un pequeño toque de nuestros dedos fui el último contacto que tuvimos— ¡TE AMO BELLA! Te amo…—su voz se rompió mientras cerraban la puerta detrás de él.

El tormentoso dolor que sentía en mí ser, no podía compararse con la mordida que había recibido de parte de James, ni siquiera con el parto que tuve con Renesmee, ni tampoco con el horrible dolor de mi trasformación, esto era diferente, era constante y no había final, no había alivio.

Mis piernas no soportaron la presión y perdieron fuerzas haciendo que me desplomara… yacía ahí…tirada en el suelo todavía escuchando los gritos histéricos de Edward pidiendo que lo soltaran, gritándome que cambiara de opinión… pero ya era demasiado tarde.

Sollocé demasiado y con fuerza suplicando que una lágrima acariciara mi mejilla, pero no ocurriría, nunca más. Rasgueé el piso con mis dedos, haciendo que estos se cuartearan por mi fuerza. Tanto dolor emocional me hacía perder los estribos y pensar sin claridad.

Pero por lo menos un consuelo me quedaba, Edward y Renesmee estarían bien, a salvo… Lo estarían ¿Cierto?

Una repentina desconfianza me abrumó, me levanté en medio segundo y miré a Aro que mantenía una sonrisa.

— ¿Quiero saber si están bien? Espero que no los hayan lastimado—mascullé con rencor.

— Como desees Bella… ¿Por qué no le llamas a su teléfono?—me sugirió con alegría. Me tomó por sorpresa su respuesta, saqué con desespero mi teléfono de mi bolsillo y marqué el numero de Edward, solo esperaba que no fuera una broma y que Jane lo tuviera todavía.

En el medio de un timbrazo, contestó aliviado y ansioso.

— ¡Bella! Por dios ¡¿Estás bien? —más allá de su voz sonó Renesmee con un "¿Es mami?"

Cuando iba a contestar, sentí que alguien me quitaba el teléfono con habilidad en un solo movimiento… la miré furiosa, era Jane con una divertida sonrisa.

— Ahora ya sabes que siguen con vida—habló apretando mi teléfono haciéndolo pedazos y dejando los rastros en el piso.

La furia volvió a consumirme mientras pensaba en muchas formas de matarla y arrancar su cabeza sin que me mataran primero… un dulce venganza sería conveniente…

— Me alegra que hayas tomado esa decisión Bella… es muy bondadoso de tu parte—hablo Aro ocultando un poco su sonrisa por tenerme aquí, a su absoluta disposición.

— Es lo que siempre quisiste ¿No? Desde que Carlisle se apartó de ustedes y formó un gran clan de vampiros, te sentiste amenazado, porque nadie debía superar a los Vulturis, ni en número ni en talento… Solo esperabas un error de nuestra parte para matarnos…O más bien para que se unieran a ti...Así que qué esperas ¡Acaba con esto de una vez! —alcé la voz cerrando los ojos, imaginando mis lagrimas rodar por mis mejillas.

Si esto era lo que quería, una venganza… ¡Entonces que lo haga! ¡Que me matara de una vez! Si mi familia ya estaba sentenciada, mejor que tomarán lo que tienen seguro y que me cortara la cabeza. Sin embargo, no a ellos…no a mi familia.

Apreté los dientes y mis puños tan fuerte que pensé que yo misma iba a destrozarme. Mentalmente me despedí de Edward, Renesmee, Alice, Carlisle, Emmett, Rosalie, Jasper, Esme, Charlie, Renée, Jacob…todos.

Sentí los casi inaudibles pasos de Aro hacia mí, me tensé aun más y volví a insistir.

— ¡Mátame ya! —grité sin moverme, solo esperaba que no fuera demasiado cruel para quitarme primero los brazos, piernas y hasta al último la cabeza.

— No se preocupe maestro…si quiere yo me ocupo de ello—la aniñada voz de Jane sonó divertida y hasta emocionada. Rechiné los dientes, lastima por mí…por fin tendría su recompensa y tal vez ella si me torturaría primero.

Ya podía sentir las manos tomando mi cabeza, pero antes de que me borraran del universo, la voz del líder la interrumpió de manera inmediata.

— ¡Detente! —Abrí los ojos inconscientemente. Jane dio un paso atrás todavía con la mano derecha arriba, y fue bajándola lentamente hasta que quedara a su costado, mantenía una expresión casi incrédula y algo frustrada.

Aro ensanchó su sonrisa resplandeciente y juntó sus manos, haciendo un pelicular sonido, como si dos rocas chocaran. Suspiró y miró a la nada.

— No hay porque acabar con la existencia de una joven con tantos dotes impresionantes… Al menos, ya le dimos un buen escarmiento, estoy seguro que no lo volverán a hacer…—

— ¿De qué estás hablando? —lo interrumpí algo exasperada. Todos me miraron como si hubiera bofeteado en la cara al mismo papa. Escuché a alguien entrar por la puerta detrás de mí, pero no le di importancia.

— Bella, eres tan extraordinaria que sería incapaz de acabar con tus poderes. Así que por eso, permanecerás aquí con nosotros…Serás una Vulturi—al mencionar esto. Todos, incluso yo me quedé atónita— ¡Nuestra guardia será la mejor, intocable e impenetrable! —rió demasiado triunfante.

— ¡Como piensas creer que yo aceptaré eso! ¡Jamás seré parte de ustedes! —grité incrédula. Eso no… era como unirme al mismo diablo. Ellos no tenían piedad, ni culpa, solo eran ellos y sus ganas de querer más poder.

— Oh, claro que lo harás querida. Al menos que no quieras que tu familia sufra las consecuencias—sus frías palabras me dejaran estática. No puede ser cierto…

Edward POV

—¡BELLA! ¡BELLA! ¡SUELTAME! —gruñí con impotencia e ira.

Luchaba e intentaba quitarme de encima a este grandulón que me sujetaba por los brazos doblados detrás de mi espalda, me arrastraba e hasta intentaba morderlo para que lo hiciera, tan solo ocupaba un segundo para regresar y suplicarle de nuevo a Bella. Pero no funcionaba...Félix se tornaba cada vez más furioso cuando lograba moverlo unos pasos atrás, pero en eso llegó Alec y se paró a mi lado mirándome con esos ojos rojos llenos de inocente sangre humana, pude leer sus pensamientos antes de que ocurriera.

"Oscuridad" Todo se volvió nada, no podía moverme, ni respirar, todo se volvió negro y no sabía dónde estaba, mis ojos ya no funcionaban para ver ni mi nariz para respirar…tampoco escuchaba nada ni podía hablar. Todos mis sentidos estaban bloqueados. No sabía cuánto tiempo había pasado, un segundo, una hora, un mes, un año ¡Todo parecía igual! ¿Estaba vivo o acaso me habían matado? No sabía absolutamente nada…era tan aterrador.

Entonces fue cuando sentí desplomarme hacía el suelo, una especie de vértigo se apoderó de mi cuerpo y caí contra el concreto. No sentí dolor, pero podía ver…Respiré aire y sentí un miedo descomunal recorrerme, ahora podía comprender que había pasado, nunca había víctima del poder de Alec hasta ahora, pero no se lo hubiera deseado a nadie.

Me levanté en una milésima de segundo y miré a mí alrededor, estaba Renesmee parada a un lado de una puerta y me miraba con miedo y preocupación en su rostro de ángel. Me acerqué a ella y la abracé protectoramente.

— Todo estará bien princesa—susurré para tranquilizarla antes de que me invadiera una tristeza y una ira indescriptible.

Me separé de ella y golpeé la gran puerta de acero de la entrada al castillo de los Vulturis, un estruendo retumbó en el lugar solitario cuando lo hice. Volví a embestirla pero ahora con mi hombro para tratarla de abrirla, ésta se dobló hasta formar un hueco del tamaño de mi cuerpo.

Retrocedí unos pasos más y corrí para derrumbarla, no sabía que ganaría con eso. Bella me había dicho "No hagas que esto sea en vano" Bella se ofreció para que nosotros nos mantuviéramos con "vida" pero ¡Que era vida sin ella! No podía vivir eternamente sabiendo que pude haberlo evitado, o al menos que ella siguiera con nuestra hija, protegiéndola y cuidándola. Ella debía estar en mi lugar y yo en el suyo, yo tenía que estar con esos desgraciados sin escrúpulos, pero no mi ángel…no mi único amor… ¡Porque había decidido eso! ¡¿Por qué?

Antes de qué chocará contra el acero, los enojados pensamientos de Félix me detuvieron.

"Si llegas a golpear una vez más la puerta ¡Olvídate de que tu esposa viva! ¡La mataré yo mismo si la derrumbas!"

Me paré en seco al escucharlo, mi respiración se alteró sin necesitad y tuve que tragarme la furia hasta enviarla en lo más profundo de mi ser…pero era imposible contenerla. Quería matar a cada uno de los miembros de esa clan, destrozarlos si acaso le ponía un solo dedo encima a mi Bella…

Rasgueé la puerta con mis dedos y grité frustrado con suma tristeza. Mi vida se había ido con ella, mi felicidad nunca sería restablecida… ¡¿Como era esto posible? Estábamos tan felices y luego ¡Todo se vuelve un infierno!

"Será mejor que te largues de aquí…de otro modo la mataré"

De nuevo su pensamiento me abrumaba, todavía se encontraba cerca de la salida. Seguí parado ahí sin moverme, tratando de calmarme, pero todo era inútil.

Gruñí una vez más y es mi desesperación para encontrar un plan, golpeé la puerta con mis palmas, estas sonaron mucho y me tensé cuando escuché a Félix decir "Tú lo pediste" mientras se apartaba de ahí.

— No… ¡NOO! ¡NO PUEDE SER! —grité asustado, Félix no podía asesinarla ¿cierto? No tenía rango para hacerlo sin que Aro lo permitiera.

Me agarré la cabeza mientras caminaba en todos sentidos, ¡No se me ocurría nada que hacer! En esta situación yo era completamente inútil e innecesario, no podía salvar a Bella de las garras de los Vulturis…no solo.

De pronto, sentí como vibraba mi teléfono en mi pantalón, Jane me lo había dado luego de llamar a Bella y decirle que nos encontrábamos en su castillo. Lo saqué deprisa, miré quien llamaba…era Bella, sentí una pequeña esperanza y contesté.

— ¡Bella! Por dios ¡¿Estás bien? —hablé sintiendo una alegría en donde debería estar mi corazón.

— ¿Es mami? —preguntó Renesmee alzando la cabeza y me miraba con un brillo en sus ojos. Esperé ansioso a escuchar su voz, pero un segundo después se cortó la llamada…

— ¡No! ¡Maldición! ¡NOO! —grité ¿Qué diablos había sido eso? Que querían decir con eso… Querían llamarme para luego colgarme y decirme que era una despedida… Tenía la pequeña esperanza de que no la asesinaran, los pensamientos de Aro me decían que quería que permaneciera con ellos…tal vez lo haría o quizás Bella haría algo tonto para que acabaran con ella… ¡No eso no! No podría estar en este mundo sin ella en el.

Escuché un silencioso sollozo, miré en su dirección y me encontré con Renesmee con las manos en la boca tratando de opacar su llanto para no hacer ruido ¿Porque lo hacía?

"Tengo miedo… Quiero a mamá"

Sus pensamientos me destrozaban, no me había puesto a pensar que también ella le dolía mucho esta situación, ni tampoco en que necesitaba consuelo y protección. Sabía que Bella se enojaría si la expusiera a algo peligroso y yo tampoco lo permitiría.

La tomé en mis brazos y la abracé con fuerzas pero sin lastimarla. Besé su mejilla aguantando con todas mis fuerzas no desplomarme ahí mismo, debía de mantenerme fuerte para darle seguridad y tranquilidad a mi pequeña.

— Te llevaré a casa, yo me encargaré que Bella vuelva—susurré sin mirarla a los ojos. No quería que viera mi inseguridad y que no hubiera mucha esperanza, pero tenía que tenerla…al menos un poco.

Asintió mientras corría a toda prisa al próximo aeropuerto sin nada más que pensar, ya no importaba que estuviéramos en París, necesitaba ir a Vancouver con los demás para informarles lo que había ocurrido…ellos me ayudarían a hacer un plan…pero volvería por Bella…cueste lo que cueste.


OMG! Que triste es la vida y que malvada soy vdd? 8) Lo siento, no es mi intensión, es genético xD! Lectores, los quiero y nada sería igual sin ustedes! apoyo por favor y piedad! u.u trataré de actualizar lo más pronto posible y de nuevo GRACIAS :)

Un besote y un abrazo, espero sus comentarios, un reviews no mata a nadie 8) o sí? xD

Nos vemos!

PD: Por cierto, no me he olvidado de Roger muajajaj!

www. zerobackstage. blogspot. com