Disclaimer: Los personajes presentados a continuación, son propiedad de Stephanie Meyer. Yo solo me adjudico la trama de esta historia.
Nota: Quiero explicarles que este capítulo, tuve que hacerlo de diferentes puntos de vista, debido a la situación. Espero que lo disfruten.
Capítulo 03: ¡Compras!
Gerente de Ventas POV
Las ventas de la tienda habían descendido mucho últimamente, pero hoy ha sido el peor día de todos. Eran las 16:30 Hrs., y sólo había logrado hacer una venta muy pequeña. Si en quince minutos no venía nadie, cerraría temprano. Había recostado mi cara sobre el mostrador cuando escuche la puerta abrirse. ¡No lo podía creer! Estaba salvada, mi salvadora había llegado. Alice -compra todo- Cullen estaba aquí.
Esta chica es la mayor compradora que he conocido en mis quince largos años de ser vendedora. Tenía días sin venir, ya me tenía algo preocupada, ya que por lo menos cada dos venía de compras. Nunca había estado tanto tiempo sin venir. Incluso, cuando se rompió una pierna faltó. Esos días, hizo que un muchacho bastante musculoso (creo que era su hermano), la cargara por toda la tienda. Fue muy divertido ver cómo ella ordenaba hacia donde moverse.
En cuanto se acercó a mí, puse la mejor sonrisa que pude fingir.
-Alice, ¡cuánto tiempo sin verte! Creímos que te había pasado algo -dije mientras me fijaba que venía acompañada de un muchacho con chaleco de abuelito y lentes muy gruesos-…
-Es que sí pasó algo muy grave… -respondió algo despacio. Yo sólo bromeaba, y ahora en verdad estaba preocupada- Mis papás me castigaron y cancelaron todas mis tarjetas. ¿Cierto que es la cosa más horrible que te puede pasar? -preguntó muy en serio. Tuve que quitar las ganas de reírme por su tragedia.
-Tranquila linda, ya pasará, y de seguro te las devolverán pronto -dije tratando de consolarla. Me daba mucha ternura esa chica. A simple vista, la podrías confundir con una nenita debido a su baja estatura-.
-¡Tu si me comprendes! Angi, por favor, no le digas a mis papás que he venido, ¿si? -dijo alargando la 'i' y poniendo una carita muy tierna. ¿Cómo negársela?
-Tu secreto está a salvo conmigo -dije muy creíblemente. Mientras compren, me cortaba la lengua si quería-.
-¡Gracias! Eres un amor… Jasper, vamos. Tenemos mucho que comprar, y tan poco tiempo -dijo con un suspiro. Se dio media vuelta jalando a su acompañante. Me compadecí del chico, se veía que lo iba a torturar el resto de la tarde-.
Alice POV
Una vez a salvo de que me atraparan comprando, decidí que seria bueno buscar una imagen para Jazz. Por algo debía empezar, y ya lo sabía.
-Jasper, tienes diez minutos para encontrar un conjunto que te pondrías en una cita con… -dije dejando inconclusa la frase. Él no me había dicho el nombre de la chica que le gustaba- Hey, me acabo de dar cuenta que no sé por quien quieres hacer todo esto -le dije pensando… esta era la oportunidad para averiguar su secreto, ya que estaba con la guardia baja-.
-Eso no importa, Alice -dijo mirando hacia el suelo-.
-Claro que importa, ¿qué tal si a la chica le gustan los raperos, y a ti te visto como Rock Star? ¿Entiendes el dilema? -le pregunté tratando de conseguir al menos una pista. Me moría por saber.
-Es muy normal, no sigue ninguna tendencia de ese tipo -respondió con las mejillas sonrojadas-.
-Entonces, ¿de qué tipo? -le pregunté, tratando de conseguir más información. Ya me acercaba a la verdad…
-A ella le encanta estar al último grito de la moda -describió, y con ese dato, ya reducía mi lista a una tercera parte de lo que eran antes-.
-Entonces, ¿qué tal si en vez de hacer el cambio por ella, lo haces por ti? Digo, utilizando ropa que te guste, y te sientas cómodo. Además, pienso que si alguien se fija en ti, va a ser por quien eres, y no por lo que usas -le dije, sorprendida de mis propias palabras-.
-Gran idea Allie -dijo con una gran sonrisa. Y yo me preguntaba si en verdad me había llamado 'Allie', pero al ver mi cara de confusión, siguió-. Lo sien… -se interrumpió, pues recordó el trato que teníamos- ¿te parece bien que te diga así?
-Me agrada como suena, puedes llamarme así si lo prefieres -dije sonriéndole-. Yo te diré Jazz.
-Creo que tenemos otro trato -me dijo con una sonrisa en sus labios-.
-SÍ, pero ya, ¡vamos a dejar de perder tiempo! Busca un conjunto que te guste, y que te sientas cómodo. Mientras, me daré algunas vueltas. Tu tiempo empieza ahora.
-Pero es muy poco tiempo, ¿cómo se supone que -lo interrumpí, antes de que siguiera-…
-Tu tiempo corre, Jazz -en cuanto dije esto desapareció. ¡Qué exagerado! Yo puedo crear un conjunto en la mitad de tiempo-.
Diez minutos después…
-Bien Jazz, muéstrame -dije mientras él salía del vestidor con un pantalón gris, que al parecer, eran dos tallas más grandes que la de el. También traía una camisa gris con blanco con botones, que tenía mal abotonados y encima, un sweater negro tejido. Estaba descalzo. Siendo sincera, podría haberlo hecho mucho peor-.
-Y, ¿qué di-dices? -debía de estar muy nervioso, pues era la primera vez que lo escuchaba tartamudear.
-Lo hiciste... -le respondí dejando incompleta la frase. No encontraba palabras-.
-Por favor, sé honesta, quedamos en ser sinceros entre nosotros -dijo, y no me quedó otra que hacerle caso-.
-Tu lo pediste. Primero, no conoces tu talla de ropa, porque parece que te pusiste una carpa encima. El color del pantalón es lindo, la camisa tal vez se apreciaría mejor si estuviese fajada y los botones en su lugar -me interrumpió-…
-No tenia mucho tiempo -dijo mientras se encogía de hombros-.
-Lo que si te falló, fue el sweater, ¿por qué te aferras a la ropa de abuelo?
-Es que son muy cómodos -se defendió-.
-Pues sí, Jazz. Pero para eso están los estilos más juveniles. Ahora, es mi turno de vestirte -me giré hacia el perchero que tenia detrás y le entregué varias piezas de ropa que yo había elegido-. Toma, pruébatelo y no te quejes. En seguida te traigo más -dije mientras me escabullía a los percheros, haciendo tiempo para que se cambiara-.
Jasper POV
Esta había sido la tarde mas larga de mi vida. Ya me había probado como treinta pantalones, cincuenta camisas, veinte chaquetas y todavía seguía lloviendo ropa en mi cabeza, que caía por encima de la puerta del vestidor. En fin, se podría decir que me había medido hoy mas ropa diferente de la que en toda mi vida he utilizado. Comprar nunca me ha agradado, pero la verdad tenía mucho que no me la pasaba tan bien. Es muy divertido ver a Alice cargar en sus diminutos brazos toda esa cantidad de ropa, aunque lo mejor es ver sus expresiones cuando algo le gustaba como se me veía.
-Vamos Jazz, es el último conjunto de hoy -dijo haciendo ojitos-.
-¿Cómo que por hoy? -le pregunté. Era verdad que la estaba pasando bien, pero aún así estaba muy cansado. No me creía capaz de soportar otro día como este.
-Sí, por hoy será todo. Creo que ya conseguimos lo que necesitábamos para la primera etapa de tu transformación. En todo caso, tendremos que comprar más cosas cuando llegue la temporada nueva, que es un poquito antes que tu resultado final -terminó tomando aire. Quise gritar en cuanto escuché eso, pero al único que podía culpar, era a mí, pues yo le pedí ayuda, así que tendría que soportarlo-.
-Bien -fue todo lo que dije-.
-Jazz, ¿viste la hora? Debería de estar en mi casa -dijo, y miré el reloj. Tenía razón-.
-Andando -es ese momento, nos dirigimos a pagar, dejando a la gerente de la tienda con una enorme sonrisa de felicidad, debido al total que marcaba la máquina registradora, y claro, por el hueco en mi billetera.
En el camino, veníamos muy silenciosos. Sólo se escuchaba la música que emitía la estación de radio que Alice había sintonizado. Ella estaba muy callada y pensativa. De seguro estaba asustada por que la castigarían por llegar tarde a casa.
-Alice, ¿estas bien? No es muy común de ti estar tan seria -ella se volteó y pude notar que tenía la mirada algo decaída. Trató de sonreírme, pero solo logró levantar un poco las comisuras de sus labios-. Si es por tus padres, puedo decirles que nos retrasamos por mi culpa.
-Creo que eso no ayudaría, Jazz. Si les cuentas que te estoy ayudando con tu cambio de imagen, sabrán que los desobedecí de todos modos, yendo de compras -lo decía como si fuese un crimen imperdonable-.
-No les pienso decir eso, les diré que cuando fuimos a comprar los libros, al auto se le pinchó una llanta y el asistente tardó mucho en traerme el repuesto, y con eso queda todo resuelto -le dije tratando de que subiera el ánimo. No me gustaba verla decaída-.
-¿De verdad harías eso por mi? -dijo con una gran sonrisa. Era tan linda cuando lo hacía…
-Obviamente, después de todo, es mi culpa que llegues tarde…
-Solo que hay un ligero inconveniente con tu excusa -dijo, y yo no entendí cual, por lo que esperé a que me dijera-. No compramos ningún libro…
-Claro que sí -saqué debajo del asiento varios libros- Ayer después de dejarte en tu casa y ver lo terriblemente mala que eres con las matemáticas, decidí ir a comprar estos libros para que te apoyaras en ellos en tu casa. No quiero que te retrases por ayudarme -para cuando termine de decir esto, ya había detenido el auto frente a su patio-.
-Jazz, gracias -dijo mientras se me acercaba y me daba un abrazo-. Tu piensas en todo, en serio muchísimas gracias -agradeció mientras se separaba de mí, alejando su dulce fragancia, dejándome totalmente paralizado de la impresión-. Jazz, vamos adentro, porque si les digo a mis padres lo de la llanta, no me van a creer. Pero a ti sí -me pidió cuando tomaba mi mano. Si no lo hubiera hecho, me hubiese quedado congelado por lo menos, una hora-.
Después de hablar con los padres de Alice, me invitaron a cenar, y aunque me hubiera encantado quedarme, me tuve que negar ya que Rose estaba sola en casa y era algo tarde. Alice me despidió.
-Bien Jazz, recuerda ponerte la camisa que te regaló Rose para la escuela, por cierto, nos reuniremos después de esta para estudiar. ¿Qué te parece? -dijo con un solo hilo de voz.
-Perfecto -dije sonriendo, aunque para ella, estaría libre aunque fuesen las tres de la madrugada-.
-También me preguntaba si puedo hacerte una cita con el dermatólogo, para ver que podemos hacer con las marcas de acné en tu piel -lo decía como si me fuese a ofender-. Me has ahorrado mucho tiempo, Jazz, debido a que te has brincado el paso tres por completo -dijo mientras pensaba… no recordaba haber hecho nada después del acuerdo-.
-¿Paso tres? -pregunté mientras me subía al auto y por alguna razón, se puso algo colorada.
-Tu cuerpo -esa respuesta me confundió más-.
-Claro, no tendrás que ir al Gimnasio, tu ya estas bastante bien -y dicho esto, entró a su casa corriendo, dejándome analizando esa frase-.
Esa noche solo pensé en Alice y sus últimas cinco palabras.
Nota de la 'corregidora': Así es, gente. Yo no beteo, corrijo. Sería muy cínico llamarme a mi beteadora, si soy yo precisamente quien necesita que alguien corrija mis historias. Sin embargo, he querido yo encargarme de revisar esta historia. Porque promete, tiene una genial trama, y lo más importante, porque a mí me gusta. Es un honor hacerlo, y me emociona demasiado. Nada, sólo eso. Por si les interesa, les escribe PaiitoCullen13. Me hago un poco de spam ;) Disfrútenla, como yo lo hago leyéndola y corrigiendola :D
como podran darse cuenta en este capitulo son mas claras las ideas de jazz claro que siempre an sido muy obvias jeje, y nuestra duendecilla compradora compulsiva esta conociendo al verdadero y lindo jasper, por fin pude acercarlos un poco
plis dejenme sus comentarios para eso esta el boton de abajo
los kiero y gracias por su apoyo
kisses brii
