Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, la historia, sin embargo, es mía.

Capítulo 04:

Alice POV

La primera etapa de la transformacion de Jasper, había salido mejor que nunca. Al principio estuvo algo retraído a los cambios, pero con el transcurso de las compras, me tuvo más confianza y me mostró una cara de el que no conocía. Jasper es una de las personas más agradables que he conocido. Y agradecía que él hubiera ocupado el puesto de tutor, ya que gracias a eso, estamos donde estamos. Siendo amigos. Me encantaba que fuera tan diferente a todos, es un chico tan tierno y simpático… Jamás me aburro cuando estamos juntos, ha logrado hacer que le entienda a las matemáticas, y ni yo puedo creerlo.

Todo el mundo había notado su cambio de vestir, y curiosamente, era justo lo que él no quería, pero, ¿como no notarlo? Ahora toda su ropa holgada y la de viejito había desaparecido. Viste con lo último de la moda, haciendo que luzca genial.

La verdad, me sorprendí mucho la primera vez que lo vi sin camisa, el día que fuimos de compras. Jazz tiene un físico increíble que, la verdad, dejaría a cualquier chica babeando y a los hombres verdes de envidia. Ya han pasado dos semanas desde la primera etapa, y al parecer, la mayoría se ha acostumbrado a verlo con su nueva ropa (aunque yo ya no la considero nueva). En la próxima semana empiezan los repasos para prepararnos para los exámenes finales así que nos tenemos que apurar con la etapa dos: rostro.

-Alice, ¿entendiste el problema? –dijo señalando el cuaderno. Como todas las tardes, nos encontrábamos en su casa tratando de que mi mente entendiera por completa la tortura que es el algebra.

-Creo que sí, aunque estaría más segura si me lo vuelves a explicar –dije mintiendo un poco. Me fascinaba como Jazz me explicaba las actividades que venían en los libros, lo hacía ver tan fácil… Y su voz transmite una sensación tan única, tan melodiosa…

-Bien –dijo soltando una hermosa carcajada-. Mira, lo único que tienes que hacer es despejar... –continuó con su explicación, hasta terminarla. Intenté resolverlo, y al parecer, lo había logrado.

-Ya terminé de resolverlo, ¿esta bien? –le pregunté un poco insegura, pasándole el cuaderno.

-Esta perfecto, Allie. ¿Ves que no es tan difícil? –dijo haciendo que se me escapara una sonrisa. ¿En verdad lo había hecho bien?

-No me estas mintiendo, ¿verdad? -normalmente todo el mundo me mentía cuando era mas pequeña, para que yo tuviera lo que quisiera. Con el tiempo deteste eso, ya que nunca sabía cuando eran sinceros conmigo. Y necesitaba saber si mi ejercicio estaba correcto.

-Sí, ¡claro que sí! Creo que a este paso, ya no necesitaras mi ayuda, es decir, que tendrás más tiempo para ti y no tendrás que pasar todos los días aquí –me explicó con una bella sonrisa. Se suponía que debería de estar feliz por eso, pero sentía todo lo contrario, y no sabia porque.

-¡Oh! Que bien-dije tratando de fingir una sonrisa, pero como no pude cambie rápidamente de tema-… Jazz, ya faltan dos semanas para fin de curso, así que pensaba que era hora de la siguiente etapa, ¿no crees? –faltaban sólo dos semanas para que terminara todo… ¿por qué parecía tan poco tiempo?

-Cierto, y dime, ¿en qué consiste la segunda parte de tu tortura? -dijo con afán de molestarme, pero me hizo sonreír.

-¿Recuerdas cuando te dije que deberíamos ir con un dermatólogo para que te ayudara a limpiar tu piel? Y también quiero que vayamos al oculista, y ver que podemos hacer con tus anteojos de botella –dije acordándome lo que teníamos que hacer-.

-Si tu crees que es necesario, iré –dijo con cierto aire de resignación-.

-En cuanto llegue a mi casa, le pediré a mi papá que me de los números de los mejores médicos de aquí para sacarte una cita con ellos. Ojala, lo mas pronto posible –le dije sin tomar aire-.

-No tienes por qué molestar a tu padre con esto, creo que lo puedo hacer yo –me dijo un poco avergonzado-.

-Mira Jasper, creí que ya habías entendido que se hacen las cosas como yo digo, así que no me retes –le dije sabiendo que sedería-.

-Tu ganas –dijo encogiéndose de hombros-.

-Siempre gano –dije sonriendo, y él lo hizo también-. Creo que ya es hora que me vaya a casa, más tarde te llamo para avisarte, ¿de acuerdo?

-Claro -me acerqué a él y le di un beso en la mejilla. Ya era costumbre para mi con todas las personas que eran mis amigos, pero solo con él me sentía tan bien cuando lo hacía. ¿Qué era esa sensación de felicidad?'

-¡Nos vemos! –me despedí mientras salía de su cuarto.

.

.

Estábamos cenando, y papá acababa de llegar. Creo que era el momento de pedirle los teléfonos de los médicos para Jasper.

-Papi, ¿podrías darme los números del dermatólogo y oculista de tu hospital? –le dije mientras le hacia un puchero, pero sabía que no pondría ninguna objeción.

-Si, claro, pero ¿para que los necesitas? ¿Tienes problemas a la vista? ¿Y para qué quieres ir al dermatólogo, si tienes una piel muy bella? –preguntó rápidamente. ¿Por qué tendía que ser tan preguntón? Tendría que decirle la verdad, no me gustaba mentirles.

-Peque, ¿te estás quedando ciega? ¡Lo sabía! Por eso te tardas tanto frente al espejo –dijo Emmett con una sonrisa estúpida. No podía perder una oportunidad para humillarme-.

-Cállate, el único ciego de esta casa eres tú, mira que vestirse con ese color tan feo –le reproché, señalando su vestimenta. En realidad, era preciosa. Yo misma se la había comprado, como casi todo su guardarropa. Pero la única arma que tenía para defenderme-.

-Chicos, basta. Alice, dime para qué los necesitas –dijo papá salvándonos de un lío-.

-Oh, es para un amigo –le respondí, rogando para que no me preguntara quien-.

-¿Quién? –preguntó interesado, y estuve apunto de pegarme en la frente.

-Ya te lo dije, un amigo me pidió el favor de pedirte los teléfonos –le respondí, tomando un poco de jugo-.

-Están apuntados en el mi directorio telefónico, puedes tomarlos de ahí -.

-¡Gracias! –exclamé, agradeciendo que sabía respetar mi intimidad.

Después de media hora más cenando y de burlas por parte de mi hermano, hice las citas para el siguiente día en la tarde justo después de la escuela así no perderíamos todo el día, aunque no me molestara estar con él. Tomé mi celular que mis papás me habían regresado al ver el progreso que llevaba en mis clases con Jasper.

El teléfono sonó 4 veces y estaba a punto de colgar cuando respondieron.

-Diga –dijo una voz femenina. Había contestado Rose-.

-Rose, soy Alice –le dije lentamente mientras pensaba que decirle, para que me pasara a su hermano-.

-¡Duende! ¿Qué sucede para que me llames a esta hora? –preguntó un poco somnolienta. Y todavía no sabía que decirle.

-No te preocupes, sólo quería preguntarle algo a Jasper –le dije la verdad. Dicen que es la mejor política, ¿no?-.

-Me imagino que es por lo de tus clases con él… -dijo entendiendo. Ya tenía una excusa.

-¡Sí! Es por eso… es que tengo una duda, y si no me la explica, creo que no podré dormir.

-¡Vaya! Creo que haz cambiado mucho con la ayuda de mi hermano –imaginé que tenía una sonrisa en su rostro-.

-Eso creo… es un increíble maestro –y en verdad lo era-.

-¿Y sabes? Él también ha cambiado, ¡no sabes cuanto! Y todo gracias a ti… -exclamó contenta. ¿Era verdad lo que decía?

-¿En serio? –la verdad, no me imaginaba a Jasper de otra forma… él era tan sincero y seguro conmigo…

-¡Claro que sí! Allie… gracias –dijo un poco emocionada. Y yo me preguntaba por qué, si yo no había hecho nada… ella pareció notarlo, así que prosiguió-. Es que sin tu ayuda, Jazz seguiría encerrado en su caparazón…

-Me estás dando mucho crédito, amiga. Yo no he hecho nada, al contrario, es él quien me ayuda a mí –además su cambio se debía a su amor secreto… y solo él lo sabía-.

-Como digas, te paso a Jasper. Tengo que arreglarme ya que mi hermoso novio no tarda en venir. ¡Vamos al cine! –exclamó muy emocionada. La verdad, no entendía como Rose podía estar con una persona como Emmett. En cierto modo, si los mirabas, parecían la pareja perfecta, principalmente por la belleza de ambos. Pero una vez que los conocías de verdad, comprendías que se complementaban a la perfección; Rose, era ruda y tenía un carácter fuerte, Emmett era todo lo contrario, comparable sólo con un oso de peluche.

A veces sentía tanta envidia… yo todavía no encontraba a mi caballero de brillante armadura, y me irritaba ver que ellos tenían algo que yo no… sabía que era muy tonto pensar así, pero seguía pensándolo.

Aún así, soy feliz de verlos juntos, ya que son mis mejores amigos.

-¿Hola? –preguntó Jasper. Me dio una sensación rara al escuchar su voz, pero traté de ignorarlo.

-¡Hola Jazz! Ya tengo todo arreglado para que después de la escuela, vayas al oculista y al dermatólogo. Ve preparado –le conté emocionadamente. ¡Por fin vería sus primeros resultados!-.

-¿A qué te refieres con preparado? –preguntó con toque de susto es su voz. Quizá que estuviera pensando…

-Nada en particular, sólo que por favor, no pongas ningún 'pero' a nada de lo que te pida que hagamos, quiero que confíes en mí…

-Alice, ahora eres la persona en la que mas confío, así que no te preocupes –me dijo imagino que con una sonrisa. El hecho de que confiara en mí más que en otra persona, me agitaba un poco. ¿Qué me estaba pasando? -.

-Mas te vale que sea cierto lo que dices… Bueno, eso lo sabremos mañana…

-A veces me das miedo, ¿sabes? –sonreí ante su frase.

-Lo sé, pero por eso te caigo bien… -dije usando un tono más infantil. Me divertía demasiado con Jazz.

-¿Cómo lo sabes? ¿Eres psíquica o algo así? –dijo riendo, y contagiándome con su alegría. Ese hombre emanaba emociones, algo que me encantaba.

-No, sólo que como ya te he dicho antes, yo siempre tengo la razón –le dije con una sonrisa, mientras me acomodaba en la cama. Presentía que esta conversación no sería tan corta-.

-Lo sé, por eso confío tanto en ti –dijo alegremente. Y la verdad, es que yo también lo estaba-.

Pasamos casi una hora más al teléfono, hablando de todo; desde mi avance con el algebra, su cambio de imagen y al final puras boberías. Tanto fue así, que mi padre me obligó a colgar el teléfono, porque ya era muy tarde. Esa noche dormí mejor que nunca. Me sentía tan relajada y a la vez entusiasmada por la segunda fase de Jazz. Además, de que él me confesara que confiaba tanto en mí me puso de un increíble humor. Él, sin duda alguna, se había convertido en mi mejor amigo, y estaba muy feliz por eso.

Siento la tardanza! Pero he tenido algunos problemillas :S! Espero que haya quedado bien ^^