Todos los derechos reservados. Historia basada en los personajes de la serie Once Upon a time. Es una historia inventada, y cualquier parecido con la realidad es mera casualidad.
Toca jugar un poco con esta pareja, realmente no se donde me llevará pero me parecío divertido. Gracias por los comentarios.
Disfrutad.
¿Qué tanto hablabas con la psicóloga? Preguntó Killian curioso ante el rato que ambas habían estado solas.
Nada importante. ¿Tú de que te reías tanto mirar el móvil? Preguntó Emma intentando alejar el tema.
Nada importante. Respondió con la misma indiferencia que ella había usado antes.
Vale, lo siento. Te cuento esta noche con una cerveza.Sentenció la rubia entrando en el ascensor.
Esta bien.
Los dos salieron del ascensor y se marcharon de vuelta a la comisaria donde Graham había seguido investigando sin mucho éxito. La mujer de Scarlet tenía una buena cuartada y a pesar de los problemas que su matrimonio tenía no existían motivos para matarlo, por lo que de momento esa teoría quedó descartada por lo que volvían a estar como antes.
A eso de las 10 de la noche decidieron dejar todo para el día siguiente y se fueron a cenar y a tomarse unas copas, en este caso Graham se ausento ya que había quedado para cenar con su chico.
Bueno, Emma. Cuéntame que te sucede con esa psicóloga. Preguntó Killian sin poder aguantar más la curiosidad.
¿Recuerda que hace unos días perdí mi móvil? Dijo Emma esperando la afirmación de su compañero. Bueno pues ella lo encontró y me lo devolvió. Así que ya nos conocíamos de antes por eso has visto esa "escena". Emma dejo las comillas en el aire y se puso a beber su cerveza de nuevo.
Eso es muy interesante pero tiene que haber algo más, la psicóloga te miraba demasiado raro para que sólo fuese eso. ¿Qué le hiciste?.
Vale, digamos que coquetee ligeramente con ella. Respondió sonriendo ante la cara de satisfacción de su amigo.
Pero eso es genial, significa que la Emma de siempre esta de vuelta. Aunque creó que no tienes nada que hacer con esa mujer. Afirmó Killian contento de que Emma volviese a ser lo que era, el terror de todas las mujeres del país.
Eres un estúpido. Dijo riendo y dándole un fuerte golpe en el brazo a su amigo. No te creas, hoy en su oficina me dio a entender que si le interesaban las mujeres aunque yo no. Emma siguió bebiendo y esperando la respuesta de su amigo.
¿Acaso ese es un problema para Emma Swan?
Claro que no. Pero digamos que es un juego demasiado peligroso.
Nunca pensé que te oiría decir eso. Pues nada un fracaso que debes de apuntar a tu lista. Dijo intentando molestar a la rubia que parecía algo perdida en ese momento.
De eso nada, esa lista esta vacía y lo seguirá estando.
¿Qué planeas? Preguntó Killian intrigado por la mirada que había echado Emma.
Antes de dos meses yo consigo acostarme con esa mujer. Respondió rápidamente y sin pesarlo mucho lo que provoco que se arrepintiese unos segundos después pero ya no podía echarse atrás con eso.
¿Qué apostamos? Killian sabía que Emma no lo conseguiría, la psicóloga parecía una mujer demasiado distinta a Emma y no se acostaría con la primera que se pusiese a tiro.
El que pierda hará el papeleo del otro durante seis meses. Dijo sonriendo ante la idea de no tener que preocuparse del papeleo durante tanto tiempo.
Trato hecho. Ambos juntaron sus manos y escribieron las condiciones en una servilleta que serviría de contrato improvisado.
Por cierto... no creas que me he olvidado, ¿Quién te provocaba semejante sonrisa antes? Emma picó sutilmente a su amigo para que le contase todo.
Era Bella, vendrá a la ciudad el fin de semana y me ha dicho de tomarnos unas copas y charlar. Respondió este sin poder evitar una sonrisa bobalicona en sus labios.
Amigo mío, creó que esa mujer te trae loco. Afirmó mientras se terminaba los nachos.
Los dos pasaron un rato más hablando hasta que ambos se fueron a dormir al día siguiente tenían que volver al caso y debían estar en plena forma.
A la mañana siguiente Emma fue la primera en llegar pues necesitaba revisar todos los informes que el día anterior había dejado pendientes, en ellos no vio nada claro por lo que decidió pedir una orden judicial para poder recibir los documentos de la psicóloga. Graham llegó poco después acompañado por Killian y los dos decidieron salir a hablar con varios testigos.
A eso de las 12 de la mañana a Emma le llegaron los registros bancarios y el listado de teléfono de Scarlet en las cuentas parecía no haber nada sospecho, sus ingresos era los habituales con algún plus por su trabajo, en cambio en su listado de teléfono si aparecía que desde hacía un par de meses llamaba a un número regularmente, esto hizo que la rubia comenzase a sospechar que eso podía estar detrás de todo así que decidió llamar a ese número pero sin éxito ya que había sido eliminado. Emma le pidió a los técnicos que intentasen averiguar todo lo que pudiesen sobre el móvil.
El resto del día fue bastante tranquilo, los tres se lo pasaron revisando caso antiguos de Scarlet y todas las cartas y e-mails recibidos con amenazas.
El miércoles por la mañana Emma llegó temprano como siempre y se puso a trabajar y a seguir revisando todos los informes que el día anterior no les había dado tiempo, pero a eso de las 9 y media de la mañana su móvil sonó con un número desconocido.
Detective Swan. ¿Quién es?
Soy Regina Mills. Necesito que venga a mi clínica cuanto antes. Dijo bastante alterada.
¿Qué le sucede? Preguntó Emma igual de nerviosa al notar la voz de la morena.
Alguien ha entrado en la oficina y la ha destrozado por completo. Afirmó con la voz entrecortada por los nervios que le supuso ver todo tirado por el suelo y removido.
Esta bien, pero salga de allí. Espéreme en la puerta, no creo que vuelvan pero por si acaso manténgase donde la gente pueda verla. Dijo la rubia mientras corría en dirección a su coche y se subía sin colgar el móvil para evitar cualquier altercado.
Estoy en la calle con mi secretaria y el portero. Esta todo revuelto y se han llevado mi ordenador.
Vale, no se preocupe estoy a unos minutos de llegar allí. Dijo Emma colgando el teléfono para poder concentrarse en el tráfico.
Unos minutos después Emma aparco enfrente de la oficina de Regina y se bajo rápidamente del coche viendo como Regina, Aurora y el portero estaban en el portal.
Buenos días. ¿Cómo están? Preguntó la rubia acercándose a ellos.
Bien, algo nerviosa por el desastre que hay ahí dentro.
Esta bien. Esperen aquí que yo voy a subir a revisar todo y después os aviso para que me acompañéis. Las dos asintieron y Emma subió en el ascensor hasta la planta de la oficina, sacó su arma e hizo una revisión del local por si había aun alguien dentro aunque lo dudaba mucho.
Regina y Aurora estaban abajo hasta que decidieron que no podían esperar más y subieron también, encontraron a la rubia con la pistola desenfundada revisándolo todo. Ambas esperaron en la puerta hasta que Emma salió.
Esta vacío. Me gustaría que hiciesen una valoración sin tocar nada de todo lo que falte, luego vendrá la científica para intentar sacar huellas. Dijo Emma acercándose a ellas mientras enfundaba su pistola.
Si claro. Afirmó Regina mientras entraba intentando no pisar todos los papeles que había por el suelo. Falta el disco duro de mi ordenador aunque tengo una copia en mi casa por seguridad. Dijo mientras seguía mirando todo a su alrededor mientras que Emma iba apuntando todo lo que decía. También parece que faltan algunos de los expedientes de mis pacientes pero no se decirles cual ahora mismo.
Perfecto, la científica vendrá en unos minutos y lo revisara todo. Después de eso podrá tocarlo todo y decirme más concretamente que falta. Emma se fue a hablar con Aurora mientras Regina seguía observando todo ese desastre y veía como una gran rabia y frustración la rodeaba.
La científica hizo su trabajo pero no encontraron ningún resto que les fuese de utilidad, lo que a Emma no sorprendió pero si enfureció porque parecían estar en un callejón sin salida. Killian había llegado junto con la científica y ambos conversaban mientras que Regina hablaba con uno de los técnicos.
Esto es un circulo del que no conseguimos salir. Pero no entiendo porque estamos nosotros aquí, es decir, es un robo. No creo que nos incumba a nosotros. Dijo Killian mirando seriamente a Emma.
Regina me llamó a mi, pero sabes...Emma bajo el tono de voz y alejó a su compañero un poco del bullicio. Creó que si tiene que ver, ¿no te parece sospechoso que ayer pida una orden para reclamar unos informe y hoy roben aquí? Dijo la rubia bajito para que nadie más pudiese oírla.
Quizás tengas razón. No lo había pensado, pero... ¿crees que hay algún topo en la fiscalía? Preguntó manteniendo el bajo tono de voz.
No lo se, pero nunca me ha caído bien Whale, pero no se si será para tanto. Pero lo investigaremos. Emma se alejo un poco de Killian ya que el resto de técnicos se acercaban a ellos para dar las últimas indicaciones.
Killian se marchó con el resto de los investigadores pero Emma decidió quedarse para terminar de supervisar lo que se habían llevado. Regina pasó más de dos horas revisando todos los documentos y se dio cuenta que faltaba seis expedientes.
Me faltan seis expedientes. Dijo la morena mientras Emma se levantaba del sofá donde se encontraba tomando un café.
¿Entre ellos falta el de Will Scarlet?Preguntó Emma queríendo asegurarse de que realmente podía tener alguna relación.
Si, es uno de los que falta. ¿Por qué lo pregunta?. La morena se imaginó que la pregunta era bastante lógica, tal vez la entrada a robar en su despacho estaba muy relacionada con la muerte de su paciente.
No puedo hablar del caso, pero es una línea de investigación. ¿Podría cancelar todas sus citas? La acompaño a su casa y me da el disco duro que tiene allí. Tengo la orden si le sirve de algo. Dijo Emma al ver la cara de desaprobación que la morena iba poniendo con sus palabras.
Mis citas están ya anuladas, con todo este desastre no podría pasar consulta. Dijo Regina cabreada con toda la situación. Si lo que quiere son mis informes yo se los llevaré a la comisaria en cuanto termine aquí.
¿Le da miedo que conozca donde vive? Preguntó Emma intentando quitarle seriedad al asunto.
¿Cree que es un buen momento? Dijo Regina aún más enfadada y haciendo que Emma retrocediese un par de metros al acercarse a ella. Es usted una niñata, sin responsabilidades y sin seriedad. Escupió la morena mirando de arriba a abajo a la rubia.
Vale, esta bien. Lo siento. Sólo quería quitarle un poco de presión al asunto. Emma reculó un poco y se retiró cabizbaja provocando algo de culpabilidad en la psiquiatra.
Tal vez me he pasado un poco. Estoy cansada de todo esto. Me voy a casa a descansar un poco. Dijo Regina recogiendo su bolso y dirigiéndose a la puerta.
¿Eso era una disculpa? Soltó Emma con esa sonrisa irónica tan característica y que había desaparecido hacia tiempo.
Eres totalmente insoportable. Ahora si me disculpa me marcho. Regina salió primero y espero a que la rubia se marchase para cerrar la puerta.
