Todos los derechos reservados. Historia basada en los personajes de la serie Once Upon a time. Es una historia inventada, y cualquier parecido con la realidad es mera casualidad.
¡Disfrutad!
Los tres pasaron el resto del domingo en la comisaria, David intentó obtener una orden para revisar las cuentas de Whale pero no obtuvo resultado, no tenía pruebas suficientes además de que no quería que nadie se enterase por lo que no podía hacer nada públicamente. Killian y Graham siguieron revisando todo lo que tenían de Scarlet y Emma tras varias horas enganchada al ordenador y cuando estaba a punto de darse por vencida obtuvo una dirección.
Tengo algo. Vamos a buscar a quien ha llamado.
Esta bien. Yo te acompaño. Dijo Killian que no quería quedarse más tiempo sentado en esa silla.
Perfecto, vosotros dos podéis iros a descansar, mañana seguiremos. Papa, te llamaré cuando llegue a casa.
Los dos salieron y se dirigieron a la casa. Llegaron 15 minutos después y antes de ir a tocar prefirieron observar durante un rato para comprobar que no fuese una trampa. La casa parecía estar en completa calma aunque se notaba movimiento dentro, pero nada fuera de lo normal.
No parece haber nada sospechoso, deberíamos ir a ver.
Estoy de acuerdo, espero que nos pueda decir algo. Dijo Emma que ya se había bajado del coche.
Los dos llegaron a la puerta y tocaron el timbre hasta que un hombre de mediana edad les abrió, ambos enseñaron sus placas y vieron como su cara blanquecina se ponía aun más blanca, estuvo a punto de cerrar la puerta cuando Killian puso su pie entre la puerta.
No cierre. Tiene que hablar con nosotros.
Creó que no le conviene hacer eso, le podemos acusar de obstrucción a la justicia. Dijo Emma.
Pasen. No quiero que los vean aquí. Dijo el hombre bastante asustado.
¿usted me llamo ayer? Emma hablo siendo muy directa pues no quería que hubiese ningún tipo de duda.
Si, fui yo. Soy Archie Hopper, y siento haberlo hecho.
Explíqueme...
Era un amigo de Scarlet, pero no puedo decir nada más. Sólo se que Whale tiene algo que ver con esto. Dijo seriamente y levantándose para acompañar a los detectives hasta la puerta.
¿Cómo conseguiste mi teléfono? Preguntó mientras se dirigían a la puerta, iban a insistir más pero de momento preferían dejar el tema así.
No es dificil, sólo hay que saber a quien llamar y preguntar. Dijo Hopper algo enigmático.
Le dejo mi tarjeta por si tiene algo más que contarnos. Dijo Killian que se quedó algo detrás mientras que Emma salia más rápido de la casa.
¡Killian! Vamos. Grito la rubia subiendo al coche de policía y arrancando rápidamente.
Killian se subió en el asiento del copiloto lo más rápido que pudo y vio como Emma pego un aceleron y salieron detrás de un coche gris que estaba aparcado en la puerta de Hopper. Pasaron varios minutos de persecución en la que el otro coche no hizo por parar y Emma lo seguía muy de cerca, aunque su corazón estaba a punto de salirse del pecho sabía que debía concentrarse para no tener un accidente.
Killian, llama a Graham. Que vaya a casa de Hopper y se lo lleve junto a su familia a la comisaria, creó que corren peligro y dile que mande refuerzos. Dijo la rubia muy nerviosa.
Esta bien.
Killian cogió su móvil y llamó a Graham pidiéndole que fuese él personalmente quién recogiese a la familia Hopper y que mandase a una patrulla de confianza a seguir a ese coche del que había cogido la matricula, pero por las comprobaciones sacaron que era robado.
Emma seguía intentando detener el coche gris, pero llevaba más de 15 minutos siguiéndolo y le resultaba casi imposible alcanzarlo, por suerte habían salido del centro de la ciudad y el riesgo de que hubiese victimas descendía bastante. Intentó impactar un par de veces con él pero el otro conductor era realmente ágil y conseguía esquivarlo. Emma había conseguido ponerse al lado del otro coche, pudiendo ver a dos hombres dentro del vehículo, Killian sacó rápidamente su móvil y echó varias fotos para intentar saber quienes era, pero justo cuando iba a echar la última foto uno de ellos saco su arma y disparo varias veces contra su coche, provocando que la luna delantera se quebrara y Emma perdiera el control de su coche haciendo que diese un volantazo para no chocar con un pequeño turismo que venía de frete. El coche de policía dio varias vueltas de campana para quedar fuera de la carretera con el motor en llamas.
Emma se despertó unos segundos después y vio las llamas a su alrededor, lo primero que hizo fue quitarse el cinturón de seguridad y mirar a su derecha, Killian no estaba a su lado. La detective a punto de un ataque de nervios se bajó del coche como pudo, le dolía demasiado la cabeza y podía saborear la sangre en su boca.
¡Killian! ¡Killian! ¡Killian! Gritaba la rubia desesperada sin verlo a su alrededor.
Emma, estoy aquí. Dijo una voz dolorida a lo lejos.
Emma se acercó y vio a su compañero sobre la carretera con el rostro bastante magullado y un charco de sangre a su alrededor.
Tranquilo, Killian. La ambulancia ya esta de camino. Óyeme bien, tú te quedas aquí conmigo. Emma se quitó rápidamente chaqueta y tapo la herida de su amigo para que no sangrase más. Estaban en medio de la nada, había conducido tanto que el paisaje de rascacielos había cambiado a uno mucho más natural.
Emma, cuidado. Dijo Killian que vio a los dos hombres bajando de coche que habían estado persiguiendo.
Emma saco su arma rápidamente y disparo dos veces, uno de los hombres se desplomo debido al impacto de la bala y el otro al ver la velocidad de la rubia se subió en el coche y se dio a la fuga sin que ellos pudiesen hacer nada.
Buena puntería. Dijo el moreno intentando sonreír.
Sabes que nunca fallo. Contestó esta sentándose a su lado y cogiéndole la mano. A lo lejos se escuchaba la ambulancia.
Tres horas después Emma estaba sentada en la silla que había junto a la cama de su amigo que dormía profundamente debido a la fuerte medicación que le había dado, por suerte no era nada grave, un pequeño traumatismo en la cabeza y unas cuantas rozaduras por la cara y los brazos. La rubia también había pasado su examen médico y sólo tenía dislocado el hombro pero no le suponía ningún problema.
David apareció en la habitación de Killian, Emma prefirió no avisarle hasta que tuviese el diagnostico.
Emma, ¿Estas bien? Dijo abalanzándose sobre su hija apretando demasiado y provocando un quejido de dolor de ella. Lo siento, me tenías preocupado. ¿Por qué no me has avisado antes?
Tranquilo, papa. Estoy bien. No quería alarmarte sin necesidad, ambos estamos bien. Yo tengo el hombro dislocado y Killian un pequeño traumatismo, saldrá de aquí en un par de días. Dijo casi sin respirar para evitar el interrogatorio de su padre.
Me has dado un susto de muerte, cariño. ¿Qué ha pasado? Preguntó sentándose en una de las sillas que quedaba libre.
La rubia le contó todo lo sucedido ante la cara de sorpresa de su padre, que nunca había querido creer que la fiscalía podía tener algo que ver con la muerte de Scarlet pero que cada vez parecía más evidente.
Graham esta intentando averiguar algo. Aun no hemos conseguido identificar al muerto y el otro me resulta conocido pero no puedo asegurarlo. Son profesionales de eso estoy segura. Dijo Emma terminando de contar todo.
Pondré un par de policías a vigilar a Killian, protegeremos a la familia Scarlet y tú también estarás protegida.
De eso nada, yo no quiero protección. Me parece bien lo demás.
Pero cariño, van a por ti. Es evidente.
Esta bien, yo estaré preparada por si eso sucede pero no quiero protección. Emma era muy cabezota y no lo iba a permitir así que David se rindió.
A eso de las 9 de la noche Graham apareció en la habitación para quedarse con Killian esa noche y que Emma pudiese descansar un poco, las ojeras que tenía demostraban que había sido un día demasiado largo. Al llegar a su apartamento y darse una larga duchar se echó en el sofá y encendió la televisión sin prestarle demasiada atención. En ese momento su subconsciente le hizo recordar a la morena y que desde ayer no sabía nada de ella así que miró el reloj y al ver que no era demasiado tarde decidió llamarla.
Regina Mills, ¿Quién es? Preguntó la morena muy seria.
Pensé que ya me tendrías añadida a tu lista de contactos con algún nombre guay, como "la sexy rubia". Dijo Emma sin poder evitar esa sonrisa estupida que se instauraba en sus labios cada vez que escuchaba la voz de la morena.
Emma, pensé que no iba a saber nada de ti hoy. Respondió esta sin querer entrar en lo que la rubia había dicho antes, pero sin poder evitar una sonrisa.
He tenido un día horrible, acabó de llegar a casa. Emma soltó un suspiro que la morena escucho.
¿Alguna cita con una de tus amantes?
Ojalá, seguro que hubiese sido menos agotador.
¿Algo grave? Preguntó la morena al ver cómo la rubia no quería contarle lo sucedido.
Nada. ¿Qué tal tu día?
Tranquilo, he pasado la mañana cocinando con Ronald y por la tarde hemos ido al parque. La morena seguía preocupada por la voz de Emma cuando vio en la televisión su fotografía junto a la de Killian y el titular "Persecución policial", como no tenía el volumen puesto no pudo escuchar nada.
Eso suena muy divertido, me gustaría probar una de tus comidas.
Emma, ¿Qué ha pasado esta tarde? ¿Estas bien? Dijo con la voz alterada.
Estoy bien. ¿Por qué? Preguntó al ver el cambio en la voz de la morena.
Estas saliendo por la televisión, no me mientas. No lo soporto.
Esta bien, no me ha pasado nada. Simplemente hemos tenido un accidente mientras perseguíamos a un sospechoso. Tengo el hombro dislocado y mi compañero un traumatismo en la cabeza, pero por suerte estamos bien. Dijo la rubia que sólo había querido evitar que la morena se preocupase.
¿Por qué no has empezado por ahí? Dijo la psicóloga bastante molesta.
Lo siento... no quería empezar nuestra conversación con más problemas. Sólo quería una charlar tranquila.
Vale, pero la próxima vez primero me cuentas las cosas. Dijo en tono autoritario.
¿Acaso nos hemos casado y no lo sabía? Dijo la rubia volviendo al tono sarcástico.
Eres incorregible, ¿Verdad? Respondió Regina bastante asqueada.
Si, pero forma parte de mi perfección.
No tienes tu ego ni nada. Afirmó la morena riendo.
Esas risas son el mejor elixir para una enferma como yo. Dijo Emma siendo totalmente sincera pero dándole su toque de humor a todo, así hacía que sus sentimientos siguiesen escondidos y se sintiese más protegida.
Tras esas palabras el silencio se instauro entre ellas, ninguna de las dos parecía incomodas escuchando la respiración de la otra. Fue Emma quién rompió por fin el silencio.
¿Te puedo invitar mañana a un café? Soltó sin pensar demasiado sus palabras.
Mañana trabajo, Swan. Dijo Regina sabiendo que Emma insistiría.
Me pone mucho que me llames así, procura no hacerlo cuando este delante porque no se si podría controlarme. Soltó y causo que Regina se enrojeciera ante sus palabras. Supongo que aunque trabajes tendrás media hora para un café. Dijo ya que Regina se había atragantado con su anterior afirmación y no supo que contestar.
Tú tambien trabajaras.
Mañana no puedo ir, con el hombro así mi padre me ha prohibido ir a trabajar.
Esta bien. A las 11 en la cafetería de la última vez.
Allí estaré. Ahora es mejor que me vaya a dormir, estoy agotada. Buenas noches.
Buenas noches, Swan, Dijo sabiendo muy bien que estaba jugando con fuego pero divirtiéndose.
¡Dios! Si te tuviese delante... Dijo colgando el teléfono dejando a Regina con una sonrisa tonta en sus labios.
