Gracias por los comentarios y por los ánimos, la verdad es que me estoy diviritiendo mucho escribiendo esta historia.
Disfrutad!
El móvil de Emma vibró sobre la mesita de noche y la despertó sobresaltándola. Se levantó lentamente intentando no despertar a la morena que dormía a su lado.
¡Swan!
Hola cariño. He decidió daros el día libre, yo iré a la oficina y me encargaré de revisar unos documentos y luego me iré a casa. Es domingo no podemos hacer demasiadas cosas. Dijo David bastante relajado.
Yo te ayudo, papa. No quiero que cargues con todo tú.
No te preocupes, sólo revisaré alguna cosas. ¿Quieres que cenemos juntos? Preguntó David sin saber que le iba a decir su hija.
Claro. ¿En tu casa o en la mía?. Respondió la rubia sonriendo y bastante tranquila.
En la mía, me apetece cocinar hoy por cierto, he llamado a Killian y a Graham, les he dicho lo mismo. El lunes nos ponemos al día. David colgó tras despedirse de su hija.
¿Quien era? Dijo Regina con la voz adormilada.
Es mi padre, nos ha dado el día libre. Respondió Emma sonriendo y volviendo a acostarse al lado de la morena.
Esa es una gran noticia. Podemos quedarnos aquí todo el día. Dijo Regina sonriendo y girándose para mirarla a los ojos.
Me gusta la idea aunque voy a ir a cenar con mi padre, ha estado muy sólo últimamente. Dijo Emma dejando notar la tristeza que eso le producía.
Esta bien. Pero podemos desayunar y almorzar tranquilamente. Regina se acercó un poco más a la rubia y la besó.
Si, desayunar...
Emma empezó a besar el cuello de la morena y a acariciar todo su cuerpo, pero fue Regina la que hizo un movimiento brusco y dejó a Emma debajo de ella. Posó sus labios en el cuello y empezó a bajar lentamente, justo cuando iba a llegar al abdomen de la rubia su timbre sonó.
No abras... Dijo Emma metiendo sus dedos en la cabellera de la morena para que no parase.
Es Ruby... lo había olvidado. Regina se levantó un poco y miro a Emma algo nerviosa.
Mierda... ¿Qué hacemos? Dijo Emma al ver la mirada de la morena.
Vamos a vestirnos y desayunamos con ella, no hay escapatoria y no te voy a meter en el armario. Regina se rió ante su propia broma.
Muy graciosa, morena. Dijo Emma viendo cómo Regina se levantaba desnuda y comenzaba a dar vueltas por su habitación buscando su ropa. ¿Estas segura que no quieres que nos quedemos aquí? Emma no podía evitar el calor que se había apoderado de su cuerpo.
Ruby no dejara de tocar hasta que abra... y cuanto más tardemos más motivos motivos le daremos para que nos interrogue. Dijo riendo al ver la cara de susto de la rubia.
Mierda... creo que me gustaría meterme en ese armario. Emma le sonrió también.
Emma se levantó al ver la mirada de desaprobación de la psicóloga y se puso a buscar su ropa con desesperación pero sólo encontró sus bragas y su sujetador.
¿Donde esta mi ropa? Preguntó a la morena que ya estaba vestida.
En la cocina. Dijo riendo al recordar lo que había pasado.
Es verdad... voy a por ella, por cierto... ¿algún consejo para tratar a tu amiga?
Mide muchos tus palabras.
Regina salió detrás de Emma y abrió la puerta mientras veía a la rubia entrar a la cocina en ropa interior.
Morena... ¿Cuanto me haces esperar? Eres lo peor... Dijo Ruby entrando y abrazando a su amiga.
Estaba en la cama aún. Regina la invitó a sentarse en el sillón mientras que cogía la bolsa que su amiga le daba.
Ahí tienes el desayuno, café y tarta de manzana. Ruby sacó su café y su magdalena.
Ruby... esto... Es que necesito decirte... Regina estaba bastante nerviosa y no sabía cómo terminar la frase.
Morena... ¿has olvidado hablar? Dijo Ruby.
Regina, no encuentro... Emma se quedó blanca, pensaba que la morena aún no había abierto la puerta y apareció sin camiseta. Mi camisa Dijo terminando la frase algo cortada y con las mejillas sonrojadas.
Esta sobre la mesa. Dijo Regina también muy avergonzada por la situación.
Hola, soy Emma Swan. Emma se puso la camisa y se acercó a la muchacha para saludarla.
Hola, Ruby. Veo que lo pasasteis muy bien. Dijo riendo.
¡Ruby! Gritó Regina para que no siguiese por ahí.
No tiene nada de malo, además visto lo visto te entiendo. Ruby miró inquisitorialmente a Emma que se sitió algo presionada.
Es mejor que me vaya, así os dejo para que habléis tranquilas. Dijo Emma cogiendo su placa y su arma de encima de la mesa.
No, por favor. No quiero incomodarte sólo que me ha sorprendido. Ruby se sintió bastante mal ante la incomodidad de la rubia.
No te vayas, dijimos que desayunaríamos juntas. Voy a por un café. Dijo Regina mientras se iba a la cocina. Ruby, más vale que no la asustes. Lleva un arma. Soltó para intentar aliviar la tensión.
No te preocupes, creó que sabe defenderse muy bien. Respondió Ruby. Encantada de conocerte, Emma.
Igualmente. Siento la escena anterior.
Tranquila... he recreado la vista. Dijo riendo como es habitual en la muchacha.
Me alegro de ser de utilidad entonces. Respondió siguiéndole el juego.
Siéntate... no me voy a comer a nadie hoy.
No permitiría que así fuese. Y ahora... después de pasar los minutos de incomodidad de rigor podemos hablar de cosas más interesantes. Cuéntame cosas de Regina... Dijo Emma sentándose en el sillón de enfrente de Ruby.
No se te ocurra abrir la boca, Rubs. Regina apareció de repente y asusto a ambas.
No me des esos sustos. Grito Ruby.
Toma Regina le acercó el café recién echo a la rubia y se sentó en el otro sofá individual.
Gracias. Dijo Emma bastante avergonzada por la situación.
No me como a nadie... relajaros... además si me llegas a decir que estabas tan bien acompañada no hubiese venido.
¡Rubs! Para por favor. Dijo Regina bastante molesta con su amiga.
No es para tanto... es que no me cuentas nada.
Claro que no... eres una cotilla. Emma observaba la conversación de ambas bastante divertida.
Chicas... creó que os voy a dejar, tenéis cosas de las que hablar y no os quiero interrumpir. Dijo Emma levantándose del sofá y cogiendo su móvil
No tienes porque irte, creó que la que sobra soy yo. Dijo Ruby guiñándole un ojo a la morena que se ruborizo.
No pasa nada, aprovecho para adelantar trabajo. Emma se encaminó hacia la salida pero vio como la morena se levantaba del sofá. Tranquila, conozco la salida. No pudo reprimirse y se acercó a ella y agachándose dejo un tierno beso en sus labios. Encantada de conocerla, espero que la próxima vez nos veamos en mejores condiciones. Emma le tendió la mano y se despidió. Nos vemos para almorzar, preciosa. Dijo Emma involuntariamente pero notó que Regina se relajaba y le dirigía una gran sonrisa.
La tienes loca, Regina Mills. Dijo Ruby bebiendo café y sonriendo ante el nerviosismo de su amiga.
Deja de decir tonterías... la has asustado. Regina se rió y le lanzó un cojín a su amiga.
No creo que sea una mujer asustadiza. Dijo guiñándole un ojo. Por cierto esta buenísima y es bastante joven. Ruby interrogó sutilmente a la morena.
Sólo nos llevamos 6 años. Dijo Regina a la defensiva cayendo en la trampa de su amiga.
¿Tiene 25 años? Interesante... pensé que te gustaban más mayores. Ruby parecía muy interesada en la rubia.
Eres insufrible y yo caigo en tus juegos siempre. Respondió Regina.
Es que todas tus novias habían sido mayores que tú... ¿has cambiado de gustos? Le guiñó un ojo.
Esta bien cambiar de vez en cuando.
No te lo discuto. Y te tengo que reconocer que el cambio parece muy positivo, Regina esa mujer esta loca por ti.
¿Cómo lo sabes? Si sólo la has visto durante 10 minutos. Preguntó Regina muy interesada en la opinión de su amiga.
Regina he visto como te mira, no se necesita mucho más. Ni siquiera Danielle te miraba así. Ruby era más sincera que nunca.
No se... ella no ha tenido ninguna relación seria, no se si esta jugando o si se cansara de esto. Decía Regina algo entristecida por sus propias palabras.
Morena, no haberla tenido no quiere decir que contigo no sea diferente. Olvídate de todo lo que has pasado y se feliz con ella, además me ha caído muy bien. Las palabras de Ruby significaban mucho para Regina.
Gracias Rubs, eres la mejor.
Lo se... ven aquí. Ruby se levantó del sofá y abrió los brazos para que Regina se acercase a ella, ambas se abrazaron y sonrieron. Te mereces una mujer como esa, además tiene esposas y pistola ¿Qué más se puede pedir? Dijo Ruby sin poder evitar la broma.
Eres incorregible. La morena se rió descaradamente.
Cambiando de tema, ¿has sabido algo más de esa imbécil? Dijo Ruby volviendo al sofá y mirando fijamente a su amiga.
Por suerte no, pero mi abogado me ha dicho que no ha firmado el divorcio así que sino firma antes de un mes iremos a los tribunales. Regina se acabó el café y el pastel mientras hablaba con su amiga.
Espero que firme cuanto antes, esa tipa no se merece que sufras por ella. Soltó Ruby con asco.
No lo voy a hacer, para mi esta totalmente muerta y enterrada. Regina hablaba de corazón.
Eso esta bien... ¿Podemos salir esta noche? Digo si no tienes mejores planes con la rubia.
¡Rubs! Es domingo, mañana trabajo. No voy a salir a ningún sitio. La morena ya no se sorprendía ante las descabelladas ideas de su amiga.
Vale, pero prométeme que el viernes que viene saldrás conmigo, la rubia puede venir también.
Lo vamos viendo, aún quedan una semana.
Las dos pasaron un par de horas más charlando de temas sin importancia y poniéndose al día sobretodo los últimos ligues de Ruby y cuantas fiestas se había pegado.
A eso de las 1:30 de la tarde el teléfono de la morena sonó, ya estaba sola.
Hola, ¿Qué tal? Dijo Regina que sabía que era Emma.
Buenas, preciosa. Muy bien, ¿Sigue en pie el almuerzo? Preguntó Emma.
Claro, ¿Quieres que prepare algo?
¿No quieres que te invite a algún sitio?
Como tú quieres, pero prefiero quedarme en casa, necesito descansar.
Tú mandas, preciosa. Pero no prepares nada, ¿Te gusta la comida italiana? Preguntó la rubia.
Si. Pero no me importa hacer la comida. Respondió la morena con toda la sinceridad del mundo.
Te quiero toda para mi, no quiero que te distraigas. Emma soltó una carcajada al escuchar el suspiro de resignación de la morena.
Esta bien. Prepare una tarta de postre.
Perfecto. Estaré en tu casa en una hora. No me importaría que me recibieras con ese picardías que vi en tu habitación la otra noche.
¡Swan! La morena se había sonrojado.
Ahora nos vemos. Emma colgó dejando a Regina con la palabra en la boca, no quería que le contestase.
Cómo regalo por los comentarios os adelanto que el próximo capítulos será muy intenso y que tendré de todo... Otra vez, gracias por los comentarios.
