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Disfrutad!


¡Papa! Se volvió a sonroja al recordar lo que había estado haciendo con la morena.

¿Emma? David parecía muy interesado en lo que su hija estaba sintiendo.

Papa no, no insistas. Estaba con ella... no voy a decir nada más. Dijo Emma continuando con su plato.

Vale, pero ¿La quieres? David fue y siempre será un romántico y sólo deseaba que su hija viviese el amor que el había vivido con su madre.

No se papa, es muy pronto. Ella me gusta y estoy bien con ella, además le he contado lo de mama. Confesó Emma.

Emma, pero eso es muy bueno, no podías seguir guardándote los sentimientos. Yo sólo quiero que vivas el mismo amor que tu madre y yo vivimos, que seas tan feliz cómo lo fuimos nosotros. Emma pensó que su padre se iba a hundir y a llorar pero al contrario una sonrisa tierna nació en su cara al recordar a su mujer.

Lo se, papa. Ojalá sea con ella.

Los dos continuaron la cena tranquilamente pero ya tratando temas más banales y riendo cómo hacían años atrás. Los dos se necesitaban pero la muerte de Mary Margaret los había alejado durante un tiempo.

Emma disfrutó de esas horas con su padre, se volvió a acercar a él y a sentirse bien consigo misma y a reconciliarse con ese dolor que nunca desaparecería pero que parecía darle una pequeña tregua. Por otro lado David echaba de menos a Mary Margaret pero ver los ojos de su hija era suficiente para no olvidarla, en ellos se veía reflejados la misma pasión y vida que tenían los de su esposa, Emma era su motivo de vivir y su mayor orgullo.

Emma se quedó a dormir en el apartamento de su padre, ambos habían bebido mucho y David no quisó que su hija cogiese el coche. La rubia se levantó temprano el lunes para que le diese tiempo a ir a su apartamento y cambiarse de ropa. Antes de entrar a la comisaría mandó un mensaje a la morena.

La mañana se presentó bastante ajetreada, había varios casos abiertos y a Emma le tocó hacerse cargo de un asesinato y dejar el caso Whale por unas horas, pero Killian y Graham siguieron investigando. Cuando llegó después del almuerzo David la esperaba con ansiedad.

Emma, tenemos algo. Acompañame.

Vamos. Ambos iban casi corriendo por los pasillos del edificio. ¿Qué teneís?Dijo mirando a Killian y a Graham.

Hemos investigando los últimos movimientos que Whale ha hecho en esas cuentas y hemos descubierto un pago bastante cuantioso a un tal Gold. Cómo no tenemos manera de usar estas cuentas tenemos que buscar una causa para investigarlo a él. Dijo Graham bastante excitado por las nuevas noticias.

Eso es muy bueno... buscame todo lo que tengas sobre ese tipo. Emma se quitó la chaqueta y se sentó mirando la pantalla que había enfrente de ella.

Mira... Graham sacó una imagen del hombre.

¡Joder! Ese hombre salía del despachó de Whale el día que fuimos a hablar con él. Dijo Emma bastante emocionada.

Es cierto, yo no lo había reconocido. Dijo Killian.

Llama a Smith, quiero una orden para revisar sus cuentas. Dijo Emma a su padre mientras que ella miraba el historial de Gold.

Los expedientes que tenían eran escasos, parecía un ciudadano normal aunque había sido investigado varias veces por presunto fraude fiscal pero sin poder demostrarle nada, David llegó con la orden y Graham se puso realizó un exhaustivo trabajo para buscar alguna relación.

¡Emma! Tengo algo. Dijo Graham. Aquí tengo toda la información de las cuantas de Gold, aunque estaba muy bien escondidos he encontrado los ingresos de Whale coinciden con las cantidades y los números de cuenta pero están incluidos cómo un el pago por un negocio que parece legal. Graham se desmoronó un poco al tener que decir eso.

Da igual... tenemos bastante para ir a hablar con él. Emma cogió la chaqueta y señaló a Killian para que lo acompañara.

Los dos tardaron algo más de una hora al llegar a la residencia de Gold, ambos revisaron los alrededores, no quería un susto cómo el de la última vez, la residencia parecía bastante grande demasiado para un simple comercial. Ambos esperaron un rato revisando los alrededores cuando vieron entrar a un hombre extraño por la puerta de atrás de la casa, por un momento les resultó familiar a ambos pero sólo lo vieron durante unos segundos y no fueron capaces de identificarlo.

Ese hombre me suena, Killian.

A mi también, pero no se de que. Dijo Killian bastante confundido.

Vamos a acercarnos, quiero verlo de cerca. Dijo Emma saliendo del coche.

Los dos iban acercándose a la casa por la parte de atrás, ambos llevaban en sus manos las armas, no quería un sustos así que intentaron acercarse con el máximo sigilo posible. Emma se asomó a una de las ventanas y vio al hombre rebuscando en la cocina, avisó a Killian que se acercase y ambos se quedaron allí observando que sucedía. El hombre se movía bastante raro parecía tener algún tipo de lesión. Justo cuando ambos detectives iban a intervenir Gold apareció en la cocina y se sorprendió al ver al hombre allí, sacó un arma y lo apuntó. Emma estaba a punto de intervenir cuando Killian la cogió del brazo y le dijo que guardase silencio.

¿Qué coño haces en mi casa? Gritó Gold sin bajar el arma.

Te dije que necesitaba más dinero, así que o me lo das o me quedó aquí. Respondió el hombre gritando también.

No me puede relacionar contigo, eres un incompetente. ¡Márchate! Las voces se escuchaban desde la puerta.

Dame mi dinero. En un rápido movimiento el otro hombre sacó su pistola y ambos se quedaron estáticos apuntándose.

Te dije que no tenía ese dinero, el jefe aún no me ha pagado. Mintió Gold que había gastado ese dinero en pagar una deuda de juego.

¡Joder! Te he dicho que quería esa pasta, necesito salir del país. Respondió este bastante violento.

Gold en ese momento disparó y dio en el brazo del hombre que calló al suelo haciendo que su pistola saltara lejos de él. Killian miró a Emma y ambos forzaron la puerta y entraron, Emma apuntó a Gold pero antes de que pudiese decir nada este salió corriendo.

Killian llama a una ambulancia. Yo iré detrás de Gold.

Killian asintió con la cabeza y vio desparecer a Emma rápidamente, tras avisar a la ambulancia y a la policía iría tras ella. Emma comenzó a correr y vio cómo Gold cruzaba la calle, para ser un hombre algo mayor estaba muy ágil y era bastante rápido, Emma lo siguió varias calles pero sin poder recortarle demasiada distancia, aunque la detective lo instaba a pararse este no lo hacía. Gold entró en una casa que tenía la puerta del jardín abierta, Emma entró detrás pero ahora al no tener campo abierto de visión tenía que ir protegiéndose detrás de las paredes, al entrar encontró a una mujer aterrorizada. La puerta principal estaba cerrada por lo que Gold no pudo salir simplemente se atrinchero tras una pared.

Mírame, señora, mírame. ¿Hay alguien más en la casa? Preguntó Emma mirando siempre a la posición de Gold.

Mi hijo esta arriba. Respondió la mujer llorando.

Mierda, esta bien. ¿Dónde están las escaleras? Preguntó ya que desde su posición no las podía localizar.

Cruzando ese pasillo. Dijo señalando el pasillo de enfrente que daba al comedor, pero tendría que pasar por uno de los puntos donde Gold podría disparar.

Vale, tranquilícese. Póngase detrás de mi, cruzaremos el pasillo y usted subirá cogerá a su hijo y se esconderá en alguna habitación, atranque la puerta y no abra hasta que la policía venga.

La mujer sólo pudo asentir ante la detective, Emma estaba muy segura pero sabía que era una locura. La rubia sacó de nuevo su arma y apuntando a donde se encontraba atrinchero Gold disparó un par de veces dándole tiempo a cruzar el pasillo y a hacer que esa mujer subiera.

Gold, no tienes escapatoria. Entrégate. Gritó intentando acercarse un poco pero un disparo la retuvo detrás de la pared.

No se acerque, detective. No me temblará el pulso. Dijo este con asco es su voz.

La policía estará aquí en unos minutos. No tiene escapatoria.

En ese momento Gold aprovechando que Emma había tenido que ayudar a esa mujer a ir a por su hijo y se marchó por la puerta por la que había entrado. Emma había dejado el hueco justo para que lo hiciera. La rubia comenzó a correr otra vez detrás de él pero cuando intentó alcanzarlo al cruzar la calle un coche la golpeó y la hizo caer contra el asfalto. Gold aprovechó para escapar y Emma estaba bastante dolorida en el suelo. El hombre del coche se bajó y la ayudo a darse la vuelta pero vio un fuerte golpe y gran cantidad de sangre en su cabeza y prefirió no moverse, la ambulancia llego minutos después.

Emma despertó dos horas después en el hospital bastante dolorida y conmocionada, le dolía bastante la cabeza y notaba todo su cuerpo lleno de heridas además de una gran venda en su cabeza, su padre estaba sentado en la silla que había al lado.

Hola. Dijo Emma con la voz ronca.

Hola, cariño. Dijo David levantándose bastante rápido y poniéndose al lado de su hija.

¿Qué ha pasado? Preguntó algo perdida.

Te golpeo un coche al cruzar la calle persiguiendo a Gold.

¿Lo habéis pillado?

¡Emma! ¿Es eso lo que te preocupa?

Claro, ¿lo habéis cogido o no? Dijo levantándose un poco en la camilla.

Emma estas en el hospital... ¿Podrías preocuparte un poco por tu salud? No lo hemos pillado, pero esta todo el mundo detrás de él. Dijo David bastante molesto.

Mierda... Emma se llevó la mano a la cabeza.

Habla bien.

Lo siento... Es que ese tipo es un cabrón, lo quiero en prisión. Emma se intentó levantar pero David la cogió del brazo.

¿Dónde te crees que vas?

A trabajar, tengo muchas cosas que hacer.

De eso nada, el médico tiene que verte de nuevo, has recibido un fuerte golpe en la cabeza y has estado dos horas sedada, déjate de tonterías tú te quedas aquí.

No, por favor. Dijo poniendo sus ojitos de corderito.

Emma... eso no funcionara, descansa yo tengo que volver a la comisaria una hora y vengo a quedarme contigo, te juro que cómo te levantes de aquí te pongo a dirigir el tráfico lo que te queda de vida.

Vale. Dijo Emma bastante resignada.

Te quiero, cariño.

Y yo a ti. ¿Me acercas el móvil? Le dijo antes de verlo salir por la puerta.

Emma cogió el móvil y miró todo lo que tenía en él, había varias llamadas perdidas de la comisaría y un par de llamadas de Regina a demás de dos mensajes en contestación al que ella le había enviado. Emma miró la hora que era y parecía tarde para que la morena estuviese trabajando así que decidió llamarla quería hablar con ella.

Hola preciosa. Dijo al ver que alguien cogía el móvil.

Hola, me he preocupado al ver que no contestabas. Dijo la morena que ya estaba en su casa.

He tenido un pequeño accidente y hasta ahora... antes de poder terminar de decir la frase la morena la interrumpió.

¿Accidente?Gritó la psicóloga. ¿Qué te ha pasado? ¿Estas bien?.

Estoy bien, aún sigo en el hospital para que el médico me revisa pero seguro que mañana me dan el alta.

¿En que hospital estas? Preguntó bastante nerviosa y al escuchar la dirección colgó. Voy para allá.