Al final no me he hecho de rogar y he decidido subiros un epílogo. Espero que os guste y ya doy por cerrada esta historia. Gracias!.
Disfrutad!
2 AÑOS DESPUÉS.
Vamos Emma, llegaremos tarde. Decía la morena muy nerviosa dando vueltas por su recien estrada casa.
Relajate aún faltan dos horas. Dijo Emma más tranquila aunque también estaba nerviosa.
Me da igual, quiero que lleguemos pronto.
Esta bien, tú mandas como siempre. Dijo sonriendo falsamente pero dejando un beso es sus labios.
No juegues conmigo, Emma Swan. Regina golpeo a Emma en el brazo y ambas salieron de la casa.
Tardaron poco menos de media hora en llegar. Regina fue la primera en bajarse y Emma la siguó se la veía muy alterada. Emma la cogió de la mano y tiró de ella haciendo que sus cuerpos chocará y así poder mirarla a los ojos.
Preciosa, relajate. Hoy nos dará su custodia y seremos sus madres oficialmente. Le dijo Emma pasando sus manos por la cadera de la morena y aprendola contra ella.
Estoy nerviosa Emma, llevamos dos meses con los tramites y no me creó que hoy se el día. Dijo colocando sus brazos en el cuello de la rubia sin apartar sus miradas.
Pero hoy es el día, hoy recogeremos a nuestros hijos. Dando un leve beso en sus labios la cogió de la mano y se fueron al Centro de Adopción.
Las dos entraron y esperaron a que alguien las atendiese, sabían que llegaban bastante más temprano por lo que les tocaría esperar a que su asistente se desocupara. Emma había movido a sus conocidos de la policía y del servicio al menor para agilizar los plazos aunque Regina eso no lo sabía, pero ambas quería poder adoptar a esos dos niños que habían quedado huérfanos cuando su madre había muerto debido a una sobredosis. Emma al verlos quedó enamorada de ellos y cuando se lo planteó a Regina esta estaba feliz por la idea, lo llevaban pensando unos meses pero ninguna se atrevía a dar el paso hasta que los vieron.
Emma Swan y Regina Mills. Llamo una mujer.
Somos nosotras. Dijo Emma levantándose con Regina de la mano.
Pasad. La asistente os esta esperando.
Tranquila. Dijo Emma abriendo la puerta para que Regina pasase.
Hola. Sentaos. Dijo la asistente.
Hola, Susan.
Buenos días. Dijo Regina algo más seca por los nervios.
Tranquila, Regina. Si esta todo hecho, esto es un mero tramite. Dijo Susan que en esos meses había entablado una amistad con Regina y la conocía bastante bien.
Se lo llevo diciendo una semana pero sigue nerviosa. Dijo dando un beso en la mejilla a su mujer.
¿Traeis los papeles? Preguntó
Si, aquí los tienes. Dijo Regina sacándolos de su bolso.
Perfecto, sólo necesito unos minutos para pasar algunos datos al ordenador.
Vale, ¿Podemos ir a verlos? Preguntó Emma sabiendo que eso tranquilizaría a Regina.
Claro. Avisaré a mi secretaria para que os acompañe. Dijo Susan.
Ambas salieron de la oficina y se marcharon a la zona de la guardería, allí tan sólo había tres niños a parte de los hermanos que ellas iban a adoptar todos eran muy pequeños lo que hizo que ambas sonrieran.
Miralos, son preciosos. Dijo Emma sin poder evitar que una lágrima escurriese por su mejilla.
Si que lo son. ¿Podemos cogerlos? Preguntó Regina a la secretaria, esta sólo asintió con la cabeza.
Son tan pequeños que parece que se va a romper en mis manos. Dijo Emma cogiendo a la pequeña en sus brazos.
Son nuestros hijos Emma. Nuestra vida va a cambiar mucho de ahora en adelante Aseguró Regina.
Lo se... pero estaremos juntas para luchar por ellos. Emma dejó un beso sobre la frente de la niña.
Ambas pasaron más de quince minutos con los niños hasta que Susan las mandó llamar para darles las últimas indicaciones y hacer los último tramites, ambas estaban felices.
Bueno chicas. Me alegró de que vosotras os hagáis cargo de los niños, la verdad es que sería una pena que lo separasen. Dijo Susan mirando a las dos mujeres.
No lo permitiríamos, son gemelos y deben estas juntos. Dijo dando un apretón en la mano a Regina.
Son hermosos, los queremos a los dos por igual. Afirmó Regina. Nunca hubiésemos podido separarlos.
Firmad aquí y Henry y Mary serán vuestros hijos legalmente. Al escuchar sus nombres ambas mujeres se miraron y sus sonrisas fueron inmensas.
Ambas salieron del centro con los niños en brazos, Emma llevaba al pequeño Henry y Regina a Mary tan sólo tenían ocho meses así que disfrutaría de todas las fases de su vida. Ambas subieron los niños a sus respectivas sillitas para el coche y se pusieron en marcha. Ambas iban espléndidas sus sonrisas hubiesen sido capaz de opacar el brillo del sol.
Llegaron a eso de las 1 de la tarde a la mansión Mills donde Henry, Zelena, Ronald, David, Killian, Belle, Graham, Casey, Aurora y Ruby los esperaban. Todos había decidido hacer una fiesta para recibir a los pequeños, desde la boda de Regina y Emma hacía ya un año no había vuelto a hacer una fiesta todos juntos, se había echo una gran familia donde la felicidad era incalculable.
Emma bajó el carro del coche con bastante esfuerzo mientras que Regina se encargaba de sacar a los niños y colocarlos, ambos se habían dormido en el trayecto y estaban relajados. Ambos entraron a la casa y se vieron rodeadas por todos sus amigos y familiares pero ninguno parecía prestarles atención a ella simplemente se echaron encima de los niños.
Emma se acercó entonces a Regina y la abrazó por detrás viendo como todos los demás interactuaban y hablaban sobre los niños.
Preciosa, creó que esos pequeños acaban de quitarnos todo el protagonismo. Dijo riendo ante la imagen de Ruby discutiendo con Killian por quien sería el padrino de los niños.
Esos niños se han ganado a la familia antes de entrar por la puerta. Respondió dejando un beso en la mano de Emma.
7 AÑOS DESPUÉS.
¡Henry! ¡Mary! Gritó Emma.
¿Qué pasa, mama? Dijo Henry que apareció antes.
Llama a tu hermana, tenemos una hora para preparar el cumpleaños de mami, así que tenemos que darnos prisa. Dijo Emma con una gran sonrisa.
Mary esta terminando su regalo. Yo te ayudo mientras. Dijo el pequeño sonriendo a su madre.
Vale, quita las macetas de la mesa del jardín que tenemos que poner todos los platos y cubiertos para cuando vengan todos. Dijo Emma sonriendole al niño que corría hacia el jardín.
Emma se puso a sacar los cubiertos, los platos, los vasos, todo lo necesario para cuando llegasen los invitados. Ruby había conseguido secuestrar a Regina durante una hora para darle tiempo a Emma y a los niños a prepararlo todo.
Mama, ya estoy. Estaba terminando el dibujo para mama. Dijo la niña con su habitual timidez.
Vale, cariño. Ve y ayuda a Henry. Tenemos que darle una sorpresa a mami. Antes de acabar la frase la niña se iba en esa dirección.
Tras media hora todo estaba listo, la comida llegaría en menos de 5 minutos y la tarta ya estaba en el frigorífico. Los tres estaban sentados en las butacas que había en el jardín mientras hablaban del partido de fútbol que había visto la noche anterior.
¡He olvidado las velas! Gritó Emma de repente.
¡Mama! Dijeron los dos niños a la vez, cosa que era costumbre en ellos, parecía estar coordinados Emma pensaba que lo ensayaba cuando ella no estaba.
Voy a llamar a la tía Ruby para que nos de tiempo. Poneos los zapatos.
Era domingo por lo que casi todas las tiendas estaban cerradas y tuvieron que correr por casi toda la ciudad hasta encontrar una tienda abierta, los tres llegaron corriendo a la casa donde se encontraron a los invitados esperando algunos bastante molestos hasta que vieron a los niños, era una alegría caída del cielo y hacía que todos los enfados se fuesen.
Perdonad. Habíamos olvidado las velas. Dijo Emma abriendo la puerta y dejándolos pasar.
Mentira. Mama olvido comprar las velas. Volvieron a decir al unísono.
Esta bien... Dijo Emma con resignación.
Abuelo,¿me has traído el cómic que olvide en tu casa? Preguntó Henry a David.
Si. Lo tengo en el coche. Luego te lo traigo. Dijo sonriendo. Todos estaban enamorados de esos niños.
Todos se pusieron a hablar y a divertirse esperando a que Regina y Ruby llegaran, a los minutos se escuchó la puerta abrirse y todos se reunieron en círculo para darle las felicidades a Regina. Esta estaba sorprendida, no imaginaba que Emma prepararía algo así ya que no había indicios de que estuviese preparando nada.
¡Sorpresa! Gritaron todos a la vez.
Regina fue saludando y agradeciendo uno por uno hasta que llegó hasta sus hijos.
Felicidades, mami. Dijeron los dos a la vez y se abalanzaron a sus brazos haciendo que Regina cayese sobre el sofá. Todos rieron al ver esa imagen a excepción de la rubia que parecía más alejada y que dejó caer una lágrima por su mejilla.
Gracias, os quiero mucho. Les dijo dejando un beso en la mejilla de cada uno. Id preparando fuera la comida, voy a hablar con mama. Dijo mirándolos con cariño. Ruby, encargate de todo, después de esto creó que me debes una bien grande. Le dijo dándole un abrazó.
Morena... yo por estos niños hago lo que sea, y sabes que no me puedo resistir a ellos. Dijo devolviendole el abrazo y llevando a todos los invitados a la puerta para que pudieran hablar.
Felicidades, preciosa. Dijo Emma que aunque ya la había felicitado esta mañana y de la mejor manera volvió a decírselo.
¿Por qué estas tan alejada y llorando? Preguntó Regina un poco preocupada.
No es nada, sólo disfrutaba de todo lo que me has dado. Dijo abrazando a Regina y dándole un beso en el cuello.
Estas equivocada, has sido tu la que me has dado mucho. Regina soltó un poco el abrazo para poder mirar a los ojos a la rubia.
Te amo. Dijo Emma acariciando la mejilla de la morena.
¿Aunque hoy cumpla cuarenta años? Me hago mayor. Soltó en tono de broma.
Pero los cumples conmigo, no puedo pedir más. Y cada día te amo más y te necesito más. Dijo dándole un beso suave.
Te amo. Respondió sonrientemente. Ahora vamos a disfrutar de nuestra familia. Dijo Regina girándose con la rubia de la mano.
Nuestra familia. Nunca unas palabras habían sonado tan bien.
FIN
Por si os interesa estoy publicando otra historia. Os dejo el pequeño avance por si os apetece... Gracias!
Regina Mills es trasladada al hospital de Storybrooke donde deberá trabajar durante un año, al llegar conocerá a la atractiva y poco convencional Emma Swan. Ambas son polos opuestos pero no podrán evitar sentirse atraídas por la otra. ¿Se quedara en Storybrooke? ¿Conseguirá soporta la atracción?
