Gui: Y para gran regocijo mío, hoy se añade alguien a quien agradecer... lo de siempre vaya. LilyCS y Serena Princesita Hale. Un gracias enorme! Por los reviews, que si seguimos al ritmo de tres de media por cap, llegaré a 100... ¡Sí!
Disclaimer: Hummm... ¡Es tan triste ver como otros se aprovechan de lo que haces tú! Yo cree a HP! (¿lo he dicho de verdad?)
NEGRO
XXXIV. El hongo crece
Ottery St Catchpole, 1978. Finalmente, Arthur Weasley se fugó con Molly Prewett. Se casaron. Claro que a Cedrella Weasley, que ya no era ninguna Black, le importaba bien poco con quién se casara su hijo. Ella había hecho lo que le daba la gana asumiendo las consecuencias. Los dos recién casados se habían instalado en una casa que le compraron a un mago medio muerto que les vio pasar y les dijo que se las daba si le pagaban una tumba en la tierra.
Era una casa claramente sujeta con magia. No tenía ningún orden de construcción, estaba torcida y era encantadoramente romántica. Se instalaron allí después de celebrar el funeral del hombre viejo. Cedrella le había dado a su hijo algo de dinero y Arthur buscaba un trabajo en el ministerio, por lo visto que fuese en algún departamento que tuviera que ver con los muggles. Lo había encontrado y pronto ascendería a algo mejor, en el mismo departamento.
Este año, Cedrella los fue a visitar. Aunque oficialmente se había fugado, para aquel que le interesase, ella no podía obviar el hecho de que era abuela y ya tenía cinco nietos. Cosa que encontraba increíble en Molly. Ella misma no había sido capaz de tener más de dos hijos. Y míralos. El mayor, William, debe de tener alrededor de los seis años. Charles tenía unos tres o cuatro, no lo tenía muy claro. Percy era el tercero y tenía dos añitos. En cambio se portaba mejor que cualquier niño insoportable de dos años. Los temibles dos... Molly acababa de dar a luz a dos gemelos. Era de esperar, pensó Cedrella, teniendo en cuenta que ella tiene dos hermanos gemelos también. Se llaman Fred y George.
Ese año se entera en la Madriguera, la casa de su hijo, de la muerte de su prima. No lo sabía. Y resulta que leyendo el Profeta en esa cocina llena de cabezas rojas, descubre la noticia. No muy apartado, ya que los Black tenían suficiente dinero como para que todos los magos se enterasen, y en letra grande, anunciaba: Dorea Potter Black. Y los nombres de los que la echarían de menos. Julius Potter y su esposa, Elea, su nieto James. Sus hermanos Pollux y Cassiopeia y toda la familia que de ahí salía. Y por supuesto, la madre, Violetta. Cuando eres una mancha, tienes que procurarte tus propios medios para enterarte de esas cosas. Cuando tres días después, Cedrella se enteró de la muerte de Violetta, supuso que murió de pena.
Próximo cap.: No sabes cómo muere una flor. Protagonista: Regulus...
Gui
SdlN
