Gui: Hoy me siento especialemnte generosa y es que (os confiaré mi secreto) he terminado el fic! Claro que vosotros no estáis cerca de ese final. Finalmente serán 50 capítulos.
Disclaimer: No soy Rowling, pero hoy no me importa... Entiendo como se siente uno al acabar estas cosas...
NEGRO
XXXV. No sabes cómo muere una flor.
Una cueva en Inglaterra, 1979. El Señor Tenebroso requiere la ayuda de su fiel Regulus Black. Necesita un elfo doméstico y él se lo puede proporcionar. Bellatrix y Narcisa, sus primas, no son lo suficientemente de confianza. El joven Regulus, que apenas tiene dieciocho años y acaba de salir de Hogwarts es devoto. Y tiene un elfo obsesionado con la grandeza de la familia a la que sirve y sueña con morir a manos de sus amos. Es sencillamente estupendo.
Mi fiel Regulus, me mandarás a tu elfo. Y Regulus se lo manda. Le explica que tiene que ir y hacer todo lo que el Señor Tenebroso le mande. Y después, deberá volver a casa. Son esas cuatro palabras. Es una orden, todo lo que sale de la boca del joven amo es una orden. Kreacher la ejecutará como todas. Bebe el líquido nauseabundo y queda abandonado en esa cueva. Lo ha visto todo. El guardapelo de Slytherin, cómo se entra, como se coge... Y cuando los inferi, pobres cadáveres que flotan en el lago subterráneo, lo agarran, recuerda que es hora de ejecutar la última orden: volver a casa.
Regulus ya se ha dado cuenta de que el Señor Tenebroso no es quien todos los magos creen. No es alguien al que hay que unirse, sino alguien a quién destrozar. Descubre lo que qué quería a Kreacher. Pero el elfo ha vuelto, cosa que Lord Voldemort no había pensado. Y Regulus le pide que le cuente todo lo que ha hecho. Todo lo que le ha pasado.
Entiende lo de los horrocruxes. Tiene clarísimo lo que le pasa a su supuesto amo. Y va a destruirlo. Se lleva a Kreacher y hace todo lo que hizo Kreacher con el Lord para llegar hasta el guardapelo. Regulus lo había copiado, y había introducido una nota dentro. Ya solo falta recuperar el original, cambiarlo, y destruir el otro. Se lo explica a Kreacher. No deberás decírselo a nadie. Hazme tomar esa pócima, cambia el guardapelo y destruye el que te lleves a casa. Déjame aquí.
Lo que Regulus no sabe es la pena de sus padres. Walburga está destrozada pero no consigue morirse, ni siquiera después de morir Orión. Y Kreacher se castigará siempre y para siempre. No conseguirá destruirlo.
Próximo cap: Se fija la fecha de la tala, con nuestros queridos Neville, Ron, Harry y Draco
Gui
SdlN
