Gui: Supongo que al estar a septiembre y empezar de nuevo el ritmo rutinario, la gente no puede comentar... No pasa nada. O bueno, sí pasa. Voy a hacer una prueba: si el sábado no tengo reviews, es que a nadie le interesa mi historia. La acabaré de todas formas, es un reto personal.
Disclaimer: Rowling y yo estamos muy locas. Esto demuestra que somos más parecidas de lo que se pueda creer cualquiera.
NEGRO
XXXVIII. Planta dónde hubo incendio
Bloxham, 1985. Andrómeda Black se casó con su novio de los dieciocho años. Ted Tonks era sangre sucia. Estaban enamorados. Y qué más daba la familia. La tiranía de su hermana mayor, sus favores obligados, sus mandatos, cómo se aprovechaba... Y lo bien que se llevaba con Cissy... Todo quedó atrás. El odio de su madre, que era igual que Bella, tan altaneras las dos. Tantas veces se habían odiado que ahora daba igual. Y su padre... Medita soportaba a esas dos pesadas con el amor por su padre y su hermanita. Pero todo pasó.
Valía la pena por Ted. Con Ted había creado a Dora. Nymphadora Tonks era metamorfomaga. Qué más daba que le tuviese un pequeño rencor por el nombre que le habían puesto. Le encantaba que la llamasen Tonks. Y ahí estaba. Le encantaba el pelo fucsia. Y a Adrómeda no le importaba. Le hacía gracia que no se pusiese nunca el pelo negro de los Black. Decía: «No mamá, negro no. Negro te recordaría a la tía Bella. Bella era mala ¿verdad mamá? Mejor negro no...». Adrómeda la miraba y sonreía. Culpa suya si le contaba su infancia.
Hoy ha llegado Ted con el Profeta. Ya no era un tema de tristeza y de tensión el periódico y sus muertes. Aún así, habían tenido la costumbre de leer las muertes cada día. Además, así era la mejor manera de conocer cómo evolucionaba su familia. Ted viene con mala cara. Ha muerto tu tía.
Que hubiese muerto Betty Rosier, la solterona, le habría dado igual. Pero al ser Walburga (la madre de su primo Sirius, la misma que seguramente los había eliminado a los dos del árbol puro de los Black)... Sabía lo mucho que había sufrido. Y además, qué bien se llevaba con ella. La tía Walby era muy querida, y quería a las tres hermanas Black. Habían muerto su hijo y su marido el mismo año. Su hijo a causa de El-que-no-debe-ser-nombrado, su marido a causa de la primera muerte. Y hacía cuatro años, el primogénito había sido arrestado y estaba ahora en Azkaban.
Medita no estaba contenta, estaba triste. Ted intentó animarla. Y llegó Dora. Dora que pasaba las vacaciones después de su primer año en Hogwarts. Y le puso caras. Copió su cara. Al verse Meda en el cuerpecito de once años sonrió. Era la primera vez que Dora se ponía el pelo negro. Aunque lo hubiese escondido, a Meda le había dolido. Y ahora era tan feliz que rompió a llorar y abrazó a su hija.
Próximo: Más ramas muertas: Cassiopeia se siente sola, a su alrededor, todos mueren...
Gui
SdlN
