LOS PERSONAJES NO SON MIOS, SON DE LA MARAVILLOSA STEPHENIE MEYER. LO QUE ES MIO S LA HISTORIA, SI ESTOY LOCA JAJAJA

MALDITA MEYER!! HACE PERSONAJES TAN SEXYS!!!


Capitulo 6: Inolvidable

BELLA POV

- Lo siento Bella, no quise... - Dijo dejando el test de embarazo. Se alejo como si en mi mochila hubiera una serpiente y la hubiera picado.

- No, Rose. De todos modos... Te hubieras enterado. - Rosalie seguía sin mirarme, estaba doblando la ropa que estaba a los pies de su cama.

- Rose...

- Lo siento Bella, estaba buscando unos libros. No quise ver... - Salí de la cama y me acerque a ella, la tome de las manos e hice que me mirara.

- ¿Que parte de eres mi amiga no has entendido? - Le dije mirándola. - Te contare la verdad, realmente espero que me creas, cualquiera diría que estoy mintiendo.

- Bella no me interesa la verdad que tengas que decirme, solo que soy tu amiga, no voy a poder decirte 'te entiendo', porque aparte de ser una frase realmente estúpida, no tiene sentido. Bella tú puedes contar conmigo para lo que sea.

- Se que tu estarás conmigo, pero necesito que sepas la verdad... Ven. - Nos sentamos ambas en la cama. - Cuando yo vivía en Phinix, tenía una única amiga, que era fanática de Eclipse de Luna y una semana antes de que estos chicos se vayan de la ciudad ella compro dos entradas en primera fila para verlos únicamente a ellos. Resulta ser que mi amiga, aparte de ser una loca, sabía que nos iban a invitar a una fiesta... Jasper, James y... Edward nos invitó a esa dichosa fiesta después del concierto. Jasper conoció a mi amiga, y quedo embobado, y al parecer Edward también conmigo. - Me sonroje brutalmente.

- ¿Tú estás hablando de Jasper Hale, James Smith y Edward Cullen?

- Si suena loco pero es verdad. La fiesta se hizo en la casa de Jasper, allí me quede con Edward en una habitación y ambos nos emborrachamos, tuvimos sexo, perdí mi virginidad y a la mañana siguiente desperté desnuda al lado de la gran estrella de rock. - Dije. Mire a mi amiga que me miraba con ojos de plato, creo que hasta Caroline la nena de con ojos de botones, le tendría envidia.

- Te creo... - Dijo después de un largo silencio mirando al vacio. – Te creo porque eres mía miga y porque tú eres bonita que eres capaz de conquistar a una estrella de rock como Edward Cullen. ¿Te cuento un secreto?

- Mi madre es amiga de Esme Cullen, por lo tanto también es mi madrina.

- ¿De verdad?

- Si Bella, te lo juro. Mira. - Mi amiga se acerco a su cama y tomo su bolso. De ahí saco su billetera y saco una pequeña foto. - Mira - Me extendió la foto. - Mi mama es l rubia, y mi madrina es la de pelo color caramelo.

Mire la foto, había dos mujeres abrazándose con un caballo atrás, ambas tenían unos sombreros vaqueros. La de color caramelo, tenía el rostro de corazón y unos ojos esmeraldas brillantes, muy parecidos a Edward aquella noche, era muy hermosa. La mama de Rosalie no se quedaba atrás, tenía una cabellera rubia larga, que parecía brillar, un cuerpo de modelo y unos ojos azules idénticos a los de mi amiga.

- Tu madre y tu madrina son muy bellas.

- Si, lo se... - Dijo con una sonrisa. Le entregue la foto y sonreí. Nos quedamos en silencio. - ¿Que harás Bella?

- No lo se, pero Edward debe saber que tendrá un hijo.

- ¿Lo tendrás?

- Mi peque no tiene la culpa de los errores de sus papis. - Dije acariciando mi vientre. - Le mandare una carta, le diré que no es necesario que se haga cargo del bebe, mi hijo no tendrá ninguna necesidad. - Le dije con una sonrisa.

- Bella puedes contar conmigo.

- Gracias amiga, voy a necesitar que me des la dirección de la casa de tu madrina. Mandare la carta ahí, y cuando Edward vaya recibirá la carta.

- Me parece una buena idea. Yo tengo otra ¿Qué te parece si grabamos un video durante todo el embarazo? - Me sonroje ¿Era necesario?

- ¿Para qué?

- Oh de recuerdo, si es que Edward llega a venir a Inglaterra, no lo necesitara, pero si no viene, y algún día quiere conocer a su hijo o hija, lo podrá ver en el vientre de su mami. - Dijo sentándose al lado mío. - Y si no lo necesitas, yo lo quiero de recuerdo ¿Si? - No iba a ponerme a discutir a estas horas con Rosalie, creo que esto del embarazo adolescente son etapas: Primer paso, desesperación; Segundo paso, Locura; Tercer paso, asimilación; Y último paso... Aceptación y en progreso acostumbramiento.

- Me parece genial, pero necesito tu ayuda Rose. Le mandare una carta a Edward, le diré todo y necesito la dirección de la casa de tu madrina. Cuando el vaya a la casa de su madre, se encontrara con esa carta.

- Es una idea genial...

- ¿Que tal si la empezamos mañana, porque estoy muerta de sueño amiga?

- Claro. -Me sonrió comprensiva.

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A la mañana siguiente, Emmett vino a vernos a primera hora, como siempre. Le dije que se sentara y que le contaría una de mis grandes verdades. Al principio pensó que era una broma y me había adelantado al día de los inocentes... Ojala yo también pudieses creer lo mismo.

En fin... Rose dijo que no era un juego. El seguía burlándose, Yo me estaba exasperando y el termino con un golpe en la nuca departe de mi rubia amiga. Creo que solo eso falto para que se dé cuenta.

Emmett al fin se dio cuenta de que estaba embarazada y dijo lo mismo que mi amiga, que podía contar con él y claro dijo uno de sus inapropiados comentarios, que no llego a terminar por qué Rose le dio otro golpe. Emmett y Rose eran como un complemento, lo que no tenia uno lo tenía el otro. Por eso eran la pareja perfecta.

Las clases fueron normales, y mientras yo intentaba prestar atención también fui tramando un pequeño plan.

1º Conseguir un buen empleo.

2º Mandar esa carta (Que por cierto debería escribirla primero)

3º Alquilar un departamento.

4º Cuando tenga un buen dinero comprarme un auto

5º Comprarme un departamento.

- ¿Sra. Swam?

- Lo siento profesora ¿Cual era la pregunta?

- ¿Quien fue el que dijo "No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande"? - Eso era facil, en primero porque estabamos viendo obras de ese tipo y en segunda era una frase muy conocida.

- William Shakespeare. - Dije segura de mi misma.

- Muy bien Srta. Swam pero los ojos al frente y no ande en las nubes. - Me dijo la vieja esa. Vieja zorra, seguramente divorciada y se desquita con sus alumnos.

Las clases pasaron volando, Rose y Emmett me invitaron a almorzar. Me dieron a elegir, así que decidí ir a uno que se llamaba 'BELLA ITALIA'. Era muy hermoso y decorado, los tres pedimos tres tipos de pasta diferente.

Las horas del día pasaron rápido y en un abrir y cerrar de ojos ya habían terminado. Ya era la hora de escribir la odiosa carta. Llegue unos minutos antes que Rose, me había tomado la molestia de agarrar uno de los diarios de Cambridge. Debería buscar un empleo.

Deje mis cosas sobre el escritorio que teníamos, tome un resaltador amarillo y comencé a leer...

AYUDANTE DE CONTADOR, CON EXPERIENCIA. COMINCARSE POR:

- No definitivamente no, ya de por si me cuestan mucho las matemáticas, no tendría un trabajo de estos.

Seguí mirando.

Secretaria sin experiencia de abogado (18-35 años) presentarse en la avenida principal de Londres 752

Solo dos cosas que destacar, la primera que no me interesa el tema y segundo debía ser un viejo amargado que desea acostarse con su secretaria. Esa era la única conclusión que me daba a entender.

- Este me interesa. Secretaria de Editor/Presidente de gran empresa sin experiencia, llamar a... ¿Dónde demonios esta mi teléfono? - Me levante de repente y busque mi teléfono en mi vieja mochila.

Empecé a sacar mis libros y carpetas al lado de mi pequeño celular, que por cierto era un nokia 6500; había una tarjeta había un numero y era de una...Obstetra.

Cierto... Thaly la chica del avión, que justo es obstetra, que mejor que ella para revisarme a mí, luego la llamaría ahora lo único que quería es un empleo para poder sobrevivir con mi bebe.

Marque el número rápidamente... Un tono... dos tonos...

- Buenas noches compañía Meyer.

- Buenas noches quería averiguar sobre el puesto de secretaria del editor.

- Tiene suerte Señorita el Presidente de la compañía esta noche se queda hasta tarde, espera un segundo que se lo comunico. - Esto era más sencillo de lo que pensaba. Demonios había puesto esa estúpida canción de Beethoven parecía una rebobinadora en mi cabeza.

- Buenas noches. - Dijo una vos seca y profunda, era obvio con la persona con la que estaba hablando era un anciano.

- Buenas noches, quería averiguar sobre el empleo de secretaria.

- Claro, mañana le molestaría venir 8 de la mañana.

- Por supuesto, señor. Mañana estaré a esa hora allí.

- Adiós.

- Gracias. Adiós. - Corte y una sonrisa se formo en mi rostro. Toque mi vientre - Las cosas están mejor peque, deséame suerte mañana.

La puerta de la entrada se abrió mostrando la figura de mi rubia amiga con una bolsa llena de comida china.

- Hola Bella ¿Ya la escribiste?

- Hola Amiga - Quise ayudarla a llevar las bolsas pero no me dejo.

- ¡Nono! No quiero que ni tu ni mi pequeño sobrinito le pasen nada ¿De acuerdo? - Era Rosalie no podría convencerla.

Mi amiga empezó a dispersar la comida por su cama y dejo espacio para que nos sentáramos nosotras. Primero decidimos hacer la vendita carta cosa que nos llevo alrededor de dos horas claro que la que escribiera yo. Luego de eso decidimos que mañana cuando vamos a nuestras clases pasamos por la agencia de correos y enviamos la carta. Comí más de lo normal, claro últimamente comía el doble lo único que deseaba era no volverme un cerdo después del nacimiento de mi bebe.

Rose y yo nos quedamos estudiando parta unos parciales que nos tomarían mañana, Emmett llamo a Rose después de la cena y también quiso saber como estaba, siempre lo hacía.

- Hola Bellota, ¿ya empezaste a engordar? - Me pregunto Emmett por teléfono. Siempre me molestaba con lo mismo, ya estaba empezando a creerlo, pero supongo que es normal ¿No?

- Hola Em, ¿Sabes? Ahora me estoy pareciendo a ti de lo enorme que eres.

- Lo que sucede es que me tienes envidia, eso es todo - Y luego una risotada de su parte, cada risa de Emmett significaba no hablar con nadie por teléfono con el mismo oido, mi fornido amigo te hacia doler con solo la voz.

- Por supuesto Emmett, no sabes la envidia que te tengo. - Le hice saber que completamente sarcástica.

- Bueno Bells, duerme bien ya que ahora duermes por dos y deja de comer que vamos a tener que empujarte por los pasillos.

- Y tu deja de inyectarte esteroides, si sigues teniendo tantos musculos entraras en el libros de Guinnes.

- Mis músculos son naturales, hermanita. Ya tú quisieras tener todo este cuerpazo.

- Claro Em... Adiós, debo estudiar para las parciales.

- Adiós Bells, descansa y suena con mi maravilloso cuerpo.

Corte y le pase el celular a Rose.

- ¿Te molesto mi osito? - ¡Oh por dios! Era la primera vez que veía a Rose hablar de Emmett de esa forma.

- ¿Osito?- También era la primera vez que la veía sonrojarse.

- mm... Si es el nombre que uso para él, es muy grande, es mi osito y yo su barbie, pero no le digas que te dije. - Me sentí de catorce años y que Alice me diga un nombre calificativo para su novio, y yo molestarla siempre.

- Bueno Barbie, vamos a estudiar. - Le dije con una sonrisa ganándome un almohadazo de su parte. - ¿Así tratas a la madre de tu pobre sobrino? - Dije dolida.

- No es contigo el problema, pequeñito... Es con la cabezota de tu madre.- Dijo con una sonrisa tierna.

- Oye Rose, creo que encontré una obstetra, se llama Thaly y la conocí cuando estaba en el avión.

- Claro ¿Quieres que te acompañe?

- Si mañana hablare con ella para... - MI celular comenzó a sonar. Me acerque a ver de quien se trataba. Era Alice...mmm... No puedo contestarle mucho menos sabiendo que estoy embarazada, Alice le dirá a Jasper y Jasper no ocultara tremendo secreto a Edward, no podría hablar con Alice. Corte y apague el celular.

Rose me miro y siguió estudiando, sin siquiera preguntarme con lo que le iba a decir. Mi amiga sabía respetar la privacidad.

Seguí estudiando para el maldito parcial.

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A la mañana siguiente me desperté con el sonido del despertador de mi celular. El celular parecía una catedral con tanto alardeo que daba, me tape con la almohada la cara y al rato volvió a sonar. Claro últimamente dejaba cinco alarmas, me costaba mucho levantarme y cuando lo hacía vomitaba y me sentía mal durante tres horas, espero que hoy sea diferente.

El celular sonó otra vez y lo primero que se me vino a la cabeza fueron tres cosas... Conseguir el estupendo empleo... Llamar a Thaly, mi querida y adorable parlante obstetra... Y por último, lo que menos me interesaba pero era igual de importante, el parcial.

Me levante pesadamente y vi como Rose salía del baño ya lista, yo aun estaba en pijama de la pantera rosa, ridículo pero era mi favorito.

-Buenos días Bella. -Me dijo con una sonrisa. El estomago se me revolvió y sentí como el jugo de mi estomago subía hasta llegar a mi garganta. Corrí hacia el baño e hice lo de todas las mañanas, vomite, adorablemente asqueroso. Pensé que hoy dios y mi pequeño bebe se apiadarían de mi y no hicieran acosarme en el inodoro, hoy no fue la excepción. A los veinte minutos ya me estaba arreglando como todas las mañanas. Esto era rápido, hacer pipi, lavarme los dientes; alisar el nido de pájaros, digo mi cabello y lavarme la cara.

-Lo Siento Rose, es lo de siempre. Buenos días amiga ¿Cómo has dormido?

- Genial soñé contigo y conmigo en mi adorable bebe. - Bebe en el mundo de Rosalie Hale significaba su auto BMW M3, desde que esta aquí siempre lo menciona, dice que algún día lo conoceré y que saldremos por la carretera a romper corazones.

- Rose últimamente te están faltando tornillos.

- Fue hermoso mi sueño. - Dijo soñadora. - Bella debo comentarte que estuve viendo unos hermosos departamentos por Londres y por Cambridge, creo que son geniales, deberías verlos. Se nos seria mas fácil para tu trabajo, la facultad y para el bebe también.

- Muchas Gracias Rose por todo.

- Ya deja de agradecerme todo el tiempo, ya pareces grabadora descompuesta. - Me robo una sonrisa. - Apúrate, le diré a Emmett que te lleve a Londres.

- Rosalie seguramente Em debe rendir o dar parciales no quiero molestarlo.

- A no le molesta, creo que le será una gran oportunidad para seguir molestándote, no creo que le importe. - Dijo sin intereses. Si de molestar se trataba, Emmett era el primero en apuntarse, mas aun cuando se trataba de mi. Pero era mi amigo y sabia que lo decía en broma o por lo menos yo lo quiero ver de ese modo.

Me quede callada mientras agarraba el conjunto que me había comprado dos semanas otras, era negra, elegante y presentable, me gustaba y lo había comprado con ayuda de Rose, se me daban muy mal lo que se tratara de moda, allá en Estados Unidos tenía a mi duendecillo también conocido como Alice, pero acá tenia a mi rubia Barbie amiga que era casi igual que ella.

- Bella déjame alisarte el cabello con la planchita por favor.- Me pidió mi rubia amiga sosteniendo la planchita del pelo.

- Solo por que debo conseguir el empleo, no quiero que empieces a vestirme como barbie cada vez que salga a trabajar.

- Gracias, ven siéntate aquí mientras te empiezo a maquillar.

Empezó limpiándome la cara y luego comenzó con mis ojos. Me puso delineador líquido, luego una capa suave de sombra para ojos un color muy parecido a mi piel, claro jamás se excedió, hizo mis pestañas mucho mas grandes con rímel. Luego de mis ojos paso a mis mejillas; creo que fue lo que menos lo que costo ya que me sonrojaba con cualquier estupidez, creo que ya lo estoy, así que lo que hizo fue ponerme solo un poco de polvo, y por ultimo un poco de labial y brillo, dejando a mis labios más finos y con mas volumen.

- Te deje Espectacular, amiga mírate. - Me extendió el espejo. Realmente esta bonita. Recordé como me había dejado Alice el día del concierto. - Ahora solo te aliso el cabello y estarás lista.

- Gracias Rose, por todo.

- No hay nada que agradecer, aparte me gusta ayudarte, y me encanta hacer este tipo de cosas. - Me dijo con una sonrisa. Comenzó con secciones por mi cabellos, desde los cabellos más cortos hasta los más largos. Al rato ya estaba lista.

- Estas preciosa amiga, ahora ponte el traje estarás mas hermosa que ahora.

Entre al baño y me puse el traje negro rápidamente, mire mi reloj de muñeca y eran ya las seis y media, debería apurarme el viaje del campus a Londres era largo.

Termine de abrocharme la camisa que me quedaba pegada al cuerpo y me puse el saco que no era muy grande pero tampoco me quedaba chico, era simplemente perfecto para mi cuerpo.

Salí del baño, mi amiga me miro y me sonrió. Se acerco.

- ¿Me permites? - Dijo señalándome la camisa. Fruncí el seño y asentí. Desabrocho dos botones dejando mostrar un poco mi piel. - Ahora si... No tienes ningún error. Si el viejo no te contrata es un idiota, eres hermosa e inteligente.

- Por supuesto Rose, pero si sigues mirándome así pensare que te has olvidado de Emmett.

- Uh no sabes lo que me pareces Bella, eres re sexy... - Dije con tono seductor pero en sus ojos lo único que percibía era broma.

Toc toc toc

- Emmett - Dijo con una sonrisa Rosalie. Fue a abrir la puerta como si fuera Santa Claus el que la venia a ver. ¿Eso se sentiría estar enamorada? Me sentí pésima. Genial aparecieron los cambios de humor, doblemente genial ahora estaba sarcástica.

Se dieron un fuerte, efusivo y apasionado beso de saludo. Quite mi vista y sentí que vomitaría de nuevo. Espero nunca estar así.

- Bueno no quisiera interrumpir el amoroso encuentro de amor, pero debo ir a conseguir el empleo.

- Ya me estaba olvidando. - Dijo Rose con los labios hinchados y rojos. - Vayan yo iré a cambiar los horarios tuyos Bella, ahora que debes trabajar a la mañana y a la tarde.

- Pero ni siquiera me dieron el empleo.

- ¿Qué clase de actitud es esa? Deja que yo lo haga a mi manera Bella. ¿Bueno que esperan? Me hago vieja. - Dijo Rose saliendo y esperándonos. Emmett salió con una sonrisa mientras que Rose me ofrecía un abrigo negro que me quedaba perfecto con el traje.

- No Rose, no puedo usarlo.

- Oye es mío y si quiero prestártelo puedo hacerlo. Tómalo hace frio, tu cazadora no queda con el traje. - Dijo extendiéndomelo. Resignada y con pesar lo tome.

Al rato ya estábamos abajo, ya me había subido al automóvil de Emmett, mientras que los dos tortolitos se daban un beso.

- ¿Nos vamos, Bellota?

- Si Emmote. - Le dije con una sonrisa.

A eso de las siete y cuarto ya estábamos a mitad del camino. Emmett conducía como loco pero el tiempo pasaba volando cuando ponía su música y me hacia bromas. Recibí un mensaje de texto, de Alice, de mi querida Alice.

Alice Brando:

7:16 AM 19/02/2010

¿OYE QUE TE SUCEDE?

NECESITO HABLAR CONTIGO. NO ME RESPONDES LOS LLAMADOS NI TE CONECTAS AL MESSENER. ESTOY DESESPERADA.

POR FAVOR AMIGA...

Se me rompía el corazón, quería llorar, yo también la necesitaba pero sabía que si lo hacia abriría mi gran bocota, soy mala mentirosa, y cualquier mala respuesta Alice se daría cuenta, no podría hablar con ella. Apague el celular y reprimí las lagrimas no quería desmaquillarme y llegar con la cara manchada de lagrimas negras.

- ¿Te sientes mal, Bells? - Me pregunto preocupado

- No Em, estoy bien.

- ¿Segura?

- Segurísima- Le regale una sonrisa sincera.

Mantuvimos un silencio cómodo, mientras escuchábamos la música de Emmett-que gracias al cielo no era Eclipse de Luna-.

Llegamos a Londres al rato. Emmett era un trueno cuando se trataba de conducir, en cierto modo me asustaba. Emmett conocía ya perfectamente Londres como la palma de su mano, así que me dijo que si me contrataban en la compañía Meyer sería un gran empleo y una gran oportunidad.

- Emmett puedes ir al campus estaré todo el día acá en Londres, así que puedes irte.

- ¿Segura Bella? Puedo quedarme si quieres, no me molesta.

- No Em, puedes irte tranquilo. Seguro estaré unas horas aquí seguro.

- De acuerdo pequeña, Cuídate y cualquier cosa me llamas y vengo enseguida.

- Si Emmett, ya vete. -Le dije exasperada.

- ¿Ya desde temprano con los cambios de humor? - Le fruncí el seño.

- Vete al demonio Emmett. - El me sonrió por haberme hecho enojar, debería aprender a controlar mis emociones.

Mi Amigo se fue en su Jeep dejándome enfrente de la gran empresa. Había una gran fuente con un símbolo de bronce muy peculiar con una 'EM' que llevaban un circulo rodeado y un libro abierto abajo de las dos grandes letras, este lugar sí que era sofisticado.

Me encamine elegantemente, bueno como pude, ya que mi amiga me hizo ponerme tacos, lentamente entre a la empresa y se notaba que ya había moviente hasta en la recepción. Me dirigí al gran escritorio que estaba enfrente mío, las paredes tenían un color crema mientras que había varios sillones para quedarse esperando. Mire mi reloj, las 7:40 AM. Me debería atender a las 8:00 AM. Así que acerque a la mujer pelirroja que estaba enfrente de una computadora y varios teléfonos.

- Buenos dias.

- Buenos días ¿Que necesita? - Dijo cuando levanto la vista.

- Tengo una cita con el señor Meyer.

- Claro ¿Sobre qué tema?

- De la solicitud de secretaria.

- Oh, ya veo. Espere sentada por favor, dígame su nombre.

- Isabella Swam, quizás le digan Bella Swam. - Dije con una sonrisa. Me acerque a los sillones, esta compañía si que era sofisticada, los sillones parecía una nube, deje mi bolso al lado de mis piernas y apoye mis manos en mi vientre, claro disimuladamente.

A los pocos minutos...

- ¿Señorita Swam? - Dijo la mujer pelirroja. Me pare y camine hacia ella. Le sonreí. - La esperan. En la oficina 20.

- ¿Como sabré cual Esla oficina del señor Meyer?

- Todo la oficina 20 es del, y de sus tres secretarias.

¡TRES SECRETARIAS! ¿Y para que me necesitaba a mi? ¡Mierda! Toda una sección del edificio para él solo, claro y sus secretarias.

- Gracias.

- Suerte. - Me dijo con sonrisa y siguió con sus cosas.

Yo me dirigí a el ascensor y me di cuenta que estaba lleno de empresarios, cosa que me hacía sentir un poquito apretujada e incómoda, ni una mujer, todos hombres. Creo que hasta tenía miedo de que me empezaran a tocarme, pero claro seguramente el ascensor tenia cámaras así que todo lo que hieran quedaría grabado, que por cierto el ascensor eran tan sofisticado como la recepción y seguramente era el doble de elegante la oficina del Señor Meyer.

19...20... La puertas se abrieron ya que le había pedido a un hombre que apretara el botón por mí.

Le agradecí con un simple gracias y él me sonrió.

Cuando me di cuenta que ya estaba adentro de la oficina, pensé que mancharía el piso con mi propia baba, era hermoso. Había cuatro escritorios, tres muchachas detrás de él, dos sillones, mucho más sofisticados y elegantes que los de abajo, el símbolo de la empresa en una gran pared y una puerta.

- ¿Señorita Swam? - Me dijo una de las mujeres con una sonrisa.

- Sí, soy yo. - Dije y me acerque a una de las mujeres, era morena y con una hermosa cabellera negra que le llegaba a la cintura, me sonrió y sentí que su mirada era calida.

- Mucho gusto Señorita, siéntese en los sillones que el Señor Meyer lo atenderá en cualquier momento, esta con su hijo.

- Gracias. - Dije mientras me acercaba a los grandes sillones.

- Disculpa... - Me dijo la chica.

- ¿Si?

- Te deseo suerte. - Dijo con una linda sonrisa, se la devolví.

Me senté en los sillones y espere unos tres o cuatro minutos, cuando la única puerta que había, además del ascensor, se abrió dejándome ver a un señor de unos cincuenta y pocos y cuarenta y muchos. Estaban abrazados, el muchacho me parecía realmente conocido y el señor era tenía el mismo pelo que supuse yo su hijo.

- Vuelve pronto hijo, tu madre te extraña.

- Claro, papá. - Esa voz la conocía, mire fijamente al chico que se estaba volteando y vaya sorpresa me lleve.

- ¿Bella? - Dijo con asombro.

- ¿Thomas? - Respondí con el mismo asombro, mire al señor que iba a la cara de su hijo a la mía y de nuevo a la de su hijo. -¿Qué haces aquí?

- Bueno, vengo por la oferta de trabajo de secretaria. - Dije parándome, mientras Thomas me recibía con un beso en la mejilla.

- El mundo sí que es pequeño. El es mi padre. - Como si no me hubiera dado cuenta. - Papá ella es mi amiga, Bella. - Bueno me tomaba como su amiga, eso sí que era una alegría saber que aparte de Emmett y Rose, tendría otro amigo con el que podría confiar ¿O no?

- Usted debe ser la señorita Swam ¿No me equivoco?

- Es un gusto señor Meyer. - Dije extendiendo mi mano que fue bien reicibida por el hombre que la sacudió unas dos veces.

- ¿No te diste cuenta de que fuiste a pedir empleo a la empresa de mi padre? - Me dijo con una obvia sonrisa.

- Debo admitir que jamás me has dicho tu apellido, solo tu nombre, Thomas, es bueno saberlo. – Dije sonrojada.

- Bueno Srta. Swam ¿Qué le parece si le hago su entrevista? - Dijo el hombre con una sonrisa.

- Por supuesto Sr. Mayer.

- Papa yo me quedo un rato más, a esperar a Bella.

- Claro hijo. - Dijo con una sonrisa. Mire a Thomas por última vez que me sonrió y me trasmitió con su mirada algo como ' lo vas a lograr' o 'estoy seguro que lo tendrás'.

Bueno para que contarles lo que sucedió con el Sr. Meyer. Al parecer la idea de que era una de las amigas de su hijo facilito las cosas. Creo que la charla con mi nuevo jefe se basó en tres cosas: Mis referencias. Su hijo y yo. Y que estaba feliz de que trabaja con él.

El Sr. Meyer se llama Richard, y su esposa Stephenie, Thomas tenía una hermana como de mi edad. Ahora quizás no se entere mi jefe de que será madre, pero pronto lo sobria. Cuando cumpliera cuatro meses de embarazo, se lo diría. No sé cómo se lo tomaría mi jefe pero esa era mi verdad.

Cuando estaba por salir, le pedí...

- Disculpe Señor Meyer, podría empezar la semana entrante el trabajo, debo buscar un departamento para vivir con mi amiga.

- Por supuesto, querida, empieza el lunes siguiente. Te estaremos esperando. - Me dijo mientras me acompañaba hasta la puerta. - Cuando salí. Thomas estaba leyendo uno de los libros que estaba apoyados en una pequeña mesita delante de los cómodos sillones.

- Hasta el lunes, Sr. Meyer.

- Hasta pronto, hijo, Srta. Swam. - Y volvió a entrar a su oficina. Thomas se levanto, y nos dirigimos hasta el ascensor.

- Hasta luego chicas. - Les dije a todas.

- Adiós - Contestaron las tres.

Thomas y yo entramos al ascensor contándonos lo que nos sabíamos de nosotros, claro evitando el pequeño detalle de que tenía una bebe en mi vientre.

Cuando llegamos a la recepción, volví a ponerme mi abrigo mientras el recolocaba el suyo, y salíamos de la empresa Meyer.

- Thomas conoces alguna inmobiliaria.

- ¿Te vas a mudar? - Me pregunto mientras caminábamos por la entrada de empresa.

- Si, me mudare con mi amiga, Rose aquí, a Londres. Y estudiaremos en Cambridge en la noche.

- Me parece Genial... Si conozco, pero te recomendare la mejor inmobiliaria del mundo. ¿Quieres comprar o alquilar?

- Estoy decidida a comprar pero la casa que quiero debe tener tres ambientes.

- ¿Para qué tanto?

- Me gusta el espacio. - Dije mirando mis pies. Era mentira, si esa iba a ser la casa que quisiera, también iba a ser la casa donde pudiera vivir con mi bebe.

- Bueno entonces déjame hablar por teléfono unos segundos. - Dijo mientras sacaba su pequeño celular del abrigo. Se alejo de mí unos instantes y volvió al rato. - Vamos Bella, tengo el coche estacionado aquí enfrente.

Dijo caminando, yo seguí su paso mientras sentia como el viento frio de Londres chocaba contra mi rostro. Creo que se me callo la baba o algo parecido cuando me di cuenta de que tenía un hermoso Mini Couper negro.

Thomas me abrió la puerta mientras que yo aun estaba del otro lado de la calle mirando el auto. Quizás todavía se me caía la baba.

- ¿Ves algo que te guste? - Me pregunto con una sonrisa. Yo me sonroje.

- Pues en verdad, si. Que auto tan maravilloso.

- Gracias, hoy es su último día conmigo. - Dijo mirando el auto con adoración.

Mire hacia los dos lados de la gran calle, y me dirigí al auto. No pude evitar mirar a Thomas mientras señalaba el auto. El entendió que todavía no sabía si subirme o no.

- ¿Pues a quien más le estoy abriendo la puerta Bella? - Me pregunto con una sonrisa. Le tire la lengua como una niña pequeña y entre al automóvil. Era el doble de cómodo que los sillones de la empresa.

Al instante mi amigo ya estaba al lado mío encendiendo el automóvil.

Mantuvimos un silencio cómodo, cosa que no puedo quejarme, dejando escuchar música de los beatles y el dulce ronroneo del coche.

Thomas aparco enfrente de un edificio donde había una mujer de cuarenta años.

- Buenos días Thomas.

- Buenos días Grace, estamos buscando una departamento para mi amiga Bella.

- Mucho gusto. - Me extendió la mano y le sonreí. - Como tengo entendido quieres un lugar con espacio y de tres ambientes.

- Así es, Srta. - Dije un poco dudosa pero nadie se dio cuenta por que la mujer me dijo algo como 'que mona tu amiga, Thomas' o algo parecido. -¿Que les parece si miramos los tres departamentos que hay para comprar y alquilar?.

Entramos al edificio y Thomas y yo nos dejábamos guiar por Grace. Ningún departamento de los que me mostro me gustaba. Uno era muy angosto, uno tenía más de cuatro habitaciones y otro simplemente era un asco. Creo que esto de las hormonas también modificaba mi gusto.

Alrededor de la mañana vimos muchos más departamentos así que Grace, Thomas y yo fuimos a almorzar. Thomas nos invito a un hermoso restaurante en el centro de Londres, realmente era costoso a que me reusé a entrar pero él me obligo junto con su cómplice... Grace...

- Todavía me parece una mala idea almorzar aquí.

- Oh Bella por favor, es un lugar precioso y la comida es exisita. - Me dijo Grace con una sonrisa. Thomas con solo decir su nombre ya tenia una de las mejores mesas. Seguramente la editorial Meyer era muy famosa. Gruñí para adentro.

- Vamos Bella ¿No te preocupara lo elegante? ¿O sí? - Dijo Thomas con una sonrisa. Gruñi por lo bajo. Thomas y Grace se la pasaban hablando de lo maravilloso que era el restaurante y la cuidad en sí. Mientras que yo apoyaba mis manos inconscientemente sobre mi vientre, y por más que no estuviera contenta tenía una sonrisa en mi rostro. Ahora comprendía por que las embarazadas siempre tienen esa sonrisa resplandeciente.

Vinieron tres meseros diferentes, para el vino (que obviamente no tome), los 1º y 2º platos, y el postre, cosa que de repente me dieron ganas de comer torta de chocolate.

Después del riquísimo pero poco almuerzo del elegante restaurante seguimos mirando departamentos. Aunque todavía no se me quitaba el hambre, claro si lo que te daban en ese tipo de restaurante te daban un puñadito de comida, pero no podía quejarme, Thomas fue muy amable en invitarnos y estaba agradecida con el por ayudarme a buscar un departamento para Rose, mi bebe y yo. Claro pero el aun no sabía sobre mi bebe, así que por ahora solo lo hacía por mí.

Entramos un edificio bastante lujoso pero elegante pero parecía que podía pagarlo o eso creo.

- Es muy hermoso el edificio. - Dije mirando a Grace.

- Lo es querida, espero que te guste este, por que el único que me queda. - Dijo apenada - Y mi única esperanza. - Dijo en un susurro, mire a Thomas que me sonrió de aliento.

Subimos hasta el piso tres con el ascensor que llevaban una elegante música clásica que distinguir como Le nozze di Figaro, claro que apenas se escuchaba, la música era solo para relajar.

Cuando el ascensor se abrió un pasillo bastante elegante pero no algo ostentoso dio una hermosa entrada.

- Me gusta. - Le dije al oído a Thomas.

- Si, a mi también Bella. - Me dijo con una sonrisa.

Grace tenía una pequeña llave con la que abrió la puerta que tenía un número dorado que distinguí como 5.

- Este departamento está en alquiler por dos meses más, y luego lo venderán.

Mire a mi alrededor, y me di cuenta que el living era espacioso, lo empezaría a pagar con los ahorros que había traído desde Estados unidos. Tenía Diez mil dólares en mi cuenta, podría pedirle un poco de dinero.

Miramos las tres habitaciones y la hermosa cocina era espectacular. Lo único malo de las habitaciones, el living y el comedor, era que debíamos pintarlos ya que no tenían color pero eso también me beneficiaria porque eso bajaría el precio de venta de la casa.

- Bueno Bella ¿Qué te parece? Tiene un precio razonable ya que la última persona que vivió aquí murió y dejo todo a su hija, la casa pierde valor por aquí murió alguien.

- ¿Y eso que tiene que ver? - Pregunte curiosa.

- Oh cosas del sindicato - Dijo mirando la casa muy poco amueblada.

- ¿cuánto cuesta? - Pregunto Thomas sin mostrar algún interés mientras yo miraba una de las habitaciones.

- Pues es un departamento muy iluminado, tiene un poco el piso mal gastado y realmente creo que me gustaban mas los demás departamentos que este. Según el precio de venda de la inmobiliaria la casa y de lo cerca que tienes Londres y te queda cerca la carretera. Son unos 70.000 dólares.

- Me encanta esta casa. - Dije entrando a la cocina que estaba un poco destruida pero con arreglo lograría ser una casa espectacular o por lo menos podría sobrevivir.

- ¿Te gusta? - Pregunto un poco asqueada Grace.

- Si me fascina ¿A ti no? - Dije mirándola con una sonrisa. - Quiero esta casa.

- Es tu decisión. - Dijo Grace. - Voy hablar con los dueños para hablar de la venta.

- Claro. Thomas debo hacer una llamada, saldré afuera.

- De acuerdo. - Me dijo mientras seguí mirando las habitaciones.

Salí del departamento y me encamine a la parte más alejada del pasillo.

Saque la tarjeta con el número de la chica que estaba en el avión.

- ¿Alo? - Me contesto una mujer que reconocí como Thaly.

- ¿Thaly? Habla Bella, la chica de aeropuerto, la que se sentó contigo.

- Oh Bella ¿Cómo has estado? Qué casualidad, ayer estaba pensado en ti.

- mm... Bien Gracias ¿Tu?

- Estresada con esto de la mudanza... En fin...

- Thaly mira estoy en Londres, me gustaría encontrarme contigo.

- Claro Bella ¿Te parece venir a mi casa a tomar el te? Demonios ahora estoy haciendo las costumbres inglesas.

- De acuerdo Dime tu dirección. - Luego de eso, quedo arreglada mi cita con la persona que seguramente me iba a atender durante el embarazo. Volví a marcar a mi madre, aquí eran las dos de la tarde, allí debe estar anocheciendo.

- Hola - La loca voz de mi madre.

- ¿Hola Mama? - luego de eso un grito perforo lo que antes podía llamar oído.

- Oh Bella, no haz llamado hace cinco días ¿Qué demonios te sucede? - No podía decirle la verdad, era mala mentirosa hasta cuando nadie me veía, mentira tan mal que hasta por msn se darían cuenta.

- Hola, mama ¿Como has estado? No tuve tiempo de llamarte, gracias por preguntar como estoy. - Dijo con sarcasmo.

- Lo siento Bella, estamos todos bien, al parecer te oyes contenta ¿Ya tienes novio? -

- No mama, nunca tuve novio. - Le dije sin pensarlo, en mi modo de ver, Edward jamás fue mi novio, solo fue una noche de sexo, en la cual quede embarazada, eso no significaba nada. Pero claro que mi madre no lo sabría hasta que el bebe nazca.

- Aun, Bella, Aun, ¿Cómo te están yendo en tus clases?

- Geniales, me hice amiga de mi compañera de cuarto y tengo un amigo que se llama... - Justamente salió de la habitación pero la cerro de un fuerte golpe que grite- Thomas...

- ¿Quien es Thomas? Bella me has mentido, me has dicho que no estabas saliendo con nadie ¿Cómo es? ¿Es listo? Bella dime si usan protección. - No te preocupes madre, ya tengo algo adentro de mi cuerpo y no creo que a los muchachos les agrade. Pensé para mí misma.

- Es mi amiga, estamos en Londres, estoy buscando una casa para poder venir a trabajar en una editorial.

- Genial Bella. Demonios, me llama Phil. Adiós Bella, y llama seguido o te llamare yo. Adiós. Te cuidas.- Claro que la última frase tenia doble sentido.

- Adiós.- Y corte, me acerque a Thomas - ¿Que sucede? - Dije apoyando mi mano en su hombro.

- Este... Nada Bella.

- ¿Te puedo pedir algo Thomas?

- Claro - Dijo ahora más calmado.

- Me llevarías hasta esta dirección. - Le dije mientras le estiraba un papel, había anotado la dirección de Thaly.

- Si, Grace tiene su coche.

Bajamos por el ascensor y sentí que me alejaba de mi propia casa. Subimos en el fabuloso auto de Thomas y me llevo a lo que sería una reunión con mi, aun no, obstetra.

ALICE POV

Mi vida era miserable y completamente feliz. Tenía un novio perfecto, un novio al que ya lo creía novio antes de conocerme, pero no es el punto, tenían unos suegros amorosos y mis padres aceptaba formalmente a mi querido novio, aunque sea mayor que yo, pero los había convencido con mi súper mega archí puchero claro y un par de lagrimas. La primera que callo fue mama, y luego mi papi, luego conocieron a Jasper y les pareció un chico encantador. Y mi vida era miserable por que mi mejor amiga no me contestaba las llamadas, no me contestaba los mensajes y ni quiera me mandaba mails, cuando volviera la mataría, y ni siquiera a su madre la llamaba, y eso si era que tener agallas, ¡Y Que agallas! No llamar a Renne durante tanto tiempo es lo mismo adiós vida, fue un gusto conocerte... Bueno ese no es el punto. No tenía a ninguna amiga tan especial como lo es Bella para contarle lo que pasa. Decirle a mi madre es lo mismo a ser... Mejor ni lo digo, mi padre obviamente que no, tampoco puedo contárselo a Renne, y las amigas del instituto era realmente exageradas y no las soporto.

Pero tenía a Jazz, que me acompañaba de compras, y ya era su novia oficialmente ara todas las revistas, cosa que realmente no me molestaba.

Hacía dos meses que Bella se había ido y hace casi un mes y medio que Jasper Whitlock era mi novio. Y digo casi por que mañana seria y medio. Quería regalarle algo, cuando cumplimos un mes el me llevo al parque de diversiones y me regalo unos aretes, yo le regale un reloj y ahora pensaba regalarle algo hecho por mí. Pensé que algo comestible pero lo deseche cuando me di cuenta que si cocinaba me quedaría viuda antes de casarme.

Así que aquí me encontraba sentada en l casa de Jasper, que por cierto cuando comenzamos a salir, termino su jira y se instalo en la casa de Phonix para que el pueda verme cuando quiera. Los padres de Jasper habían venido a verme desde California, al igual que los míos se quedaron encantados con Jasper, y los de Jasper conmigo. Como iba diciendo, estaba exprimiendo mi mente, ya que no tenía a Bella que lo hiciera por mí. Me pare, fui a la cocina de mi novio... ¿Y a todo esto a donde estaba? Mejor así, así no tendría que explicarle porque estoy tan pensativa, en fin... No tome nada de la heladera, hacia tres minutos que estaba haciendo lo mismo. Salí de la cocina enojada y me senté en las escaleras.

- ¿Que sucede, cielo? - Dijo una voz maternal. Era Charlotte, la mama de Jasper, era como una para mí, me trataba con cariño y dulzura. Claro si yo soy un angelito...

- Te puedo contar un secreto, pero no debes decirlo, en especial a Jazz.- Le dije con una sonrisa.

- Claro cariño - Dijo haciendo que cerraba su boca con candado y tiraba la llave. Yo le sonreí.

- Pues mañana Jazz y yo cumplimos un mes y medio, quiero regalarle algo, ya que nosotros siempre festejamos los meses y el medio del mes. Quiero regalarle algo hecho por mí, pensé en cocinar pero soy capaz de matarlo y yo sin él no soy nada, pensé en regalarle alguna cosa pero ahí no la estaría usando yo, y la cabeza parece que va explotar.

- Bueno cielo, Jasper le encantan las manualidades, le gustan los libros, y le encantan las... - Sonrío - Las fotos, Alice. ¿Por qué no le haces un álbum cariño?

- Es verdad... Puedo hacerle un álbum, necesitare comprar un libro con ojos blancas, comprar brillantina, papeles de colores pero... Necesito fotos del solo...

- Cariño, hay fotos en el ático. Cuando mi hijo se mudo, se llevo toda foto que podría humillarlo con nosotros, bueno a su padre y a mí me encanta enseñarles las fotos a nuestros invitados por lo que él se llevo todas sus fotos y algunas nuestras de recuerdo. - Dijo con una sonrisa.

- Gracias, Charlotte, te adoro. - Dije parándome y dándole un beso en la mejilla mientras me dirigía a agarrar las llaves de mi auto.

- De nada cariño. Le diré a Jasper que te fuiste de compras o algo parecido.

- Gracias. - Grite saliendo de la casa y entraba de un salto a mi coche.

Prendí a mi bebe y me encamine a la librería de Doris, ella era como una madrina del Instituto al que íbamos Bella y yo, siempre íbamos a comprar ahí. La señora era muy amable y la adorábamos. Estaba a unas calles abajo de la casa de Bella y a unas arriba del Instituto. Cuando salí del área residencial donde estaba la casa de mi Jazzy-Jazz, acelere ya que era como una carretera.

Llegue cantando Forever and Always de Taylor Swift. La chica no canutaba mal pero prefería a mis adorados Eclipse de Luna.

Baje de mi Porsche y entre a la librería. Doris estaba sonriendo y mirando las fotos que había colgado alguna vez. También estábamos Bella y yo, ya que un día de la escuela tuvimos que hacer un ensayo y una charla, así que debimos correr para poder terminar unos detalles, Doris estaba por cerrar; le habíamos rogado que no, ella dijo que si, nos entrego las cosas y nos dijo que nonos preocupáramos por el dinero. A cambio ella nos pidió una foto nuestra. Bella y yo nos relajamos mientras ella no sacaba una hermosa foto con nosotras sonriendo.

- Hola Doris. - Dije con una sonrisa.

- Esa voz... Es mi pequeña Alice. - Dijo en un susurro volteándose.

Doris tenía el pelo castaño pero con el tiempo fue volviéndose canoso, pero nada que la tintura no pueda resolver. Sus ojos eran grises azulados y su tez era blanca.

La mujer me abrazo fuertemente y yo hice lo mismo, Le sonreí y me sonrió.

- ¿Que hace mi pequeña Alice aquí?

- Bueno vine a visitarte y a comprarte algo. - Dijo con una sonrisa. Doris se puso adelante del mostrador. - ¿Para qué soy buena?

- Necesito Papeles de colores, brillantina, lápices, lapiceras de colores...- Dijo diciendo su lista mientras Doris iba moviéndose por todos lados.

- Aquí está todo. El libro, papeles, lápices, todo... - Dijo dándome las cosas en una bolsa blanca. - Son 20 dólares. - Sonreí, Doris no me quería cobrar caro, pero yo no podía aceptarle ese regalo.

- Toma Doris, son 50 dólares. Te vendré a ver pronto. - Doris se quedo con el billete en la mano, sin poder creerlo. Yo salí disparada de ahí adentro. No quería que me do volviera el dinero. Entre a mi auto y me dirigí a mi casa, debía agarrar algunos álbumes.

Estacione el coche en el garaje, mis padres se habían ido unos dias a California a ver a mis abuelos, me dejaron con Jasper y antes de que me digan algo, me dejaron por que estaban los padres de Jazzy, si no estará con ella o con Renne.

Abrí la puerta, me di cuenta de que había cartas pero todas era facturas, eso lo pagaría luego con el dinero que me dejaron mis padres solo para facturas ¿Para qué quiero dinero si tengo mi adorada tarjeta? Es algo obvio.

Baje al sótano donde me encontré con varias cajas, aunque me diera asco y me den un poco de asco las cucarachas debía buscar esas fotos seria un regalo para Jazz.

Fui pateando algunas cosas con mis tacos y rezando que no allá ninguna familia de ratas.

'Cuidado con lo que pisas, Cuidado con lo que pisas, Cuidado con lo que pisas.' Pensó mi mente.

Abrí las cajas con sumo cuidado, en realidad no me importaba lo que tengan las cajas pero no quería encontrarme con ningún insecto. Busque entre las tres cajas y no encontré. Comencé a fijarme en los estantes de papa y saque dos cajas y ¡Eureka! Ahí estaban las fotos del año pasado y parte de este. Tome una caja, y subí de nuevo a la casa para meterlo todo en mi Porsche. Luego fui por la otra mientras tomaba el dinero y las facturas.

Cuando me encamine hacia la casa de Jazz pase a pagar la factura por el shopping, donde pase unas horas comprándome un hermoso conjunto dorado y rosado. Cuando estaba por irme, me quede mirando unos hermosos tacos ¿Y qué creen? ¡ERAN NEGROS Y AMARILLOS! ¡Me los compre sin dudarlo! Eres hermoso, no tanto como Jazz y yo pero estaba a nuestra altura de belleza esos preciosos tacos.

Salí del Olimpo digo del shopping con un par de bolsas de todo tipo, las deje en los asientos traseros de mi bebe y me dirigí a la casa de mi novio super estrella.

Desde la mañana que no veía a Jazz, la verdad estaba comenzando a preocupar, subí al ático junto con la caja y la bolsa de papeles arriba de ella. Baje de vuelta y agarre la otra caja. Cuando subí encontré una gran caja que decía 2009-FOTOS, reconoci la letra de Jazz, había otras desde 1999-FOTOS, 2005-FOTOS, 1991-FOTOS, Había fotos desde 1990 hasta la mitad de este año, es decir 2009.

Había una mesa gastada y una silla de metal a un costado de ático. Me acerque y saque todas las cosas que compre en la tienda de Doris. Busque mis fotos de pequeña y me acerque a buscar las fotos de pequeño Jasper.

El era hermoso hasta cuando nació. Había fotos con su primera guitarra, esa la tome, mire las mías, no quiero alardear pero era realmente hermosa. Había una foto cuando tenía un año y estaba en una de las tiendas de Phonix. Creo que fue el primer conjunto que tuve y elegí yo misma, tengo ese don en la moda desde que nací. Agarre esa foto, busque fotos de Jasper con sus amigos, aparecía Edward en la mayor parte de las fotos y una chica rubia, había palabras atrás de ellas.

"Jazz, Edward y Rose en Chicago en invierno" Edward tendría unos ocho años mientras que la rubia también y Jasper unos seis años.

Sonreí mientras tomaba una de las mías, ahí estábamos Bella y yo a los ocho años haciendo un castillo de arena en la playa. Todos los niños nos envidiaban porque nuestro castillo era el mejor.

Empecé a poner las fotos en su lugar, mientras escogía un par mas.

Agarre la cámara digital donde estaban las fotos recientes de nuestro noviazgo.

Baje a la habitación de Jazz y comencé a imprimir las fotos que aparecíamos con nuestros amigos, hasta con Bella había. Bueno solo un par, aparecíamos con ella, otras con Edward, con James y Victoria. Que por cierto estuvieron un poco distanciados desde la fiesta, recuerdo que James también quería el numero de Bella, pero sabía que lo que el quería era pasar el rato con mi amiga, pero Edward era algo mas especial, por un lado el le había sacado la virginidad y el la miraba de una manera especial desde la fiesta, como de amor; quizá resulte loco, pero Ed parecía enamorado. Yo hasta pensé que terminarían juntos, aun lo sigo pensando, pero me acuerdo que metí la pata bien fondo cuando le di el número de Bella, ella termino cambiando el teléfono; en realidad pienso que lo cambio y no me dio su número, no me contesta las llamadas.

Volví a subir al ático con las fotos recién hechas. Pegue papeles de colores, con mi mejor letra iba poniendo frases de amor o graciosas como '¡DESDE CHIQUITO YA ERAS SEXY!'.

Paso alrededor de una hora y media cuando había terminado.

Había hecho algo asqueroso con la plasticola y mezcla de papeles. Así que tome una de las bolsas que había allí y todo lo que estaba para tirar lo tire, lo que servía lo guarde en una bolsa.

Tenía ganas de seguir mirado fotos y eso es lo que hice. Me senté en el piso y comencé a sacar las fotos de Jasper. Mire las e cuando era un adolescente. Siempre aprecian Rose, Edward, James y... Una Camila.

Mire a detrás de las fotos que aprecia una Camila.

'Siempre contigo Jazz'

Aprecian mas ellos en los años 2005 o 2003 por lo que mire todas las fotos y miraba el al revés de ellas.

Jasper sonreía como nunca, a mi no me sonreía de esa manera, hay fotos que la mira con adoración, mire las mías y yo apenas alcanzo lo que hice esta Camila, no es justo. Yo quiero tener esa mirada de mi Jazz. Seguí mirando las fotos desde el suelo, a veces cerciorándome de que el libro que estaba envuelto en un papel de regalo estuviera arriba de la mesa.

Pero se me helo el cuerpo cuando encontré una de ellos besándose, ósea, Jasper es mi primer novio serio, tuve otros besos como para decir que mis labios ya no son vírgenes, pero no sé por qué Camila me daba tantos celos.

Hablando físicamente, debe tener más o menos mi estatura, o eso espero me sentiría muy baja de autoestima si fuera alta, tenía unos hermosos ojos verdes-azules, era delgada tanto como yo y tenía el cuerpo bien desarrollado, ella tenía rulos rubios por toda su cabeza dejándola ver hermosa. Y lo peor de todo es que ella tiene las miradas de Jasper que yo jamás tendré.

- ¡ALICE! - Jasper me estaba llamando, pero yo aun no me movía, ni siquiera para esconder el regalo, me sentí pésima. -¡ALICE! ¿Donde estas?

Aun no me movía...

- Alice. - Un susurro a mis espaldas. - Amor ¿Que haces aquí arri... - Pregunto mientras miraba las fotos que estaba mirando yo. - Las has encontrado. - Dijo sentándose a mi lado.

Creo cuando me rozo el brazo, desperté de mi sueño inmóvil.

- Lo siento Jasper, no quise ver, lo lamento. - Creo que si no me hubiera abrazo estaría llorando...

JASPER POV

¿Qué hacia ella en el ático? ¿Qué hacia ella mirando fotos en el ático? Nono ¿QUE DEMONIOS HACIA ELLA MIRANDO LAS FOTOS DE ELLA?

Parecía no querer moverse, estaba sentada en el piso frio con las fotos de Camila y mías... Genial, tenía que contarle mi horrorosa vida amorosa, y lo peor de todo es que cada vez que se la contaba a alguien me dejaba. Con María sucedió lo mismo, y caí en depresión, pero si Alice me dejaba no podría soportar, dejaría la banda, dejaría mi vida, no comería, no dormiría, no haría nada sería un vegetal si ella no estaba conmigo.

Me senté en a su lado y le pase un brazo por los hombros.

- Lo siento Jasper, no quise ver, lo lamento. - La abrace mas fuerte, parecia querer llorar, los ángeles como Alice no lloran, me siento afortunado en tener alguien así.

- No sucede nada Alice, estas fotos son una historia de amor, pero tiene un final feliz raro, pero feliz en fin y al cabo. - Le dije haciéndole sacar una sonrisa. Suspire pensadamente, ya que espero que no me dejen por segunda vez. Pero María es María, y Alice es Alice.

Mire a mi Alice, y me miraba expectante, esperando a que dijera algo. Suspire de nuevo.

-La foto que tienes en tu mano, es de hace cuatro años, cuando yo aun estaba en la preparatoria y aun no se escuchaba en las radios los temas de Eclipse de Luna. Ella es Camila, era mi vecina en New York, yo vivía en una casa residencial en los barrios alejados de Nueva York, en ese mismo barrio Vivian Rose y Edward, Rosalie es la ahijada de la mama de Edward, ellos antes eran muy unidos, pero Edward se dedico a lamusica, y Rosalie ya ni caso le hacía a Edward, nuestro grupo se fue separando lentamente, hasta solo quedar Camila y yo, a ella le gustaba mucho que usara la ropa que me compraba en los shopping, esto queda aquí y si tu le dices a alguien lo negare todo. – Le sonreí y ella solo un JIJI – Y a mi gustaba usar la moto que me regalaron y pasear con ella durante horas y horas y parar solo cuando teníamos hambre o ganas de ir al baño. Éramos como hermanos, hasta que nos dimos cuenta de que estábamos… enamorados… Todo comenzó hermosamente, diría que todo parecía de color de rosas pero no fue así. Ese año vino James y se hizo amigo de Edward y mío, allí fue el comienzo de la banda.

Estaba tan entusiasmado que me olvide de ella, de todo, de mi familia, de lo único que pensaba era en la banda y la música, adoraba pensar que sería famoso, la descuide, la deje, todo empeoro cuando la deje con una lluvia tremenda el día de su cumpleaños, a la semana siguiente me digne en ir a su casa, y eso que éramos vecinos; a preguntar por ella, había estado enferma, creo que la estuvieron por internar, me sentía como la persona más miserable de esta tierra, deje de comer, dormía poco, me sentía mal, hasta intente… hasta intente cortarme las venas. Si dirás que estaba loco pero no sabía que hacer, me moría por dentro, cada vez que la veía desde mi habitación a la suya. Camila me perdono, y me describió mientras quise cortarme la vena, se enfado, creo que si no es porque estaba débil hubiera sido capaz de mandarme de cabeza a un psicólogo. Cuando eso sucedió me podrían preguntar por la banda que yo les diría, váyanse al demonio. Luego de eso, volvió a ser todo como antes, hasta que nos dieron un contrato con una discográfica ahí, creo que todo lo que había logrado se fue al demonio.

Me fui de jira, y no hablaba con Camila por meses. Hasta que volví a casa, con fans, discos de platinos y varias cosas que seguramente sabrás. Pero que nada de eso valía por lo que había visto, cuando yo llegue a mi casa de madrugada para darle la sorpresa a mi querida Camila y a mi familia. Me los encontré a Camila y aun tipo, no tan apuesto como yo-Dije muy apegado a mi mismo.- Pero, la estaba besando, como yo nunca pude hacerlo de esa forma. Al tiempo me di cuenta de que el hombre se llamaba Jonathan Blanchard(N/a: Es Orlando Bloom) Camila me explico que siempre la dejaba de lado, que desde que estaba con la banda no era el mismo. Me recrimino muchas cosas, yo me sentía traicionado. Nos insultamos, nos echamos en cara las cosas que nos habíamos hecho el uno al otro. Realmente fue horrible ese dia, ella gritaba como una loca, bueno todo lo que decía tenía razón. Nos enfadamos ambos y terminamos llorando arrodillados y abrazados. Pidiéndonos perdón. Luego de eso, ella siguió su camino, un camino realmente exitoso, ahora creo que está promocionando marcas de modas en Milán

Mi pequeña Alice abrió los ojos pero luego bajo su mirada a la foto y lo que sentí fue raro, realmente raro, cuando ella me vio, me sentí realmente pequeño, como si ella quisiera trasmitirme lo que sentía. Creo que comencé a temer que me dejara de la misma manera despreciable que María.

-¿Qué sucede Alice? – Pregunte serio.

-Es algo que me inquieta y me gustaría que hicieras por mí.

- Claro amor, soy capaz de bajarte la luna si tú quieres.

- En esta foto tu miras con ojos enamorados a Camila, yo realmente la envidio. Yo quisiera ser ella. Por una extraña razón, quiero que tu… - La mire intentando saber que quería mi Alice -… Me encantaría que me miraras como ella.

- Alice, Camila es Camila, y tu eres mi Alice, sé que es demasiado pronto pero realmente te amo, y cuando tú me preguntaste por las fotos, yo tenía miedo de que me dejaras como lo hizo María al saber la historia. Y me di cuenta que se que quiero estar contigo, tu eres como el razón de luz que me ilumina cuando despierto, Alice, no sé qué haría sin ti.

Ella me miraba con un brillo en los ojos, un brillo que me trasmitía amor, quizás más de lo que merecía, rodo una lágrima por su mejilla y ella me di un dulce beso.

-Se que mañana cumpliremos mes y medio, pero quiero darte mi regalo. Necesito que me acompañes. – Le tome la mano. Ella busco algo arriba de la mesa del ático y dejo que la guiara.

Llegamos a mi habitación.

Había pasado todo el día pensando en una canción para Alice, quería demostrarle lo mucho que la amaba en este tiempo que pasamos juntos.

Entramos a la sala de música, donde tenía el piano que usaba Edward, la batería, como diez guitarras eléctricas y mi guitarra especial, mi Anabella, así se llamaba mi guitarra, esa es otra historia. Le dije a Alice que se sentara en el sillón blanco del estudio, mientras yo buscaba el banquito y sacaba a Anabella de su estuche.

-Es por esta razón que no me viste en la casa.

Puse a Anabella en posición para tocar, me prepare y moví mi cuello, y por ultimo aclare mi garganta. Alice me sonreía con esa sonrisa que tanto me gustaba.

-Esta canción es tuya, y lo mucho que significa la canción para mi.

Era tan bella, era tan bella
que su mirada todavía me quema
como quisiera poderla olvidar
pero se estanca y no lo puedo evitar

Porque cuando habla con sus ojos
dice cosas que no puedo entender
y se desnuda poco a poco
y se convierte en tu piel

Y yo no sé cómo vivir
si ya no puedo sacarla de aquí
que no daría por besarla
por abrazarla una vez mas

Y ya no quiero dejarla escapar
si es que la puedo volver a encontrar
no quiero perderla, porque solo es ella
inolvidable para mi corazón
inolvidable, inolvidable.

Fue como un cuento, se fue como el viento
a veces me digo que tal vez me lo invento
si al menos pudiera tener una prueba
algún recuerdo de que estuve con ella

Me estoy volviendo loco un poco
a veces me despierto y siento aquí mi pena
me susurra en el oído
y dice ¿donde estas amor?

Y yo no sé cómo vivir
si ya no puedo sacarla de aquí
que no daría por besarla
por abrazarla una vez mas

Y ya no quiero dejarla escapar
si es que la puedo volver a encontrar
no puedo perderla, porque solo es ella
inolvidable para mi corazón
inolvidable, inolvidable.

Y yo no sé cómo vivir...

Mire a mi pequeña Alice, y ahí estaba me sonreía como nunca. Deje a Anabella de lado, mientras Alice se sentaba n mi regazo y me daba un beso.

Este beso era diferente a los demás, este me trasmitía amor, dulzura y ternura, en especial amor, me transmitía el amor que tenia a Alice. Y no me quede atrás, yo profundice el beso dejando mi mano en su cintura y la otra en su mejilla, que por una extraña razón estaba húmeda.

-¿Mi amor? ¿Qué sucede? ¿No te gusto la canción?

- Gracias Jasper, Gracias por la canción, gracias por amarme como te amo, gracias por mirarme como te pedí, gracias por todo.

- Yo de doy gracias a ti amor, mi vida era un pozo sin fondo hasta que tu llegaste, le diste sentido a mi vida. Y lo mejor de todo es que ya no te puedo sacar de aquí, y estoy orgulloso de eso. Te amo Mary Alice Brandon.

- Y yo a ti. Jasper Abraham Wthilock. – Y me dio un pequeño beso en los labios…

Esperen…

-Amor no quiero romper el encanto pero mi segundo nombre no es Abraham

Ella me sonrió. – Ya lo sé, pero era para darle más drama a la escena.

Yo me rei y ella lo hizo conmigo (N/a: Reír…Tengo lectoras muy mal pensadas). Así pasamos la tarde, festejando nuestro mes y medio de novios, sabiendo que este seria los muchos que pasaríamos ¿Y Quien dice? Hasta de casados.


¡Hola chicas!

Espero que mis lectoras de Chile estén bien, estaba realmente preocupada por mis amigas de allá, me entere de que están bien. Espero que ustedes también, si no seguiré pidiéndole a dios y a nuestros ángeles (los cullens).

También lamento la tragedia de Haiti, y de alguna manera les digo que Argentina está con ustedes!

En cuanto al capítulo, prometí un capitulo muy largo así que no quiero quejas jajaja

Quería comentarles que como es obvio, volví de mis vacaciones y ya empecé las clases ¬¬ no podre escribir muy seguido, así que pido disculpas por eso.

Quiero reviews! ¿Les parece si llegamos a cincuenta? Jajaj voy a tratar de subir pronto ya que tengo examen diagnostico estos días.

La canción se llama Inolvidable de Reik, lo digo para una de mis lectoras que siempre me pregunta y perdóname a veces me olvido de que tenía que poner el nombre de la canción.

Quiero agradecer los reviews de todas, los F/F, por los A/F les agradezco a todas.

Otra cosa! Me ayudan a elegir el nombre para el bebe de Bella ¿Niño o Niña? ¿Qué nombre?

Con Cariño…

Sofi Cullen