LOS PERSONAJES NO SON MIOS, SON DE LA MARAVILLOSA STEPHENIE MEYER. LO QUE ES MIO S LA HISTORIA, SI ESTOY LOCA JAJAJA
MALDITA MEYER! HACE PERSONAJES TAN SEXYS!
CAPITULO SIETE: LA CARTA
TANYA POV
Hoy estaba feliz, completamente feliz. Edward y yo llevamos tres semanas juntos, y yo se que todavía la relación no era publica ya que el no quería, decía que aun estaba esperando a que algo sucediera. Rogué, lloriquee y aquí estoy, yendo a la casa de mi futura suegra a informales que era la novia de Edward. Bueno la familia ya lo sabía pero ahora lo querían hacer un poco ms formal o eso es lo que entendí (N/a: Pobre Tanya es corta de cerebro por eso no entiende).
Realmente me parecían patéticas, y muy estúpidas las tradiciones de la familia Cullen.
Aparque el auto que le hice a Eddie comprarme, en la entrada estaba el auto de Jasper, El de Carlisle, El de Esme. Aun no llegaba Edward, por lo que podría tratar a la familia como siempre la trataba en su ausencia.
Me acerque a la entrada y toque el timbre. Espere alrededor de diez minutos a que me abrieran la estúpida puerta. Hasta que el cuerpo de mi "queridísima suegra" apareciera.
-Hasta que al fin me abres- Dije empujándola y dejándome pasar.
-Mira Tanya, por respeto a mi hijo no te hecho. Porque realmente eres una zorra. Así que más te vale que me respetes en mi casa ¿Entendiste? -Dijo Esme con todo el veneno del alma. La mire desafiante y le sonreí burlonamente. Esta vieja no me diría zorra.
-Claro y piensas que Edward te prefiere más a ti que a mí. Por favor, suegrita las dos sabemos que tú no le das la satisfacción que le doy en la cama. Tu eres su madre y yo su mujer. Así que deja de hacerte la madre Teresa de Calcuta que eres una oxigenada más.
-Escúchame bien y espero que lo hagas. No me interesa que demonios hagas en la cama, si total todo lo que tienes es silicona y la grasa que te sobra te la colocas en el trasero. Así que a mí me respetas. Y por respeto a mi hijo no te echare como te lo mereces. - Dijo Esme desafiante. Siempre la veía enojada, pero esta vez me había insultado. Yo podría grabar todo y mostéaselo a Edward, pero claro que yo cambiaria mi vos y todo eso.
-No me interesa que pienses, idiota, realmente solo finjo por Edward, cueste lo que me cueste seré la señora Cullen ni nada ni nadie lo podrá evitar así que me vale lo que me digas. - Era obvio que quería pegarme ya que levanto su mano. Pero la bajo.
-No te hare nada, porque se lo que eres capaz. - Y se retiro. Realmente Esme era tan idiota como Edward, con la única diferencia que Edward viajaba por el mundo, tenía una cuenta en el banco y tres autos sacados de la fábrica recién hecho.
Deje mi abrigo en el perchero, escuche las risas del patio trasero. No pensaba ir con esos perdedores.
Deje mis llaves en mi bolso y lo apoye junto al correo. Mis ojos se dirigieron hacia la carta que con una caligrafía bastante prolija decía 'PARA EDWARD CULLEN' Que venía Inglaterra. Edward conocía a alguien de Inglaterra y no me había dicho.
Tome la carta y me la puse en el bolsillo de mi vaquero. La puerta toco, abrí la puerta con un movimiento ágil y seductor sabiendo que sería Edward. Cuando la abrí el sonrió pero al parecer no me esperaba y la sonrisa se le fue del rostro.
-Mi amor- Dije tirándome a sus brazos los cuales me recibieron con un casto y frio abrazo. -Me daba pena Pude ver cómo me daba una sonrisa pero claro un poco forzada. Yo me ganaría el amor de ese hombre. -Llegas tarde pero me la pase muy buen con tu familia.
-Que bueno Tanya. ¿Vamos adentro? - Dijo soltando mi agarre y entrando a la casa. Se quedo en la puerta esperando a que pasara, claro lo hice al instante mientras el cerraba con fuerza la puerta.
Entramos al jardín donde estaba mi suegro, Jasper, Alice su novia que tampoco me caía bien, pero era mejor que este grupito de ñoños, y claro mi queridísima suegra.
Edward saludo a toda su familia y mire la mirada que le tiraba a su madre. Tenía entendido que comeríamos carne asada y ensalada preparada por mi suegra.
- Cariño Me ayudas a traer las ensaladas. - Dijo Esme con una sonrisa a Edward.
- Yo también te ayudo, Esme - Se ofreció Alice que estaba sentada al lado mío, por lo menos la chica tenía sentido de la moda.
- Claro, mamá. -Los tres se pararon y yo también.
- Voy al baño. - Todos asintieron y me dirigí al baño.
Camine apresurada y abrí la puerta con cuidado e hice ruido al cerrarla, seguramente ahora hablarían mal de mí, Edward me defendería, terminaría Esme con alguna que otra lagrima y yo salgo triunfante del baño. Pero ese no era el tema.
Baje la tapa del inodoro y me senté sobre el después de sacar la carta de mi bolsillo.
Volví a mirar la dirección de don venia. ¿Inglaterra? Quién demonios era?
Abrí el sobre y me encontré con una papel doblado. Realmente estaba interesada en leer esa estúpida carta. La tome y la desdoble con agilidad. El remitente era Isabella Swam ¿Y esa quién demonios era?
Edward:
Sé que debes odiarme, y te entiendo. Quizás esta carta te resulte embaucadora y estúpida, también está la posibilidad de que la rompas y no tomes importancia a lo que te diré o que hagas algo, y la ultima e imposible razón que creo posible es o que me contestes y me digas que no te importa o me llamas, aunque eso va a estar difícil. Creo que estoy evadiendo el tema y no me parece justo.
Esta carta tiene una razón. Me tomaras por idiota, porque me llamaste millones de veces cuando estuve en Phonix y ninguna llamada te respondí. Lamento esto.
Lo nuestro fue algo… maravilloso. Lo digo enserio y realmente no me arrepiento, aunque no lo creas no lo hago. Creo que fue el error más maravilloso del mundo. La razón de esta carta es única e importante.
Ambos no usamos protección en la noche de la fiesta, y ambos estábamos borrachos o por lo menos hablo por mí, bueno tan borracha no estaba, pero la idea es esa; se que no lo esperabas y para ser sincera yo tampoco, pero… estoy… Embarazada. Tengo dos semanas de gestación y si haces bien los cálculos la fecha es la misma de la fiesta. Yo entre en crisis cuando me entere, cualquier adolescente caminando hacia ser un adulto hecho y derecho se entera de que esta embarazada. No es una noticia que quería recibir, bueno no en este momento. Pero cuando entre en razón ¿Qué me podría hacer un bebe? Es un rayito de sol que crecía en mi vientre, debía alegrarme, aunque no fue previsto el bebe no tiene la culpa nuestra. Voy a tener a nuestro bebe. Esta carta es para decirte que nuestro bebe llevara mi apellido y que si nuestro hijo realmente te interesa y quieres conocerlo, yo no me opondré, ni nada por el estilo. La dirección que hay en este sobre es la correcta, estoy en Londres, estudiando, tengo una casa y nuestro bebe no necesitara nada. Solo quería avisarte de este milagrito, y si no te queres hacer cargo del… No me opondré es tu elección.
Si preguntas como conseguí la dirección de la casa de tus padres es porque mi amiga Rose Hale es ahijada de tu madre y resulta que su mama es amiga de la tuya. Qué chico el mundo ¿verdad?
Quería que supieras estar hermosa noticia. Espero que me des una respuesta.
Lamento mi comportamiento….
Bella
Ahora entendía todo, Bella era la chica que mencionaba dormido Edward, la muy perra se había revolcado con él y estaba embarazada, quizás ni sea de Edward. Ahg… Edward no se enteraría de esta noticia ni en sueños. El la olvidaría sea como sea por lo que me llamo Tanya Denali.
BELLA POV
CUATRO MESES DESPUES
Cuatro meses. Las cosas que pueden suceder en cuatro meses…. Por dónde empezar… Bueno Rose y Emmmet me ayudaron a comprarme mi casa; ahora Rose y yo dormíamos en la casa e íbamos por las noches a estudiar, a veces Emmett venia por semanas y luego volvía al campus, el que siempre se acordaba de mis antojos y me regalaba cosas para mi bebe era Thomas, me regalo peluches y varias ropitas para el bebe, claro que siempre fue variando, una vez me trajo ropa rosa y otra de color azul, por si acaso. Mi jefe acepto mi embarazo y me felicito. Mi obstetra era Thalie, era como una mejor amiga también y siempre me ayudaba y me acompañaba a los cursos para tener a mi bebe donde me enseñaban como debía tenerlo, y que debía hacer en el parto. Como 'mi novio' me había dejado, Thomas se ofrecía a ayudarme con amabilidad en los ensayos de los trabajos de parto.
Para especificar mí casa… Ya estaba como en producción, tenía mi habitación, y una habitación aparte que era la de Rose, ambas estaban bien decoradas y fueron las primeras en remodelar, todavía me parece imposible pagar todo lo que hizo Rose por mí, pero trabaja y estudiaba; siempre le iba pagando la casa poco a poco. El cuarto de mi bebe no estaba hecho aun… Decidí esperar al parto para saber el sexo. Emmett compro una cuna de madera para luego pintarla de azul o rosa, aunque lo estaba convenciendo para que el color ideal sea Verde o amarillo, ambos me gustaban.
De la ropa nos encargábamos Rose, Thalie y yo, ellas especialmente en la ropa de pre-mama y la del bebe, claro que compraban colores neutros, ambas me recriminaban por decir que no quería saber el sexo de mi adorado bebito o bebita…
Y algo quizás me mantenía inquieta era la carta… ¿Le había llegado? ¿Me habría respondido y estos británicos enviaron la respuesta a cualquier lugar? ¿Y SI LA MANDARON A SUDAFRICA?... Por cierto mis cambios de humor seguían conmigo, molestándome y frustrándome, lo que se había ido eran los vómitos matutinos, pero empecé a comer como una vaca, mas aun de lo que comía a los dos meses… La cuestión es que… No me llego una respuesta jamás, también está la posibilidad de que no le haya llegado, o que directamente no le haya interesado y la haya tirado. Todo era posible.
Alice seguía llamándome pero con menos frecuencia y a mi madre debia llamarla yo, por que le dije que me habían robado el celular en la universidad. Claro que me reprocho y todo eso peor nada que yo no conociera.
Me encontraba en centro de Londres, con Rose y Thomas comprando libros y seguramente ropa.
-¡Mira Bella! Este te quedara especial… pruébatelo.
-Rosalie ya le hiciste probar diez prendas y mirar trece tiendas de bebes para comprar ropa, o zapatitos. –Dijo Thomas en mi defensa.
-Lose pero este conjunto es hermoso y único. Si no se lo compra se lo regalare de todos modos. – Dijo decidida, yo solo escuchaba la conversación mientras ojeaba un poco los tres libros que me había comprado mas los dos de la universidad. Thomas me arrebato la bolsa de la mano.
-No puedes hacer peso Bella, te hará daño a ti y al bebe.
- Estoy embarazada, no enferma. – Dije sacándole el libro y dejándole la bolsa.
-Iré a comprar ropa chicos podemos volver a casa pronto, pero quiero ver las mayas y los jeans. Ya regreso. – Dijo Rose sin mirarnos. Ya me sentía cansada, así que decidí apoyarme en una de las paredes. Thomas me llevo a unos de los bancos afuera de la tienda y nos sentamos mirando como el frio invierno se convertía en primavera.
-Bella ¿Por qué no quieres saber que es el bebe? – Pregunto sin mirarme.
-Porque es más emocionante la sorpresa aparte le pedí discreción a Thalie de cuando sepa el sexo de mi bebe. – Nos miramos largo tiempo y luego apoye mis manos en mi vientre. Sabia que él quería preguntar sobre el padre del bebe. – Thomas, eres mi amigo puedes preguntar lo que quieras.
-Lo hare cuando me sienta preparado para preguntar lo que deba preguntar. – Dijo gentilmente.
Luego de esa pequeña charla no volvimos a hablar del tema, y Rose salió con cinco bolsas de marca del local que había entrado. Parecía una niña en navidad.
Llegamos a la casa y dejamos las bolsas. Thomas se fue diciendo un 'hasta mañana' ya que él iba más seguido ahora a la compañía de su padre, donde realmente me encantaba trabajar, me divertía haciendo mi trabajo y me encantaba estudiar sobre el tema en mis horas libres.
En la universidad me iba bien, no era la alumna ejemplar pero siempre tenía mis calificaciones con buen promedio y con el embarazo no tenia problema alguno. Solo algunos profesores sabían de mi embarazado ya que hubo días que no me encontraba del todo bien y me cansaba y me mareaba…
Pero en fin… Me encontraba en mi casa, estudiando y comiendo oreos con miel… otro antojo medio raro y asqueroso.
-¿Sabes que sería grandioso? Que te quedes quieto amor… - Dije mientras acariciaba mi barriguita. Era pequeña pero posia sentir sus movimientos, por más que fueron pequeños pero me encantaba y a la vez me incomodaba.
La puerta sonó tres veces…
-Pasa Rose. – Dije mientras marcaba donde había dejado la lectura.
- No soy Rose, Soy Thomas… - Dijo mientras entraba a mi habitación.
-Lo siento Thomas, pensé que eras Rose como tu dijiste que vendrías mañana pensé…
- Si lose, Bella lo siento, por lo que hice hoy, no debí ignorarte por lo que sucedió.
- No tienes nada por que disculparte, tuviste dudas y te sentías incomodo, perdóname tu… - Dije dándole un abrazo.
- Ahora que estamos mejor, te llego una carta…
Carta…
Su carta…
-Toma Bella… ¿Te encuentras bien? Estas pálida.- Dijo preocupado aun extendiéndome la carta
-Si estoy bien… Gracias… -Tome la carta y la observe… No me creía capaz de abrirla, tenía miedo con lo que me iba a encontrar.
-Si quieres me voy, Bella. – Dijo tratando de levantarse de mi cama.
- No-o quédate aquí, no quiero estar sola. – Dije mientras tomaba su brazo y lo dejaba arriba de la cama.
Mire el sobre y el remitente, que tenia con la caligrafía muy prolija.
Mis manos sudaban y no ayudaba mucho que mis manos temblaban… genial y ahora estaba usando el sarcasmo.
Saque la carta y la extendí para poder leerla.
Bella:
Para serte sincero me sorprendió tu carta y nunca pensé que la mandarías, en fin, voy a ser directo, frio y de la manera más fácil para que la carta se me haga corta…
No me interesa ese mocoso que llevas ahí adentro, realmente como tu dijiste no me interesa hasta me parece irracional hacer esta estúpida carta.
Ese feto que tu llamas por hijo, quédatelo, y haz como puedes… Lo lamento pero llorar no puedo, en todo caso es tu error, tú no te cuidaste asi que no hay mas nada que decir.
Las cosas son como son…
Edward…
Quizás un golpe, miles de puñetazos y haberme clavado una estaca en el corazón habría sido mejor que haber leído esta carta… Yo tenía razón, nunca debí haberle dicho que estaba embarazada.
Jamás debí haber escrito una carta y jamás me sentí tan mal como en este momento.
Las lagrimas caían sin cesar mientras que unos brazos me rodearon y como si fuera un acto reflejos acepte como si mi vida dependiera de ellos, mientras que fuertes sollozos salían de mi boca…
-Calma Bella… Todo está bien, no sucederá nada…
Thomas me tranquilizaba pero volví a recordar aquella frase que debí tener pendiente siempre.
Sera como si nunca hubiese existido
Ni como yo para él, ni él para mí. Me duele saber que con la persona que pase la noche más especial de mi vida no le importa nuestros bebes, pero era de suponerse, duele saber que serias la única persona en la vida de tu hijo, y duele saber que te traten como un perro.
Pero así seria…
Como si él no hubiese existido nunca…
❤(。◕‿◕。) ❤
Hola mis nenas!
PERDON!
HACE MIL QUE NO PUBLICO MILES DE DISCULPAS! CON EL COMIENZO DE LA ESCUELA ME VOLVI LOCA! PERDON!
Bueno ¿Qué les pareció?
I need the names! NECESITO NOMBRES PARA EL BEBE DE BELLA! Porfis!
Bueno chiquis!
Creo que no tengo que decir nada más…
Las adoro y perdónenme por el atraso! Besitos.
Con cariño…
Sofi Cullen
