Si. Sabia que era extra o. Pero no pude evitarlo. Cuando sus ojos azules se posaron en mi, senti un escalofrio recorrer todo mi cuerpo. Era perfecto. Perfecto e imposible.

-Peque a Dama, sucede algo? -Pergunto con su melodiosa voz, y al escucharlo por mi paso un espasmo de placer.

-No, no sucede nada, pero gracias... -Hize como que intentaba recordar su nombre, pero claro que lo sabia. No lo olvidaria por nada del mundo. Despues de todo, era el lider de los guardianes que protegian a mi padre, el rey Endimion.

-Kunzite -Dijo haciendome volver a la realidad y recordar lo que habia dicho. Kunzite, Kunzite, podria decir su nombre durante toda la noche sin cansarme.

-Si, perdon, Kunzite -Dije antes de sumirme en el silencio y tristeza.

- Porque se encuentra triste? -Pregunto y verdaderamente parecia preocupado por mi. Yo no respondi, solo lo mire fijamente.

- Es por algun chico? -Al no contestarle tomo mi respuesta como afirmativa.

-Si ese chico no se ha fijado en ti, es porque es un tonto -Si tan solo supiera el que el chico por el que estaba sufrien era el mismo que me aconsejaba en estos momentos.

-Lo se -Dije intentando transmitirle mi sentimiento con mi mirada, pero el no parecio notarlo.

No te preocupes, hay muchos chicos en el mundo, el no es el unico, te aseguro que hay un monton de chicos a tu alrededor solo que tu no los has notado, chicos que harian cualquier cosa por verte sonreir, por tienes una hermosa sonrisa lo sabias? A ellos les gustaria verte sonreir, y a mi tambien. Vamos, sonrie. -Le dirigi una gran sonrisa. Estaba dispuesta a hacer lo que el me pidiera. Yo tenia la capacidad de darle ordenes a el y el tenia el deber de cumplirlas. Mas sin embargo yo tenia el deseo de cumplir las de el. Todo cuanto estuviera a mi alcance darle.

-Pero que caso tiene tener a muchos chicos si no es el que me gusta -Dije seria otra vez.

-Ya veras que todo se solucionara... Rini -Que bien se escuchaba mi nombre en sus labios. -Yo se lo que se siente no ser correspondido suspirando me lo hace saber a cada momento. Ella esta demasiado feliz con su Yaten Kou.

Mi corazon se encogio de tristeza. Venus. Yo sabia cuanto Kunzite la amaba, y yo sabia que no estaba a su altura. A pesar de yo ser la futura reina de la luna, Venus era todo lo que un hombre podia desear, era hermosa, divertida y tenia una edad adecuada para Kunzite. Claro, tambien sabia que Venus amaba a Yaten, siempre lo habia amado, excepto cuando se transformaba en mujera, pero ya no habia necesidad de hacerlo, asi que Venus y el pasaban la mayor parte del tiempo juntos.

-Tal vez seas muy peque a para enamorarte todavia -Me dio un ligero apreton en el hombro. De repente se acerco a mi cara, yo me quede petrificada, me dio un ligero beso en la frente, y se marcho. Sabia que ese era el mayor gesto de afecto que podia esperar de el.