CAPÍTULO NUEVO.

Gracias a: Tepyta, BarbieRamos11, kikivicente, Liza Mikaelson, isabel, Camille Carstairs, MrsBarton, luchi, Gissbella De Salvatore, Sabrina Motorpsico, KLAROLINE 4EVER, guest, Mariannina, nazamikaelson, Nemorise, Valistar26, Lixa Takahashi, Yiyukimo-ak, sasuhina-itahina 100, Beth Warlow, ferruca, Braverylove, Marta93, mayemoya96.

¡Seguimos con la historia!

¡Alerta de capítulo nuevo!


28.

―Vaya…este día no va a ser bueno ―Caroline se revolcó entre sus sabanas y bostezó sonoramente.

― ¡Te ves súper fea en las mañanas! ―gritó Daniel pasando por ahí.

Ella gruñó.

― ¡Ya cállate, cara de rábano!

― ¡Dejen de pelar! ―gritó Liz dese la planta baja―. ¡Bajen a desayunar o se nos hará tarde a los tres!

―No entiendo porque han elegido un sábado para las prácticas de tiro ―murmuró levantándose perezosamente.

Bajó echa un desastre y rascándose la cabeza pareciendo sacada de una caricatura.

Daniel se carcajeó al verla y ella le lanzó dagas.

―Si tu novio de la otra vez te viera así…

― ¿Novio? ―preguntó Liz de inmediato.

Caroline rodó los ojos.

―Klaus no es mi novio ―rezongó.

―Ah Klaus… ―Liz se puso a terminar de comer el desayuno y decidió no decir nada más.

― ¿No te agrada el tal Klaus, mamá?―preguntó Daniel con la boca llena de panqueques con miel y mantequilla.

―No seas asqueroso, Daniel ―se quejó Caroline bebiendo café caliente.

―No tengo comentarios acerca de él, cariño. Ahora come más despacio ―ordenó.

Daniel rodó sus ojos y empezó a comer un poco más despacio. El desayuno se pasó entre regaños, risas, gritos y planes para ir al bosque a practicar tiro. Todos los veranos practicaban en un campo que la policía montaba para ofrecer cursos a bajo costo a los ciudadanos de Mystic Falls. Era divertido y lleno de adrenalina, Caroline se sentía libre y desatada cada vez que una bala era liberada del arma que portaba, tenía mucha experiencia y era bueno en ello. Daniel y ella habían practicado desde los ocho o nueve años y habían recibido varias placas por el buen desempeño en las actividades que la policía llevaba a cabo.

Esta actividad sería su desahogo por todo lo que había sucedido, por haberse enterado que el chico que le gustaba era un matón y porque no tenía idea de que hacer. Claro, habían quedado en tratarse como algo más, pero aun así, todo era demasiada conmoción, todo parecía ir muy rápido y entre que se veía con él y sabía que era un matón, su mente se confundía más de lo normal. A pesar de saber que él jamás le haría nada, tenía miedo por él, porque tal vez nunca lo volviese a ver y porque se estaba interesando más y más en él de una manera seria y para nada aniñada, no era un amor de verano, ni un novio de juguete, era algo más y eso le aterraba de increíble manera. Siempre había sido insegura, pero ahora lo era más, Klaus podría dejarla y jamás volver, no sabía que ocurriría y los nervios le carcomían las manos y la boca.

― ¡Vámonos! ―gritó Liz desde la entrada.

Ambos hermanos bajaron las escaleras golpeándose y empujándose. Subieron a la patrulla de Liz y se dirigieron al campo instalado en una parte del bosque.

NoTeVayasSinMí

―El día es bello y hay un campo de tiro que la policía ha montado como una actividad veraniega… ¿quieres ir conmigo? ―Klaus había tocado a la puerta de la habitación de Henrik.

Él lo miró sospechosamente.

― ¿Caroline estará ahí?

Klaus sonrió vagamente.

―Sí, pero quiero ir contigo.

Henrik asintió y le pidió un momento para cambiarse.

― ¿Saldrás con Henrik a un campo de tiro? ¿Estás loco? ―preguntó Elijah enojado con su hermano, quien había pasado por la habitación y había escuchado todo.

Klaus rodó los ojos.

―Está bien, no haremos nada para delatarnos…

―Eso es lo que tú crees ―su cabello bien peinado y sus orbes café fuerte, lo hacían parecer un modelo, un modelo enojado que Klaus encontró divertido.

―Cálmate, Elijah. Puedes ir con nosotros si tanto te interesa ―sonrió molestando al hermano mayor.

Elijah lo asesinó con la mirada y se retiró de ahí.

―Ir con ustedes, si como no… ―farfulló entre dientes haciendo reír al rubio.

―Estoy listo ―Henrik salió de ahí vestido en pantalones cargo y una camisa vieja.

―Vamos ―Klaus también llevaba ropa informal y ambos salieron disparados al campo de tiro.

― ¡Qué bueno que viniste! ―gritó Caroline emocionada.

Katherine caminaba hacia ella con una vaga sonrisa mientras que Caroline no paraba de sonreír.

―Vamos a matar algo ―dijo Katherine con una actitud que Caroline amó.

― ¡Matemos algo! ―gritó excitada.

Varios voltearon a verlas y Klaus llegó en el preciso momento en el que Caroline saltaba como loca.

―Caroline, Katherine ―saludó con una sonrisa.

Katherine también sonrió y saludó al guapo pretendiente de su amiga.

Caroline se quedó de piedra al verlo no sabiendo que el iría ahí. Si lo hubiera sabido, se hubiera puesto un poco de maquillaje, ahora parecía un zombie.

―Klaus… ¿Qué haces aquí? ―preguntó casi en secreto, volteando a ver a su madre quien se había percatado de su presencia.

Él se encogió y Henrik salió tras de él.

―Hola, Henrik ―saludó Caroline amablemente

―Buenos días, señorita Caroline ―respondió.

Caroline se mordió los labios para no reír y Klaus se divirtió viéndola.

―Vine con mi hermano a practicar un poco ―dijo Klaus.

Caroline entrecerró los ojos y prefirió no decir nada delante de Katherine quien se mantenía bien colgada de su conversación.

― ¿Y quién es ese hombre tan atractivo que viene por allá? ―comentó Katherine en tono lascivo, un tono que Caroline quiso esconder bajó el mar negro al ver al hermano mayor de Klaus ir hacia ellos.

―Ese es mi hermano mayor, Elijah. Con mucho gusto puedo presentártelo ―sonrió como canalla.

― ¡No! ―gritó Caroline al instante haciendo que ambos la vieran―. Es decir… ―balbuceó―. No creo que Elijah esté interesado en gente de nuestra edad, ¿cierto, Klaus? ―dijo entre dientes.

Katherine rodó sus ojos y Klaus rio.

― ¡Elijah, hermano! ―gritó atrayendo su atención.

Elijah avanzó hacia ellos y se quedó de piedra unos segundos al ver a Katherine parada ahí. Tragó en seco, pensó en que le diría y caminó de nuevo para estar frente a ellos.

Katherine sonrió triunfante al saberse conocedora del nombre del hermano Mikaelson que la estaba acosando.

―Elijah, déjame presentarte a Katherine Pierce, la mejor amiga de Caroline ―dijo cortésmente haciendo que Katherine sonriera como la chica sensual y mimada que era.

―Mucho gusto, Elijah… ―extendió su delicada mano.

―Mikaelson, Elijah Mikaelson ―carraspeó tomando la suave y pequeña mano de Katherine.

Ella sonrió discretamente, una sonrisa dirigida solo para él que lo hizo estremecer como un chiquillo de preparatoria que caía rendido ante la chica bonita y popular de la escuela.

― ¿Qué tal si damos un paseo, Elijah? ―preguntó Katherine suficientemente alto para que ambos rubios la escucharan.

Caroline arrugó el ceño claramente molesta y Klaus sonrió viendo a su hermano tragar en seco. Nunca había visto a ninguna mujer ponerlo de esa forma, no si no contaban a Tatia Petrova.

― ¿Cómo has permitido esto? ―preguntó Caroline entre dientes y con los ojos bien abiertos.

― ¿No confías en tu amiga? ―preguntó Klaus acercándose a ella, levantando una ceja e invadiendo su espacio personal.

Caroline ladeó su mirada.

―No con esto.

― ¿Es una mala chica? ―preguntó temiendo por su hermano.

Caroline sonrió apenas y negó.

―Es buena, es solo que es muy… solicitada y le gustan los hombres… ―Klaus la miró con suspicacia―. Fuera de eso, Katherine nunca ha estado en una relación, no desde que salimos de la preparatoria y tuvo algunos dos novios tontos… ha pasado por mucho y en cuanto a relaciones serias se refiere no tiene experiencia ―Klaus seguía viéndola, impaciente. Ella rodó sus ojos―. Y si Elijah quiere tener algo sin compromisos con ella, entonces será todo. Será un acuerdo de parte de los dos, no podrás culpar en todo a Kat… ―suspiró―. Amas a tu hermano.

Klaus vio hacia otra parte claramente abrumado por lo último.

―Me alegra escuchar eso ―dijo ignorando la última parte.

Caroline sonrió y tomó su mejilla, olvidándose por completo el lugar en donde estaban.

―Eres un buen hermano ―dijo acariciando su mejilla suavemente.

El la miro profundamente y…

―Buenos días, Niklaus ―habló Liz llegando a ellos e interrumpiendo su momento romántico.

Caroline suspiró enojada.

―Buenos días, Sheriff Forbes ―saludó cortésmente.

Liz casi bufa y Klaus quiso sonreír pero no lo hizo.

―Por favor no hagas un show ―ordenó viéndolo directamente a los ojos, le dio una mirada a Caroline y se alejó de ahí.

Caroline se removió incomoda en su lugar y Klaus pensó que aquello de mantener una relación (o lo que fuera que tuviese con Caroline en esos momentos) con la hija del Sheriff no iba a ser nada fácil.

―Hay que hacer que nuestros hermanos se conozcan ―habló Caroline primero.

Klaus asintió sin añadir nada más y cada quien fue por sus respectivos hermanos quienes ya se encontraban tirando sorpresivamente un a lado del otro.

Caroline y Klaus terminaron en el mismo lugar junto a sus hermanos quienes estaban competiendo secretamente para ver quién era el mejor tirador, para sorpresa de Klaus y orgullo de Caroline, Daniel era igual de bueno que Henrik.

Caroline sonrió triunfante y Klaus examinó de cerca al muchachito Forbes que era muy parecido a su hermana.

Tiros y tiros salían disparados a cuerpos de cartón sujetados por tablas de madera, haciendo que se despegaran partes y salieran volando, que varios policías se quedaran atentos a la destreza que esos dos adolescentes inocentes al ojo humano contenían en las manos.

―Vaya, tu hermano es muy bueno ―murmuró Caroline viendo a Henrik disparar igual de bien que Daniel.

Klaus pudo decir lo mismo del hermano de Caroline pero no podía dejar de pensar en que si Caroline era igual de buena que su hermano, podría ser una buena asesina, casi tan buena como lo era él. Evitó tener ese tipo de pensamientos y se dedicó a ver al chiquillo Forbes dejar casi en ridículo a su hermano, quien había tomado entrenamiento y además, era un tirador natural incluso mejor que Klaus mismo.

―Tu hermano también lo es ―admitió sin poder dejar de ver a Daniel, el pobre cartón estaba hecho un desastre y ambos cartones de ambos muchachos, se terminaron por romper en pedazos al terminar al mismo tiempo, para sorpresa de ambos hermanos mayores, de nuevo.

―Algo me dice que nuestros hermanos van a ser muy buenos amigos… ―susurró Caroline alejándose un poco de ahí, con Klaus a su lado.

Klaus sonrió.

―O enemigos.

Caroline rodó los ojos.

―No serán rivales.

Klaus se encogió volteando a ver a los chiquillos que ahora mismo intercambiaban palabras que apenas eran audibles, Henrik apenas movía la boca y Daniel brincaba de emoción, felicitándolo y expresando su sorpresa. Alcanzó a ver un brillo de felicidad en los ojos de Henrik haciéndole pensar que la decisión de haberse mudado a la ciudad natal de su madre, había sido una muy buena jugada no solo para Henrik, sino para todos en la familia, incluso para su madre que ahora sonreía un poco más de lo debido.

― ¿Quieres perder? ―preguntó Caroline bostezando, como si aquello fuese a pasar en realidad, haciendo sonreír a Klaus.

―La pregunta es, ¿quieres perder, Caroline? ―sonrió como un lobo, haciendo que a Caroline se le prendiera la llama de la adrenalina y de la competencia que apenas empezaba a flamear y se encendía más y más a cada minuto.

―Yo nunca pierdo ―vociferó con un brillo feroz en los ojos.

Klaus no pudo evitar reír, haciéndola sonreír y sentirse bien por hacer reír a ese hombre que sabía había sufrido de más y aun así, ni siquiera sabía la mitad de aquello; eso le hacía querer hacerle sonreír más, ayudarle a superar lo que fuese que estuviese en su pasado, su familia, su lado frio y asesino, todo eso que lo atormentaba en las noches.

―Lo harás hoy ―guiñó un ojo y caminó junto a la rubia quien de vez en cuando se pegaba a su hombro como una chiquilla enamorada.

Al llegar frente a los hombres de cartones y al ser entregados armas, Caroline sintió la adrenalina tomar parte de sus manos, de su respiración de su mirada y de sus ojos. Sus manos se aferraron vehementes al arma que tenía en manos, una pistola de tamaño mediano que era utilizada por los policías de Mystic Falls.

Klaus observó la escena temiendo que su pantalón causara una escena en pleno día familiar. Tragó en seco y volteó su mirada rápidamente tratando de apaciguar los deseos eróticos e incorrectos que ahora misma llenaban su mente y otras partes.

El disparo de su compañera rubia fue escuchado a pesar de llevar las orejeras puestas, fue lo que lo despertó, un tiro perfecto dado justo en el corazón.

― ¿Te vas a quedar ahí todo el día o vas a empezar a perder? ―preguntó ella con una sonrisa malvada que le hizo ver sus labios más de la cuenta.

Carraspeó apenas y volteó rápidamente casi sin ver para dar un tiro directo en la cabeza.

― ¿En la cabeza, hmm? Soy más pasional, prefiero en el corazón ―echó un vistazo a su hombre de cartón―. O en una pierna ―soltó un tiro también casi sin ver a una pierna izquierda haciendo a Klaus ver en dirección en donde la bala atravesó con fervor―. O en las dos ―volvió a tirar y la derecha también fue mutilada―. De esa forma, pueden vivir pero arrepintiéndose de sus crímenes… suena macabro en realidad, pero creo que es mejor que matarlos ―sonrió como una niña buena, pensando siempre en el bienestar de todos, pensó él.

Klaus sonrió ante la destreza de Caroline, ante la facilidad con la que sostenía y disparaba el arma, ante todo eso, Klaus se sintió un poco mejor, sabiendo que Caroline se podría defender si algo llegase a suceder… algún error estúpido que el llegase a cometer, algo que estaba seguro se avecinaría en un futuro.


Lamentando increíblemente la tardanza... como nadie (ni yo) tiene una idea. ¡ESTA HISTORIA ES MI BEBÉ! Si no me hubiera importado en lo más mínimo, creo que la hubiera dejado con todos los defectos que tenía... SIGO PIDIENDO DISCULPAS. Y sigo AGRADECIENDO A LAS CHICAS QUE SE LEYERON LA HISTORIAS COMPLETA DE NUEVO! (BARBIE!)

A Katherine he decidido dejarla castaña... gracias por sus opiniones!

Chicas, espero que puedan seguir leyendome... se que la historia ha pasado por momentos difíciles y he perdido a varias lectoras :/ Pero espero que las fieles sigan leyendo porque esta historia TIENE MUCHO FUTURO! Tengo muchas cosas que compartirles, muchos más momentos Klaroline que deben ser leídos por todas ustedes y todas las fans hispanoparlantes del mundo!

Gracias a todas por el apoyo en especial a BarbieRamos! Y a KLAROLINE4EVER, por dejarme tantos reviews y ser perseverantes. Las amo!

En especial a TODAS! Todas son maravillosas, espero que puedan seguir leyendo, y prometo actualizar igual de rápido que con mis demás historias.

Besos!

-Cecil