Gracias a: Barbieramos11, detintachina, Jane Meyer, KLAROLINE 4EVER, mundosentrelibros.

No me maten… lo he dicho en mis otros fics y es cierto: la universidad es un martirio total. Grupos de estudio, tareas, ENSAYOS… si, los ensayos me quitaban ganas para escribir mis propios fics. De verdad no me culpen, culpen a la uni y a los profesores :'(

Bueno, no he abandonado la historia, lo dejé aclarado en otro capítulo y no dejaré plantada ninguna de mis historias. ¡No sean dramáticas! Este fic es mi bebé.

Hablando un poco de la historia, el baile esta próximo y será dentro de uno o dos capítulos más. ¡No falta mucho! También viene mucha acción… enserio, acción violenta, con pistolas y sangre jaja. Esperen eso. Tatia hará de las suyas y hará que las relaciones de los hermanos mayores Mikaelson se vuelvan difíciles con sus amadas… las amo y espero sus opiniones.


30.

―Esos chicos no dejan de gritar ―se quejó Rebekah.

Henrik y Daniel se reían y los hermanos Mikaelson jamás habían visto a su pequeño hermano tan feliz. ¿Es que la decisión de dejar Inglaterra había sido la mejor que habían tomado en años? Al parecer era así y Caroline también estaba feliz de ver a su hermano tan animado.

Rebekah y Matt se divertían riendo y tirando al mismo tiempo. Rebekah fingía no saber tirar y Matt tampoco era bueno, así que entre gritos, risas y pláticas, ambos se divertían para muy él pesar de sus tres hermanos.

―Jamás la había visto tan feliz ―apuntó Elijah hablando de su hermana junto a Katherine.

Katherine le echó una mirada a Rebekah. Era una chica muy bonita y según Caroline era en realidad molesta y ahora se divertía con Matty ¿Por qué todas habían tenido una oportunidad con Matty menos ella? Resopló interiormente, tal vez después.

Katherine sonrió apenas viendo a Elijah observar a su hermana y se dio cuenta que aquella familia era unida de verdad.

― ¿Cuántos años tiene? ―preguntó.

―Dieciocho ―habló viendo a su hermanita.

Katherine asintió.

― ¿Y tu hermano menor?

― ¿Henrik? Tiene trece, esta con el hermano menor de Caroline.

Ambos voltearon a ver a los chiquillos encontrándose con risas y gritos.

―Se ve feliz ―comentó Katherine.

Elijah asintió.

―Es la primera vez que lo veo reír tanto ―admitió en voz alta.

Katherine asintió sintiendo una repentina paz emanar ese hombre y se sintió a gusto estando alrededor de él. Por primera vez se sintió cómoda y dejó su coquetería y altanería fuera para darle lugar a una calidez emocional jamás antes experimentada.

― ¿Y usted? ¿Tiene hermanos? ―preguntó cambiando el tema, dándose cuenta que se había quedado callada súbitamente.

Katherine negó de inmediato.

―No los tengo, aunque Caroline puede caer en esa categoría ―sonrió apenas, viendo su pistola distraídamente.

Elijah aceptó y vio tristeza en aquella mujer, una tristeza devastadora y abrumante.

― ¿Quiere ir a comer después de esto? ―preguntó Elijah atrayendo su atención.

Ella levantó su cabeza de inmediato y cerró su boca que se había abierto de la sorpresa.

―No lo sé… ―volvió su lado seductor―. ¿Será una cita o una simple cena? ―entrecerró los ojos.

Elijah sonrió de lado, una sonrisa que a ella de verdad le gustó.

―Como usted deseé.

NTVSM

― ¿Por qué no me dijiste que Kol estaba aquí? Maldita sea, Caroline ―refunfuñó Bonnie mientras que Klaus y Kol hablaban de algo.

Caroline rodó los ojos.

―No seas dramática, sé que te gusta ―la acusó con malicia.

Bonnie boqueó.

― ¿Cómo te atreves? Zorra del mal… ese chico tiene problemas escrito en la frente ¿y tú me lo quieres meter por todas partes? ¡Es un demente!

Caroline se carcajeó.

―Dramática ―se encogió de hombros.

―Trató de violarte.

Caroline asintió.

―Lo es y lo superé. Se disculpó y sé que lo que hizo estuvo mal, pero también sé que Klaus le puede patear el trasero en cualquier ocasión ―solucionó feliz.

Bonnie se le quedó viendo.

―En realidad te gusta, ¿cierto?

Caroline se mordió los labios y sonrió feliz.

―Mucho.

Bonnie asintió.

―Lo sé. Es bueno verte así.

Caroline sonrió.

―Gracias.

―Señoritas… ―llegó Kol por detrás de Bonnie, haciéndola tener un escalofrío repentino―. Hemos decidido ir todos a comer… después de esto.

― ¡Me apunto! ―exclamó Caroline emocionada y sintiendo a Klaus a su lado.

― ¿Y usted, señorita Bennett?

Bonnie rodó los ojos.

―Claro, ¿por qué no?

Caroline y Klaus vieron la escena con diversión.

―Creo que Elijah y Katherine también vendrán ―habló Klaus.

― ¿Ah sí? Me parece bien. Invitaré a Matt y a Rebekah ―dijo yéndose de su lado.

―Pero… ―Klaus observó con molestia a Caroline quien ya se encontraba en dirección a esos dos. Gruñó―. ¿Por qué Bekah tiene que estar con ese…

―Matt es un buen chico, tu hermana estará bien ―apuntó Bonnie con tono aburrido.

Klaus entrecerró los ojos y observó a Kol reír.

― ¿Me quiere acompañar a tirar, señorita Bennett? ―preguntó Kol seductoramente

Bonnie suspiró.

―Me llamo Bonnie… y además, no se tirar.

Kol se encogió.

―Yo te enseño ―dijo con brillo macabro en los ojos.

Bonnie quiso huir de ahí y al ver la sonrisa en el rostro de Klaus, juró que podría matarlo también.

―Que se divierta, señorita Bennett. Mi hermano es… un buen chico. Estará bien ―arremedó sus palabras.

Bonnie le hizo una cara y se dejó arrastrar por Kol quien empezaba a adularla sin sentido.

NTVSM

― ¿Vas a entrar a la secundaria? ―preguntó Daniel a Henrik

Henrik asintió.

―Este otoño.

Daniel sonrió.

― ¡Genial! Tendremos clases juntos y podremos jugar videojuegos todos los días ―gritó animado.

Henrik asintió de nuevo, ese chico le agradaba y ahora veía porque Klaus veía de esa forma a la chica Forbes. Esos hermanos eran parecidos y ahora Henrik podría tener un amigo de verdad y ver a su hermano feliz.

― ¡Henrik! ¡Daniel! Vamos a comer después de esto ―gritó Caroline emocionada, llegando saltando como una niña.

Henrik la vio con diversión pero no se permitió sonreír por mero respeto.

―Caroline… ―dijo Daniel entre dientes―. No delante de mi nuevo amigo ―dijo de verdad avergonzado.

Henrik escuchó aquello y no pudo evitar quedarse mudo y quieto ante tales palabras.

Caroline rodó los ojos.

―Supérate, Daniel. Henrik, todos tus hermanos vendrán también ―dijo sonriendo.

Henrik asintió.

―Me alegro de escuchar eso, señorita Forbes.

Caroline sonrió enternecida.

―Viejo, se llama Caroline ―dijo Daniel con el señor fruncido.

Henrik abrió su boca sin saber que decir y Caroline le dio una mirada asesina a su hermano.

―Está bien, me puedes llamar Caroline ―le dijo dulcemente.

Henrik asintió.

―No le hagas caso a Daniel… es muy cabezota y no tiene tacto ―se encogió de hombros.

― ¡Oye! No soy cabezota y si tengo tacto. Uhm, ¿qué es tacto? ―se rascó la cabeza.

Henrik sonrió.

―Bueno los dejo, les hablaremos para ir a comer.

Caroline se alejó de ahí para por fin ir a avisar a Rebekah y a Matt quienes reían como adolescentes… o bueno, eso eran.

―Chicos… lamento interrumpir pero hemos decidido ir a comer todos juntos al final de eso. Mi hermano y Henrik también vienen ―dijo viendo a Rebekah sin rencor, quien la vio con incomodidad y bajó su mirada―. Están invitados.

Matt sonrió.

―Genial, iremos con ustedes.

― ¿Qué? ―Rebekah habló de inmediato―. No, no… no tenemos por qué ir ―dijo con casi desesperación.

Matt levantó una ceja.

― ¿Por qué?

―Bueno… todos mis hermanos estarán ahí… son… sobreprotectores.

Matt sonrió apenas.

―Estará bien ―se encogió.

―No… no estará bien, no lo entiendes ―susurró viendo al suelo―. Tengo que irme, lo siento Matt ―lo vio con tristeza.

―Rebekah, espera ―dijo yendo tras ella―. No pasará nada ―le aseguró.

Caroline veía la escena con lastima. ¿Qué había pasado en el pasado de esa chica para que no quisiera salir con un chico junto con sus hermanos?

―Las cosas son difíciles con mis hermanos, de verdad son sobreprotectores.

―Uhm… ¿Rebekah? Sé que no es de mi incumbencia pero… Klaus se mantendrá a raya, lo prometo.

Rebekah tuvo sentimientos encontrados; tristeza, alegría y rencor. ¿Por qué esa chiquilla iba a decirle que Klaus se mantendría a raya? ¿Por qué ella misma jamás había podido mantenerlo a raya? Todas esas veces que él mismo mató a varios de los hombres con los que ella se había encaprichado, ¿Por qué ella no había podido mantenerlo a raya? ¿Por qué Caroline si? Pero otra parte de ella se sentía libre por primera vez, sin importarle quien fuera quien mantuviera a raya a Nik. Esta vez se sentía de verdad a gusto junto a un chico, Matt no era nada como los demás, era único en todo su esplendor y le gustaba esa sonrisa que le daba solo a ella. No quería arruinarlo y si Caroline sería su salvación, entonces no le importaba en lo absoluto.

―Está bien… lo siento, podemos ir ―solucionó Rebekah con una sonrisa pequeña.

Matt sonrió y agradeció a Caroline con una mirada, Caroline le respondió entrecerrando sus ojos y amenazándolo por que tratará bien a Rebekah. Matt quiso reír pero no lo hizo y siguió hablando con Rebekah.

Caroline pensó en Rebekah como un ser humano, de verdad lo hizo… por primera vez había visto tristeza en esos ojos, esa aura horripilante y agobiante que había sentido la primera vez había desaparecido. ¿Qué había en el pasado de Rebekah?

Llegó a Klaus quien ahora se encontraba solo y tirando.

― ¡Dijeron que si! ―llegó Caroline emocionada―. Creo que Rebekah lo llevará al baile ―dijo viéndolos.

Klaus gruñó, para nada de acuerdo con la idea.

―No lo sé.

― ¿Qué?

―Si me agrada la idea o no.

―Qué bueno que no es tu decisión ―sonrió inocentemente.

Klaus hizo una cara de pocos amigos y siguió a Caroline para tirar.

― ¿Vendrán? ―preguntó sin verla, aun sabiendo la respuesta no le gustaba para nada.

―Sí, Henrik y Daniel también.

― ¿Ese chico Donovan también? ―preguntó con recelo.

―Si… sé que no me importa, pero… ¿Por qué Rebekah te tiene tanto miedo cuando se trata de chicos…, ya sabes, de alguien que le guste?

Klaus dejó su arma y volteó a verla, se quitó las orejeras y no habló.

― ¿Miedo? ¿Te ha dicho algo? ―dijo después de estar callado y serio. Echó una mirada a Rebekah por encima del hombro de Caroline y arrugó el ceño―. No me gusta verla con hombres.

― ¿Les has hecho algo a sus novios pasados? ―entrecerró los ojos.

Klaus arrugó el ceño.

― ¿Me estas acusando de algo, querida? ―preguntó molesto.

Caroline negó.

―No lo hago, pero ella de verdad está asustada, iba a irse pero yo insistí.

― ¿Y por qué lo hiciste? Hubieras dejado que se fuera ―dijo restándole importancia.

―Klaus ―lo regañó ella―. Es tu hermana, no una chica cualquiera. ¿Qué te pasa?

Klaus negó levemente con la cabeza.

―Bekah toma malas decisiones, ¿de acuerdo? No es una santa, Caroline. Esa chica es impulsiva y atrevida con los hombres. Solo tiene diecinueve años y si no fuera porque yo la he detenido muchas veces…

― ¿Qué? ¿No sería virgen? ¿De verdad estas tan obsesionado por mantenerla en una caja? Klaus, por el amor del cielo, ¿sabes porque se porta así? ―Klaus la vio con frustración, no quería tener esa plática con nadie, mucho menos con ella. ¿Quién diría que se iba a poner de parte de su hermanita?―. Porque tú la retienes cada vez más, lo único que quiere es no estar encerrada. Y tú le haces muy fácil el juego de querer revelarse, tú tienes la culpa Klaus ―dijo molesta.

Klaus gruñó con enojo.

― ¿Yo tengo la culpa? No creo que puedas venir a decirme como tratar o no a mi hermana cuando solamente yo sé cómo se comporta, como es en realidad, que tontas sus decisiones pueden llegar a ser. No sabes nada, Caroline. ¿Sabes cómo terminará con ese chico? Él la dejará, no aguantará el carácter de Rebekah y ella sufrirá, ¿Por qué no prevenir todo?

Caroline negó levemente.

―Estas muy equivocado. ¿Prevenir todo? ¿Estás loco?

Klaus sonrió.

―Nada de esto te importa, Caroline. Tu misma lo has hecho. Haz el favor de no intervenir.

Caroline se mordió la lengua para no responderle y sin decir una palabra más, se puso sus orejeras y tomó su pistola para empezar a tirar. Klaus tragó en seco y se sintió mal por aquello, ¿había sido su primera pelea como algo más? ¿Por qué le olía tan mal el asunto? Claro, era porque Caroline estaba envuelta y no escuchar una sola palabra de ella, ni para quejarse ni para hablar felizmente, le hacían preocuparse de verdad.


Déjame un review para que Caroline te invite a comer con ellos.