Gracias a: marinaguapita15, Mikuniru, SAJKlarolineIS15, KLAROLINE 4EVER, maryrose16, BarbieRamos11, Jane Meyer, CarolineSif.
Chicas, acá traigo otro capítulo después de mucho, lo sé, lo siento. La entrada a la universidad me ha hecho papilla, prometo ya actualizar más seguido, pero de verdad que ha sido imposible, espero que me entiendan. No me puedo disculpar lo suficiente. Pero en capítulos siguientes veremos el baile y las cosas van a cambiar, para bien o para mal.
Espero sus comentarios y las quiero de verdad, besos y nos leemos.
31.
―Somos demasiados, creo que nos van a correr de aquí ―susurró Caroline a Matt quien veía a Rebekah hablar con su hermano Kol.
Matt sonrió.
―Es bueno que no me toque turno a esta hora.
Caroline asintió.
―Estoy feliz de que estés aquí ―Volteó a verlo―. De verdad.
Matt bajó sus mirada, avergonzado y feliz.
―Ella me gusta ―Señaló con su cabeza a Rebekah.
― ¿De verdad? ―preguntó Bonnie llegando junto a ellos―. Me han dicho que tiene un carácter… ―Caroline la asesinó con la mirada―. Es decir… ―carraspeó―. Todos tenemos comportamientos diferentes y estoy segura que ella tiene un buen carácter, aja… ―carraspeó de nuevo.
Caroline rodó los ojos.
Matt rio.
―Basta, chicas. Me se cuidar solo ¿de acuerdo?
―A Klaus no le agrada que ella salga con chicos, si de verdad te gusta, defiéndelo, defiende lo que sientes y lo que piensas ―sonrió Caroline―. También te ayudaré… si es que piensas tener algo serio con ella.
Matt se rascó la cabeza.
― ¿No estás molesta?
Caroline se rio.
―Sabes que no ―Rodó los ojos.
Matt asintió.
―Lo sé, ella de verdad me gusta… es tímida y creo que está intentándolo de más cuando no lo necesita. Hay algo… ―Bonnie y Caroline lo vieron con ternura―. Hay algo más en ella, oscuro.
Las dos chicas se quedaron calladas y Caroline recordó que en la primera noche que la conoció y la vio, ella había sentido y percibido lo mismo de Rebekah Mikaelson, una oscuridad extraña.
― ¿Oscuro? ―cuestionó, Caroline.
Matt asintió.
―Siempre hay miedo en sus ojos, pero también algo así como…
Bonnie y Caroline se inclinaron ansiosas de escuchar lo que Matt tenía que decir de Rebekah.
― ¿Si? ―Ambas hablaron al mismo tiempo.
Matt negó levemente.
―No puedo decirlo…
―Dilo ―dijeron de nuevo.
―Maldad ―suspiró apenas.
Ambas se quedaron calladas y Kol, Klaus y Rebekah aparecieron ante ellos, cada uno para llevarse a su respectiva persona a sentarse con ellos.
Ni Bonnie ni Caroline dijeron nada y Matt empezó a platicar con Rebekah, su compañía de verdad le gustaba.
― ¿Por qué estabas con Matt? ―preguntó Klaus, celoso.
Caroline rodó los ojos.
―Es mi amigo.
―También es tu exnovio, amor. Y no me gusta que estés con él.
Caroline gruñó.
―Es mi amigo ―repitió―. Y le gusta mucho tu hermana, y a mí me gustas mucho tú ―Le vio fijamente―…aunque seas grosero conmigo.
Klaus tensó la mandíbula mientras que veía a la rubia bonita ver el menú con desinterés.
―Lo siento ―Se escuchó decir… apenas audible.
Caroline volteó su mirada un poco, lo tenía a su lado izquierda para compartir con nadie más que con ella y eso le agradaba.
― ¿Qué dijiste? ―dijo viendo su menú de nuevo.
Klaus tensó la mandíbula.
―Siento haberte hablado de esa forma, pero no lo que dije.
Caroline no volteó a verlo, estaba indignada aunque sabía que no debía estarlo.
―Okay.
― ¿Okay? ¿Es todo lo que dirás? Me disculpé, maldita sea ―gruñó entre dientes.
Esta vez, Caroline volteó a verlo y sonrió apenas.
―Lo sé, gracias… sé que te costó mucho ―Tomó su mano bajo la mesa, acariciando lentamente con un pulgar flojo.
Klaus suspiró ante aquella caricia y se acercó más a ella arrastrando un poco su silla.
―Tú me haces hacer cosas que nunca haría ―le susurró al oído―. Me haces ser un hombre nuevo.
Caroline tragó en seco y sintió un rayito de electricidad correr por su espalda.
―No digas esas cosas… ―dijo sonrojada―. Me apenas ―susurró sin verlo.
Él lanzó una carcajada de felicidad, haciendo que sus hermanos voltearan a verlo. Pero él ni siquiera se inmutó, estaba tan ensimismado con Caroline que siguió hablando con ella, sonriente y feliz.
―Maldita sea ―murmuró Rebekah, sorprendida―. Es la primera vez que lo escucho reír así ―le dijo a Kol, quien estaba a su lado.
Kol también había quedado sorprendido ante aquello. Tenían a Elijah de frente quien con una media sonrisa, tranquila y despreocupada, siguió hablando con Katherine.
―Algo sabe ―apuntó Rebekah entrecerrando los ojos.
―A veces siento que nos dejan fuera por ser los menores ―dijo Kol con desdeño.
Rebekah asintió.
―Son tontos ―dijo Rebekah aniñada.
―Idiotas.
―Par de pelmazos, y no te olvides de Finn, es el más idiota de todos.
Kol sonrió.
―Claro que lo es.
Después de haber terminado su mini platica fraternal, cada uno volvió con sus parejas mientras que todos hablaban amablemente y sonreían.
Al final de la velada, todos ahí se habían hecho amigos. Sorprendentemente, hasta Damon había tenido un poco de cabida dentro de aquella plática que parecía ser casi familiar, con amigos y todo. Aunque los hermanos Mikaelson no estuvieran de acuerdo con que ese hombre estuviera ahí, parecieron aceptarlo temporalmente. Kol tampoco se portó para nada mal, hablaba con Bonnie y no tenía ojos para nadie más, cosa que hizo a Caroline sospechosa, aún seguía sintiendo algo dentro de su interior por lo que había pasado la primera noche que lo había conocido. Klaus también lo sabía y no tenía nada más en mente que arreglar ese problema que, al parecer, no estaba del todo arreglado.
Matt y Rebekah no dejaban de hablar, muy a pesar de Stefan, que, arrepintiéndose de no hacerle caso, tuvo que verlos toda la tarde sonriéndose como enamorados. Rebekah era la hermana pequeña de Klaus, además, parecía muy necesitada para su gusto, siempre colgando de su brazo y tratando de llamar su atención. Pero ahora que la veía como veía a Matt… se arrepintió de no haber tenido esos ojos para él.
Elena no dejaba de sonreír a Damon mientras que Damon no dejaba de verla a ella, otra pareja de enamorados y Stefan se iba sintiendo más y más fuera de lugar. Parecía que era el único soltero, además de Daniel y Henrik, que pena.
Daniel y Henrik, no paraban de hablar de videojuegos y de cómo habían tirado, Daniel había quedado impresionado con Henrik al igual que Henrik con Daniel, quien no hablaba mucho y a Daniel no le importaba.
Katherine y Elijah hablaba con discreción, los monosílabos de Elijah agradaban a Katherine quien prestaba poca atención a sus atenciones, disfrutando de un Elijah frustrado y desesperado. Ninguna mujer se había resistido a él, y ella no tenía por qué hablar con él después del numerito que había armado. Pero aun así, había aceptado ir ahí con él y otras cosas más que pensaban discutir en un futuro.
Caroline estaba feliz, hacía mucho que no se sentía de esa forma. Klaus demostraba ser otro hombre cuando estaba con ella. Y aunque ella sabía la verdad de quien era en realidad, podía ver que detrás del asesino, se encontraba un hombre bueno, honesto y con sentimientos de verdad, alguien que sentía, alguien que había sentido mucho en el pasado. Caroline lo podía ver y empezaba a amar eso de él, lo empezaba a amar a él… algo que decidió dejar en la línea de lo peligroso. ¿Qué tan peligroso sería amar a un hombre como Klaus? ¿Qué tal si en alguna de esas misiones terminaba muerto? Tragó en seco y dejó de comer por un momento, eso no estaba bien, cosas horripilantes se empezaban a acumular en su cabeza. La idea de perderlo se estaba volviendo atemorizante, con verlo golpeado en la fiesta de aquella noche, había sido suficiente para disparar sus temores; ese hombre no era de acero y ella empezaba a verlo como alguien eterno.
Klaus le tocó el hombro con delicadeza.
― ¿Qué pasa, dulzura? ―preguntó, preocupado.
Caroline sonrió de inmediato.
―Nada… estoy bien ―dijo y plantó un beso rápido en su mejilla―. Comamos ―dijo tomando su pedazo de pizza y comiendo.
Klaus la observó comer con lentitud, con la mirada perdida y el rostro sereno. Volteó a ver a la mesa para encontrar a todos felices, incluso el maldito de Damon encajaba en todo aquello. Stefan, por otro lado, parecía no hacerlo. Ya no sabía si la idea de ver a Rebekah con Matt le gustaba o la odiaba. Tampoco le había parecido tan mal la idea de su hermanita con Stefan Salvatore, pero tras saber que Rebekah había estado tras los huesos de su mejor amigo y él no le había hecho caso, sonrió con suficiencia al ver a Bekah sonreír con otro chico, por lo menos conocía el pasado de ese hombre y no había nada fuera de lo común, ni siquiera una multa por sobrepasar el límite de las calles… nada, ese chico con el que Bekah estaba era un nuevo comienzo que empezaba a tomar como algo bueno. Igual que todo en aquella ciudad, desde Caroline, hasta la nueva chica en la que su hermanito problemático se había fijado.
De Henrik era del que más se enorgullecía, hablaba con ese chico que parecía ver a un gran amigo en él, era parecido a Caroline y eso le agradaba, ya que Caroline había sabido despertar al hombre feliz que hacía mucho no salía.
La mente de esa chica era un lugar el cual pretendía explorar y cuando ella respondió que todo estaba bien, no le creyó. Las cosas iban a cambiar y él lo sabía, lo supo tan bien como que aquella mujer le estaba mintiendo.
