Hola a todas bueno perdón por la tardanza, muchas gracias x sus reviews y alertas me ponen muy feliz

aqui esta el siguiente capi...


Me quedé dormida, estoy segura de ello, no sé cuánto tiempo ha transcurrido, todo estaba negro, sentía que caía por un pozo sin fondo, en donde el tiempo y el espacio eran relativos, ajenos a mí. Cerré los ojos con fuerza para aclarar mi mente.

Aunque no sé si en realidad eso funcionó…

Brennan tomaba una siesta en su cama, algo que no era normal en ella, pero estaba cansada porque la bebé no dejó de moverse en toda la noche, además el doctor le había indicado que ya no podía ir a trabajar pues ya no era adecuado a sus treinta y siete semanas de embarazo, fue entonces cuando Booth entró a la casa:

-Hola cariño ¿ya están listas? – gritó emocionado, ese día conocerían por fin a su pequeña, cerró la puerta y al no obtener respuesta, subió las escaleras y entró sigilosamente a su cuarto, ahí la encontró dormida, estaba tan tranquila y se veía tan hermosa con una de sus manos sobre su pancita que lo único que pudo hacer fue acomodarse junto a ella y acercar su rostro a la altura del vientre de Brennan.

-Hola Sandy ¿Cómo estás? – Susurró - ¿Ya viste como tienes a mamá? – esbozó una leve sonrisa – ya no puedo esperar más para conocerte, te amo - y le dio un beso a su pancita, después recargó suavemente su cabeza y puso su mano junto a la de su esposa para sentir las pataditas de la bebé, Brennan comenzó a abrir los ojos y lo primero que vio fue esa escena tan conmovedora, así que solo se limitó a posar su otra mano sobre el cabello de Booth, él lo notó de inmediato.

-Hola cielo ¿cómo estás? – preguntó Booth sin moverse.

-Pues…bien – contestó nerviosa.

-¿Estás segura? – dijo el agente reincorporándose para voltearla a ver.

-Sí… eso creo… ¿cómo te fue hoy?

-Bien, algo aburrido, no hay casos nuevos… y aunque los hubiera… sabes que haces falta- le contestó él acariciando con el pulgar la mano de Brennan.

-Sabes que por mí seguiría trabajando…- la antropóloga desvió la mirada como diciendo "tú eres el exagerado"

-¡Ah Huesos! Siempre con lo mismo… como sea… ¿ya estás lista para irnos?

-Pues… si…- dijo con un gran suspiro- ya quiero conocerla- dijo con un toque de emoción en la voz mientras acariciaba de nuevo su pancita.

-Bien – dijo un Booth sonriente dirigiéndose hacia el armario para tomar la maleta- ¿ya está listo todo verdad?

-Sí todo, también guardé la ropa de la nena y lo demás- le contestó ella caminando hacia la puerta.

Una vez en la SUV Booth tomó la mano de la antropóloga e inmediatamente detectó el frío de sus manos, definitivamente estaba nerviosa.

-¡Que extraño! ¿No? – dijo intentando distraerla.

-¿Qué?- Brennan veía por la ventana, con la barbilla recargada en la mano que tenía libre.

-Que hayas comenzado con un poco de dilatación hace días y no hayas avanzado.

-Si ¿verdad? – Dijo un poco distante aún en la misma posición - estadísticamente les sucede a una de cada doce mujeres, es por eso que se recurre a la inducción, finalmente a estas alturas del embarazo el feto ya es viable, además la placenta ya está madura- explicó volteando a ver a Booth.

El agente sonrió al ver que su Huesos no había cambiado en nada, seguía siendo la misma que le encontraba primero el lado científico a las cosas antes que el cómico.

-Me da gusto que ya quieras conocer a nuestra bebé- le dio un ligero apretón a su mano antes de aparcar en el estacionamiento del hospital.

-Necesito que te relajes porque tus contracciones no son muy seguidas y esto va a llevar tiempo- dijo la doctora Cameron Smith, quien la atendió durante todo su embarazo, y ahora la asistiría en el parto, mientras le inyectaba medicamentos a través de la sonda que estaba conectada al brazo de Brennan.

-¿Mucho tiempo? – preguntó inquieta, viendo como comenzaba a correr el medicamento hacia su brazo.

-Eso depende, ¿te duele?- le preguntó la doctora mirando hacia un monitor que comenzaba a dibujar unas altas y delgadas líneas.

-No, ¿Por qué? ¿Debería?- le cuestionó la antropóloga.

-Acabas de tener una contracción- le contestó la ginecóloga- cada contracción vas a sentir que tu vientre se tensa, en cuanto comiences a sentir dolor avísame, de todas maneras vendré a revisar tu dilatación en un rato más- afirmó la doctora, dispuesta a salir de la habitación, en ese instante Booth entró:

-Hola cielo ¿cómo estás?- le preguntó sentándose junto a ella y tomándola de la mano.

-Bueno yo los dejo – dijo la doctora parada en la puerta- Con permiso.

-Propio – contestaron al unísono - ¿Qué te dijo la doctora?- volteando a ver a Brennan de nuevo.

-Pues en resumen que esto va a ser un poco tardado… espera dame tu mano…- le pidió la antropóloga abriendo la mano hacia su esposo.

Booth le extendió la mano a lo que Brennan la colocó rápidamente sobre su vientre para que sintiera al igual que ella la tensión de su pancita.

-Wow ¿Qué fue eso?- le preguntó curioso.

-Una contracción- le dijo ella señalando la máquina que momentos antes había revisado la doctora, al otro lado de la cama.

-¿No se supone que debería dolerte?- preguntó el agente extrañado.

-Pues no, probablemente cuando avance mi dilatación comenzará a doler, pero por ahora estoy bien así- le contestó sonriendo.

-Bueno pues entonces a esperar- agregó Booth acomodándose en el sillón.

CUATRO HORAS DESPUÉS

-¿Ya lista para conocer a tu bebé Temperance?- preguntó la ginecóloga mientras revisaba la dilatación de Brennan.

-Sí, más que lista - le contestó ella un poco adolorida, las últimas contracciones antes de que la bloquearan habían sido muy dolorosas.

-Vale, entonces vámonos directo a la sala de partos- le dijo quitándose los guantes de látex.

-Bien Temperance, lo estás haciendo muy bien, sólo necesito que pujes una vez más- le pidió la ginecóloga.

-Ya no puedo más- contestó Brennan echando la cabeza hacia atrás por el cansancio, su frente estaba perlada de sudor.

-Vamos cariño, hazlo por Sandy ¿sí?- le rogó Booth tomándole la mano y dándole un ligero apretón para animarla.

Brennan asintió débilmente cerrando los ojos para tomar aire y poder pujar de nuevo.

-Bien Temperance, ahora espera, la cabeza ya está afuera – una enfermera le extendió una perilla a la doctora para que pudiera limpiar las vías respiratorias de la pequeña.

-Ahora, una última vez y todo habrá terminado.

Después de unos segundos un agudo llanto se escuchó por toda la habitación y la doctora levantó a la nena para mostrársela a sus padres, Brennan le sonrió con los ojos brillantes por la emoción, mientras Booth se acercaba para cortarle el cordón umbilical.

-Es preciosa- comentó Brennan cuando la enfermera le acercó a la niña, una pequeña lágrima recorrió su mejilla.

-Lo es, porque se parece a ti- le dijo Booth.

-Me llevaré a la niña para hacerle un par de pruebas, en un rato más la llevaremos a su habitación- afirmó la enfermera- no tardaremos.

La antropóloga asintió y vio como la enfermera se alejaba con la niña.

Brennan estaba impaciente por ver de nuevo a su hija, apenas la habían trasladado a la habitación, mientras el agente hurgaba en la maleta.

-¿Qué buscas Booth?

- El paquete de pañales que compramos en el supermercado- le contestó mientras seguía buscando en la maleta- ¿Segura que los guardaste?

-Yo no guardé nada, solo los saqué de la bolsa donde venían, creí que tú los habías guardado en la camioneta de nuevo- le contestó en tono inocente.

-¡Dios! Huesos voy a tener que ir a la casa por ellos-le dijo él volteando a verla- sólo esperaré a que llegue Ángela, no voy a dejarte sola ¿entendido?

Brennan asintió bajando la mirada.

En ese momento se vieron interrumpidos, la puerta de la habitación se abrió, dando paso a la enfermera quien venía empujando una pequeña cuneta donde venía dormida la niña.

-Bien aquí está la pequeña- le dijo la enfermera dejando a un lado de la cama la cuna- sólo falta la pulsera de identificación para la bebé, ¿Cuál es el nombre completo?

-Sandra Booth-Brennan- le contestó ella inmediatamente.

La enfermera anotó los datos en la pulsera y se los puso a la niña y también a Brennan le puso una delgada pulsera de identificación.

-Felicidades doctora- le dijo la enfermera pasándole a la niña- con permiso.

La enfermera salió de la habitación, en ese instante Booth recibió un mensaje, el cual leyó rápidamente.

-Ángela viene para acá, Hodgins por fin se desocupó y ya se pudo quedar con el pequeño Spencer.

-Está bien – le contestó ella mientras mecía levemente a la niña.

-Tengo sueño, pero no quiero despegarme de ella- dijo Brennan mirando a su hija.

-Cariño tendrás muchísimo tiempo para estar con ella, ahora te conviene descansar, anda duérmete- Booth le quitó a la niña de los brazos y la acostó de nuevo en la cuna.

-Sí- dijo Brennan sin mucha convicción, no quería despegarse de su hija- te amo.

-Yo también- le contestó Booth, mientras veía como se le empezaban a cerrar los ojos a su esposa, le dio un beso en la sien y se sentó junto a ella.

...

Ángela entró en la habitación preguntando por Brennan, Booth se levantó llevándose un dedo a los labios para que guardara silencio.

-Sigue dormida, no me tardo…

Continuará...


Bueno espero q les haya gustado, dejenm su review, me interesa mucho su opinion saludos...