Hola todas…muchas gracias por sus Review, cada vez que los leo me dan más ganas de subir capítulos, pero debo decir que mi vida no me lo está haciendo muy fácil últimamente…pero tranquilas que no me rendiré…este se ha convertido en el mejor ocio de mi vida…no lo dejare jamás ;)
Bueno este capítulo quería que fuera uno de los mejores y espero que satisfaga las expectativas de todas…a mi me pareció muy entretenido escribirlo…por favor comenten si les gusto y si les gustaría que explicara con mas detalles algunos momentos HOT que vendrán más adelante…
En fin no deseo retardar más su lectura así que solo les menciono muy a mi pesar que los personajes de esta historia no me pertenecen
Besos…
Deseos
La pareja estaba en una plaza cerca del restaurante, hacia un rato que ambos estaban allí y no pronunciaban ninguna palabra, Ha Ni se encontraba nerviosa no encontraba la manera de explicarle a su novio la razón del por qué no regresaba, como decirle que aun no se sentía lista ni merecedora de ser su igual, tal como lo era Hae Ra. El castaño se sentía impaciente mientras miraba la indecisión en los ojos de su chica, podía leer en ellos la inquietud de no saber cómo dirigirse a él, se sentía dolido al no tener la confianza en el de contarles sus problemas y decisiones, ¿acaso no era su novio?, ¿el chico por el cual estaba perdidamente enamorada desde hace mas de 4 años? ¿Es que no la había ayudado siempre que se lo pidió? Pero claro era capaz de hablar normalmente con otros completamente desconocidos, pensó amargado al recordar al anterior joven que se le había acercado en la tienda de música.
Entonces ya decidiste que quieres hacer con tu vida?- le pregunto cansado de esperar con su tono de vos más amable que pudo hacer, ya que no la quería asustar, igualmente la sorprendió al sacarla de su vacilación.
-mmm…si- pronuncio débilmente Ha Ni, sabía que su Seung Jo estaba molesto, bastaba con solo escucharlo, el chico levanto las cejas dándoles señales de que continuara- quiero ser violinista- su novio siguió en silencio pero noto que su rostro se relajo- hace un tiempo estoy trabajando en una tienda de instrumentos musicales junto a un abuelo quien me enseña a tocar a cambio de ayudarle… se que en un principio te dije que quería ser enfermera para estar siempre junto a ti…pero…pero me di cuenta que realmente soy buena en esto y me gusta…de verdad me encanta tocar el violín- las palabras comenzaron a fluir de la boca de Ha Ni, ya no sentía vergüenza o temor de contarle al chico de su vida lo que quería hacer en su futuro- cuando lo toque por primera vez fue como volver a casa…como reencontrar a un amigo que no vi en años…y ahora cada vez que interpreto una canción siento…siento nostalgia…como…como si mi madre estuviera con migo y no lo entiendo…es extraño.
- no…no lo es- la interrumpió- encontraste algo que te gusta y eso es bueno- le sonrió dulcemente
- ¿no estás molesto? – le pregunto tímida
- ¿y por que debería estarlo?- tenia barias razones para estarlo, pensó, pero su orgullo impedía decírselas
¿-Por qué no seré enfermera?- le respondió con un tono triste- se que te había dicho que quería serlo para estar siempre cerca de ti…pero ahora
- no…no lo estoy… de hecho creo que así los pacientes no correrán peligro- se burlo
- entonces… ¿de verdad no te importa?- le repitió decepcionada, esperaba de alguna manera que su novio estuviera desilusionado o incluso triste, pero solo veía al indiferente de siempre. Sin embargo el castaño por dentro se sentía tal y como ella deseaba. Cuando vio en su hermoso rostro la frustración, después de todo a ella no le fue fácil, pensó el chico sonriendo levemente.
- lo único que me importa es que tu estas ahora frente a mi – le dijo mientras la tomo del brazo jalándola Asia su cuerpo para abrasarla, la apretó fuertemente contra él, Ha Ni sentía que la dejaba sin aire pero poco le importaba, cerró sus ojos concentrándose en sus latidos y los de sus novio, se sentía segura como si se encontrara en casa, ya no necesitaba seguir resistiendo ni hacerse la fuerte, ahora estaba segura junto a él.
Baeck Seung Jo sintió un peso sobre sus brazos, era su novia que se desvaneció, preocupado tomo el rostro de la chica con su mano derecha para estudiarla, estaba desmallada y podía ver claramente el cansancio en su rostro. El castaño comenzó a golpear suavemente en su mejilla tratando de despertarla
-Ha Ni…! Ha NI Ah!- le grito preocupado, la castaña desde las profundidades de su conciencia escucho la voz de su novio, sacándola lentamente de allí.
-Seung Jo- pronuncio débilmente mientras trataba de abrir sus ojos- lo siento
-Tonta…no te disculpes…es mejor que nos vayamos… ¿dónde estás viviendo?- le pregunto de pronto mirándola seriamente aun sosteniéndola.
-¿Donde vivo?... ¿para qué?
-Para ir a buscar tus cosas ...regresaras conmigo- le ordenó- Ha Ni abrió completamente sus ojos sorprendida
-¡No! … no es necesario…yo vengo a buscarlas después si quieres- le dijo, por nada del mundo quería mostrarle el lugar donde ella vivía
-Nada de eso…ahora mismo nos vamos a tu departamento- le dijo mientras se inclinaba y pasaba su brazo izquierdo por sus piernas, su brazo derecho por la cintura de ella elevándola, tal como lo hacen los caballeros con sus princesas, Ha Ni era la princesa que él estaba rescatando.
-¡Seung Jo!...bájame… estoy bien- le dijo a su novio apenada
-¿Crees que sería un buen doctor si no me diera cuenta de que mi novia se encuentra anémica?..te dejare en el auto mientras voy a hablar con la dueña del restaurant para decirle que te vas y que no volverás a trabajar allí- Ha NI iba opinar al respecto, pero el castaño prosiguió- ni siquiera pienses en desobedecerme…se acabaron tus días de rebeldía- le dijo bromista.
Baeck Seugn Jo no se demoro más de 10 minutos en hablar con la dueña del recinto y explicarle la situación de salud que tenia la castaña, la mujer totalmente preocupada por su novia le pidió que cuidara de Ha Ni, algo que era absolutamente innecesario, para opinión de él, ya que tenía muy claro que ella era su única razón de vivir y no cuidarla significaría para él un suicidio.
Cuando regreso al auto encontró a Ha Ni durmiendo plácidamente, le apenaba la idea de despertarla siendo que sabía lo desgastada que se encontraba, pero si quería terminar pronto con toda aquella situación tenía que ir a su departamento. Con delicadeza la movió logrando despertarla con dificultad, claramente su novia necesitaba descansar, Ha Ni le dijo la dirección y no alcanzaron a pasar 5 minutos cuando estuvieron frente al edificio.
Mientras subían el futuro doctor observaba con detenimiento el entorno en el que estuvo viviendo su amada y con cada observación se reprochaba cada vez más el haber permitido que se hubiese marchado de la casa. El lugar estaba sucio y desgastado, las murallas mostraban más humedad que pintura, además de que juro haber visto en más de alguna ocasión a algún ratón. Cuando llegaron al departamento de Ha Ni y entraron, fue la gota que rebalso el vaso: el departamento estaba mucho mas limpio que el edificio, pero el recinto estaba lejos de ser apropiado para ella, no tenia muebles solo un futon doblado adecuadamente al fondo de la habitación, la cocina no tenia rastros de haber sido ocupada lo que confirmaba sus sospechas de que su novia no comía, además de que el lugar no tenia vida: no había cuadros o adornos. La rabia dentro de Baeck Seung Jo llego a su límite ¿cómo había permitido que ella se hubiese ido de la casa?, pensó había sido un ingenuo al pensar que ella podría estar en la casa de algún conocido, sabía que estaba sola y no hiso nada por ayudarla. Por primera vez en su vida el joven médico sintió que había hecho algo estúpido.
Ha Ni prendió las luces y tímidamente invito a su novio a pasar, se sentía avergonzada no quería por nada del mundo que la persona por la cual respiraba todos los días, por la cual luchaba por ser digna la viera en esos momentos, no solo sabía que su apariencia era diferente, sino que donde trabajaba y vivía, estaba lejos de ser como ella quería volverlo a ver.
-Tomas tus cosas nos vamos- le ordeno un molesto Baeck Seung Jo
-Seung Jo… yo aun no quiero volver- le dijo Ha Ni insegura
-¿Cómo?- le pregunto disgustado- no solo estas anémica si no que también vives en una pocilga… te vienes conmigo.
-Ya te dije que estoy bien…no es necesario que te preocupes- insistió dolida por sus últimas palabras y no tenía fuerza para discutir con el
-Tú no te quedas ni un segundo más en este lugar Ha Ni- le dijo con tono autoritario
-Pe…pero de verdad aun no siento que este lista- trataba de explicarse dándole la espalda, no quería que viera las lagrimas que estaban a punto de correr por sus mejillas.
-¿A qué te refieres?- le pregunto confundido, no entendía cómo era posible que quisiera seguir viviendo en aquel lugar.
-Aun no soy digna de ti - murmuro inconscientemente, pero fue suficientemente alto para el que castaño la escuchara- me refiero que aun no he madurado lo suficiente, tu también te fuiste de la casa un tiempo para crecer…y yo quiero hacer lo mismo…por lo menos hasta que sea una mejor violinista- le explico, Seung Jo se enterneció, todo lo que Ha Ni había estado pasando y haciendo seguía siendo por el…quería ser digna para él, pero lo que ella no entendía era que ella ya lo era…era él quien tenía que ser digno para estar a su lado.
-Te entiendo…pero no puedo permitir que sigas viviendo aquí y menos con tu estado de salud- le dijo mientras se acercaba a ella situándose apenas unos centímetros de su espalda, Ha Ni podía sentir claramente su respiración tras ella-además pueden pasar años para que todo eso suceda- paso sus brazos por la cintura de la chica apretándola contra su cuerpo- ¿vas a mantener a tu novio todo ese tiempo alejado de ti?…no sé si podre soportarlo- la beso tiernamente en la cien
-Baeck Seung Jo – susurro Ha NI ruborizada ante el acto de su novio, se sentía tan placentero estar entre sus brazos.
-¿Quieres que te obligue a que regreses conmigo?- le susurro gravemente en el oído, a Ha Ni nunca le pareció tan sexy su voz, y el joven doctor podía sentir como la temperatura de su cuerpo comenzaba a aumentar mientras tenía a su novia tan cerca de su cuerpo.
-¿Obligarme? ¿Cómo?- le pregunto suspirando al sentir como su novio tomaba su rostro con sus cálidas manos para voltearla y quedar cara a cara, sus narices se rozaban sintiendo sus respiraciones que comenzaban a agitarse, no sabían si era por el tiempo que estuvieron separados o por que estuvieran completamente solos en una habitación, pero sentían la necesidad de acariciarse y de besarse como nunca lo habían deseado.
-Así- le respondió el castaño seductor terminando con la poca distancia que quedaba entre sus labios.
La unión fue desesperada e impaciente, las manos de Ha Ni subieron instantáneamente al cuello de Seung Jo mientras que el dejaba el rostro de su novia para rodearla nuevamente por la cintura apretándola contra él, sus manos viajaban por su delicada y pequeña cintura, sus labios se rozan tonta y bruscamente tratando de saciar una sed mayor de lo que creían, las corrientes eléctricas mescladas con olas de calor viajaban por ambos cuerpos que comenzaron lentamente a reducir de velocidad sus caricias, se dieron cuenta de que ya no tenían que separarse más, que nadie los separaría ni interrumpiría así que el baile de sus labios comenzó a acoplarse y a volverse más cariñoso pero apasionado, no les importo que les faltara el aire solo se necesitaban el uno al otro. Seung Jo deseo ir mas allá, conocer por completo la boca de su novia, no quería mas besos castos pero no sabía hasta donde podría controlar sus instintos poco civilizados que solo evocaba su la castaña, ella sin embargo disfrutaba de aquel momento único, Ha Ni se apretó aun mas fuerte contra el cuerpo de Seung Jo provocando un muy placentero roce, liberando un ligero gruñido en respuesta, ella se sintió realizada al hacerle producir un sonido muy poco normal en el controlado Baeck Seung Jo, quería despertar en su novio lo que el provocaba en ella.
Ha Ni hundió sus manos por el cabello de su novio despertando en él una excitación tal vez no adecuada para la situación, tomando en cuenta que por sobretodo la amaba por lo que quería hacer las cosas bien y aunque la deseaba más de lo que creía, ahora lo tenía más que claro, no quería deshonrarla ni a ella ni a su padre faltándole el respeto yendo mas allá, pero ella no se lo hacía tan fácil respondiendo tan dulcemente a sus caricias. Lentamente comenzó a mermar los movimientos de sus labios y a separar sus rostros.
-Bien me convenciste- le dijo jadeando sonriente la castaña
-Me alegro…voy a ir hablar con tu arrendataria para informarle que te vas, mientras arregla tus cosas y nos iremos – se sorprendió de lo muy difícil que se le hacía separarse ahora de ella así fuera solo bajar al 1º piso de un edificio de 2
-De acuerdo aquí te espero- Ha Ni vio como su novio salía de su apartamento, suspiro risueña recordando el acalorado momento, jamás se habían comportado de esa manera- me pregunto hasta donde hubiésemos llegado si no nos separáramos.
