HOLA A TODOS...
Sé que me están odiando por haberme tardado tanto pero estaba o mejor dicho estoy en proceso de examen de título (deséenme suerte XD) así que no tenía tiempo como para escribir y como honestamente no me aguante… me di unos días libres de estudio para escribir este capitulo
Espero que no creyeran que había abandonado el proyecto...! ESO JAMAS! XD
En fin este capítulo está centrado en descubrir algunos secretos de la madre de nuestra protagonista aclarando de antemano que su nombre lo invente por qué no lo encontré xp... inesperadamente me entusiasme bastante con este capitulo y espero les guste
Les dejo el Link De youtube de la canción que interpreta Ha Ni...lamentablemente no es solo violín como me gustaría si no que va acompañada con piano...igual suena Genial y la canción parece romperte el corazón...escúchenla cuando les parezca apropiado ;)
Finalmente...les recuerdo que los personajes no me pertenecen :(
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MI VERDADERA PASION 6
En casa… Los recuerdos salen a la luz
-Estamos en casa- anunciaron juntos Seun Jo y Ha NI
-Ha Ni…Ha Ni – gritaba emocionada la Madre del futuro medico al ver a la chica, corrio a abrazarla mientras se Le escapaban las lágrimas- regresaste Ha Ni… estábamos tan preocupados…¿ por qué no nos llamaste?...no debiste marcharte solo porque mi tonto hijo te trato mal- dijo fulminando con la mirada al aludido
-Mama deja que Ha Ni suba a descansar ya mañana podrán conversar- dijo el castaño mientras desasía el abraso de su madre y empujando a Ha Ni escaleras arriba
-¿Mi padre?- pregunto débilmente la recién llegada
-Aún está trabajando querida- le respondió la dueña de casa- ¿quieres algo de comer? te ves muy delgada- le pregunto preocupada al notar el estado físico de la chica
-No, no es necesario ya es muy tarde como para hacerla cocinar , solo subiré a dormir- termino de decir Ha NI subiendo las escalera, una vez que estuvieron solos Baeck Seung Jo con su madre, el joven le explico la situación
-Mama Ha Ni está sufriendo un cuadro de Anemia así que necesito que la dejes dormir hasta que ella despierte… no la despiertes tu- le ordeno- también quiero que prepares comida que sea fácil de digerir, probablemente ella querrá levantarse mañana e ir a trabajar pero por nada del mundo lo permitas.
-Si solo no fueras tan malo con Ha Ni ella no se hubiese enfermado- le reclamo haciendo pucheros su madre
-Ya te dije que lo siento…sé muy bien que me equivoque y no sabes cuánto me arrepiento, pero no necesito que me lo recrimines a cada instante, el solo hecho de verla en tal estado es suficiente- le levantó la voz molesto- ven… vamos a dormir- termino de decir subiendo las escaleras con las maletas de su novia
La castaña se encontraba de pie en el umbral de la puerta de su habitación sin creer que estaba de vuelta en su hogar, respiro profundamente para inundarse del aroma que esta tenia, las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas, había extrañado mucho más de lo que pensaba aquel lugar. Lentamente entro a su habitación comprobando que todo estaba tal y como lo había dejado, solo faltaba ella. Seung Jo se encontraba observándola apoyado en la anterior posición en la que ella se encontraba.
-Bienvenida- le dijo interrumpiéndola de su ensimismamiento, la chica se voltio y entre lágrimas le sonrió
-Estoy en casa- el castaño le devolvió la sonrisa entrando a la habitación situándose frente a ella
-Es mejor que te acuestes, estas muy cansada- el joven doctor poso su mano en la mejilla de la chica acariciándola, la castaña se sonrojo al sentir el calor de su mano- mañana no quiero que vayas a trabajar- le soltó tomándola desprevenida
-¿Por qué?- Ha Ni abrió sus ojos sorprendida
-Es solo por el día de mañana, es para que te recuperes y arregles tu cosas… ¿me dijiste que quería ser una violinista verdad?- la castaña movió la cabeza positivamente- entonces tienes que ir a la universidad y avisar que te retiraras de ella, además creo que mama te querrá tener con ella todo el día así que te acompañara.
-Pero aún tengo que decírselo a mi padre…puede que no le guste mi decisión- titubeo un momento al recordar que su padre había estado ajeno a toda decisión que tomo durante el ultimo tiempo
-No creo que eso suceda… lo que más desea tu padre es tu felicidad y si ese es el futuro que tu decidiste el te apoyara…si no es así…algo se me ocurrirá para que puedas cumplir tu sueño…ya no volveré a acometer el error de dejarte sola- le dijo inclinándose y apoyando su frente sobre la de ella, ambos automáticamente cerraron sus ojos dejando que sus respiraciones rosaran sus pieles acariciándolas, Seun Jo consciente del cansancio de su novia beso dulcemente su frente despidiéndose dejando que ella por fin descansara como debía- buenas noches Ha NI.
-Buenas noches Seung Jo- le respondió la chica mientras veía a su novio salir de la habitación sonrojada por los últimos momentos que había pasado con él, jamás hubiera pensado que el frio Baeck Seung Jo la besaría tan apasionadamente ni le tomaría el rostro para acariciarla…el haberse ido trajo bastantes cosas buenas después de todo pensó sonriendo.
La mañana estaba hermosa, el cielo lucia maravillosamente despejado y el sol brillaba como nunca, o por lo menos así le pareció al joven médico que estaba de excelente humor después de que al despertar aquella mañana y entrar a la habitación de su novia como tomo por costumbre hace unas semanas, confirmó que ella había regresado. Silenciosamente y con cuidado entro a la habitación acercándose a su cama viéndola profundamente dormida, le pareció que veía una pequeña gatita descansando luego de haber salido toda la noche, con cariño acaricio su cabeza para asegurarse de no estar soñando y con delicadeza aparto un mechón de cabello de su rostro para besarla en la comisura de sus labios.
Luego de la rápida desviación a la habitación de su novia Baeck Seung Jo se apresuró a levantarse ya que tenía muchas cosas que hacer aquella mañana, comió un liviano desayuno y se dispuso a marchar sin antes recordarle a su madre las indicaciones que le había dicho la noche anterior.
Cuando salió de la casa dio un último vistazo al cuarto de su novia sonriendo levemente dejando que el alivio y la paz que hace unos días había perdido invadieran su cuerpo.
-Buenos días...en que puedo servirte joven- le saludo el anciano sorprendido de ver a un joven entrar en la tienda tan temprano
-Buenos días…viene en representación de la joven Ha Ni…ella por razones de salud no podrá venir a trabajar…me disculpo en su lugar - le respondió fría y calmadamente Baeck Seung Jo mientras se inclinaba a forma de reverencia
-¿En representación?...¿que eres tú de ella?- le pregunto confundido el anciano
-Soy el novio de Ha Ni- le respondió secamente el joven doctor
-¿Su novio?…¿ cuales son los problemas de salud que tiene?- le pregunto molesto
-Tiene un cuadro de anemia por lo que necesita descansar…probablemente ella lo llame durante el día y conociéndola seguramente volverá mañana a trabajar- le contesto en el mismo tono, si no hubiese sido por la ayuda que le brindo a su novia no le respondería
-Bien…dile que no se apresure y que descanse…lo necesita- dijo el anciano mirando seriamente al castaño- si tu eres su novio… ¿cómo permitiste que ella se fuera de su casa y que se expusiera de esa manera?… de no ser por la suerte que tuvo de encontrara a gente buena que la ayudara quien sabe que hubiese sido de ella- le regaño, Seung Jo sintió una puñalada en su pecho. No solo tenía que soportar su propio cargo de conciencia y el de su madre, si no que ¿también el de aquel anciano?
-Asumo mi responsabilidad en todo este asunto…pero no necesito que gente como usted me regañe, bastante tengo con mi propio cargo de conciencia- se descargo recordando como hiso lo mismo con su madre, últimamente estaba perdiendo el control de sí mismo, respiro profundo y recupero la compostura- le agradezco la ayuda que le brindo a Ha Ni y por darle clases de Violín…pero soy consciente del estado de mi novia… así que le pido por favor no la presione demasiado y sea paciente.
-Así que su estado estaba peor de lo que imaginaba…honestamente estaba muy preocupado por ella y llevaba días pidiéndole que dejara el otro trabajo…imagino que ahora que volvió a su casa lo dejo- le pregunto ya más amable al comprobar el amor del chico asía su estudiante
-¡Si! yo mismo me encargue también de eso…ahora si me disculpa tengo que retirarme ya que tengo clases – el futuro doctor se inclino para despedirse.
-Disculpa joven…no me dijiste tu nombre- le pidió el anciano al ver como el joven se retiraba
-Me llamo Baeck Seung Jo y estudio medicina en la universidad de Parang- le respondió fríamente para luego salir de la tienda acompañado del ruido de la campanilla.
Sentía sus parpados muy pesados y estaba segura que llevaba durmiendo más de lo que debía, pero cada vez que intentaba abrir sus ojos era como si tratara de separar dos imanes. Estaba segura que era bastante tarde, tal vez las 2 de la tarde cálculo, pero se sentía tan agotada que a pesar de intentaba mover sus cuerpo este no reaccionaba. Trato de recordar la noche anterior, reviviendo solo los momentos en los cuales estuvo en los brazos de su novio, nunca lo sintió tan suyo, fue tan feliz en aquel momento que se olvidó de todos, solo le importaba él. Se concentró tanto en las sensaciones provocadas en ese entonces que el mismo calor la recorrió nuevamente, su respiración comenzó a agitarse cuando recordó las caricias por su cintura, sus labios contra los suyos. Se enderezó instantáneamente cuando el deseo la invadió nuevamente, apretó su pecho con sus manos tratando de calmar a su corazón, voltio para mirar el reloj sobre su velador sorprendiéndose al ver que eran las 4 de la tarde, aquello fue suficiente para hacerle olvidar al castaño y buscar su celular desesperada para llamar a su abuelo explicándole las razones por las cuales no asistió a trabajar.
-Abuelo…hola lamento no ir hoy a la tienda…le prometo que mañana sin falta estaré allí a primera hora
-¿Ha Ni como estas? Tranquila tu novio vino hoy a explicarme tu situación
-¡¿Seung Jo?- exclamo sorprendida
-Si y no es necesario que vengas a trabajar, pero si a las clases…eso no se debe postergar…así que si te sientes mejor ven mañana como a las 3 para seguir con las clases
-Mmm, si abuelo- apenas dijo la castaña extrañada de que el joven médico supiera acerca de la ubicación de la tienda de su abuelo
-Me alegro que hayas decidido regresar a tu casa Ha Ni imagino que tu padre estaba muy preocupado
-¡Papa!- volvió a exclamar al recordar que no lo había visto desde que regreso- lo siento abuelo tengo que colgar, nos vemos mañana cuídese- se despidió con rapidez
Se levantó de la cama dirigiéndose escaleras abajo sin importarle si su apariencia estaba en condiciones de ser vista por los demás. En la sala de estar se encontraba tanto la madre de Seung Jo como el padre de Ha Ni conversando mientras tomaban una taza de té,y junto a ellos el pequeño Baek Eun Jo jugando con su rompecabezas. Los tres se voltearon a la vez cuando vieron bajar a toda prisa a la joven.
-¡Papa!- grito emocionada mientras corría a los brazos de el hombre que se puso de pie al instante que su hija se dirigía a el- ¡papa!
-Mi niña…mi pequeña Ha Ni… estaba tan preocupado- le decía su padre mientras la abrazaba con fuerza y sus lágrimas mojaban el cabello de la chica
-Lo siento papa…lamento no volver antes…te extrañe tanto papa- la joven lloraba mientras ocultaba su rostro en el hombro de su padre
-¿Ha Ni estas bien?- le pregunto separándose de ella y examinándola preocupado- Seung Jo nos dijo que estabas un poco enferma y que te dejáramos dormir todo lo que quisieras, por eso no te desperté anoche cuando llegue
-Si papa…estoy bien…lamento preocuparte- le dijo regalándole una brillante sonrisa cubierta por lagrimas
-Mi niña ven siéntate…dinos que es lo que paso contigo durante todo este tiempo- ambos se sentaron en el sillón
-¿Ha NI tienes hambre?¿ Quieres que te prepare algo para comer?- le pregunto la entusiasta madre
-Si tengo hambre…pero no es necesario que cocine nada- le contesto la joven
-No te preocupes…extrañe mucho cocinar para ti- dijo contenta mientras se ponía de pie dirigiéndose a la cocina
-Hola Eun Jo… ¿me extrañaste?- le pregunto sonriente Ha Ni al ver al pequeño que la observaba tímidamente
-¡NO!- exclamo para luego arrepentirse – estábamos muy preocupado por ti tonta- termino diciendo el pequeño tratándola de la misma manera que antes, la chica rio divertida a lo cual el niño sonrió.
-Ha Ni cuéntanos que paso- le pidió su padre
-Papa gracias a que me fui descubrí que es lo que realmente quiero hacer- Ha Ni sonreía dichosa de por fin poder contarle a sus seres queridos su gran descubrimiento
-Cuéntame hija…¿quieres cuidar del negocio?- le pregunto ilusionado
-No…quiero ser violinista- le contesto a lo cual todos la miraron sorprendido, pero su padre la observaba pasmado
-Vio…violinista…por…¿por qué?- apenas podía hablar ante la noticia
-Cuando estuve viviendo sola conocí a un anciano que tiene una tienda de música…el antes era violinista y cuando lo escuche tocar me sentí muy extraña…al principio no podía reconocer de que instrumento era…pero a la vez sentía que lo conocía de toda la vida- le conto enternecida
-¿Qué persona puede ser tan tonta como para no poder reconocer el sonido de un violín?- la interrumpió Eun Jo molestando a la castaña como extrañaba, ella le sonrió levantando la comisura de su boca entrecerrándole los ojos
-El abuelo me dio la oportunidad de tocar el violín y no sé como pero lo tome correctamente, como si se tratara de magia comencé a tocar-se emocionó al recordar las sensaciones que le trajo aquel momento- el abuelo dice que tengo mucho talento y me está dando clases a cambio de ayudarlo en la tienda.
-¡Oh! Quiero escucharte tocar Ha Ni- le dijo eufórica la dueña de casa que al escuchar hablar a la joven tan enérgica regreso junto a ellos para escucharla
-¿Estas segura de que no te pasó nada?- le pregunto el padre preocupado, reacción que le pareció extraña a su hija
-Si… me sentí nostálgica y llore un poco… ¿por qué preguntas?
-Espera aquí- le dijo súbitamente su padre que salió de la sala con rapidez. Los tres restantes en la sala se miraron confundidos y sin que pasaran más de 5 minutos el padre de Ha Ni regresaba con un estuche de violín en sus manos.
-Papa ¿por qué?- no alcanzó a terminar cuando su padre le puso el estuche en su regazo, este en un costado tenía el nombre de su madre "Ha Mi Jin", la chica lo miro desconcertada
-Tu madre también era violinista…nunca fue profesional…ese era su sueño- sonrió nostálgico- cuando nos casamos dejo de tocar…pero cuando supo que estaba embarazada de ti volvió a retomarlo y cuando naciste te tocaba para hacerte dormir o cuando comenzabas a llorar…recuerdo que solías mover tus manos imitándola…pero cuando ella murió…- se detuvo a tomar un poco de aire para evitar que las lágrimas se le escaparan- tu…tú ya no podías soportar escuchar ningún sonido relacionado con el violín…incluso un violonchelo te provocaba un ataque de histeria…entrabas en Shock… el psicólogo nos prohibió que tuvieras cualquier contacto con el instrumento…por eso hice todo lo posible para que olvidaras su existencia- Ha ni lo escuchó congelada, eso explicaba su reacción al escucharlo por primera vez.
-Pero no hay ninguna foto de ella tocando o sosteniendo un violín- comento aun mirando el estuche
-Las elimine todas- confeso avergonzado su padre
-Entonces…- la castaña miro el estuche acariciándolo mientras sus manos temblaban, ella no tenía ningún recuerdo de su madre y menos algún objeto que la uniera a ella, solo conservaba la fotos que su padre tenía y por ella conocia su apariencia
-Ese es el violín de tu madre- termino por decirle el afligido hombre
-Ha NI abrió el estuche con miedo, sin entender a qué. Dentro de este rodeado por un satín Granate se encontraba un antiguo y desgastado violín de color marrón oscuro, a pesar de los años que se notaban en él era increíblemente hermoso, tenía un delicado tallado y en la parte posterior unos pequeños dibujos de ramas que formaban un corazón. Evidentemente era único en su especie ya que lo habían mandado a hacer exclusivamente para ella.
-Toca Ha Ni- la ínsito la madre de su novio, ella la miro temerosa- toca para nosotros… ¿tú también tienes deseos de saber cómo suena verdad?- la mujer entendía la curiosidad de Ha Ni por volver a escuchar el sonido que le traería de vuelta sus recuerdos borrados, conocía la tristeza que su pequeña escondía por haber perdido a su madre.
Eun Jo la observaba preocupado sintiendo el mismo miedo que la chica, de alguna manera entendía como se sentía que de un momento a otro te enteraras de que parte de tu vida fue escondida por tu bien y que de pronto te dieran la oportunidad de recuperarlo pero al costo de que nunca volvieras a ser como antes. Sin Embargo tenía la misma curiosidad.
La castaña se puso de pie sacando al viejo violín de su prisión, tomo el arco con cuidado, le pareció extrañamente pesado el instrumento, lo ubico con cuidado sobre su hombro y poso su mentón sobre él, tomo todo el aire que sus pulmones le permitieron y cerro sus ojos.
Baeck seung Jo había asistido a todas sus clases pero su mente estuvo muy lejos de allí, se le hiso eterna la tarde y lo único que quería era regresar a su hogar para saber cómo se encontraba la chica con la sonrisa más hermosa que conocía, así que cuando terminaron las clases sin siquiera despedirse de algún compañero corrió hacia su auto y manejo a toda velocidad, dentro de los márgenes de lo permitido por las leyes claro está, hacia su casa. Cuando termino de estacionar y se bajó del auto logro escuchar un hermoso sonido desde su casa, lo conocía muy bien pero la tonada le parecía triste y melancólica. Apresurado entro en la casa para encontrarse a su novia bañada en lágrimas tocando un gastado violín mientras era observada por su madre, su hermano y el padre de la chica, los tres con los ojos tristes compartiendo el dolor de la chica.
Ha Ni toco lo primero que se le vino a la mente reconociendo que aquella tonada no se la enseño su abuelo, esta provenía de los más recóndito de sus recuerdos y ahora que la tocaba podía ver claramente la imagen de su madre tocándola mientras ella la observaba. Su madre tenía los ojos llorosos y afligidos por un motivo que ahora comprendía, esa fue la última vez que toco para ella su más grande y tal vez única admiradora, el dolor que ahora sentía era incomparablemente mayor al que sintió aquella vez.
Cuando finalmente termino y abrió sus ojos, entre sus lágrimas que nublaban su visión pudo reconocer a Seung Jo parado frente a ella mirándola apesadumbrado, la respiración de la chica estaba agitada y las lágrimas no se detenían, sus fuerza volvían a desaparecer, inclino su cabeza mirando hacia el cielo solo para desvanecerse nuevamente.
