CAPITULO 2 NADA ES LO QUE PARECE PARTE 1

Perfect by nature
Icon of self indulgence
Just what we all need
More lies about a world that
Never was and never will be
Have you no shame? Don't you see me?
You know you've got everybody fooled
Look here she comes now
Bow down and stare in wonder
Oh how we love you
No flaws when you're pretending
But now I know she
Never was and never will be
You don't know how you've betrayed me
And somehow you've got everybody fooled

Perfecta por naturaleza
Icono de auto indulgencia
Justo lo que necesitábamos
Más mentiras acerca de un mundo que
Nunca fue y nunca será
¿No tienes vergüenza? ¿No me ves?
Tu sabes que tienes a todos engañados
¡Mira, aquí viene ella!
Inclinaos y admirarla
Oh, cómo te queremos
No tienes defectos cuando estás fingiendo
Pero ahora yo sé que ella
Nunca fue y nunca será
Y de alguna manera tienes a todos engañados

Everybody's fool

Evanescene

Los días en la madriguera pasaron deprisa, jugando al quidditch, robando algunos momentos para estar a solas con Ginny o hablando con Ron y Hermione sobre Sarah y como les ayudaría con los horrocruxes.

Cuando Harry se levantó al día siguiente, lo primero que vio fue a Ron que le pasó un paquete de color esmeralda. Lo abrió y admiró su regalo. Dentro de una caja de madera había un colmillo de basilisco. Miró a Ron unos segundos sin comprender. Ron sonreía.

-Sip, amigo. Un colmillo de basilisco. ¿Recuerdas como destruiste el

diario?

-Esto es genial, Ron. ¿Como se te ha ocurrido?¿De donde ha salido?- preguntó Harry mientras inspeccionaba el colmillo.

-Pues la verdad es que la idea fue de Sarah, pero Hermione y yo lo compramos por correo en Borgin & Burkes.

-Vaya. Pues esto hará las cosas mucho más fáciles. Te debo una, Ron. Muchísimas gracias.

-De nada tío. Felices 17. Haz algo de magia.

Harry cogió la varita e hizo levitar la almohada por toda la habitación, y se pasó un buen rato haciendo magia.

Mientras Ron se duchaba, Harry bajó las escaleras para dirigirse a la cocina, pero antes de bajar el último escalón se quedó quieto, la señora Weasley hablaba en voz baja para que nadie les oyera, pero estaba claro que estaba discutiendo con su marido.

-Lo siento, pero no me parece seguro dejar a Harry con ella, y que pasa si lo lleva en bandeja ante quien tu sabes?

-Vamos, Molly, si Dumbledore se fiaba de ella, no hay razón para..

-¡Dumbledore también se fiaba de Snape y mira como acabó! - le interrumpió la señora Weasley levantando la voz.

-Solo es un rumor, Molly no hay ninguna prueba de que tenga nada que ver con quien tu sabes...

-¿Y eso de que nadie en el ministerio sepa nada sobre ella? Y luego esta el que aparezca de repente justo después de morir Dumbledore, después de años de ausencia...

-En el ministerio nadie sabe a que se dedican los inefables,Molly. Parece una chica reservada pero dudo mucho que sea una asesina!Además pertenecía a la Orden, y ha trabajado durante años con Alastor Moody...

¿De verdad crees que no se hubieran dado cuenta de que es una traidora?Además, Hogwarts ya no es un sitio seguro, ya oíste a Kingsley,mira, si te vas a quedar más tranquila, puedo intentar conseguir algo de información sobre ella en la oficina, de acuerdo?- ofreció el señor Weasley

El señor Weasley se despidió de su mujer y se fue a trabajar. Harry vio que la señora Weasley aún seguía preocupada, aunque intentó disimular y le sonrió a Harry deseándole feliz cumpleaños.

Cuando llego la hora de cenar y salió al patio vio que la señora Weasley había cocinado los platos favoritos de Harry, y para el postre había una tarta que rezaba "Felices 17 Harry" y representaba a Harry atrapando la snitch.

Al cabo de un rato llegaron Hagrid, Lupin y Tonks y por último Ojoloco, Kinglsey y Sarah.

Harry no sabía que pensar sobre ésta. Nunca había oído a la señora Weasley hablar mal de nadie, y la verdad es que tenía razón al decir que no era la primera vez que alguien engañaba a Dumbledore. Decidió que hablaría con Sarah a solas y le preguntaría directamente.

La cena transcurrió sin problemas, cuando ya hubo abierto todos los regalos (varias cajas de dulces, un baúl con 17 cerraduras regalo de Moody, y una útil bolsa de piel que solo podía ser abierta por su dueño, regalo de Hagrid) Sarah y Remus se acercaron a Harry.

Harry abrió uno de los paquetes y vio que contenía una elaborada caja de madera, dentro habían decenas de botellitas llenas de una especie de neblina, eran recuerdos. El paquete de que le dio Remus contenía una pensadora, bastante parecida a la que tenia Dumbledore en su despacho, pero más pequeña.

-Son recuerdos de tus padres. La mayoría son de tu madre pero Remus me ha ayudado con los de James.

-Se que ellos no han podido llegar a conocerte, pero espero que tu si puedas. Tus padres estarían muy orgullos de ti, Harry. -dijo Remus

Harry no sabía que decir. Sintió un enorme nudo en el estomago, igual que cuando tenia 11 años y Hagrid le había regalado un álbum con fotografías de sus padres, aunque había apreciado el gesto, y parte de el quería saber más sobre sus padres,otra parte se entristecía al pensar que por culpa de Voldemort jamás podría conocerlos..Al final forzó una sonrisa y les dio las gracias.

Al cabo de un rato, Sarah se le acercó.

-¿Hay algo que te preocupe, Harry?Pones la misma expresión que tenía James cuando le preocupaba algo- dijo ante la cara de sorpresa del muchacho.

-Demos un paseo -propuso Harry se alejaron del resto, y cuando creyó que ya nadie podría oírles dijo.-La verdad es que he oído algo sobre ti que..

-No digas más. ¿Que soy mortífaga, no?

Sarah se subió las mangas de la chaqueta que llevaba y le mostró a Harry sus antebrazos, no había ninguna marca tenebrosa a la vista.

Sé que hay rumores sobre mi, pero te aseguro Harry,que nunca te traicionaría. Eran tiempos desesperados, y nos infiltramos para conseguir información. Sé que no me conoces, y que no tienes por que fiarte de mi,pero espero que eso cambie pronto.

-Esta bien, te creo. Pero si estabas tan unida a mi madre, no entiendo por que no te he conocido hasta ahora. Si conocías a mi tía.. ¿por que nunca fuiste a visitarme?

-Tengo una enfermedad. En resumen, mi magia es muy inestable. Cuando murieron tus padres, mi enfermedad empeoró mucho y no estaba en condiciones de salir de casa.. y luego cuando me recuperé no podía acercarme a Petunia, y ella siempre estaba en la casa, contigo.

-¿Que quieres decir con que no podías acercarte a mi tía?-preguntó Harry confuso

-Cuando murieron tus abuelos me nombraron tutora de tu madre y tu tía. Los tutores mágicos pueden desarrollar un vinculo con la persona a la que cuidan, como técnicamente sigo teniendo 17 años,el vinculo funcionaba en ambos sentidos. Yo podía ordenar a Lily que no hiciera cierta cosa, pero ella a mi también.

Petunia y yo nunca nos habíamos llevado bien, por como pensaba sobre los magos, y a como trataba a tu hermana. Un día, después del funeral me pase un poco con tu tía, así que tu madre me hizo prometer que jamás me acercaría a ella. A día de hoy sigo sin poder acercarme a Petunia.

-Mi tía odia la magia.

-Lo sé.

-¿Sabes que pasó el día que murieron mis padres?-preguntó Harry

-No, estaba con Remus. Se había infiltrado con una manada de lobos, bajo las ordenes de Dumbledore y estaba malherido. No me separé de tu madre durante meses. Esa noche fue la primera vez que salía de casa. A veces me preguntó si fue casualidad o si Colagusano tuvo algo que ver...

-Siento el interrogatorio,pero es que es todo muy nuevo para mi. Dumbledore nunca me habló de ti...

-No te preocupes, es normal que tengas preguntas. He querido ir a Hogwarts a verte muchas veces, pero no era seguro. Dumbledore me habló de tu conexión con Voldemort. El.. bueno está un poco... obsesionado conmigo.

Harry no supo que decir.

-La culpa es mía, nunca debí enseñarle mi verdadero aspecto, pero pequé de arrogancia. Sé que sonará muy presuntuoso, pero sabía que era más poderosa que él, y también más fuerte. Creí que eso sería suficiente,así que no me lo pensé y me lancé en picado a cazarle. No me molesté en cambiar mi apariencia, pues estaba segura de que ganarí sabía yo que para aquél entonces ya era inmortal. Y Cuando se dio cuenta de que yo también lo era, desperté su curiosidad.

-Bueno, no podías saberlo.

-Hay algo más.

-¿El que?

- Me temo que tendremos que continuar con las lecciones de Oclumancia, Harry. Cuando estemos allí, si tienes sueños con Voldemort... Si me ve en tu mente..

-Lo entiendo.

-En fin...creo que no me dejo nada. Ahora ya sabes lo que he estado haciendo los últimos años. Buscar horrocruxes, ocuparme de la seguridad de la casa y preparar todas las habitaciones. Es mucho trabajo, aunque no lo parezca y no me fio del ministerio...

-¿Así que no estaremos solo nosotros?

-No. No tenía planeado tener que pedir ayuda a nadie, pero Voldemort cada día tiene más seguidores, y si empieza a usar a los inferi otra vez , pronto tendrá un ejercito a sus ordenes .Así que he tenido que pedir ayuda. Si vienen todos a los que se les ha enviado la carta, creo que seremos sobre unas 60 personas, más los miembros de la Orden.

¿No está mal verdad? Remus y Tonks me ayudaran con las clases, y Ojoloco y Kinglsey se quedaran en el ministerio y nos informaran de lo que pase allí.

Harry se ilusionó mucho al saber que Remus y Tonks también estarían allí. Remus había sido el mejor profesor de defensa que jamás habían tenido.

-Remus me ha preguntado varias veces sobre tus clases con Dumbledore y sobre los planes que tienes, pero no le he dicho nada. Eres libre de contárselo si quieres, pero creo que cuanto menos gente lo sepa,mejor. Si Voldemort se entera de que vamos detrás de los horrocruxes y empieza a hacer más no tendremos ninguna posibilidad.

Harry miró a Lupin, que conversaba animadamente con su mujer, Tonks. Aunque confiaba en él, era mejor no contarle nada, por su propia seguridad. Harry no se podía permitir ningún descuido ahora que quedaba tan poco para acabar con Voldemort.

-Por cierto..- empezó Sarah

-¿Sí?

-Te entrenaré, y os ayudaré a encontrar los horrocruxes. Pero quiero algo a cambio.
-¿El que?

-Quiero tu palabra. Si por el camino nos encontramos con Colagusano. Es mio.¿Entendido?

-Entendido

En cuanto todos se acostaron, Harry se levantó de la cama, cogió la caja de madera y el pensador y salió al pasillo. Cogió una botellita, la destapó, echó el contenido dentro del pensadero, y se sumergió en el.

Vio a Sarah caminar hacia una casa. Llevaba indumentaria muggle. Llamó a la puerta y una mujer pelirroja le abrió la puerta. Después de explicarle que venía a hablar de su hija, Harry y Sarah se adentraron en la casa. Allí en el comedor había dos niñas, su madre, y la más mayor que debía ser Petunia. Vio a Sarah hablando con su madre y a Petunia escuchando desde lo alto de la escalera.

Después de pasar un rato a solas con Lily, Sarah le dijo a la señora Evans que su hija parecía tener mucho talento, y hablaron sobre magia, sobre la escuela, y sobretodo de Voldemort.

-¿Y no hay nadie que pueda pararle los pies? -Decía su abuela mientras servía un té a Sarah

- Muchos lo han intentando. Pero me temo que no es tan fácil.

-¿Debe ser muy poderoso, no?
-Ese no es el problema... No es el poder. Es poderoso, si, pero no más que yo, o cualquier auror entrenado. El problema es el tipo de magia que usa. Lo que el hace, yo puedo hacerlo también, simplemente elijo no hacerlo.

-¿Y eso porque?

-La magia negra no es buena para alma. La oscurece, te hace menos humano. El problema está en que él parece no tener alma. No tiene bondad ,ni piedad. Y le gusta ver a la gente sufrir...

Después de asegurarle que en el ministerio todos hacían lo que podían para detener a Voldemort le explicó que el ministerio ofrecía escoltas para los alumnos de familia muggle, y que ella había sido asignada para acompañar a Lily.

Una vez que Sarah hubo terminado,su abuela había afirmado que siempre haba sabido que Lily tenia algo muy especial, muy contenta abrazó a su hija y le dijo lo orgullosa que estaba de ella.

Harry se fijó en Petunia, que lo miraba todo desde el piso de arriba con el ceño fruncido. Cuando el señor Evans llegó del trabajo su mujer y Lily le contaron las noticias, mientras Sarah hablaba con Petunia en su habitación.

-Pero no es justo-decía Petunia enfada- Yo también quiero ir.

-Lo sé, pero no es así como funciona, lo siento. Estoy segura de que lo pasarás muy bien en el colegio y verás a Lily en vacaciones y en verano- dijo Sarah intentando animar a la niña.

-Da igual- dijo Petunia levantándose de la cama -En realidad me alegro de no ser una rarita como vosotros.

La escena cambió y de pronto Harry se vio en un vagón del expreso de Hogwarts. Lily lloraba mientras Sarah la consolaba.

-Me odia- dijo Lily con tristeza.

-No te odia, créeme. Cuando fui a tu casa me pidió que le dijera al director si había una plaza para ella en Hogwarts.

Al cabo de unos minutos, la niña se enjuagó las lagrimas.

-Cuéntame más sobre Hogwarts..

Por los recuerdos que vio a continuación,vio que Sarah ya no se volvió a separar de Lily. Al principio solo la acompañaba al callejón Diagon y a coger el tren hacia Hogwarts, pero luego vio a Sarah cenando en navidad con los Evans, y yendo a visitar a Lily los fines de semana en Hogwarts, tomando el té con su abuela...

-Solo digo que si tu hablaras con ella, te haría caso. Es mi culpa, he hecho que le parezca un trabajo divertido y emocionante, pero ser Auror es muy peligroso Martha, especialmente ahora. He intentado hablar con la profesora Mc Gonagall para que le quite la idea de la cabeza, pero no ha servido de nada. Dice que está convencida.

-Oh querida, ya sabes como es. Cuando algo se le mete en la cabeza es prácticamente imposible de cambie de opinión. Pero hablaré con ella. ¿Otra galleta? -ofreció su abuela con una sonrisa.

No fue hasta el amanecer, cuando Harry consiguió dormirse.