CAPITULO 3 NADA ES LO QUE PARECE PARTE 2

Harry pasó mucho tiempo en los recuerdos de sus padres.

Había visto a su madre crecer, y a Sarah cuidar de ella cuando sus abuelos murieron.

Por lo que pudo ver de ellos, parecían muy buenas personas y Harry sintió todavía más odio hacia Voldemort al saber que habían muerto a manos de mortífagos.

Su tía apenas había escapado con vida, habiéndose escondido dentro de un armario.

Harry vio el horror en la cara de Sarah cuando se apareció en casa de sus abuelos. Encima de la casa estaba la maraca tenebrosa, pero los muggles que estaban en la entrada parecían no darse cuenta. Fue hasta donde estaba Petunia, y la abrazó. Petunia, que debía tener unos 16 años,se deshizo del abrazó, le pegó una bofetada a Sarah y le acusó de tener la culpa de que sus padres hubieran muerto.

-Lo siento mucho...No entiendo como ha podido ocurrir. El sistema de protección que dejé.. No funcionó. Si no, hubiera aparecido aquí de inmediato tienes que cree..

Sarah no acabó la frase. Fue al salón, y se acercó a la repisa de la chimenea.

-¿Donde está?- le preguntó a Petunia.

Petunia no respondió. Sarah la miró fijamente, como Dumbledore solía hacer con él.

-¿Porque?¿Por que lo hiciste? La tiraste. ¿Tienes la más remota idea de lo que has hecho? - Harry vio estupefacto como los ojos de Sarah se tornaban negros

Las lámparas se encendían y se apagaban y Harry vio que el suelo temblaba.

-¿Que estás haciendo?¡Para! ¡Me estás asustando! -decía Petunía a punto de llorar.

Harry entendía ahora un poco mejor a su tía, y su aversión a la magia. Entre la muerte de sus padres y lo que acababa de pasar con Sarah, ahora entendía porque estaba tan asustada de la magia.

-Desde que murieron mis padres, apenas nos vemos. Viniste a Hogwarts para estar conmigo, pero te pasas el día con James Potter y sus amiguitos. ¿Sabes? A mi no me engañas con esa fachada de "no me importa nada". Sé que querías a mis padres, y que me quieres a mi.

Sarah miraba a Lily sin decir nada

-Cada uno digiere el dolor a su manera, he intentado darte espacio... pero te necesito aquí. Necesito que hablemos de ello, y creo que tu también lo necesitas.

-Lo siento si he estado algo.. ausente. No lo he hecho a propósito, es solo que me he acostumbrado a estar sola. No sé que decir, como comportarme...

-Bueno ya no estás sola. Nos tenemos la una a la otra. Y a mi hermana que nos odia a ambas. Así que no estás sola. Pero tienes que dejarme entrar qui -dijo su madre tocándose el corazón.

-Lo intentaré-murmuró Sarah sonriendo a Lily...

En el siguiente recuerdo que vio, el primero de su padre, vio a Remus, Sirius, Colagusano y su padre dando un paseo con Sarah por Hogsmeade.

-¿Que quieres decir?-decía James jugando con la Snitch

-Dicen que hizo algo hace unos años... y ahora no se le puede matar -dijo Sarah

-¿Como un hechizo de magia negra? -preguntó su padre

-Algo así -dijo Sarah mientras cogía un gran trozo de regaliz de la gran bolsa de Honeydukes que llevaba en los brazos.

-Alguien debería viajar al pasado y matarle antes de que se convirtiera en lo que es ahora -opinó Sirius

-Ya lo he intentado -dijo Sarah

-¿No funcionó? -preguntó Colagusano

-Obviamente. He intentando todo lo posible. Le he apuñalado, decapitado, ahogado... Incluso le maté antes de que llegara a Hogwarts. Pero siempre que vuelvo al presente, el sigue existiendo.

-¿Intentaste matar a un niño? -dijo su padre horrorizado

-No estoy orgullosa de ello. ¿Vale? Pero lo hice por el bien de todos. Además,¿que hace un niño ser un niño? Los niños se supone que son puros e inocentes... Él intentó matar a alguien antes de cumplir los diez.

-¿En serio? -preguntó Lupin

-Si. Intentó a ahogar a un niño en una cueva. Casi lo hace. Y torturó a otros dos. Siempre fue.. raro.

Harry se saltó muchos de los recuerdos de su padre, pues por lo que le había contado Sirius y Lupin y por lo que había visto en los recuerdos de Snape su padre no era.. muy buena persona. Era engreído, presumido, y a menudo se metía con los demás. Se preguntaba por que a Sarah parecía gustarle su padre.

Aunque ésta iba a verle a todos los partidos de Quidditch, no parecía impresionada por su padre, como la mayoría de las chicas. De hecho parecía más bien al contrario. Sarah parecía tener un efecto positivo en su padre. Gracias a ella parecía menos engreído, y algo más humilde.

- Vamos, eres su mejor amiga, a ti te hará caso. Yo ya lo he intentado un montón de veces.

-Mira James, me caes bien eres un buen tío. Por eso te daré un consejo: Olvídate de Lily. Te aseguro que no tienes ninguna posibilidad. Deberías invitar a otra persona.

- No quiero ir al baile con otra persona, quiero ir con Evans- dijo su padre

-Pues dudo mucho que ella quiera ir contigo. Le caes fatal-dijo Sarah con una sonrisa.

-Gracias, Black. Eres de gran ayuda- respondió su padre con sarcasmo- Bueno ella se lo pierde. Yo la trataría mucho mejor que ese cabeza de chorlito con el que sale. ¿Por cierto, con quien vas a ir tu?

-Con Remus.

-Buff, a Sirius no le hará ninguna gracia- aseguró James pasándose una mano por el pelo para despeinarse lo

-Bueno, no es mi problema -dijo Sarah encogiendo los hombros- Por cierto,deberías dejar de hacer eso, es realmente irritante.

Después de ver como Sarah y su madre volvían de un día de diversión en el extranjero, Harry sintió una repentina pena por Sarah. Pese a ser el mejor auror que se podía encontrar, y aunque lo había intentado de todas las formas,no había conseguido salvar a su amiga.

Harry se preguntó que sentiría el si perdiera a Ron o Hermione. Sacudió la cabeza, sin querer pensar en un escenario donde Ron moría por su culpa.. ya había perdido a demasiada gente.

La perdida del director de Hogwarts todavía le pesaba, y se despertaba muchas veces empapado en sudor después de ver al anciano caer de la torre, mientras el inmóvil no podía hacer nada...

Muchas veces soñaba con Snape, y se despertaba lleno de ira. Otras veces soñaba con Sarah, y aunque más que sueños eran pesadillas,cuando se despertaba se sentía culpable por soñar con ella y no con Ginny, como debería. Aunque no lo habían hablado,esperaba que Ginny le esperase y cuando derrotara a Voldemort pudieran retomar su relación.

Harry también se había dado cuenta de que algunos de los recuerdos de Lupin eran sobre Sarah. Harry supuso que Lupin quería que la conociera mejor.

Se sorprendió al ver como Sarah se acercaba a un joven Lupin después de una clase y le ofrecía su ayuda "con su problema"

-Mira sé que no es asunto mío-decía Sarah- Es un experimento. Serías el primero en probar la poción. Si funciona como debería ya no te transformarás durante la luna llena, y si me equivoco no tendrá efectos secundarios...No hay peligro.

-Gracias, pero lo tengo todo controlado- decía Lupin tajantemente mientras echaba a andar.

-He oído lo que pasó con Snape... yo no llamaría casi matar a a alguien tenerlo todo bajo control.

Remus se paró en seco, enrojeció y le dijo a Sarah que no tenía dinero.

-¿Y quien ha dicho nada de dinero?

-¿Si no es por dinero, que ganas tu con esto?-preguntó Lupin con desconfianza.

-Ayudar a alguien que claramente lo necesita. No necesito dinero, tengo mucho.-decía alegremente- Además, ¿no duele un montón transformarse? -añadió en voz baja-

El siguiente recuerdo era de Lupin acudiendo a la cita con Sarah y tomándose la poción. La poción funcionó y un asombrado Lupin abrazó a Sarah dándole las gracias una y otra vez...

Ese pareció ser el inicio de la amistad de Sarah con su padre, Lupin y Sirius.

Harry estaba confuso. El curso anterior en una de las reuniones con Slughorn, había conocido al sobrino del inventor de la poción matalobos,Marcus Belby.
Entonces,¿como podía haber inventado Sarah la poción?

Se lo comentó a Hermione, y esta investigó el asunto. No solo reafirmó a Harry que el inventor de la poción matalobos fue Damocles Belby, si no que esta no fue creada hasta algunos años después de que Lupin y sus padres abandonaran Hogwarts.

-¿Quien renunciaría a ganar miles de galones y a una Orden de Merlín?-decía Ron mientras hablaban del tema.

-Quizá no quería llamar la atención. Siendo auror y estando infiltrada lo último que necesitaba era salir en primera página en el Profeta -ofreció Hermione

-Además oí a Sarah decir que tiene mucho dinero -Añadió Harry-

-Es curioso. Sarah vendría ser el contrario de Lockhart,¿ no? Haciendo las cosas heroicas y luego colgándole el mérito a otro mago... -Decía Ron mientras miraba la foto de Damocles Belby que Hermione había encontrado en "pociones revolucionarias del siglo XXI"

Cuando bajaron a desayunar, vieron que los gemelos y Ginny ya estaban sentados en la mesa de la cocina.

-Me dijo que tiene novio -decía Fred

-Es una pena- dijo George

-¿De quién habláis? Preguntó Ron mientras cogía una tostada.

-De Sarah -repuso Fred

-¿De todos modos no es un poco mayor para vosotros? Mama dice que nadie sabe la edad que tiene-dijo Ginny

-¿Que más da la edad que tenga si se esta así de bien?- zanjó el tema Ron

Hermione le dedicó a Ron una mirada de odio y apenas le dirigió la palabra en todo el día. Ginny tampoco parecía muy contenta y miró a Harry, que no dijo nada.

Por la noche Harry vio unos cuantos recuerdos más, en los que Sarah pasaba el rato con su padre Sirius, Remus y Colagusano. El siguiente recuerdo , Remus estaba sentando en el comedor, en el que parecía celebrarse una especie de baile. Remus miraba a una chica rubia, que reía con sus amigas y miraba de reojo a Remus.

-Deberías invitarla a bailar- decía Sarah

-Si supiera lo que soy jamás bailaría conmigo- respondió Lupin amargamente.

-¿Sabes? No hay nada de malo en ser diferente. No ganarás nada odiándote a ti mismo, créeme, he pasado por eso. Hubo una época en la que ni siquiera podía soportar mirarme en el espejo -decía Sarah apurando su bebida

-Dudo de que eso sea verdad-dijo Lupin sonriendo

-Lo es. Cuando nací ...hubieron complicaciones, y era considerada una especie de monstruo. La gente me tenía miedo, incluso mis padres. No tuve amigos.

-Perdona, pero me cuesta de creer.-dijo Remus riendo

-Es la verdad. Mi padre nunca me permitió tener amigos, por si les hacía daño o si les contaba sobre mi enfermedad.

-¿Ni siquiera en el colegio?-preguntó Lupin

-¿En el colegio?No. Digamos que no comparto los ideales del típico alumno de Durmstrang.

-Mi padre tampoco me permitió tener amigos-dijo Remus- Hasta que no conocí a James y a Sirius, apenas había hablado con nadie. Tu enfermedad, ¿es muy grave?¿Te encentras bien ahora?

-Más o menos -respondió la bruja riendo

Sarah miró alrededor,para asegurase que nadie miraba. Se subió el vestido hasta la altura de la rodilla. Remus se ruborizó y parecía que iba a decir algo, cuando Sarah cogió uno de los cuchillos de la mesa y se lo clavó con fuerza en la pierna.

Cuando sacó el cuchillo, Harry y Remus vieron estupefactos como la herida se cerraba, y en cuestión de segundos su pierna estaba como si nada hubiera pasado.

-Vaya, lo siento yo no quería decir...

-Está bien, no pasa nada. Sé que siempre seré un bicho raro, pero no me avergüenza serlo, y tu tampoco deberías.

El resto de las vacaciones pasaron volando. El día antes de empezar el curso Harry se despidió de Ginny. Le costó mucho dormirse esa noche. Estaba enfadado y triste a la vez. Ginny y él habían discutido por primera vez. Había sido muy duro, sobretodo por que había visto una faceta de Ginny que no quería volver a ver.

Todo había empezado cuando Ginny le preguntó a Harry cual era su plan. Harry decidió contarle que Ron, Hermione, Sarah y él tenían que terminar algo que Dumbledore les había confiado. Ginny le contestó de mal humor que seguro que habría alguien más que pudiera hacerlo.

A Harry le dio mucha rabia que Ginny actuara así, que no entendiera lo que estaba en juego, lo que importante que era esto para él.

-¿Además que pinta Sarah en todo esto? -espetó Ginny

-Era amiga de Dumbledore, y ha sido auror durante mucho tiempo. Necesitamos su ayuda.

-No me gusta-dijo Ginny cruzando los brazos.

-Ginny...

-No me fío de ella, y tu tampoco deberías.

Cuando bajo a la cocina, vio que la señora Weasley aún no se había rendido y les seguía insistiendo para que volvieran a Hogwarts.

-Aun no es demasiado tarde, podríamos ir esta misma tarde al callejón Diagon a por vuestros libros y material, creo que no lo habéis pensado con claridad.. Es muy importante que acabéis vuestra educación...- les decía la señora Weasley

Le habían dicho a la señora Weasley que se iban con Sarah, pero no le habían dicho donde. Le aseguraron que ya no se sentían a salvo en el colegio ahora que el ministerio estaba a punto de caer en manos de Voldemort (eso les había dicho Kingsley hacía apenas unos días), y que por la propia seguridad de Harry se esconderían en el mundo muggle, y que era mejor que nadie supiera donde estaba. La señora Weasley aceptó las explicaciones de mala gana.

Al señor Weasley en cambio le pareció buena idea que por lo menos Harry no volviera al colegio, ya que allí sería el primer sitio donde Voldemort le buscaría, y entendía que su hijo y Hermione le quisieran acompañar, aunque claro,no pudo reconocer esto delante de su mujer, y tuvo que pretender que quería que Ron y los demás volvieran a Hogwarts.

Al saber que Sarah les iría a buscar la señora Weasley puso una cara rara.
Así que Harry se vio obligado a intervenir.

-Señora Weasley se que no se fía mucho de Sarah,pero ella era amiga de mi madre,y confío en ella.

-Sé que no eres mi hijo, y que no puedo prohibirte hacer nada. Entiéndeme, no es que no me fie.. Solo quiero que estés a salvo Harry- dijo la mujer emocionándose. Prométeme que tendréis cuidado y que escribiréis en cuanto podáis.

Harry así se lo prometió y abrazó a la Señora Weasley .Parecía que el informe sobre Sarah que el señor Weasley había traído hacía unos días sobre Sarah, había suavizado un poco la actitud de la señora Weasley sobre la ex auror. Harry se preguntaba que contendría...

El 1 de Septiembre, cinco minutos antes las 9, llegaron a la Madriguera Ojoloco y Sarah para venir a recoger a Harry, Ron y Hermione, pero para sorpresa de todos en el último minuto,Fred y George anunciaron que también se iban con Sarah. Aseguraron a su madre que le escribirían con regularidad, y que una vez que Voldemort fuera derrotado, volverían para abrir su tienda.

Mientras ayudaba a Hermione a bajar su baúl,Harry oyó a Sarah hablando con la señora Weasley.

-Mire Señora Weasley, estoy segura de que usted solo quiere lo mejor para Harry, y lo respeto. Me alegra de que tenga a alguien que se preocupe tanto por él. Pero si Dumbledore no quiso contarle nada sobre el asunto, no veo por que tengo que hacerlo yo ahora.

-Me cuesta de creer que Dumbledore quisiera que Harry se fuera con alguien que no conoce, del que nadie sabe nada...-decía la Señora Weasley

-Entiendo que tenga dudas, y si quiere puedo darle el nombre de mi superior en el Departamento de Aurores, si desea hablar con él...

-No, no es necesario. Solo... cuida bien de él, porfavor. Es muy buen chico.

-Lo haré.

Cuando hubieron reunido todo el equipaje, salieron al Jardín.

Ginny protestó alegando que ella también quería ir, pero sus protestas no fueron escuchadas por sus padres, que se despidieron de los demás y llevaron a Ginny a King's Cross.

Así que los siete salieron de los terrenos de la Madriguera y se desaparecieron utilizando un traslador que traía Sarah.

Para asegurarse que nadie les siguiera, se volvieron a aparecer dos veces más. Al final llegaron a un gran jardín, con una gran casa del siglo XVII. Harry, Hermione y Ron estaban completamente mareados. Después de descansar unos segundos, miraron alrededor.

-¿Donde estamos? -preguntó Hermione

-Derbyshire -contestó Sarah

Era un lugar muy bonito. A Harry le recordó a una de esas casas de las películas Jane Austen que tanto le gustaban a su tía Petunia, y por su aspecto quizá lo era. En mitad del enorme jardín había un estanque, y delante de las escaleras que llevaban a la casa había una fuente de una sirena. Cuando pasaron al lado, la sirena le guiñó un ojo a Harry y se sumergió en el agua. Ojoloco y los gemelos se quedaron en el patio para ayudar a Remus y Tonks con los trasladores, mientras que Sarah y Harry, Hermione y Ron entraron en el el edificio y fueron directos al despacho de Sarah, en el primer piso.

-No tenemos mucho tiempo, el resto de la gente empezará a llegar sobre las once.- Sarah se sentó y dijo- bien, así que Voldemort. Empezando desde el principio, la primera vez que intenté pararle los pies, ya se había hecho inmortal, estando todavía en Hogwarts .Estos son los que creó mientras estaba en Hogwarts.

Sarah abrió un cajón del escritorio y saco el diario de Tom Riddle y el anillo de Gaunt que Dumbledore tenía en su despacho el año anterior.

-Con todo lo que he podido investigar, estoy casi segura de que quedan 5. Tengo entendido que el guardapelo que encontrasteis era falso y contenía una nota. ¿Puedo verla?

Hermione sacó el bolso de cuentas y extrajo el guardapelo, se lo pasó a Sarah. Sarah leyó la nota rápidamente.

-¿Alguna idea de quien podría ser R.A.B?- preguntó Hermione

-De momento no, pero me pondré a investigarlo.

Sarah chasqueó los dedos y en el escritorio apareció una pila diarios y libros viejos.

Había pensado encargarte a ti y a Ron la investigación, tengo algunos archivos y diarios de alumnos de la época en la que Tom estaba en Hogwarts, tal vez puedas ver algo que yo haya pasado por alto sobre él.

-También esta lo de como destruirlos- dijo Harry- Solo tenemos un colmillo de basilisco.

De momento si, no es un objeto fácil de encontrar. Pero yo tengo esto- dijo mientras hacía aparecer la espada de Gryffindor.- dijo Sarah sonriendo

Harry cogió la espada que Sarah le ofrecía sin entender nada.

¡Espera un momento! -dijo Hermione- ¡La espada de Gryffindor solo absorbe aquello que la fortalece! ¡Y Harry atravesó al basilisco con ella! ¡Está impregnada en veneno de basilisco! ¡Y el veneno de basilisco puede destruir casi todo!

-Veo que Dumbledore no exageraba contigo. Tienes razón, Hermione.

La bruja se sonrojó.

- Así que tu también fuiste a Gryffindor -dijo Ron

-Si bueno,solo durante una media hora. Hasta que mi padre vino a buscarme ultrajado de que un descendiente de Salazar Slytherin fuera a Gryffindor. Fui a Durmstrang.

En realidad, Dumbledore te la dejó a ti Harry, en su testamento. Pero como el ministerio no quiso aprobarlo, la cambié por una réplica y me llevé la original. Así que, es tuya.

Así que el problema no será destruirlos, si no encontrarlos -dijo Sarah

Llevo mucho tiempo estudiando a Tom y consiguiendo información sobre él. También he estado investigando sobre las reliquias de los fundadores de Hogwarts, y hay algunos objetos cuyo paradero es desconocido que podrían ser horrocruxes.

Hay una diadema de la casa de Ravenclaw, que pertenecía a Rowena Ravenclaw .También existe un plato conmemorativo de Slytherin, y el casco de la armadura deGodric Gryffindor .Hasta que tengamos alguna pista lo único que podemos hacer es entrenar. Y tratar de encontrar todos los objetos y descartar los que no sean horrocruxes.

Salieron del despacho, y Hermione emocionada empezó a abrir los libros y a hablar sobre lo que habían averiguado de los horrocruxes. Harry se sentía confuso. Le había molestado que Sarah no le hiciera caso, que casi ni le mirara.

A las once bajaron al Hall, donde encontraron muchas caras conocidas. Neville Longbottom, Hanna Abbot, Zacharias Smith,Seamus Finnigan,Alicia Spinnet, y varios alumnos mas de Hogwarts estaban allí. Solo en un rincón con aspecto de incomodidad, estaba Draco Malfoy.

Harry sabía por Kingsley que después de huir de Hogwarts, Malfoy se había cambiado de bando y que ahora la orden del Fénix le protegía. Era la primera vez que Harry veía a Draco desde la torre, y aunque Dumbledore hubiera muerto, Harry sabia que Malfoy no era un asesino, y que en el fondo solo era un chico asustado por el mismo y por su familia. Se alegraba de que hubiera hecho caso al consejo de Dumbledore.

Después de unos minutos, se hizo un silencio. Remus, Tonks, Sarah, y otra mujer a la que Harry no conocía, se adelantaron unos pasos.

-Bienvenidos -dijo Sarah- Para los que no me conozcáis, me llamo Sarah Black. Estáis aquí por que de una forma u otra habéis demostrado vuestra lucha ante el que no debe ser nombrado.

Muchos sois demasiado jóvenes para recordar que pasó en el reinado de Voldemort. Me gustaría decir, que se ha vuelto débil, y que vencerlo será pan comido, pero me temo que esta es la peor situación en la que el mundo mágico se ha visto nunca. El ministerio ha caído y está en las manos de Voldemort.

Por eso necesito que vosotros luchéis conmigo. Por vuestro presente y vuestro futuro, os pido que deis lo mejor de vosotros mismos estos meses, y cuando ganemos,tendremos como recompensa la paz y la prosperidad que el mundo mágico merece.

Sé que muchos estáis pensando si no sería mejor huir, esconderos. Confiad en mi cuando os digo que no se puede huir de Voldemort. Ahora que controla el ministerio, ni los nacidos de muggles ni los sangre mixta estarán a salvo. A los que conocéis a Harry Potter os buscarán uno a uno. Así que podéis ceder, o podéis luchar.¿Quien quiere luchar?

Harry miro alrededor. Nadie se iba, al contrario, la gente cada vez parecía mas animada.

-Bien. Es hora de que os presente al resto de profesores. Remus Lupin,profesor de defensa contra las artes oscuras, Tonks,que se encargará de enseñaros ocultación y disfraces, y ella es Roberta Appleton, profesora de pociones y encantamientos .Yo os daré clases de técnicas de combate y duelo.

La gente aplaudía,mientras Hermione sonreía a Harry