CAPITULO 5 ALGUIEN A QUIEN SOLIA CONOCER
And all the roads we have to walk are winding
And all the lights that lead us there are blinding
There are many things that I
Would like to say to you but I don't know how
Because maybe, you're gonna be the one that saves me
And after all, you're my wonderwall
Y todas las carreteras que debemos recorrer son en zigzag.
Y todas las luces que nos guian son cegadoras.
Hay algunas cosas que me gustaría
decirte,Pero no se como.
Porque quizás, vas ser la persona que me salve
Y después de todo,eres quien me mantiene en pie.
Wonderwall
Oasis
Harry se despertó sobresaltado .Otra vez había vuelto a soñar con Sarah, como las otras veces que Sarah se le había aparecido en sueños, estaba cubierta en sangre y tierra, a su lado había una pila de cadáveres... y fuego.
Aunque la bruja le había contado la verdad sobre Dumbledore, Harry tenía sensación de que había muchas cosas que Sarah no le estaba contando.
Como era domingo, no quiso despertar a Ron y a los demás así que se vistió sin hacer ruido, y se fue a buscar a Sarah.
Ella y Hermione se habían pasado varios días investigando sobre los horrocruxes y Harry tenía la intención de preguntarle si había hecho algún descubrimiento .Llamó a la puerta de Sarah.
Oyó la voz de Sarah diciendo que pasara. Harry entró por primera vez en la estancia. Las paredes estaban pintadas de color rojo oscuro, y a cada lado de la pared habían unas estanterías de metal que llegaban hasta el techo.
Todas ellas estaban llenas de viejos vinilos. En el fondo de la habitación vio una cama, un gran baúl,un tocadiscos muggle y una puerta. Harry se dio cuenta de que sonaba música en alguna parte. No conocía la canción pero era muy bonita.
-Menuda colección- dijo Harry mirando los discos mientras esperaba que Sarah saliera
-Gracias. Es lo que tiene tener mucho tiempo libre. Dame un minuto y estoy contigo- respondió Sarah desde lo que Harry suponía que era el lavabo.
Al cabo de unos segundos salió. Harry vio que Sarah iba vestida con ropa muggle. Tenía el pelo recogido en una trenza, y llevaba una camiseta y unos vaqueros. Estaba muy guapa.
-¿Suficientemente muggle? -pregunto Sarah girando para que Harry la viera bien
-Muy muggle -aprobó Harrry -¿De quién es la canción?
-No me digas que no conoces a Johny Cash -dijo Sarah sorprendida
-Pues la verdad es que no.
-Deberías considerar decirle a la gente que hasta hace poco vivías en una isla desierta.- bromeó Sarah- Cash es el mejor. Country, gospel, rock and roll...Era un genio.
-Creo que eres la primera persona mágica que conozco que le gusta la música muggle -dijo Harry
-¿Si? Me gusta la música. Me calma y me ayuda a controlar la magia... Solía escuchar música clásica a escondidas de mi padre cuando era pequeña. Era divertido. En fin,iba a ir a buscarte ahora. Tengo una pista sobre unos objetos.¿Quieres acompañarme?
-Claro.
-No tienes el carnet de aparición ¿verdad?
-No, cuando nos examinamos aún no tenía la edad.
Así que una vez en el jardín, Harry cogió a Sarah del brazo y se desaparecieron.
Cuando llegaron Harry miró confundido alrededor. Estaban en Grimmauld Place, la casa de su padrino.
-Cuidado no te salgas del escalón. Hay un par de mortífagos allá afuera-le informó Sarah
Harry miró la calle y a vio a dos hombres de aspecto extraño. Uno vestía con pantalones cortos y gabardina, y el otro llevaba un gorro de lana, una blusa de mujer y unos pantalones de pana verdes. Ni siquiera se molestaban en disimular y llevaban la varita en la mano.
Entraron en la casa y Sarah realizó unos cuantos hechizos para comprobar que no había nadie.
-¿Que hacemos en Grimmauld place?
-Te pondré en situación. Hace unos años, aprovechando mi amistad con Sirius, le pregunté a su madre por unos cuantos objetos que podían ser horrocruxes. Su madre tenía una daga de plata con unas esmeraldas incrustadas que fue de Hufflepuff.
Yo buscaré en la habitación de Regulus, tu busca en la de Sirius y luego buscaremos abajo.
Subieron por las escaleras. Sarah se quedó en el primer piso, mientras que Harry subió al segundo. Abrió la puerta de la habitación de su padrino.
La habitación era amplia. Había una cama muy ancha con cabecera de madera labrada, una larga ventana tapada con largas cortinas de terciopelo rojo y una lampara de araña cubierta de polvo.
Cuando era adolescente, Sirius había colgado varios posters, y estandartes de Gryffindor. Habían también muchas fotografías de motocicletas muggles, y una de Sirius, Colagusano, Lupin, Sarah y su padre.
Se había tomado después de un partido de Quidditch,ya que su padre llevaba el uniforme, y Lupin y los demás llevaban las bufandas de Gryffindor . Sirius sonreía ampliamente.
En uno de los postes de la cama, Sirius había tallado una S dentro de un corazón. Cerca de la cama había una cómoda, cubierta con unos libros llenos de polvo.
Después de buscar por toda la habitación sin encontrar nada, Harry se sentó en el borde la cama. Desde allí, vio que una de las baldosas del suelo estaba algo salida.
Se levantó de la cama y levantó la baldosa. Debajo de la baldosa había un hueco en el que había un caja de latón de una conocida marca de galletas. Después de sacudir el polvo de la tapa,vio que ponía Sarah.
Extrañado, Harry la abrió, pero en lugar de galletas, la caja contenía decenas de recuerdos almacenados en minúsculas botellas. Harry decidió no decirle nada a Sarah. Empequeñeció la caja, y se la guardó en el bolsillo de la chaqueta.
Bajó al piso de abajo y entró en la habitación donde estaba Sarah.
-¿Ha habido suerte?- preguntó esta.
-Nada, ¿y tu?
- Eso creo. Mira esto. No es lo que buscábamos, pero creo que es mejor... Sarah le pasó un cuaderno muy desgastado. En la primera pagina y escrito con tinta se leía: Propiedad de Regulus Arthurus Black.
-R.A.B – dijo Harry notando un cosquilleo de emoción
-El hermano de Sirius- dijo Sarah
-Era mortífago, ¿no? Todo encaja. Entonces si él era RAB puede que el guardapelo aún este por aquí, ¿verdad?
-Si no lo destruyó antes de morir, puede ser. Llama a Kreacher, quizá el sabe algo.
-No creo que vaya a contarnos nada. Está muy viejo, y algo loco.
-Bueno si es necesario usaremos la legeremancia- declaró la bruja
Cuando Kreacher se apareció, saludó a Harry de mala gana. En cambio, en cuanto vio a Sarah, el elfo hizo una reverencia tan profunda que tocó el suelo con la nariz.
-¡Señorita Black, es un placer volver a verla!
-Hola Kreacher, siéntate, necesitamos hacerte unas preguntas.
El elfo miraba a Sarah con devoción y luego a Harry, aparentemente sorprendido que alguien como Sarah pudiera tener amistad con alguien como Harry.
-Una de las últimas veces que estuve aquí, tu dueña me mostró varios objetos. ¿Recuerdas por casualidad un guardapelo de oro?
El elfo no respondió.
-Sabemos que a Regulus se lo dió el señor Tenebroso. ¿Lo has vuelto a ver desde entonces?- aventuró Sarah.
El elfo saltó de la silla, se tiró al suelo y se echó a llorar. Sarah esperó a que el elfo se calmara, y le dio un pañuelo para que se sonara. Entre gemidos, el elfo les explicó que le había jurado a su dueño no hablar de este asunto con nadie.
-Verás Kreacher- intervino Harry -Sabemos que el amo Regulus quería destruir el guardapelo y nosotros queremos ..seguir donde él lo dejó.
El elfo miró a Sarah de forma expectante. Sarah asintió, y entonces el elfo les explicó como había ido junto al señor tenebroso a la cueva, habían colocado el colgante en el fondo de una vasija, y como, después de tirarle de la barca, Voldemort había dejado el elfo a su suerte creyéndolo muerto.
Después de conseguir volver a casa y explicarle todo a su dueño, este le había hecho acompañarle a la cueva en cuestión.
Regulus bebió la poción, y mientras Kreacher cambiaba los guardapelos, le pidió al elfo que destruyera el original.
De nuevo, el elfo se echó a llorar desconsoladamente al contarles, que pesé a sus muchos intentos, nunca consiguió destruir el colgante.
-¿El guardapelo sigue aquí? -preguntó Sarah esperanzada
-No,señorita. El bastardo sinvergüenza de Mundungus Fletcher lo robó.. intenté impedírselo, pero el muy ladrón huyó con él...
-Está bien. Gracias, Kreacher. Encontraremos a Mundugus, te lo muerte de Regulus no habrá sido en vano.
El elfo, muy contento, se despidió de Sarah e incluso se inclinó cortésmente ante Harry antes de desaparecer.
-Bien, te acompañaré a casa, y me pondré en busca de Mundungus -dijo Sarah-
Escucha... sé que Draco no te cae muy bien, pero me gustaría que le dierais otra oportunidad. El año pasado fue muy duro para él, y realmente se ha esforzado por cambiar.
-Mira, sé que lo que pasó el año pasado fue duro, pero antes de eso siempre fue un gilipollas. Especialmente con Hermione, si le conocieras bien...
-Lo conozco bien. Draco y yo salimos juntos- dijo Sarah mientras se sonrojaba.
-Ahh – dijo Harry muy sorprendido.
-He estado con el día y noche desde que se fue de Hogwarts. No negaré que fuera un gilipollas, pero en gran parte se debe a como lo educaron sus padres. Y lo entiendo, yo pasé por lo mismo. Me pasé años imitando a mi padre, intentando complacerle..
-Ya pero tu padre no era un mortífago
-No, no lo era, pero solo por que no existía Voldemort, si no hubiera sido su más fiel seguidor.
-¿En serio?-dijo Harry
-Creía que a estas alturas ya sabrías a que clase de familia pertenecí. Mi padre odiaba a los sangre mestiza y a los nacidos de muggles. Quiso que me casara con su hermano, mi tío, para preservar la pureza de nuestra sangre, pero mi tío murió.
-Ya veo, menudo padre tenías-dijo Harry impresionado
-Si, era un cabrón. El primer ministro de la historia en tratar de redactar una ley para extraer la magia los nacidos de muggles y sangre mestiza...
-Vaya... dijo Harry sin saber que más decir
-Lo más triste es que tenía muchos seguidores que pensaban como él. Si no hubiera muerto, seguramente el Wizengamot la hubiera aprobado. En fin, la cuestión aquí es que Draco ha visto que el tiene derecho a dirigir su vida. No espero que seáis amigos ni nada por el estilo, solo que haya un trato cordial..
Harry se había preguntado en el por que del cambio repentino de Draco. Ahora todo tenía sentido. Sarah había provocado ese cambio.
-Mientras no se meta con ninguno de nosotros, no habrá problema- dijo Harry solemnemente
-Gracias. ¿Listo para irte?
Una vez en casa, Harry les contó a Ron y Hermione todo lo que habían descubierto, salvo el hallazgo de la caja en la habitación de Sirius.
-¡Vaya, el hermano de Sirius! ¡Esto si que no me lo esperaba!- exclamó Hermione
- Me pregunto que verá Sarah en Malfoy- decía Ron- No creo que sea por su pelo oxigenado ni por su simpatía.
Harry estaba tumbado en la cama, pero su atención no estaba en las conjeturas de sus amigos, si no en la pequeña caja que había encontrado esa mañana.
