CAPITULO 7 PERDIDO Y ENCONTRADO
Why do we say things we cant take back and why do we miss what we never had
both of us fell to the ground
and love was so lost it couldnt be found
what would it take to for who`s blame im tired of crying at the sound of your name
why dont we turn this around love in the ending
don't you wanna be lost then found
lost then found...
lost then found...
love in the ending we could be lost then found
Porque decimos cosas que no podemos retractar y porqué echamos de menos lo que nunca tuvimos, ambos estamos cayendo al suelo
Y el amor estaba perdido que no podía ser encontrado
Quien tomará la culpa, estoy cansada de llorar por el sonido de tu nombre
¿Porqué no le damos la vuelta a esto? Amor para el final
¿No quieres estar perdido y luego encontrado?
Perdido y luego encontrado...
Perdido y luego encontrado...
Amor para el final, podríamos estar perdidos y luego encontrados
Lost then found
Leona Lewis
Era de noche, y Sarah,Ron , Harry y Hermione volvían de Grimmauld Place. Sarah había encontrado a Mundungus al fin. Le habían preguntado por el colgante robado, pero sin éxito. El ladrón lo había llevado a una casa de empeños del callejón Knocturn y lo había vendido sin duda por poco dinero, pues Harry se había fijado en la cara que ponía al decirle que necesitaban el colgante,y estaba seguro de que se estaba preguntando si era valioso y si podría haber conseguido más dinero por él.
Después de preguntar al dueño de la tienda por la compradora sin resultados, Sarah depositó encima del mostrador una cantidad considerable de galones. El mago, cogió los galones y les entregó un trozo de pergamino con un nombre y una dirección.
Volvieron a casa, y Harry y Sarah fueron al despacho de esta para continuar con las clases de Oclumancia tan necesarias para Harry.
-Bien,sé que tus clases con Snape no fueron demasiado bien. Y quizá intenté abarcar demasiado las otras dos veces. Has demostrado tener talento y aprender rápido, así que hoy probaremos a trabajar con un incentivo. Si logras cerrar tu mente antes de la próxima reunión de la Orden, te dejaré asistir.¿Listo?
-Listo- dijo Harry.
-No quiero que abarquemos demasiado así que quiero que pienses en una sola cosa que no quieras que vea y céntrate en eso. Piensa en esa idea a salvo, protegida, dentro de un frasco, un baúl,detrás de una puerta... lo que tu quieras. Cierra los ojos.
¿Lo tienes ya?
Harry asintió. Pensó en Ginny y en él, en los largos paseos por el campo, en los labios de Ginny...
Al cabo de un momento, Sarah le dijo:
-Quizás la próxima vez quieras pensar en algo menos personal. Cuantos más sentimientos pongas en ello, más difícil es de ocultar.
-Vale- dijo Harry sonrojándose
-Esta vez inténtalo con más fuerza.
Tras varios intentos, a Sarah cada vez le costaba más ver en lo que Harry estaba pensando.
-Lo has hecho muy bien, Harry- dijo Sarah al cabo de un rato- Por hoy es suficiente, no quiero provocarte una jaqueca.
Cuando ya se iba, llamaron a la puerta, Harry abrió y se encontró a Malfoy al otro lado de la puerta. Recordando lo que le había prometido a Sarah, le saludó , le dio las buenas noches a Sarah y se fue.
Cuando llegó a su habitación, Harry se llevó una gran sorpresa. Ginny estaba sentada en su cama, al lado de Ron y Hermione.
-¡Ginny! Que sorpresa. ¿Que haces aquí? -dijo Harry besando a Ginny.
-Mamá me vino a buscar ayer. Hogwarts ya no es lo que era. Los Carrow han hecho de Hogwarts un lugar horrible.
-Cuéntamelo todo – dijo Harry sentándose al lado de Ginny.
Unos días después, Sarah le dijo Harry que se había reunido con la compradora, la señora Dilwyn . A pesar de las generosas ofertas de Sarah, la bruja no quería desprenderse del colgante.
-¿Vaya y que hacemos ahora?
-Esperar. El próximo sábado la señora Dilwyn celebra una fiesta con motivo de su cumpleaños. Nos colaremos, y lo cambiaremos por uno falso. Espero que Ron y tu tengáis túnicas de gala.
El sábado por la noche, después de arreglarse, Ron y Harry bajaron al comedor. Al cabo de unos minutos, aparecieron Hermione y Sarah. Hermione estaba muy guapa, se había alisado el pelo, y llevaba un vaporoso vestido de color azul.
Sarah también estaba muy guapa,con un vestido sin mangas verde esmeralda, largo hasta los pies. En la cintura unas serpientes de metal hacían de cinturón.
-Estás magnífica- dijo Harry sinceramente.
-Gracias. Tu tampoco estás mal.
Ron sonreía ampliamente, y aunque oficialmente estaban juntos, Harry vio lo nerviosa que estaba Hermione cuando aceptó el brazo que le ofrecía Ron.
Salieron al patio, donde Hermione repartió tres vasos con poción multijugos. Harry, Ron y Hermione bebieron mientras Sarah se limitó a fruncir el ceño para cambiar su aspecto.
Adaptaron sus ropas a sus nuevos cuerpos, y se desaparecieron. Se aparecieron delante de una gran mansión .Caminaron hasta la verja donde entregaron las invitaciones falsas a unos guardias vestidos con esmóquines muggles.
El hombre volvió a mirar las invitaciones, y les pidió algún tipo de identificación. Antes de que pudiera sacar su varita,Harry había sacado la suya, apuntado disimuladamente al hombre y había susurrado "imperio!"
Los ojos del hombre se desenfocaron, les devolvió las invitaciones, les pidió disculpas por el malentendido, y les abrió la puerta.
-A eso le llamo yo improvisar. Bien hecho -dijo Sarah
Harry no dijo nada, pero sonrió.
El salón estaba lleno de gente. De acuerdo con el plan que Sarah había trazado, se separaron. Hermione y Ron se fueron hacia la zona de las mesas cerca de la pista de baile.
Picaron algo de comida, y en cuanto Sarah les hizo la señal, Hermione, haciéndose la borracha, tropezó con una fuente de champan, causando un gran estruendo, y llamando la atención de todos en la sala y ocasionando que los guardias que estaban al pie de la escalera fueran a ayudarla. Aprovechando la distracción, Sarah y Harry subieron al piso de arriba. Llegaron a la biblioteca, donde sabían que estaba la caja fuerte.
Miraron detrás de un par de cuadros, movieron libros de su lugar a e intentaron mover las altas estanterías sin tener éxito.
-¡Espera! Creo que llevaba aquí algo que nos puede ser útil.
Cogió el pequeño bolso de mano y se puso a revolver en él .Al cabo de un minuto, sacó una especie de prismáticos. Examinó con ellos las paredes, dio una vuelta en la habitación, y señaló un punto a unos metros de la chimenea.
Apuntó a la pared con su varita, y la caja fuerte apareció.
Harry mientras tanto, vigilaba la puerta por si venía alguien. Tras varios intentos, Sarah abrió la caja, cogió el colgante, y lo intercambió por el falso cerró la caja fuerte, y volvió a arreglar la pared.
-¡Date prisa, viene alguien! -le advirtió Harry al oír pasos acercándose
-Mierda, si nos cogen aquí y les da por comprobar el guardapelo estaremos jodidos.
Era muy tarde para irse, así que Sarah improvisó. Se acerco a Harry,le soltó unos cuantos botones de su túnica y le besó.
Cuando los guardias abrieron las luces, Harry y Sarah se hicieron los sorprendidos, o por lo menos Harry si lo hizo. Estaba seguro de que se había sonrojado, pues su corazón latía con fuerza.
Viendo a la pareja en tan comprometida situación, los guardias guardaron sus varitas.
-Me temo que está prohibido el acceso al primero piso señor- dijo un guardia guiñándole un ojo a Harry.
-Lo sentimos mucho – dijo Sarah de forma pícara mientras se subía el tirante del vestido, y Harry se abrochaba la túnica
Uno de los guardias se acercó a donde estaba la caja fuerte, al ver que todo estaba en orden les dijo que debían volver abajo.
Bajaron al piso de abajo, donde Sarah les hizo un gesto a Ron y a Hermione. En menos de cinco minutos, se despidieron de la anfitriona dándole las gracias por una velada encantadora y se desaparecieron.
-¿Estás bien Harry? Le preguntó Hermione cuando llegaron a casa.
-Sí- contestó Harry intentando aparentar normalidad.
Para olvidar el hormigueo que notaba en los labios desde que Sarah le había besado,se obligó a pensar en Ginny y se recordó a si mismo que Ginny le estaba esperando.
-¿Ha habido algún problema?-preguntó Hermione a Harry
-Han aparecido unos guardias, pero no ha pasado nada -contestó Harry.
-Ha sido mucho más fácil de lo que creía.- dijo Ron
-Ya os dije que estaba chupado- dijo Sarah
-Cualquiera pensaría que robas para vivir- dijo Harry- ¿Que era ese aparato?
-Un scanner de tecnología muggle. Lo vi en una película de James Bond, y siempre había querido tener uno. ¡Sabía que algún día sería útil!
Harry y Hermione rieron, mientras un confundido Ron preguntaba: ¿Quién es James Bond?
