CAPITULO 17 THE TRUTH IT'S A SHARP KNIFE
Don't tell me you're sorry 'cause you're not
Baby when I know you're only sorry you got caught
But you put on quite a show
Really had me going
But now it's time to go
Curtain's finally closing
That was quite a show
Very entertaining
But it's over now (but it's over now)
Go on and take a bow
No me digas que lo sientes por que no es verdad
Cuando se cariño, que lo único que sientes que te haya pillado
Pero menuda actuación diste
Me dejaste impresionado
Pero ahora es hora de irse
Por fin se ha cerrado el telón
Fue una magnifica actuación
Muy entretenida
Pero ahora se acabó (pero ahora se acabó)
Ve y haz una reverencia
Take a bow Rihanna
Había pasado un mes desde navidad, un mes donde Sarah y él no habían parado de buscar horrocruxes. Por fin la búsqueda había dado resultados. Habían descubierto la pista a través de la memoria de un ex alumno de Hogwarts, que había visto a Voldemort deambulando por los pasillos,muchos años atrás, cuando se había entrevistado con Dumbledore para el puesto de profesor de Defensa contra las artes oscuras.
Podría haber sido la ocasión perfecta para esconder un horrocrux en el colegio.
Cansado pero contento de haber encontrado una pista después de varios chascos, Harry se tumbó en la cama y cerró los ojos.
Estar al lado de Sarah resultaba muy duro. Harry se preguntó si siempre sería así, o si algún día conseguiría olvidarse de ella.
Sabía que no podía estar con ella, ella misma lo había admitido bajos los efectos del Veritaserum: No sentía nada por él. ¿Entonces,por que no era capaz de seguir adelante y olvidarse de ella? ¿Por que tenía que soñar con ella cada noche? Harry prefería las pesadillas. Los sueños que tenía ahora le hacían sentir incomodo cada vez que veía a Sarah...y le hacían incapaz de mirarle a la cara.
Su mente viajaba una y otra vez a la noche en la que se besaron en la mansión de la señora Dylwin. Recordaba lo que había sentido cuando los labios de Sarah rozaron los suyos, y como había sido mucho mejor que su primer beso con Cho en quinto curso. En su sueño Sarah y él hacían el amor allí mismo, en la biblioteca.
La noche siguiente, Harry estaba nervioso. No entendía por que le ponía nervioso volver a Hogwarts, cuando anteriormente se había sentido allí como en casa. Harry pensó que quizá se diera al hecho de volver a ver a Snape después de lo que pasó en la torre.
Sarah había avisado a Snape de que iría al colegio. Snape la recibió en las verjas. Cuando Harry se quitó la capa, Snape muy enfadado se dirigió a Sarah.
-¿Se lo has contado? Te dije explícitamente...
-Se lo tuve que contar, te vio en mi chimenea, se iba a ir. No podía dejar al Indeseable numero 1 en la calle, ¿no? -razonó Sarah
Harry se sentía incómodo. ¿Que se suponía que debía hacer? ¿Darle las gracias a Snape por salvarle la vida ? ¿Por arriesgar su vida para protegerle?¿ Hablar de su madre, la mujer que había roto el corazón de Snape al casarse con su padre?
-Buenas noches profesor- dijo de forma educada
-Potter- gruñó Snape- Me da igual lo que hayas oído, esto no cambia nada, ¿lo entiendes?
-Si, señor.
Vio a Sarah poner los ojos en blanco.
-Por Merlín Snape,no seas tan gruñón. Necesitamos entrar, necesitamos algo que hay en el castillo.
-Siempre te había tenido por una mujer inteligente, pero que creas una buena idea que él entre en el colegio demuestra que me equivocaba – dijo señalando a Harry con el dedo.
-Creo que podré con un par de mortífagos- dijo Sarah
-No insinuaba lo contrario. Oí lo de tu excursión a la mansión Malfoy. ¿Eran siete, no?
-Eran nueve, pero no me gusta presumir.
-¿Colagusano?
-Muerto -dijo simplemente Sarah
Harry vio que Snape intentaba ocultar una sonrisa. Harry cayó en lo duro que tendría que haber sido para Snape pasar tanto tiempo al lado de la persona que había traicionado a la mujer que amaba y que había sido causante directo de su muerte.
-Se ha hablado... ¿de Gringotts en vuestras reuniones?
-Si, se ha hablado. Están inventariando los objetos, para ver si falta algo, y por lo que me he enterado, los Lestrange tienen especial interés en ocultar esa información al Lord .
Por cierto,¿Sabes lo que le pasó a Bellatrix? Desapareció durante dos días y apareció en San Mungo, con la memoria borrada. Creen que ha sido alguien de la Orden del Fénix.
-¿Si? No tenía ni idea -dijo Sarah,tranquilamente
-Potter, nos dejas un momento a solas?- preguntó Snape
Harry quería escuchar así que se puso la capa invisible, camino unos metros haciendo ruido para que vieran que se había ido. Entonces sacó una de las orejas extensibles se la colocó y escuchó atentamente.
-...me cuesta creer que alguien como él pueda acabar con el Señor Tenebroso. Es un mago mediocre.
-Por favor, déjate de tonterías. Siempre le tuviste manía, por el simple hecho de parecerse a su padre. Te dije que te equivocabas sobre él. Se parece mucho más a Lily de lo que se parece a James. Ha aprendido oclumancia en apenas un mes. Y al contrario de lo que tu creas, es un chico humilde y tiene mucho talento, pero tu estas tan cegado que no lo puedes ver.
-Vaya.. vaya. Ahora entiendo muchas cosas. ¿Nunca fue el padre, verdad.? Que diría Lily- dijo Snape con sorna
-No sabes de lo que hablas,Snape.-contestó Sarah de mal humor
-Si tu lo dices...
-¿Cuantos mortífagos hay esta noche?
-Cuatro, creo. Los Carrow, Dolohov y Greyback.
-Hay otra cosa... ¿te ha hablado Dumbledore sobre Nagini?
-Si, te avisaré cuando llegue el momento.
-Bien.
-Confío con que Draco esté bien.
-Está bien. Volvamos, no me hace demasiada gracia dejar a Harry solo con los Carrow en el castillo.
Se reunieron con Harry, y Snape volvió a su despacho. Sarah hizo un hechizo desiluminador en ella misma, quedando casi invisible.
-¿Estas segura de que lo que buscamos es la diadema? -preguntó Harry
-Bastante segura. Hablé con el fantasma de Ravenclaw, la dama gris. Resulta que en su vida mortal fue la hija de Rowena confesó después de robar la diadema,la había escondido en un bosque, en Albania.
Sabemos que Voldemort pasó allí una larga temporada. Y cuando fui al lugar donde el fantasma me había indicado, la diadema no estaba.
Ademas es un objeto digno de admirar, y uno que la gente considera perdido. Seguro que su arrogancia le hizo pensar que nadie sabría de su existencia.
-El problema será encontrarla. Ni siquiera sabemos que aspecto tiene -dijo Harry.
-Lo sabemos, encontré una foto esta mañana. Esta es la diadema- le dijo Sarah pasándole una fotografía.
Era una fotografía de un busto de una mujer , en su cabeza llena de rizos estaba la diadema. El corazón de Harry se aceleró. Había visto aquella diadema antes, ¿pero donde?
Miró a Sarah y entonces le vino una imagen a la mente, la de un busto de piedra de un mago muy feo, en cuya cabeza el mismo había colocado una peluca y una diadema.
La revelación le provocó una sensación parecida a la a del whisky de fuego y estuvo a punto de besar a Sarah de la euforia que sentía.
-¡Sé donde esta la diadema! ¡En la sala de los menesteres! -exclamó Harry mientras echaban a correr por las escaleras.
Cuando llegaron al séptimo piso, Sarah se volvió visible otra vez, cuando de repente vieron al profesor Slughorn haciendo la ronda.
-Oh no, mierda. Corre.
- ¿Sarah?¡Sarah!
-Profesor Slughorn, no le había visto.
-Llámame Horace, querida. ¡Cuanto tiempo sin verte!¿Que te trae por aquí a estas horas?
-Venía a ver a la profesora Mc Gonagall.¿La ha visto?
-Me temo que no. Mírate, no has envejecido ni un solo día. Leí el articulo sobre ti en el profeta. Por supuesto no me creí una palabra.¡Pociones rejuvenecedoras, menuda tontería!... Aunque si recuerdo bien eras excepcionalmente buena en pociones -bromeó Slughorn
-Ha sido un placer verle, Horace, pero la verdad es que tengo un poco de prisa.
-Claro, querida. ¡Pásate otro día, a los miembros del Club de las Eminencias les encantan las visitas de ex alumnos, sobretodo si el ministerio ofrece 10.00' galeones por ellos! -bromeó Slughorn
-Claro, profesor. Buenas noches.
En cuanto se alejaron Harry se rió.
-Así que tu también formabas parte del Club de las Eminencias- se mofó Harry
Harry vio como Sarah ponía los ojos en blanco
-Oh si... Lo odiaba, pero tu madre insistía en ir.¿donde dices que está esa sala? -preguntó Sarah
-Por aquí.
Caminaron hasta llegar al tapiz de Barnabás el Chiflado.
-Dame tu mano- dijo Harry
Sarah confundida le dio su mano.
-Necesito encontrar el sitio donde están las cosas perdidas, necesito encontrar el sitio donde están las cosas perdidas, necesito encontrar el sitio donde están las cosas perdidas -pensó Harry
La puerta se formó delante de ellos. Sin soltar la mano de Sarah, entraron en la habitación. Harry se quitó la capa y la guardó.
-El año pasado vine aquí a esconder un libro. Había un busto de un viejo mago.. tenia una peluca verde, y una diadema.
Se dividieron y se pusieron a buscar. Después de recorrer varios pasillos, pareció encontrar lo que estaba buscando. Harry se estaba subiendo a un montón de muebles cuando una voz a sus espaldas habló.
-Potter, sabía que había oído tu voz- dijo Goyle- ¡Señor, esta aquí!
Antes de que le diera tiempo a sacar su varita Goyle se la arrebató. Poniendo en practica lo que había aprendido en las clases de Sarah,Harry se concentró en mover el armario que había a su izquierda. Al cabo de unos segundos lo consiguió.
El pesado armario cayó encima de Goyle, aplastando-le por completo. Cuando se agachó a coger su varita,un hechizo le golpeó en el pecho. En frente suyo, Alectus Carrow se reía.
Notó como algo cortaba su piel y como un liquido caliente le empapaba la ropa muy deprisa... Le fallaron las piernas y se cayó al suelo. Notaba como la energía se le escapaba, y aunque quería levantarse no podía.
El mago se le acercó.
-Al Señor Tenebroso no le hará mucha gracia que te mate. Pero no voy a permitir que te escapes otra..
De pronto, el mago cayó a sus pies, desmayado. Oyó pasos correr hacia él, y que alguien le cogía de la mano. Miró hacía arriba y vio un borrón que se parecía a Sarah.
-No, no ,no Harry, por favor aguanta. Te quiero. Sé que te dije que no sentía lo mismo que tu, pero lo hago. Quiero lo mismo que quieres tu. Por favor no te mueras.
Harry intentó sonreír, pero no tenía fuerzas...y entonces la oscuridad le envolvió.
Harry abrió los ojos. Estaba en la enfermería. No sabía como, pero estaba vivo. A su lado estaban la señora Weasley y Ginny.
-¡Harry gracias a Dios! Nos tenías muy preocupados. Iré a avisar a la enfermera- dijo la señora Weasley
-Menudo susto nos has dado, Harry...Has estado inconsciente todo el día. Habías perdido mucha sangre.. y pensaba.. pensaba que no te volvería a ver – dijo Ginny derrumbándose.
-Tranquila ,no es tan fácil acabar conmigo.
La señora Mildred entró al cabo de un minuto y le hizo un pequeño chequeo, después de obligarle a beberse una poción que sabía a lodo, le dijo que debía quedarse en cama todo el día para recuperar fuerzas, pues había perdido mucha sangre.
Mientras le examinaba entraron Ron y Hermione, y aunque se alegraba mucho de verles, la única persona a la que quería ver en ese momento era a Sarah. Harry no podía creer en su suerte. La más guapa, divertida,loca,generosa e increíble mujer le quería. A él.
A lo largo de la mañana más gente se pasó a visitarle. Los gemelos, Tonks (a la cual se le empezaba a notar su embarazo), Nevile y Luna (que iban cogidos de la mano) , Remus y Sirius también se pasaron a verle, aunque Harry al principio no reconoció a su padrino pues Sirius había tomado un poco de poción multijugos para evitar asustar a nadie, pues seguía técnicamente muerto.
Quería gritarles a todos que se fueran y que trajeran a Sarah, pero soportó las visitas con buena cara, hasta que después de comer, Sarah entró en la enfermería. Hermione le propuso dar un paseo a Ron, dejándolos solos.
-Hola- dijo él sonriendo
-Hola ¿Como te encuentras?- pregunto Sarah muy bajito
-He tenido días mejores, pero sobreviviré.
Sarah parecía muy preocupada, y nerviosa.
-Había tanta sangre...
-Me quieres- era más una afirmación que una pregunta
-Si- dijo Sarah ruborizándose
-Pero en Navidad...
-Los aurores estamos entrenados para soportar el Veritaserum – dijo Sarah antes de que el pudiera terminar la pregunta
-¿Por que no me dijiste antes que sentías lo mismo? Han pasado meses...
-Por que...Harry soy un desastre. No te convengo, ni te merezco. Eres demasiado bueno para mi.
-¿Así que si no hubieras creído que no iba a salir con vida, no me lo hubieras contado?
-No.
-¿Sabes? Para una persona inteligente eres un poco obtusa. Me gustaría que te vieras como yo te veo. No eres una mala persona. Hay tanta bondad en ti... generosidad, amor... Eres una mujer extraordinaria Sarah, el que no te merece soy yo.
-Hay algo que debo decirte, pero cuando te lo diga dejarás de pensar así...-dijo Sarah muy bajito
-Entonces no me lo cuentes. Ya habrá tiempo para hablar.
Sarah asintió y sonrió. Harry ya no pudo resistirse más y la besó. El beso había empezado siendo dulce, Harry intentando demostrar todo lo que sentía por Sarah.
Pero pronto el beso se volvió apasionado, caliente y electrizante. Estuvieron besándose hasta que su necesidad por respirar les obligó a separarse.
Después de lo que pudo ser minutos o quizás horas, se separaron y Sarah se tumbó en la cama con él, y se acurrucó contra su pecho.
Sarah le confesó que le había admirado desde hacia muchos años, cuando las brujas le habían mostrado como iba a ser Harry, y de su resolución a esperarle.
Le habló también de lo mucho que le había costado no confesarle sus sentimientos cuando le conoció, y de como había pensado que si Harry creía que salía con Malfoy,alguien a quien Harry odiaba, este no se fijaría en ella.
Harry pudo ver el miedo que había pasado Sarah en la sala de los menesteres, cuando creía que se moría. También supo que le debía su vida a Snape, que le había salvado de una muerte segura.
Harry estaba más feliz de lo que había sido en su vida. Todo lo que Sarah le había dicho solo hizo que la quisiera todavía más, si era posible.
Sabía que había un motivo por el cual hacían un buen equipo,y se alegró de haber tenido razón al pensar que estaban hechos el uno para el otro. Besó la cabeza de Sarah y sonrió.
-Podría abrazarte para siempre.
-Pues entonces hazlo- rió Sarah
En ese momento, Ginny entró en la habitación con un jarrón de flores para Harry. Cuando vio a Sarah y Harry en tan íntima situación, el jarrón se le cayó al suelo y se hizo añicos.
-Sarah.. ¿puedes salir? Necesito hablar con Harry a solas- dijo Ginny enfadada
Sarah se bajó de la cama y salió de la habitación.
-¿Estás con ella?- le acusó Ginny
-Lo siento Ginny, no quería que te enterases así.
-No puedes estar con ella- dijo Ginny
-Ginny, ya lo hemos hablado, tu y yo..
-No, no lo entiendes. No puedes estar con ella, por que estoy embarazada.
