Llegó el viernes y Jack tenía un día bastante intenso: una operación a un tumor espinal a un chico de dieciocho años que esperaba poder acabar después de la hora de comer porqué quería comprar algo para la cena quizás un buen vino y algo de postre. Mientras Kate estaba totalmente despistada en el bar, había dado el cambio mal un par de veces y no podía parar de pensar que debía ponerse esa noche sin parecer que iba demasiado arreglada o que su vestuario era excesivamente de estar por casa. Su compañera de trabajo, Liz, no podía parar de tomarle el pelo.

"Kate, faltan más de cinco horas para tu cita con el doctor buenorro deberías tranquilizarte sólo es un hombre. No es para tanto" - le dijo con tono divertido.

"No te rías, me gusta de verdad y quiero que se sienta cómodo quiero... quiero que todo sea tan fluido como ha sido estas dos últimas dos semanas aquí en el bar. Me gusta, tiene esa mirada triste y noble a la vez y, Dios, no sé que ponerme.. ¿qué me pongo Liz?""

"Lo importante no es lo que te pongas por fuera Kate, lo importante es lo que te pongas por dentro" le soltó Liz riéndose

"Perdona, ¿qué quieres decir?" dijo una Kate totalmente incrédula

"Por favor no me digas que no has pensado en la posibilidad que el doctor buenerro te coja al vuelo y te tire encima del sofá mientras te desnuda y te hace el amor. Venga, Kate, supongo que sabes que eso es más que probable que suceda... Tu eres guapa, él es guapo y os gustáis. He visto como te mira y no sólo te mira con cara de embobado sino que más de una vez te repasa de arriba abajo cuando recoges las mesas y, creeme, se leer la esa clase de mirada en un hombre."

Kate miraba a su compañera de trabajo atónita pero deseando que lo que decía Liz fuera verdad y sin tiempo a decir nada su amiga continuó: " el conjunto de ropa interior colo marfil que compraste conmigo en las rebajas del mes pasado y por fuera los jeans gastados y la camisa blanca con los dos botones abiertos. Insinuar, Kate, insinuar" y se fue atender a dos clientes que acababan de entrar sabiendo que Kate le haría caso.

Kate se centró en el trabajo y recordó que por la tarde tenía en la consulta a Hans, el niño holandés con problemas de autismo, y se esforzó en no pensar en Jack ni un minuto más. Por su lado Jack acabó la cirugía con éxito, se ducho en el hospital y salió sin comer por un momento estuvo tentado de entrar a saludar a Kate y comer en "Le Petit" pero pensó que eso le pondría más nervioso así que decidió ir a casa, comerse un sandwich y algo de fruta, echarse una pequeña siesta comprar el vino y el postre e ir a casa de Kate. Media hora más tarde llegaba a su ático en el norte de la ciudad y revisaba el correo hasta que algo le dejó frío: un sobre con la firma del abogado de Sarah. Sabía perfectamente lo que era, los papeles del divorcio de un matrimonio fallido de menos de dos años y, otra vez, la sombra del fracaso la acaparó y sintió su mente flasheada de imágenes de las peleas con ella, del día que le dijo que veía a otro hombre, del miedo que ese otro hombre fuera su padre, de los días que la seguía para ver con quién estaba, de las peleas con su padre y siempre acababa con la imagen de la muerte de su padre. Otra vez esa sensación de culpa le arrastró sin siquiera haber abierto el sobre, la opresión en el pecho más fuerte y quería sacársela ya. Cerrar los ojos que no sucediera, se fue para el botiquín para tomarse un par de tranquilizantes y dormir hasta mañana no quiero volver a pensar, odiaba pensar y su mano ya estaba en busca de un vaso de agua para tomarse la pastilla cuando recordó la cita con Kate. Se miro en el espejo y se dijo "Basta ya, hoy ha sido un buen día así que esta mierda puede esperar hasta mañana".

Faltaban cinco minutos para las 8 en punto y Kate estaba histérica en su pequeño piso. La comida estaba ya preparada: de primero había preparado un puré de calabaza con manzana y leche de coco y de segundo entrecot al roquefort. No había preparado nada de postre, por falta de tiempo, pero siempre tenia helado de más y algo de chocolate. Mientras repasaba el menú una y otra vez y se tocaba el pelo casi histericamente sonó el timbre, se asustó, respiro hondo y se dijo "allá vamos" al abrir la puerta. Al menos diez segundo de silencio hasta que ninguno de los dos abriera la boca y pudieran dejar de mirarse. Ella casi no le reconoce con los jeans, una camiseta azul claro y una cazadora estilo motorista de color negro. Nada que ver con sus trajes o su bata blanca, parecía mucho más joven y tremendamente sexy. Él se quedo embobado, una vez más por sus ojos verdes, el pelo rizado que se le movía rebelde la camisa blanca con los dos primeros botones abiertos y sus piernas dentro de esos vaqueros gastados que vestía como el primer día que la vió. Él fue quién rompió el silencio:

"Hola, estás muy guapa"

"Gracias, lo mismo digo casi no te reconozco con este nuevo look" dijo mientras le invitaba a entrar.

"Bueno, cuando no tengo que trabajar dejo los trajes y la bata blanca ya sabes".

Kate le enseño su piso antes de cenar y, luego, disfrutaron de la deliciosa que había preparado Kate mientras hablaban de la operación de Jack y de las horas de trabajo de Kate como ayudante de psicologa en la consulta y el tiempo se les paso volando. Después de todo lo que habían hablado, Kate propusó beber algo más de vino mientras veían una peli. Escogieron una de Hitchcok y en un determinado momento del metraje Kate le agarró del brazo debido al susto. Jack sonrió a lo que Kate dijo "siempre me asusto en esta parte, desde de pequeña" a lo que Jack no pudo evitar acercarla para si para tranquilizarla. Lo que era un gesto cariñoso derivó en una mirada electrificante e íntima entre los dos, una mirada que los acercaba físicamente con sus dos labios rozándose y luchando para entrar y probar la boca del otro. Enseguida sus bocas conectaron y sus lenguas empezaron a bailar juntas, hambrientas y ávidas de probarse el uno al otro. Un beso largo y apasionado que les obligó a romperlo para coger aire. Se miraron a los ojos conscientes que eso acababa de empezar y conectaron en otro beso igual de apasionado explorando cada rincón de su boca mientras sus manos viajaban en pequeñas caricias dispuestas a explorar el cuerpo del otro.

Jack empezó a desabrochar los botones de la blusa de Kate y cuando ella notó su mano rompió el beso y dijo: "Vamos a mi habitación, Jack. Ven".

Emprendieron el camino a su habitación con sus manos rozándose, acariciándose, deseosas de desnudar al otro y él le quito la blusa, dejandola caer al suelo del piso, antes de llegar al cuarto. Una vez dentro la cogió en brazos y la tumbó en la cama. "Eres preciosa" y acto seguido continuó desnudándola por arriba quitandole el precioso sujetador de color marfil mientras su boca besaba, lamía y mordía sus pezones con tal precisión que Kate no podía dejar de suspirar y lanzar pequeños gemidos ante lo que ese hombre era capaz de hacer con todo su cuerpo. Los dos desnudos de cintura para arriba y Jack empezo a desabrochar los jeans de ella hasta deshacerse por completo de ellos, gentilmente, beso sus muslos hasta que sus manos llegaron a sus bragas y podía notar lo excitada que ella estaba así que de deshizo de la ropa que le separaba de verla totalmente desnuda. La visión de Kate totalmente desnuda le volvió loco y sus manos viajaron hasta su sexo y al comprobar lo húmeda que estaba acercó su boca a la oreja de ella:

"Kate desearía poder probarte" dijo con un tono entre lujurioso y suplicante

"Sí, Jack, sí por favor.." su excitación crecía cada vez más y un "aahhh" se le escapó cuando sintió la lengua caliente y húmeda de él dentro y fuera de ella, marcando el ritmo, enloqueciéndola por completo de placer. Él paró un momento e introdujo dos dedos en ella mientra su lengua se desplabaza hacía su clitoris, sus dedos cada vez más rápidos entrando y saliendo de ella y Kate sabía que el primer orgasmo estaba por llegar y dejo que se apoderara de su ser mientras colapsaba, jadeando, sobre el masculino pecho de ese hombre que tenía semidesnudo en sus brazos y que había empezado a besarle el cuello de tal forma que se sentia cada vez más húmeda y deseosa de tenerle atrapado en ella, en lo más profundo de su ser.

Kate recuperó el aliento y mirando con deseo a Jack dijo: "Mmm esto ha estado genial Jack absolutamente genial" mientras sus manos atacaban a los vaqueros de él, desabrochándolos hasta que se quedó con solo sus boxers puestos y una impresionante erección. Kate dirigió sus manos a sus boxers para deshacerse de ellos deslizándolos por sus piernas y los dos respirando cada vez más rápido listos para devorarse mutuamente.

"Quiero que esta noche sea especial, tan especial como eres tú" le dijo él y la beso en la boca con tanta pasión y deso que ella se derritira.

Jack se situó entre sus piernas mientras sus manos masajeaban sus pechos y succionaba uno de sus pezones provocando en esa mujer olas de placer que hacían que su cabera se moviera de un lado al otro. Ella era tan sensual, tan perfecta que quería darle todo el placer posible antes de entrar en ella pero notó que sus pequeñas manos bajaban por su espalda y la escuchó suplicar: "Por favor Jack, te quiero dentro de mi".

Él entro en ella moviéndose primero lentamente dentro y fuera de ella, encontrando el ritmo adecuado, añadiendo rapidez y profundidad progresivamente. Sus estocadas cada vez más profundas, más rápidas y la euforia se apoderaba de sus cuerpos sudorosos sabiendo que los dos estaban a punto de llegar a un orgasmo increíble.

"Por Dios Kateeee, oooooooooh" gemía él mientras ella gritaba con fuerza "ooooooooooh síii, Jaaaaaaaaaaack, oooooh Jaaaaaaackkkkk". Sus cuerpos exhaustos y colapsando juntos. Los dos tendidos en la cama, mirándose, abosortos de felicidad por el increíble momento que acababan de compartir tanto fisicamente como emocionalmente que era incapaces de hablar hasta que Jack rompió el hielo:

"Has estado increíble Kate" mientras la miraba a los ojos con la mirada más sincera posible.

"Hemos estado increibles, Jack, los dos.." mientras se abrazaba a él y reposaba la cabeza en su pecho sintiéndo una sensación de felicidad que no había experimentado nunca antes.

Jack la besó en los labios, con suaves y tiernos besos "Buenas noches preciosa" mientras la abrazaba fuerte hacía él, quería su cuerpo caliente cerca de ella y noto como ella se dejaba abrazar por sus fuertes brazos totalmente receptiva a sus brazos.

"Buenas noches" dijo ella mientras le besaba su pecho y los dos se dejaban atrapar por el sueño.