CAPITULO 19 LA VERDAD NO HACE RUIDO
The scars of your love remind me of us
They keep me thinking that we almost had it all
The scars of your love, they leave me breathless I can't help feeling
We could have had it all
Rolling in the deep
You had my heart inside your hand
And you played it to the beat
Las cicatrices de tu amor me recuerdan a nosotros,
Continúan recordándome que casi lo teníamos todo,
no puedo evitar sentir que
Lo podríamos haber tenido todo,
Cuidando el uno del otro ,
Tenias mi corazón en tus manos,
Y jugaste con él a tu gusto
Rolling in the deep- Adele
Miró a Sarah a la cara y vio que algo estaba mal.
-¿Qué pasa?
-Hay algo que debo decirte... Después de estar prisionera,me di cuenta de algo. He querido decírtelo desde hace tiempo... Yo..
De repente Harry se dio cuenta de que ya sabía lo que iba a decirle, y no quería oírlo. De alguna manera lo había sabido desde hacía tiempo, pero no había quiero admitirlo.
-La cicatriz de tu espalda, no es una cicatriz normal, ¿no?-aventuró Harry
-No- dijo Sarah. Harry pudo ver que una lágrima resbalaba por la mejilla de Sarah
-Y la mía tampoco- dijo Harry tocándose la cicatriz de su frente. Aunque quería que su voz sonara lo mas normal posible, se dio cuenta que sonaba muy enfadado.
-No- contestó Sarah incapaz de mirarle
-¿Cuánto hace que lo sabes?-preguntó
Sarah no le respondió, solo se le quedó mirando.
-¿Cuanto hace que lo sabes?-repitió levantando la voz. Notaba como su magia de empezaba a descontrolar.
-Desde que Dumbledore me dijo que hablabas pársel. Aunque creo que lo supe la noche en la que murieron tus padres, en la cuna cuando vi tu cicatriz...
-¿Y cuando pensabas decírmelo?- dijo, su voz de repente tranquila.
-Quería decírtelo. Te lo iba a contar cuando llegaras aquí. Pero antes de darme cuenta, me había enamorado de ti y fui egoísta. Pensé que si te lo decía te irías de aquí. ¿Y no me equivocaba verdad? Te vas a ir- era más una afirmación que una pregunta
-¿Como iba a quedarme?-dijo Harry- Me trajiste aquí, me entrenaste,dejaste que me enamorara de ti... todo para que pudiera morir en el momento adecuado. ¿Como de jodido es eso?Eres la persona mas fría,manipuladora y jodida de la cabeza que he conocido nunca, y no me puedo creer que sintiera algo por ti. Me das asco.
Sabía que le estaba haciendo mucho daño a Sarah, pero le dio igual. Quería que ella sintiera el mismo dolor que estaba sintiendo él...
Le dolía que le hubiera engañado,le dolía saber que no saldría con vida, pero lo que más le dolía a Harry era saber que nunca podrían estar juntos. Que sus esperanzas de tener una vida juntos habían sido en vano...
-Dumbledore tenia una teoría... -empezó a decir Sarah, su voz débil.
Entonces algo encajó en la mente de Harry. No era solo Sarah. Dumbledore lo sabía también. Dumbledore, el hombre al que Harry tanto apreciaba, su mentor,había preparado a Harry para esto.
Harry le concedió que había sido listo. Se había molestado en conocerlo y sabía que Harry no abandonaría. Que se sacrificaría a si mismo, que no dejaría que más gente muriera por él...Que apropiado que hubiera muerto, dejándole a Sarah la faena de tenérselo que contar...
-El lo sabía. Y me mintió todos estos años...Cuando le pregunté por mi cicatriz, me miró a los ojos y me mintió- dijo Harry, herido.
-Sé que estas enfadado pero escúchame, hay una posibilidad de que salgamos de esto con vida...
-¿Y si no funciona? Pero bueno, ¿no pasa nada verdad? Siempre habrá alguien para reemplazarme, alguien de tu ejercito, ¿no?
Malfoy, o quizá Neville, el casi Elegido. Si, deberías entrenarle a él también.
-Harry, por-favor...
Miró a Sarah por última vez y salió de la habitación. El corazón le latía con fuerza. Quería hablar con Ron y Hermione, pero eso supondría tenérselo que contar.. además, se dio cuenta que aunque hasta hacía unos minutos se había sentido como en casa en aquel lugar, ahora no soportaba quedarse allí ni un minuto más.
Llegó a su habitación, cogió la vieja mochila de Dudley y la llenó de ropa a toda prisa. Cogió la bolsa que le había regalado Hagrid, que contenía algo de dinero y la vieja tienda de campaña de los Weasley.
Hedwig estaba fuera, cazando, pero Harry no se preocupó, pues sabía que ella le encontraría.
Sacó la capa invisible y se cubrió con ella, bajó las escaleras y pasó por el hall que estaba lleno de gente. Pasó al lado de Neville, que se reía con uno de los inventos de los gemelos. No sabía la suerte que tenía de no tener que ser él el que estuviera condenado a morir...
Vio a Hermione y a Ron en el jardín, caminando cogidos de la mano. Por un momento, quiso ir hacia ellos y contárselo todo,dejar que le consolaran... Que vinieran con él. Pero en lugar de eso, les miró una vez más y se desapareció.
Se apareció y entró en Grimmauld Place. Su padrino estaba en la cocina.
-¡Hola, Harry! Que sorpresa- Exclamó alegremente-
-Hola, Sirius- dejó la mochila en el suelo y se sentó en la mesa.
-¿Ha pasado algo?- dijo mirando la mochila
-No me apetece hablar de ello- dijo- ¿Puedo quedarme aquí unos días?
-Por supuesto ,quédate el tiempo que quieras .Agradeceré la compañía
Sirius no le preguntó nada, pero al día siguiente le dijo que había hablado con Hermione para hacerle saber que Harry estaba bien.
-Son tus amigos, Harry. No sé que ha podido pasado para que te hayas marchado de repente, pero Hermione estaba muerta de preocupación y Sarah también.
Al oír el nombre de Sarah Harry puso mala cara.
-Me cuesta creer que Sarah haya hecho algo tan terrible como para que te vayas sin decir palabra. ¿Que ha ocurrido? -presionó el mago
-Nada, Sirius, ya te he dicho que no me apetece hablar de ello.
-Tu mismo Harry. No te presionaré más. Pero permiteme que este viejo te de un consejo:tienes que afrontar las cosas, esconderte aquí no va a solucionar nada.
Se había propuesto no pensar en Sarah, pero le era imposible, así que se propuso estar ocupado todo el tiempo, para evitar pensar en ella.
Arrancó el papel de las paredes, lijó y pintó todas las puertas,limpió la moqueta y arregló las ventanas. Lavó las sabanas y las cortinas. Llenó varios sacos de basura con cosas que Sirius no quería. Solo pensó en Sarah una docena de veces, iba mejorando.
Aunque al principio no le afectaron las palabras de su padrino, durante los días siguientes Harry se dio cuenta de que tenía razón, que tendría que enfrentarse a la situación antes o después.
Se sentía culpable sabiendo que cada día moría gente, y que estaba en su mano y en la de Sarah ponerle fin a la situación... pero a la vez tenía miedo.
No quería morir, ni que Sarah muriera. La quería tanto... Y aunque apenas hacía seis meses que la conocía, Harry ya no podría imaginarse su vida sin ella.
Cuando pensaba en Voldemort, sentía tanta ira que le daban nauseas, y tenía que calmarse por que su magia se agitaba en seguida.
Sabía que Voldemort no había tenido la intención de hacer un horrocrux con el, que había sido un accidente, pues ya tenía los siete horrocruxes que quería...Pero si lo había hecho con Sarah.
Seguro que lo había encontrado ingenioso...irónico... poner un horrocrux en alguien que no podía morir... En alguien a quien había torturado durante meses.
Pagaría por lo que había hecho. Harry se aseguraría de ello. Aunque tuviera que morir, Voldemort tampoco viviría.
Antes de que se diera cuenta, la lámpara de araña del comedor había estallado en mil pedazos Intentó repararla pero fue en vano. Sirius asomó la cabeza al oír el ruido, pero no dijo nada.
Ya no intentaba no pensar en Sarah. No tenía sentido negarlo ,a pesar de todo lo malo, la seguía queriendo. En el fondo, sabía que Sarah había tenido un buen motivo para ocultárselo. Y poco a poco todas las reservas de Harry fueron desapareciendo.
Harry tuvo que admitir que si le hubiera dicho la verdad cuando la conoció, jamás se hubiera ido con ella. Se habría marchado, Ron y Hermione habrían ido con él. Se habrían escondido, pero Voldemort o los carroñeros le hubieran encontrado eventualmente, y hubieran acabado muertos.
Harry pensó en las palabras de Sarah "Dumbledore tenía una teoría... Hay una posibilidad de que salgamos de esto con vida..."
Dumbledore creía que Sarah y el sobrevivirían. Harry tuvo que reconocer que Dumbledore siempre tenía razón, o casi siempre. ¿Ademas, acaso había otra opción?
Él no era ningún cobarde, no se escondería durante el resto de su vida. Decidido, recogió sus cosas, y le dijo a Sirius que se marchaba.
-Ya era hora- le dijo su padrino sonriendo- Saluda a Sarah de mi parte.
-Lo haré,eso si quiere volver a verme.
Se puso la capa invisible y salió a la calle. Pensando en Sarah se desapareció. Abrió los ojos y vio que lo había conseguido. Estaba en casa.
Corrió hacia dentro de la casa y se sacó la capa de invisibilidad. Llegó a la habitación de Sarah y abrió la puerta.
Hermione estaba con ella, sentada en la se puso de pie mientras exclamaba "¡Harry!"
Harry no dijo nada. Sarah se puso de pie y le miró ,sin decir nada. Tiró la mochila al suelo, caminó a grandes zancadas el espacio que los separaba y besó a Sarah como si su vida dependiera de ello. Y de algún modo, lo hacía.
