(Gracias esquelita por tus comentarios! Ojalá alguien más se anime a comentar pero me parece que aquí la gente que hablamos español somos poquitos)
Kate llegó a su casa aún con los ojos enrojecidos, había llorado todo el trayecto y se sentía absurda, patética y tremendamente dolida. El móvil había sonado un par de veces. Era Jack y no quería hablar con él. Dos llamadas perdidas y un mensaje de texto que decía "Soy un imbécil, no tenía derecho a hablarte así. Déjame hablar contigo". Apagó el móvil, se metió debajo de la ducha e intento dormir pero ese domingo fue, de lejos, el peor día de la semana. No paraba de preguntarse por qué ella no podía ser feliz en el amor, porqué no podía encontrar el hombre adecuado y porqué siempre tenía que acabar con relaciones abusivas, de manipulación o que, simplemente, en que el otro no sentía lo que ella.
"Joder me estoy enamorando de él" - se dijo para si misma mientras intentaba dormir pero visto que eso sería imposible pensó que lo mejor era levantarse e irse a trabajar pronto, arreglar la cafeteria y así, quizás, distraerse y sacarse a ese hombre de la cabeza un rato.
Amanecía el lunes y Jack no había conseguido dormir nada, debía hablar con ella, necesitaba hacerlo así que una hora antes que abriera "Le Petit Cafe" él estaba sentado en su coche esperando que llegará para poder hablar con ella. Le había llamado varias veces durante el día anterior pero su móvil estaba desconectado y sabía que presentarse en su casa no era la mejor opción. No habían pasado ni 15 minutos de su guardia matutina que Kate cruzaba la calle en dirección a la cafeteria, estaba claro que ella tampoco había dormido mucho. No perdió ni un segundo, salió del coche corriendo para alcanzarla.
"Kate"
Ella se giró y ante su sopresa ahí estaba él se tomó un segundo para reaccionar y pronunció un cortante "No está abierto aún".
"Kate, por favor, ya sé que no está abierto aún. Necesito hablar contigo, te debo una disculpa la otra noche me comporte como un gilipollas, por favor, déjame explicarte"
" ¿Y qué me vas a explicar? ¿qué me gritaste porqué estaba leyendo tus papeles del divorcio porqué no has superado lo de tu esposa y por eso te acuestas conmigo? porqué eso ya me quedo claro" - le espetó con más tristeza que rábia.
"No Kate no me acuesto contigo para olvidarme de nadie. Estoy contigo porqué me gustas de verdad y lo nuestro es real - hizo una pausa para leer sus ojos - al menos para mi es muy real"
Ella le miró de nuevo, quería creerle y no podía evitar que sus palabras le borrasen parte de la tristeza. No podía negar que necesitaba escucharle, necesitaba que se explicase.
"Entra prepararé unos cafes". Entraron dentro, cerrando la puerta en señal que no estaba abierto aún, y Kate preparó dos cafés calientes mientras él la miraba nervioso intentando poner en orden todo lo que debía decirle sin saber por donde empezar hasta que ella le dejo frente a sus ojos la taza y se arrancó.
"Conocí a Sarah hace unos años, ella era mi paciente, tuvo un accidente de coche horrible y no había posibiliades de que recuperase la movildiad en las piernas. La operé, contra la voluntad de mi padre que creía que esa era la mayor estupidez y que me estaba involucrando emocionalmente, que no era una actitud profesional, el caso es que aún no se como la salve y ella puedo volver andar. Empezamos a salir para ella yo era su príncipe azul, el hombre que la había salvado y simplemente - cogió aire buscando la palabra correcta - me sentía bien. Era feliz y nos casamos. Los primeros tiempos las cosas fueron bien, estabamos bien juntos pero yo tenía mucho trabajo en el hospital, mi padre, que también era mi jefe, me exigía y descuide mi matrimonio"
Miró a Kate, ella estaba atenta no podía leer nada en su mirada que no fuera total atención a lo que le estaba contando lo que le dió confianza a continuar:
"Necesitaba controlarlo todo y no sé como ni porqué me aleje de ella, un día descubrí que me engañaba con otro, la escuché hablar por el móvil, así que un día más tarde la seguí. Había quedado con mi padre - hizo una mueca de dolor pero sin atreverse a mirar a Kate - más tarde me enfrente a él pero ¿sabes qué? me lo negaron los dos. Nunca supe si realmente había estado con él, me enfrente con él, le dije cosas horribles, le destituyeron de su cargo por mi culpa y luego él se marcho a Australia después de una terrible pelea con mi madre. Sarah no quiso verme más y al poco tiempo recibí una llamada, habían encontrado a mi padre muerto en un bar de mala muerte de Sidney".
Hizo una pausa para volver a mirar a Kate, con miedo de ver compasión en sus ojos, con miedo de ver una mirada de lástima o rechazo pero no la vió. Le miraba, sí, pero su mirada decía te comprendo y su mano se acerco a la de él, la rozó, animando que acabará su historia.
"Mi padre tenía razón me había involucrado emocionalmente con una paciente, me case con ella sólo porqué curarla me hacía sentirme bien pero no era amor. Era más bien una obsesión, una relación insana que la arrastró a ella, a mi madre y a mi padre que está muerto por mi culpa.. por mi culpa" - y su voz se rasgó - "la última vez que hablamos fui terrible con él y se murió pensando que le odiaba...fue mi culpa"
Kate salió de detrás de la barra, se acercó a él, y con las dos manos en sus mejillas le levantó la mirada. Le miró de frente "No es tu culpa, un día te darás cuenta, Jack, que no es tu culpa ni la muerte de tu padre ni lo que paso con Sarah" y le besó en los labios, suavemente, para que supiese que ella le entendía.
"Lo siento Kate, yo no soy bueno con las relaciones y no quiero hacerte daño. No te mereces que nadie te haga daño."
"Sshh ¿sabes? te entiendo mejor de lo que crees, ahora sé un poco más de donde salen esos ojos tristes que me cautivaron mientras me miraban y me pedían un café".
Se abrazaron durante unos minutos ninguno de los dos dijo nada pero los dos eran conscientes que ese día que no habían estado juntos se habían echado de menos.
Kate volvió a romper el silencio "Te parece si este mediodía comemos juntos, no trabajo esta tarde y podríamos pasar el resto del día juntos"
"Este mediodía tengo cita con el abogado para entregar esos papeles que leíste - dijó con una pequeña sonrisa intentando buscar humor a la situación- luego, tengo dos consultas pero a las cinco estaré libre. Pásate por mi despacho y luego celebraremos que dejo atrás mi pasado"
"Vale, es perfecto" y sonrió mientras le besaba.
