Jack y Kate pasaron las siguientes semanas pegados el uno al otro. Cuando trabajaban no podía dejar de pensar en el otro, mandarse mensajes cada vez más subidos de tono, Jack tenía que frenar el impulso de dejar el hospital y bajar a la cafeteria para hacerle el amor encima de la barra. No sería apropiado esa clase de espectáculo aunque estaba enganchado a esa mujer de ojos verdes y no sólo en el sentido sexual. Cada encuentro era especial: los besos, las caricias, las risas, el sexo o simplemente mirar una película abrazados en el sofá. Era cómodo, eral real y parecía perfecto. Kate, por su parte, sentía lo mismo pero tenía miedo a dejarse ir y que la puedieran herir de nuevo aunque no podía frenar lo que sentía por Jack le asustaba que aún no habían hablado de sentimientos aunque ella sabía que aún era muy pronto para eso.
Ese martes Kate se fue a la consulta a trabajar, esas pocas horas le reportaban el dinero necesario y la sensación de ser útil ayudando a niños con problemas. Esperaba con ansías el día en que pudiera trabajar a jornada completa y dejar Le Petit Café. No podía quejarse del trabajo pero no quería ser camarera toda su vida y cuando veía a Jack, una pequeña parte de ella, sentía algo de envidia porqué ejercia la profesión que quería, era reconocido en ella y además podía mantener un buen nivel de vida sin preocuparse por llegar a final de mes. Lo cierto es que ella deseaba lo mismo para ella.
Cuando llego a la consulta se encontró a su jefa, Charlize, con la puera del despacho abierta de par en par algo estraño en ella y removiendo papeles. Rápidamente reaccionó al ver entrar a Kate levantando sus ojos de los papeles, parecía nerviosa y rápidamente se levantó de su silla.
"Kate, te estaba esperando pasa por favor y cierra la puerta" dijo en tono preocupado.
Kate rápidamente supo que algo iba mal. Entró y se sentó sintiendo como una procesión de hormigas malignas le recorrían el estómago.
"No sé como decirte esto pero voy a ser directa porqué creo que es lo mejor. Me han ofrecido una plaza en investigación en la Universidad de Oxford, necesitan que me incorpore ya así que voy a tener que cerrar la consulta a finales de este mes y eso implica que voy a tener que despedirte" - dijo con tono grave
"Oh" es todo lo que acertó a decir Kate.
"Lo siento, Kate, de verdad. Creeme que ha sido una oferta que no puedo rechazar y me veo obligada a derivar todos los pacientes a otro psicólogo, le he hablado de ti lo mejor que he podido pero en su consulta ya tiene dos ayudantes y de momento no te pueden contratar pero sabes que, de todas fomas, voy a escribirte una carta de recomendación... Sé que no es mucho y que ahora es un mal momento pero aún seguiré en contacto con mis colegas y si me entero de algo sabes que haré lo que pueda".
Kate luchaba con todas sus fuerzas por no llorar que es lo que realmente necesitaba y con unos "No pasa nada, me alegro por ti" consiguió salir del paso. Charlize le dió la tarde libre y sin saber porqué se fue directa al piso de Jack esperando que estuviera en casa.
A Jack le sobresaltó el sonido del timbre de la puerta a esa hora de la tarde, no esperaba a nadie y últimamente su única visita era Kate pero era muy pronto así que penso que seguramente sería un vecino. Abrió la puerta y se encontró a Kate con los ojos llenos de lágrimas que se abalanzó sobre su pecho, él la rodeo con sus brazos intentando calmarla.
"Kate, Kate ¿qué pasa? ¿por qué lloras?"
"Me han despedido... no tengo trabajo" - dijo sollozando
"¿Te han despedido del Petit Cafe? ¿cuando? pero si he estado ahí esta mañana y todo parecía como siempre ¿Qué ha pasado?"
"No, Jack. Es la consulta.. Charlize se va a Oxford, le ha salido una oferta de investigación, va a cerrar en dos semanas y no voy a poder seguir como su ayudante"
Jack entendió entonces porqué ella estaba así, sabía lo mucho que ella vivia para ayudar a la gente y que signficaba ese trabajo para ella y com anhelaba ser una buena psicóloga por encima de todo. En el fondo no erá mas que toda la humanidad que encerraba ese pequeño cuerpo. Sin decir nada la llevo hasta el sofá, abrazándola y dejando que dijera todo lo que necesitase decir.
" Va a traspasar todos sus pacientes a un colega suyo pero éste no necesita más ayudantes y ya te conté el tiempo que tuve que luchar para encontrar este trabajo. No tengo mucha experiencia, no encontraré nada igual y no quiero ser camarera Jack, no quiero eso..- dijo rompiendo a llorar - y además ¿cómo voy a pagar mi piso si me quedo sin trabajo? a penas llego a fin de mes trabajando más de diez horas al día ¿Cómo voy a vivir con sólo un sueldo?"
Jack la abrazó con todo lo que tenia para ofrecerle, la beso en el cabello y le paso la mano por la espalda.
"Nunca hemos hablado de esto pero sabes que en el Hospital hay programas de psicología abiertos quizás podría informarme, normalmente hay que pasar unos examenes pero una vez lo consigas podrías entrar a trabajar en el Hospital en uno de sus mútiples programas y es un muy buen trabajo, es seguro y con un buen sueldo."
"Jack eso es muy bonito, conozco estos programas pero no puedo hacerlo ¿cómo voy a estudiar o mantenerme con mi mísero sueldo de camarera? Si estudio no puedo vivir y si consigo otro trabajo no tengo tiempo para estudiar... Siempre es lo mismo, estoy harta .. nunca conseguiré ser más que una camarera"
"Sí puedes hacerlo Kate porqué te vas a mudar aquí conmigo" dijo con tono determinante.
Kate le miró perpleja y su primer sentimiento fue de cierto enfado:
"No quiero que hagas esto por pena, no te sientas obligado a acogerme por esto porqué me las sé apañar solita y saldré adelante" - dijo un punto ofendida
"Cariño, no hago esto por pena ¿en serio piensas que te ofrezco vivir conmigo por pena? Estas últimas semanas han sido lo mejor que me ha pasado en años, el simple hecho de tenerte cerca convierte mis días en mejores. Quiero que vivas aquí por una senzilla razón, te quiero Kate y quier lo mejor para ti en todo."
Sus ojos se abrieron sin estar del todo segura de lo que había escuchado pero parecía que el eco de sus palabras seguía flotando en el ambiente.
"¿De.. de.. de verdad?" consiguió pronunciar ella.
"Sí, te quiero y estoy seguro" le dijo con la mirada más sincera que jamás había visto
"Jack yo también te quiero pero tenía tanto miedo que tú aún no sintieras lo mismo"
Se besaron en un beso dulce, suave, lleno de sentimiento que duró unos minutos aunque para ellos fue la vida eterna, su compromiso a lo que sentían y ya jamás podrían negar.
"Sí" dijo Kate de pronto.
"¿Sí qué?"
"Sí acepto vivir contigo y también presentarme al programa pero no quiero que tú lo pagues todo. Quiero contribuir en todo lo que pueda, no quiero ser una mantenida y no me sentira cómoda y tenemos que poner algunas condiciones no quiero ser una carga"
"Lo que quieras dijó él mientras le plantaba un beso para silenciar lo que tuviera que decir.
