Capítulo 2: Dando las buenas noticias

Harry se despertó al día siguiente muy temprano, quería disfrutar al máximo el día con su Gin, cómo le gustaba decirle así, sin embargo lo primero que haría en la mañanita sería enviar una carta a sus tíos favoritos, a los que lo habían acogido en Grimmauld Place ese verano cuando Sirius había estado a punto de morir en la Sala de Misterios del Ministerio de Magia, se habían prometido no volver a separarse. Y menos ahora que se sabía que Voldemort había regresado.

Flash back

- Ahijado, te tengo una noticia –decía Sirius al día siguiente del enfrentamiento en el Ministerio de Magia- después de los acontecimientos de ayer, el Ministerio me declaró inocente de todos los cargos y voy a regresar a mi casa viviendo como debió haber sido desde hace 14 años.

- Sirius, eso es fantástico! Eso significa que ya todo el mundo mágico sabe la verdad.

- Sí Harry, y todo gracias a ti, no quiero que te culpes ni que te llenes con la idea de que estuve a punto de morir, si te vas a culpar de algo cúlpate por haber lanzado el escudo de protección a tiempo.

- Ay Sirius no sé que hubiera hecho sin ti. Eres lo más parecido a un padre y si algo me alegra es haberte conocido y tenerte. A pesar de que la vida me quitó a mis padres me dejó a ti y me hizo reencontrarme con otro merodeador, mi tío Remus. Gracias Padrino!

- Bueno pero Sirius no te ha dicho lo mejor -de repente apareció Remus- cuéntale.

- Siempre arruinando las sorpresas Lunático, pues sí Harry, no te he dicho la parte mejor, Dumbledore decidió que después de todos estos acontecimientos lo mejor es que te mudes conmigo y con Remus a Grimmauld Place.

- …em… em… NO LO PUEDO CREEER!!!!!! AL FIN VOY A VIVIR CON ALGUIEN QUE ME QUIERE!!!! Y NO SÓLO VAS A SER TÚ! TAMBIÉN TÍO REMUS!!!

- Jejejejeje! Ven acá muchacho! –y así se fundieron en un abrazo padrino, tío y ahijado-sobrino, sellando lo que sería el comienzo de una nueva vida

Fin Flash back

Así Harry se duchó, se arregló y bajó pero no esperaba conseguirse con lo que se encontró.

- Hola amor, ¿a dónde vas tan temprano? –lo recibió Ginny con un suave beso en los labios.

- Princesa, no pensé que te levantarías tan temprano, pensé que dormirías un poquito más.

- Yo tampoco pensé que te levantarías tan temprano, la verdad es que tenía planes de mandar una lechuza a mi casa.

- Gin, yo también tenía planes de enviar una carta a mi casa, es que –se sonrojó fuertemente antes de seguir-, es que quería decirle a Canuto y a Lunático que eres mi novia.

- Ay amor, yo también le quería decir a mi mamá, pero sólo a mi mamá, mis hermanos son unos chismosos y no quiero que me molesten.

- No lo había pensado –de repente Harry perdió todo color posible- tus padres, ellos han sido como mis padres, ay Gin, mi Gin, ¿qué he hecho?

- ¿De qué hablas bebé?

- Seguro van a creer que soy la peor persona, que me aproveché de la única mujer en 7 generaciones y que es la única hija de su casa.

- ¿Cómo sabes eso?

- Una vez lo dijiste y la verdad es que desde hace mucho tiempo todo lo que dices es un tesoro para mí y he guardado hasta el más mínimo detalle.

- Ay no! No me digas que recuerdas el poema que escribí en mi primer año!

- Sí que sí Gin, pero tranquila es un secreto entre tú y yo.

- En cuanto a mis padres no te preocupes, van a estar felices de que seas tú y no cualquier otro. Te conocen y me conocen, saben que eres lo que siempre he soñado y que tú no eres capaz de dañar a una mosca. ¿Sabes algo?

- Dime Gin.

- Te amo Harry.

- Yo también te amo y mucho –le dijo tan cerca de su cara que alcanzó a rozarle los labios-. Ahora, ¿me hace el honor de acompañarme a la lechucería Srta. Weasley? –le preguntó Harry ofreciéndole el brazo galantemente.

- Después de usted, Sr. Potter.

Llegaron a la lechucería y mandaron a Hedwig a Grimmauld Place y a La Madriguera con un par de cartas. Una para el número 12 y una para La Madriguera.

Querida Mamá:

Estoy muy contenta, ya casi voy a presentar mis exámenes y siento que estoy preparada. Hoy termino de estudiar y mañana comienzo los exámenes. Pero no creas que te escribo por algo como los exámenes, es más yo creo que si te lo cuento no lo vas a creer así que te lo voy a decir de una vez. Ayer fue el día más feliz de mi vida, sí ganamos la copa qué bien, pero no fue el mejor día por eso, fue el mejor día porque el amor de mi vida me declaró su amor y somos novios. Espero que sepas interpretarlo, no quiero dar más detalles por si esta carta llega a manos largas. Dile a papá que casi se acaba el año y ya vamos a vernos. Besos.

Con amor, Ginny.

P.D.: ESTOY FELIIIZZZ!! AMO A HARRY JAMES POTTER!!! NO PUEDO EVITAR DECÍRTELO, LO AMO!! NO PUEDO MANDARTE UNA CARTA EN CLAVE, QUE LA LEA QUIEN QUIERA YA NO ME INTERESA. Sí mami, Harry y yo somos novios y ayer después del partido fue que todo ocurrió, mami, tienes la hija más feliz de todo el mundo mágico y muggle y élfico y sirenio, y de todos los mundos que pueda haber. Lo amo, lo amo, lo amo y él me ama me ama me ama.

Queridos Merodeadores:

Espero que por la casa estén muy bien y déjenme decirles que no les estoy mandando cartas porque necesite consejo, para su información no necesito más consejos amorosos, que por cierto eran bastante desastrosos y yo creo que ninguno me hubiera atrevido a llevarlo a cabo, sobretodo los tuyos Sirius, gracias de todas formas, lo que cuenta es la intención. La verdad ya sin tanto rodeo es que GINNY WEASLEY ES MI NOVIA! Sí, mi novia, aunque ni yo mismo pueda creerlo. Esa pelirroja tan bella que me roba el sueño. No tuve que arrinconarla contra la pared, ni caerle a mitad de la noche, bueno aunque le caí en medio de la sala común, bueno el hecho es que no seguí sus consejos al pie de la letra. Estoy emocionado y súper enamorado. La amo más que cualquier cosa en este mundo y no se pongan celosos, a ustedes también los amo. Falta poco para verano. Con ganas de verlos pronto. Abrazos.

Con amor, Harry.

P.D.: Voy a llevar a Ginny en verano a la casa y espero que no hagan ninguna de sus graciosas bromas.

Una vez que mandaron las cartas se dirigieron al Gran Comedor y se encontraron con Hermione y Ron, quienes estaban desayunando tranquilamente, al menos Hermione, Ron como siempre estaba comiendo como un desesperado.

- Buenos días muchachos, no los vimos en la Sala Común y asumimos que ya habían bajado a desayunar –dijo Hermione.

- Buenos días Herms, la verdad es que me dirigía a la lechucería y cuando me iba me encontré con Harry, que se dirigía a hacer lo mismo.

- Echso echstá bien… Shrewemos shriempo sin wener noticias de mamá.. –dijo Ron masticando.

- Yo les envié una carta a mis tíos, tenía tiempo que no les escribía.

- ¡Qué bueno que ya no vives con esos tontos muggles! La verdad es que nadie merece eso –le dijo Ron muy sonriente a su amigo.

- Sí Ron, la verdad es que se nos estaba ocurriendo a mis tíos y a mí invitarlos a que pasen unas semanas de vacaciones en Grimmauld Place, parece que Sirius remodeló muchas cosas en la casa. Ya sabes que él dice que no tenemos que dejar de hacer fiestas, sino hacer fiestas seguras y me imagino que está planeando alguna para mi cumpleaños.

- Jajaja! Claro que estaremos ahí, cuenta con eso compañero!

- Pero primero vas a tener que pasarte por La Madriguera amor, ¿cómo le vas a quitar el gusto de alimentarte a mi madre?

- Tienes razón, ni Kreacher con sus exquisitos platillos supera a tu madre. Dígame esa tarta de melaza! Es mundial!

- Jajajaja! –rieron todos.

Acabaron de desayunar riéndose y echando bromas. Entonces decidieron irse a la biblioteca a terminar sus deberes. Una vez en la biblioteca Hermione se dispuso a adelantar trabajos y Harry y Ron a correr con las tareas de la semana. Ginny por su parte estaba terminando de estudiar la teoría de DCAO. Cuando Harry terminó, a Ron todavía le faltaban algunos deberes. Fue entonces cuando Hermione comenzó a ayudar a Ron.

- Ya terminé de estudiar amor, sólo me falta practicar más el encantamiento Patronus, todavía no consigo que me salga corpóreo a veces creo que es un unicornio, y otras veces pienso que va a salir una especie de animal con cuernos, pero no lo logro nunca y me estoy empezando a frustrar –decía Ginny con una cara medio triste.

- Yo te puedo ayudar bebé, no tengas problema, podemos practicar en la Sala de los Menesteres para que estés más concentrada –inquirió Harry con toda la seguridad de que su Gin lo lograría- Además, yo estoy seguro de que lo que te falta es un recuerdo más fuerte, a mí me pasaba lo mismo.

- ¿De veras Harry?

- Claro mi pecosita –dijo Harry ganándose un beso de Ginny.

- Entonces vamos.

Después de avisarles a Hermione y Ron, subieron a la Sala de los Menesteres, llegaron y se imaginaron un lugar donde poder practicar un Patronus. Harry comenzó explicándole que tenía que elegir un recuerdo poderosamente feliz.

- Preciosa, cuando yo comenzó a salirme bien ese hechizo fue cuando de verdad pensé en algo que me hiciese feliz. Al principio me imaginaba volando y con esa sensación de libertad que me produce estar en una escoba.

- Yo a veces he pensado en esa sensación.

- Pero no es suficiente Gin, tiene que ser algo que te produzca plenamente felicidad.

- Si no te importa, ¿me podrías decir que recuerdo utilizas tú?

- Bueno hasta ahora pienso en el único recuerdo que tengo de mis padres, es un recuerdo triste, pero que me da felicidad porque me hace asegurarme de que existieron y de que dieron su vida por mí.

- Oh Harry, lo siento. No quería…-le dijo Ginny abrazándolo con fuerza y amor-

- No te preocupes Gin, ahora tengo otro recuerdo que usar –la interrumpió con una inmensa sonrisa y dándole un beso.

- Yo estaba pensando en un recuerdo que me llena el alma, y que es reciente, quizás así me pueda salir el patronus –dijo Ginny mirando fijamente a Harry.

- Bueno si quieres comienza, o si quieres lo hago yo primero.

- Primero lo voy a intentar yo –dijo Ginny decididamente, puso su mente en blanco y después pensó en Harry, en sus labios aterciopelados, en su primer beso y pronunció fuertemente- ¡¡EXPECTO PATRONUM!!

De pronto pasó, la sombra blanca se convirtió en una hermosa cierva plateada que galopó toda la sala, entonces Harry, imitando a Ginny convocó su patronus pensando en Ginny. Ginny se llevó una sorpresa al ver que los patronus eran pareja.

- Amor lo lograste!!! Yo sabía que lo ibas a hacer y lo hiciste a la primera bebé!!!

- Es que el amor todo lo puede Harry. Te amo!

- Yo también mi Gin. Yo también.

- Me encanta cuando me dices mi Gin.

- Y a mí me encantas tú.

Después de haber practicado hasta la hora del almuerzo, la pareja pasó todo el día juntos entre besos y alguna que otra tarea pendiente. Toda la escuela estaba sorprendida de este Harry nunca antes visto, un Harry romántico, pero sobretodo enamorado hasta las pestañas de Ginny Weasley, a la que ahora llamaban la "Elegida". Casi al final de la tarde Harry recibió de manos de Neville una notificación para verse con el profesor Dumbledore, cosa que dejó a Ginny muy confundida, sin embargo eso no les impidió seguir disfrutando de un domingo de amor, después se vería lo que pasara después, pero mientras en el mundo sólo existían ellos dos.