Hola a toda la gente bella de FanFiction. Sorry la tardanza en publicar pero tuve un pequeño incidente que me dejó en reposo médico toda la semana. Bueno, antes de continuar con el fic me gustaría dar gracias a la gente que me deja reviews, me inspiran a continuar, igual a la gente que me agregó como favorito. Les dedico este capítulo que espero que les guste.
P.D.: Pronto se va a revelar la profecía, no coman ansías jejeje. Besos Angie90.
Capítulo 8: El regreso de Hermione
Pasaron varios días y ya se acercaba el cumpleaños de Harry. Se habían pasado el verano jugando al Quidditch con todos los hermanos Weasley y Fleur, conviviendo en La Madriguera con toda la familia pero sobre todas las cosas Harry y Ginny la pasaban juntos lo máximo posible a veces solos, a veces con Ron y aprovechaban los raticos solos para dar rienda suelta a todo su amor y a toda su pasión.
El día del regreso de Hermione, como casi todas las mañanas Ginny se despertó antes de que amaneciera y se fue a la habitación que estaba usando Harry. Entró a hurtadillas y se encontró a Harry esperándola.
- Ay Ginny, no sé con qué cara vería a tu mamá si te encuentra aquí.
- Si quieres no vuelvo más –dijo Ginny sonriéndole- aunque creo que te encanta que esté aquí, o no?
- Ven aquí chiquita –le dijo Harry señalándole un espacio dentro de sus sabanas- ¿y esa sonrisa tan bella? Te veo muy feliz.
- Tú me haces feliz amor. Pero también estoy feliz porque hoy vuelve Hermione.
- Sí, a mí también me hace falta. Es como una hermana para mí.
- La verdad es que me hace falta, pero no sólo eso me tiene feliz. Me tiene feliz que al fin Ron va a concentrarse en otra cosa y nos va a dejar más tiempo solos.
- Umm bebé, me suena a que tienes planes para nosotros solos.
- Claro que sí mi amor. Además quiero que Herms y Ron dejen su tontería y se digan de una buena vez por todas sus sentimientos hacia el otro.
- La verdad tienes razón. Nada más de acordarme toda la pelea que tuvieron sólo porque a Ron se le ocurrió hacerse novio de Lavender. Sólo porque se enteró que Hermione se besó con Krum.
- ¿En serio? –preguntó Ginny boquiabierta, logrando que Harry se diera cuenta que había metido la pata.
- Bueno sí, Ron no me lo dijo textualmente pero yo lo conozco y sé que empezó a salir con Lavender por eso. Pero ni una palabra a nadie Gin. Si se entera me mata.
- No te preocupes bebé, pero bueno ya se nos ocurrirá algo para unir a esos dos –finalizó Ginny la conversación para pasar a otro tipo de comunicación con Harry. Llenos de ternura y de amor, comenzaron a besarse y pronto la situación se subió de tono. Ginny estaba encima de Harry besándolo profundamente.
- Umm amor, que rico hueles –decía Harry entre beso y beso- me fascinas.
- Tú hueles divino, sabes divino y eres divino, déjame consentirte –dijo Ginny comenzando a acariciar a Harry desde su pecho hasta más debajo de su abdomen de arriba a abajo.
- Me tienes consentido y malcriado, linda –decía Harry, mientras comenzaba a suspirar. Ginny le estaba bajando los bóxers con los que Harry dormía- ¿qué voy a hacer cuando ya no puedas darme estos mimos?
- Harry James Potter!! –dijo Ginny en tono ofendido haciéndole frente a su novio- ¿se puede saber por qué te voy a dejar de hacer mimitos?
- No te enojes preciosa, es que cuando entremos a Hogwarts ya no me vas a poder dar estas sorpresas nocturnas.
- Jajaja! Como si no me conocieras. Todo por ti mi amor –dijo Ginny volviendo a su labor.
- Bueno entonces mímame bella. Haz de mí lo que quieras, que siempre me llevas por buen camino –dijo Harry incitando a Ginny. Harry comenzó a quitarle la pequeña camiseta y el short que tenía puesto, no llevaba ropa interior, tal cual como a Harry le gustaba y mientras le daba besos en el cuello y en la boca le acariciaba sus pechos con una mano y con la otra le acariciaba los muslos.
- Sabes? Cuando tenía más o menos 12 años y me di cuenta que mis sentimientos hacia ti eran amor comencé a fantasear contigo. Me pasaba mucho tiempo en eso –dijo Ginny con una voz seductora que encendía más a Harry.
- Ah sí? Y qué imaginabas mi amor? –le respondió su novio mientras Gin se tomaba un poco de la poción anticonceptiva que Sirius le había dado a Harry.
- Me imaginaba esto –dijo Ginny tomando la virilidad Harry entre sus manos y rozándolo lentamente por todo su cuerpo. Lo rozó entre sus pechos, lo acarició con su boca, y finalmente lo empezó a rozar en la piel de su intimidad. Estuvo un buen rato jugando con Harry y dándose placer a ella misma acariciándose entre las piernas. Harry estaba extasiado por aquella visión de su Ginny. Simplemente era impresionante como lo podía llevar a las sensaciones más inimaginables. Verla tan excitada fue más de lo que Harry pudo soportar. En seguida su erección fue más que evidente. Estaba muy excitado debido a las caricias que le hacía su novia, Ginny observaba gustosamente como su Harry respondía, como siempre que estaba con ella y sólo con ella.
- Umm sí Gin –dijo Harry con voz ronca, visiblemente excitado, a lo que reaccionó cambiando de posición dejando a su novia debajo de él. - Tengo tantas ganas de ti amor. Cuéntame más. ¿Qué más hacías cuando pensabas en mí?
- Siempre me tocaba así. Ahhh, así amor, así –dijo Ginny mientras colocaba su mano y la de Harry entre sus piernas profundizando dentro de ella- Me imaginaba que eras tú… Ohh sí Harry, así.
- Ohh Merlín Ginny, eres tan uff… Guíame quiero tocarte como tú te tocabas –decía Harry mientras le besaba el cuello y le acariciaba su intimidad.
- Umm mi amor… Lo estás haciendo mejor que yo… Ay amor sigue… -dijo Ginny gimiendo un poco más fuerte pero lo suficientemente bajito para que no la escucharan ya que ninguno podía usar magia y hacer un hechizo silenciador- vamos bebé…
- Te amo Gin, te amo preciosa… -decía Harry mientras escuchaba los gemidos que placer que su novia daba a cada sensación.
- Yo también te amo… Te amo mucho… Quiero que estés dentro de mí… Ummm amor…
- Gin… quiero sentirte… ohh sí… -dijo Harry que, sin que Ginny se diera cuenta, entró de golpe para hacer el amor con Ginny de una forma más salvaje, cosa que a ella le fascinó- Ummm.
- Ahhh fuerte!! Fuerte!! Harry, no podemos hacer ruido –dijo Ginny sonriente cuando sintió a su novio subiendo la velocidad- AHHH…
- Ahhh… Ahhh… No te preocupes Gin… Ummm no creo aguantar mucho –dijo Harry llegando casi a su máximo nivel de placer.
- UMMMMM… Ahhhh… Vamos Harry, puedes hacerlo más duro!! –ordenó juguetonamente Ginny, Harry estaba en otro mundo, como siempre cuando estaba con Gin. Ambos llegaron a su clímax después de unos instantes.
- Te amo Harry, te amo –decía Ginny todavía un poco agitada por los momentos vividos anteriormente- Te adoro bebé.
- Yo también te amo mi Gin, demasiado. Ven acá princesa –dijo Harry acomodando a Ginny entre sus brazos y enredando su cuerpo con el de ella- Vamos a dormir. Debemos reponer energías.
- Si no fueras tan travieso y no tuviéramos tanta acción durante el día no estuvieras cansado.
- No te he oído quejarte nunca. Más bien todo lo contrario. Te gusta bebé, tú sabes que te encanta –dijo pícaramente Harry robándole un beso a Ginny. Y así, entre besos y abrazos no tardaron mucho en quedarse dormidos unas horas antes de lo que sería el día del regreso de Hermione.
Al día siguiente Ginny se levantó y se fue a arreglar. Se puso una de esas minifaldas que tanto fascinaban a Harry y una camisa de tiras. Hermione llegaría cerca de media mañana, por lo que bajó a la cocina y comenzó a hacer labores con su mamá. Harry se despertó cuando sintió que Ginny ya no estaba con él en su cama. Se arregló y bajó a ayudar a las mujeres en la cocina.
- Oh Harry eres un encanto –dijo Molly mientras Harry ayudaba en la casa.
- Oh sí que lo eres –dijo Ginny en voz baja pero audible para Harry.
- No hace falta que te molestes, nosotras terminamos el desayuno.
- De ninguna manera Sra. Weasley, quiero ayudar, al fin y al cabo no me voy a quedar sentado viendo como hacen oficio.
- Ya que insistes –dijo Molly contenta viendo la sencillez y humildad de Harry a pesar de tratarse uno de los magos más ricos y famosos de la historia.
Prepararon el desayuno y Ron se levantó dejando a todos sorprendidos, menos a Harry y a Ginny que se imaginaban el motivo del Ron madrugador. Desayunaron y los tres se fueron a la Sala, Hermione llegaría a través de la Red Flu conectada a casa de Víctor Krum. Ya se acercaba la hora del almuerzo y Hermione todavía no llegaba.
- No les parece que ya se tardó demasiado? –dijo Ron caminando de un lado hacia otro.
- Tranquilo Ronnie, no debe de tardar, aunque comprendo tu desesperación. Yo también estaría preocupada si Harry no llegara.
- No sé qué quieres decir enana.
- Nada Ron.
- Estoy preocupado porque son tiempos difíciles y por nada más –dijo Ron rojo de la vergüenza por ser tan evidente. De repente se escuchó proveniente de la chimenea.
- HERMSSS!!! –salió corriendo Ginny a abrazarla- te he extrañado tanto, yo entre tanto hombre.
- Yo también te extrañé amiga, la verdad es que ya tenía ganas de venir a La Madriguera y estar con ustedes –dijo Hermione correspondiendo el abrazado de la amiga que consideraba como una hermana.
- Hola hermanita –dijo Harry dándole un beso en la mejilla y un abrazo a Hermione- yo también te extrañé. Claro no tanto como nuestro amigo aquí presente –dijo provocando el sonrojo de Ron-. Digo yo, porque estar todo el día con una parejita debe ser fastidioso.
- Y más siendo ustedes dos, pobre de mi amigo soportar dos melosos tortolitos –dijo Hermione respondiendo al saludo de su hermano del alma.
- Claro, pero debes estar hambrienta Herms. Ya casi servimos el almuerzo. Me acompañas a la cocina Harry? –dijo Ginny guiñándole el ojo a Harry.
- Sí mi amor. Contigo hasta el fin del mundo, pecosita bella.
- Ay Merlín! No pueden sólo ir, tienen siempre que estar tan empalagosos –dijo Ron mientras los dejaban solos a él y a Herms.
- No me vas a saludar? O sólo vas a despotricar? –dijo Hermione entre risas abrazando a Ron, el cual le respondió el abrazo con mucha efusividad pero fuertemente sonrojado.
- Hola Herms. Cómo te fue con tu amigo?
- Bien, mandó muchos saludos. Pero la verdad estaba ansiosa por llegar acá con ustedes. Víctor es mi amigo, pero no es nada comparado contigo –ambos se miraron avergonzados- y con Harry y con Gin, quiero decir. Además no me puedo perder esa mega fiesta sorpresa de Harry, me han contado tantas cosas en carta que ya estoy emocionada con el cumple de mi hermanito.
- Más te vale Herms –dijo Ron dándole una cariñosa caricia en el mentón a su amiga, la cual sintió que llegaba al cielo con ese simple gesto- Después de almuerzo tenemos que planear unos cuantos detalles de la fiesta mientras Ginny entretiene a Harry. Los gemelos y los merodeadores están preparando algo grande! Parece que va a ser una fiesta buenísima! Pero, qué te parece si vamos a almorzar?, la verdad es que debes tener hambre.
- Lo dices por mí o por ti? Jajajaja! Ya te extrañaba –dijo Hermione dándole un suave beso en la mejilla a Ron y dirigiéndose a la cocina dejando a un Ron embobado con la mano en el lugar donde Hermione lo había besado.
Llegaron a la cocina y se encontraban sólo los Sres. Weasley, Hermione, Ginny, Ron y Harry. El resto de la familia se encontraba trabajando. Durante el postre, el Sr. Weasley se fue a trabajar y la Sra. Weasley salió de compras. Los cuatro se quedaron en la mesa comiendo.
- ¿Y cómo es Bulgaria Herms?
- Bueno Gin, no es muy divertida, la verdad fue más compromiso que ganas porque no hay mucho que hacer en Bulgaria.
- Ay mi Gin!, no me canso de alabar esta tarta de melaza! –dijo Harry glotonamente mientras devoraba su postre.
- Sí Harry, todos sabemos que hasta tu olor de Amortentia es tarta de melaza –dijo Hermione con fastidio.
- ¿Qué es Amortentia? –dijo Ginny dudosamente.
- Es un filtro de amor Gin, para cada persona tiene un olor diferente, el olor de lo que más amas y lo vas a ver ahora en 6to año.
- ¡Qué bien! El mío seguro huele a Harry –dijo Gin lanzándole un besito a Harry, que estaba frente a ella.
- Ya van a empezar –dijo Ron- además el de Harry no huele a ti. Jajajaja!
- ¿Quién te dijo eso Ronnie? –dijo Harry- para tu información, a mí me huele al perfume de Ginny, a la madera de mi escoba y a la tarta de melaza.
- Eso quiere decir que cuando vimos esa poción ya tenías el ojo puesto en mi hermanita, ¡qué cosas contigo Harry! ¡Estás completamente perdido!
- ¿Cuándo fue eso bebé? –dijo Ginny contenta y sintiendo mariposas en el estómago como cada vez que Harry le demostraba su amor.
- A principio de año princesita. Ya estaba delirando por ti y no me había dado cuenta.
- Ay amor qué lindo! –dijo Ginny acariciándole la mano a Harry mientras se miraban fijamente con todo el amor y la ternura- ¡qué novio tan bello tengo yo!
- Por Merlín! De verdad que no se puede, vamos Herms, dejemos un rato a estos enamorados –dijo Ron invitando a Hermione al jardín. Harry y Ginny ni se dieron cuando los dejaron solos. Al rato terminaron de recoger la mesa y de limpiar todo lo del almuerzo. Luego se fueron a la sala a reposar su almuerzo.
-Nunca hubiera imaginado que estabas enamorado de mí, bien que lo ocultabas bebé –dijo Ginny acurrucándose en los brazos de Harry que estaba sentado en un sillón.
- Bueno yo tampoco me quería dar cuenta porque Ron me podía matar, me volví loco todos esos meses y viéndote con Dean.
- Ay amor que tontito, nada más hacía falta que me observaras un ratito, como me encantaba verte volar, me encantaba que fueras mi capitán de Quidditch, mis momentos más felices siempre estaban relacionados contigo. Cuando me besaste el día de la final, me sentí en otro mundo.
- Ven acá preciosa –dijo Harry mientras ayudaba a Ginny a colocarse a horcajadas de él. Se besaban como si no existiera otra cosa en el mundo, no más ellos dos.
- Te amo tanto Harry –decía Ginny entre los arrumacos de su Harry.
- No más que yo mi Gin bella. Princesa me gustaría invitarte a una cena romántica pasado mañana por la noche.
- Ay bebé!! No lo puedo creer!! Qué romántico, no pensé que lo harías!!! –dijo Ginny que a pesar de ser muy fuerte, no pudo evitar un estremecimiento de emoción en su corazón.
- Ah sí? Me ofendes Ginny –dijo Harry con voz ofendida tocándose el pecho teatralmente- Pensaste que no me acordaría que cumplimos un mes!!
- No sabía si considerarías los cumple-mes un motivo para celebrar mi amor.
- Gin, todos los días contigo son un motivo para celebrar –le dijo Harry dándole un beso- Además, tengo muchas ganas de una cena romántica a la luz de las velas.
- ¿Quieres que cocine algo para ti bebé?
- De ninguna manera mi amor, eres la invitada de honor. Dobby me está ayudando con los detalles, es un gran amigo la verdad, siempre sacándome de apuros.
- Sí, tan agradecido contigo. Todo lo que hizo por el ED el año pasado, de verdad el que no me termina de agradar es Kreacher.
- Aunque no lo creas, Kreacher ha cambiado mucho desde que mis tíos le hicieron la reforma a la casa y le dejaron quedarse con todas las reliquias de su adorada ama.
- Si tú lo dices bebé. Mira amor, y esa cena va a ser tan rica como la última?
- Ay Ginny, estás muy traviesa hoy –dijo Harry mientras acariciaba a Ginny en sus muslos- pero para serte franco no va a ser como la última, va a ser mejor.
- Ah sí? Entonces me tengo que ir preparando. Tengo que buscar mi mejor pinta para la cena. Dónde va a ser?
- Es sorpresa mi amor, pero presiento que te va a encantar –dijo Harry mientras besaba a Ginny. Siguieron conversando hasta que decidieron tomar una cómoda siesta en el sillón. Mientras tanto, Ron y Hermione estaban paseando en el patio de La Madriguera.
- Ay Ron, deberías ser más paciente, no ves que Harry y Ginny están enamoradísimos.
- Lo que pasa es que a veces se ponen demasiado románticos Herms.
- Eso es lo que hacen los enamorados precisamente, estar románticos. Me encantaría tener un amor así.
- ¿En serio? Yo creía que te gustaba un amor más a lo salvaje.
- ¿Y qué te hace pensar eso Ronald? –dijo Hermione sin comprender a qué se refería Ron.
- Bueno como te gusta Krum, y él no es precisamente un manojo de ternura.
- A MÍ NO ME GUSTA KRUM!! Cuántas veces lo tengo que repetir!! Sólo que me parece un buen amigo y fue el único que me invitó al baile en la Copa.
- Está bien, pero no te enojes. Me alegra que no te guste Krum –dijo Ron sin pensarlo y enrojeciéndose notablemente.
- Por qué? –preguntó Hermione sonriendo imaginando que sus sentimientos eran correspondidos y sería una declaración súper romántica.
- Porque entonces no tengo que aguantármelo –dijo Ron, haciendo que Hermione se enojara.
- Pues yo no te dije nada cuando Lavender y tú se la pasaban por todo Hogwarts haciendo espectáculos.
- La verdad es que era insoportable –dijo Ron recordando a esa niña fastidiándolo- pero tranquila, ya no la tendremos que soportar.
- Gracias a Merlín, porque ya no aguantaba verlos todos los días pegados –dijo Hermione- emm, por eso que tú dices.
- Ahora sólo seremos tú y yo –dijo Ron asombrado al instante por su capacidad de quedar en evidencia- claro, contando con este par de enamorados perdidos.
- Tienes razón. Mira y hablando de todo, por fin cómo va a ser la fiesta? Me siento como una mala hermana, no he hecho nada por Harry.
- No te preocupes, en verdad todo lo están planeando mis hermanos y los merodeadores, parece que cuando hicieron la reforma que no ha visto Harry, pusieron una piscina y una especie de discoteca. Esas van a ser las dos atracciones de la fiesta y una sorpresa para Harry que no ha visto el nuevo Grimmauld Place.
- Guao!! Remus y Sirius seguro que están planeando de todo.
- Pues sí, ellos ponen casi todo, la atracción de fuegos y decoración la están haciendo mis hermanos, la comida la va a hacer mi mamá, Dobby y Kreacher, que al parecer también están muy entusiasmados con la fiesta. Parece que hasta se están llevando bien.
- Y qué falta por hacer Ron? Ya avisaron a todo el mundo?
- Bueno Dobby y Remus se están encargando de eso, ya que después de haber dado clases más o menos los conoce a todos, y si no entre los chicos se van avisando también. Lo que sí es que con Ginny estamos ideando un plan para entretenerlo.
- ¿Cuándo va a ser la fiesta?
- El 31 en la noche. Por Harry no hay problema porque ese es el día en que llegamos a Grimmauld.
- Ay mi amigo ni se imagina lo que le espera. Estoy muy feliz por él, la verdad ya es hora de que Harry sea feliz, sufrió mucho en su niñez.
- La verdad que sí, merece tener la familia que ahora tiene y también merece estar con Ginny. Debo confesar que al principio no me gustaba mucho lo de él y Ginny pero los he visto y de verdad se aman. Jamás los había visto tan felices a ninguno de los dos.
- Tienes razón Ron.
- Bueno Herms vamos a entrar si quieres, creo que mi mamá debe estar por venir y tampoco les voy a dar mucha rienda a este par.
- Ay no seas así, seguro que no están haciendo nada malo.
- Pero tal vez tampoco estén haciendo algo bueno –dijo Ron dándole paso a Hermione para volver a la casa.
Cuando llegaron a la casa, se encontraron a Harry y Ginny profundamente dormidos y abrazados en el sillón. Hasta a Ron le causó ternura esa imagen. De verdad que se amaban, y eran un amor bello y puro. Sin malas intenciones, sin engaños, sin límites.
- Viste Ron? No están haciendo nada malo. Sólo están tomando una siesta. Se ven tan bellos. Ojalá yo tuviera un amor así.
- … -Ron se quedó en silencio, ya que él sería muy feliz de darle ese amor a Hermione, pero lamentablemente no creía que era correspondido y nunca se atrevería por sí solo a declarársele. Por su parte Hermione también pensaba lo mismo, estaba perdidamente enamorada de Ron, de eso no había duda. El problema era que estaba casi segura que no era correspondida. Pero si ellos supieran…
