Capítulo 9: GMW & HJP

Ginny se había despertado tarde pues se había desvelado hablando con Hermione y buscando la ropa adecuada para su cita con Harry. Los chicos también estaban trasnochados porque habían estado arreglando el cobertizo, que Harry había pedido para tener su cita con Ginny.

Flash Back

- Sres. Weasley –dijo Harry antes de almuerzo- me gustaría charlar un momento con ustedes antes de almorzar.

- Con mucho gusto Harry, cuéntanos –contestó Molly.

- Me da mucha pena con ustedes pero es que me gustaría prepararle una cena a Ginny y pensé que el mejor lugar era su cobertizo –dijo Harry casi morado de la vergüenza con sus suegros porque no sólo les quería pedir eso.

- Y quieres pedirme que te dejemos usarlo no es así? –dijo Arthur sonriendo- Claro que sí, no hay problema.

- Ay que romántico Harry!! ¿quieres que te ayude con la comida? –preguntó Molly muy contenta.

- No se preocupe Sra. Weasley, Dobby y Kreacher me ayudarán con eso. No quiero causar molestias pero es que mañana vamos a cumplir un mes de estar de novios y pensé que ese sería un bonito regalo.

- No te preocupes Harry, yo también pasé por eso, pero no sé por qué presiento que eso no es todo lo que quieres decir –dijo el Sr. Weasley al notar tanta preocupación por parte de Harry para sólo pedir el cobertizo.

- Emm sí, es que el otro día que fui a Gringotts me encontré con una reliquia familiar.

- Aja, continúa –dijo Arthur al ver que Harry se quedaba callado.

- La cosa es que amo a su hija más de lo que he amado a nadie –dijo Harry fluidamente- y la reliquia que encontré es el anillo que ha pasado de generación a generación en mi familia y la cosaesquequieropedirleaGinmatrimonio –dijo Harry nervioso y entrecortado, sentía que jamás había estado tan nervioso.

- ¿Queeeeeé? –dijo Arthur confundido, asustando a Harry- lo siento, pero no te he entendido nadita.

- Ohh Harry –dijo Molly a la vez que Arthur emocionada ya que no lo esperaba.

- Quiero pedirle matrimonio a Gin –dijo Harry y al ver que Arthur iba a decir algo continuó casi sin respiración- no quiero que sea ahora, ni en tres semanas sino cuando ella quiera, pero quiero pedírselo, necesito pedírselo. Mi vida corre peligro en esta guerra y no quiero que, si me tengo que morir mañana, irme sin haberle dicho a Ginny cuánto la amo y qué tan serias son mis intenciones con ella –dijo Harry volviendo a respirar, sintió un alivio muy grande al decir sus sentimientos, pero al ver que Arthur iba a hablar volvió a interrumpirlo- Por favor, no me mate, yo sólo quiero estar con su hija para siempre, ella lo es todo para mí.

- Si me dejaras hablar algún día hijo, sabrías que no te voy a matar.

- Lo siento.

- Primero que nada, te entiendo, yo también sentí lo mismo cuando era joven y sentía que Molly y yo podíamos morir en la primera guerra sin habernos casado –dijo Arthur viendo a Molly con amor-. Me imagino que sientes lo mismo, más cuando sabes que el Señor Tenebroso va tras de ti. Si me hubieras dicho eso hace dos meses mi respuesta habría sido un rotundo NO, pero los he visto y Ginny expresa la misma mirada de amor de su madre cuando te mira, te he visto y jamás había visto esa felicidad en ti, ni siquiera cuando te mudaste con Sirius y Remus. Has sufrido bastante y mereces ser feliz. He visto lo felices que han llegado a ser juntos y definitivamente creo que eso ni el mismo Merlín lo puede romper. No quisiera que se precipitaran, pero tampoco quisiera que fueran infelices. ¿Tú qué opinas Molly?

- Pienso igual Arthur –dijo Molly asombrada por la inesperada respuesta de su marido.

- Bueno no creo que haya algo más que decir. Así que Harry te damos permiso para casarte con Ginny cuando lo planeen y si te acepta –jajajajaja- mentira Harry.

- Gracias Sres. Weasley, gracias de verdad. Si me acepta sólo le voy a dar el anillo para que sea mi prometida. Y se harán las cosas como ella quiera y ustedes sus padres dispongan. Me casaré con ella cuando ella lo quiera así.

- Harry, no sólo que te va a aceptar sino que la vas a hacer más feliz de lo que puedas imaginar.

- Eso espero Sr. Weasley, eso espero.

- Creo que ya no soy el Sr. Weasley, creo que soy casi tu suegro no?

- Claro que sí Sr. Weasley, perdón, suegro –dijo Arthur a la vez que Molly se abalanzaba a Harry a abrazarlo fuertemente.

Fin flash back

Ron y Harry estaban cansados, se habían quedado toda la noche arreglando el cobertizo y charlando. Harry ya le había contado todo a Ron, el cual todavía estaba digiriendo el asunto. Hermione los llamó a gritos para que bajaran a desayunar. No les quedó más remedio que bajar y encontrarse a toda la familia en pleno. Bill con su prometida, los cuales habían pospuesto su boda por la guerra, Hermione, Ginny, y los Sres. Weasley. Molly no dejaba de mirar a Harry con una sonrisa, por lo que pudo concluir que su ahora suegro casi oficial le había informado acerca de su última plática. Ginny estaba muy contenta porque hoy cumplía un mes con su ojiverde y él le prepararía una cena para celebrarlo. Ella también le tenía un regalo muy particular. Cuando Harry se iba a sentar en el lugar de siempre su pelirroja lo interceptó y le dio un abrazo muy cariñoso.

- Harry!!!!! Feliz cumple-mes amor!!

- Tan temprano? –dijo Ron- es que ni siquiera esperan a que uno tenga el estómago lleno.

- Cállate Ronald –dijo Hermione.

- Amor!!! Feliz cumple-mes! Estás bella! –dijo Harry dándole un suave beso en los labios. Ginny se sentó en frente de él mirándolo con una inmensa sonrisa y se dispusieron todos a desayunar.

- Chicos, mañana vienen los gemelos y Charlie a pasar el día con nosotros y pedí la tarde libre para verlos, quieren jugar algo de Quidditch?

- Claro que sí Bill!! Yo me anoto –dijo Ron emocionado.

- Yo también –dijeron Harry y Ginny al unísono y se comenzaron a reír.

- Yo no me anoto, lo siento chicos pero en Bulgaria tuve una pequeña torcedura en el tobillo y aún me duele.

- No me habías contado nada, ¿estás bien? –dijo Ron impaciente.

- Sí Ron, gracias –dijo Hermione sonriendo.

- Bueno, entonces mañana jugaremos!! –dijo Bill dirigiéndose a su trabajo junto con Arthur.

- Chicos, hoy tengo que volver salir porque Fleur quiere que la acompañe a ver unas cosas, así que quedan a cargo de la casa –dijo Molly con tono de fastidio.

- Tenemos que salig lo más pgonto posible pogque me cieggan el sitio, la espego afuega y así acompaño a Bill hasta que se desapagezca.

- Siendo así nos vemos entonces –así fue que salieron las dos alcanzando a Arthur y a Bill. Los cuatro chicos continuaron comiendo y conversando un rato más. En eso a Ginny se le ocurrió una brillante idea para pasar la mañana.

- Chicos vamos a volar!!

- No puedo Gin, pero puedo ir con ustedes al jardín, no tengo problema.

- Yo me quedo contigo, no tengo muchas ganas de volar –dijo Ron ante miradas poco convencidas de Ginny y Harry.

- Bueno entonces los esperamos afuera –dijo Ron invitando a Hermione a que salieran al jardín.

- Uy!! Ese Ron no pierde oportunidad para llevarse a Hermione –dijo Harry riéndose

- Cualquier día de estos nos dan la noticia de que andan. Cuando termines tu desayuno bebé, nos vamos a volar un ratico –dijo Ginny, quien estaba terminando de recoger todo.

- Claro que sí bebé, pero como tú sabes no le digo no a un trozo de tarta de melaza y hoy está especialmente buena.

- Esa la hice yo mi amor. Mi mamá me enseñó a hacerla hace mucho tiempo y si te parece que me quedó bien te la voy a hacer cuando vayamos a Grimmauld Place.

- Te quedó muy buena, tú siempre buscando la manera de consentir a este novio que te ama tanto –le dijo Harry lanzándole un beso. Ginny se sentó en las piernas de Harry y se quedaron un buen rato así, besándose y embelesados uno con el otro. Después de pasarla a solas unos momentos, salieron a despejarse volando. Estuvieron volando toda la mañana hasta que fueron a almorzar. Después de almuerzo, volaron otra vez antes de irse a arreglar para su cita.

Finalmente Ginny se fue a arreglar y con ayuda de Hermione quedó bella para su Harry. Llevaba un vestido negro corto strappless y unas plataformas del mismo color, estaba ligera de maquillaje y llevaba el cabello suelto. Harry por su parte llevaba una túnica de gala parecida a la del Baile del Torneo en su cuarto año. La estaba esperando en la puerta de la casa galantemente para llevarla hasta el cobertizo.

- Harry! Me puse tacones, ¡qué tonta soy!, ya bajo me voy a cambiar.

- No te preocupes mi vida –dijo Harry agarrándola y cargándola- te llevo.

- Ay amor, estás muy guapo –dijo Ginny dándole un besito- Estás hecho un mango bebé!

- Tú no te quedas atrás –dijo Harry respondiéndole al beso- estás muy linda y sexy.

Llegaron al cobertizo y lo que había ahí dentro dejó a Ginny sin palabras. Estaba iluminado y transformado en una especie de restaurante romántico. La mesa estaba puesta en una esquina, con un sillón donde la parejita se sentaría junta. El resto del cobertizo estaba lleno de pétalos de rosa formando un corazón gigante en el piso. La iluminación era bastante romántica y había una chimenea al lado de la mesa. Había una lámpara gigante, parecía una sala lujosa pero sencilla. Sin duda alguna Harry se había esforzado bastante. Ginny sólo pudo guindarse de Harry y comenzar a besarlo en señal de agradecimiento.

- Princesita, ¿te gustó?

- Está de lujo!, te debes haber esforzado muchísimo. Vamos a cenar, la comida se ve riquísima.

- Bueno amor, me ayudaron bastante Ron, Dobby y Kreacher. Te digo el menú, Kreacher preparó pastel de hongos con queso, pollo y helado de postre. Además tomaremos whiskey de fuego para celebrar.

- Mi amor estoy súper feliz, es imposible que llegue a estar más feliz. Te amo, te amo, te amo.

- Yo también bebé. Eres la cosita más bella e importante en mi vida. Te amo!! –dijo Harry, que caballerosamente le cedió lugar a Ginny en la mesa y le sirvió su cena. Ginny estaba en las nubes, su Harry dándole una noche maravillosa y haciendo todas esas cosas por ella. Terminaron de cenar y la mesa desapareció. Se quedaron abrazados hablando en el cómodo sillón haciéndose arrumacos, cuando de repente ocurrió, Harry se levantó y se arrodilló al lado de donde estaba sentada. Ella jamás hubiera pensado que su novio iba a hacer eso, simplemente no lo podía creer.

- Amor, sabes que te amo y no me cansaré nunca de demostrártelo, también sabes que soy muy feliz a tu lado, y sobre todas las cosas sabes que la única mujer que me imagino conmigo por el resto de mi vida eres tú.

- Oh Harry no lo puedo creer … -dijo Ginny completamente conmovida y con lágrimas en los ojos.

- Déjame terminar de decirte bebé… -dijo Harry sonriéndole y guiñándole un ojo mientras se sacaba una cajita de su bolsillo - Te amo Ginny. Así que quería preguntarte ¿Ginevra Molly Weasley, te gustaría casarte conmigo? –Ginny simplemente no lo podía creer, su sueño se había hecho realidad, el amor de su vida, él quería pasar el resto de sus días con ella, tal cual como siempre lo soñó.

- Amor… -dijo entre lágrimas- Sabes que te amo, te adoro y siempre ha sido así. Lo que comenzó con una admiración de niñita se convirtió en verdadero amor, siempre había sido la pequeña niña y tú me transformaste en tu mujer, pero me muero por ser la Señora Potter. Sí, me encantaría casarme contigo. Acepto bebé, te amo! –Harry sonreía, de una forma especial como nunca lo había visto. Le puso el anillo, pero antes Ginny leyó la inscripción que decía: Te amo Gin. GMW&HJP. Al lado tenía otras inscripciones que : CP&DB. JP&LE. Entonces Ginny se sintió más halagada aún, era una reliquia familiar y Harry se la daba a ella. Se lo colocó en la mano derecha y soltó unas cuantas lágrimas. Ginny no aguantó más tanta felicidad y se abalanzó hacia Harry.

- No te arrepentirás mi amor, haré todo por hacerte feliz.

- Harry no tienes que hacer nada, me haces feliz desde el primer momento que te vi –le dijo Ginny empezando a besarlo y a quitarle su túnica.

- Te amo Gin –dijo Harry quitándole el vestido y viéndola en todo su esplendor. Comenzaron a acariciarse en el sillón que estaba hechizado para transformarse en cama. Pronto quedó Harry encima de Ginny también completamente desnudo. Hicieron el amor de la forma más lenta y pausada posible. Deteniéndose en cada lugar de su cuerpo y en cada centímetro de piel.

- Mi amor, hazme tuya una vez más –dijo Ginny mientras le acariciaba la espalda a su amor.

- Es lo que más me gusta hacer en la vida –le respondió su novio dándole besos en todo el rostro, deteniéndose en cada parte, su nariz, sus ojos, su boca y bajando a su cuello.

- Quiero que me hagas el amor por el resto de nuestros días bebé –dijo su ahora prometida a la vez que se tomaba un poco de poción anticonceptiva.

- Por supuesto, complaceré todos los deseos de la futura señora Potter –le dijo Harry bajando sus besos hacia otras partes del cuerpo de su amada. Le fascinaba el cuerpo de su mujer, le encantaban sus curvas y sus pecas a lo largo de todo el cuerpo. La besaba con amor y devoción.

- Umm Harry te amo, jamás dejaré de decírtelo… Ohh –decía Ginny entre suspiros provocados por su futuro esposo- Ahh…

- Yo te amo muchísimo, podría estar toda mi vida haciendo esto nada más.

- Umm amor, te deseo muchísimo, quiero sentirte bebé, te amo –dijo Ginny incitando a Harry a que entrara en ella. Pronto ambos se unieron como tantas veces y llegaron a su éxtasis demostrándose una vez más que estaban hechos el uno para el otro. Se quedaron un rato abrazados antes de arreglarse para volver a la casa.

- Gracias Ginny –dijo Harry fundiéndose en los brazos de su amada, ella notó que habían lágrimas en los ojos de Harry- me haces el hombre más feliz del mundo.

- No mi amor, gracias a ti por hacerme tan feliz –dijo Ginny sonriendo como nunca- tengo al mejor hombre de todo el universo. Eres mi universo y ahora más que nunca que vas a ser mi esposo. Lo único difícil va a ser decírselo a mis padres.

- No te preocupes por eso bebé, yo ya hablé con tu papá y tu mamá, los dos están de acuerdo.

- Con razón no me dejaban de mirar hoy de forma extraña. He estado nerviosa todo el día, porque pensé que me había descubierto la poción anticonceptiva o algo así. Uff! Qué alivio!

- Jajaja Gin!! Créeme que peor fue lo que pasé yo diciéndoselo a tus papás. Jamás había tenido tantos nervios en mi vida y mira que situaciones de susto no me han faltado.

- Entonces sólo hay que poner fecha!! Amor quiero casarme ya!!

- Como tú quieras, por mí nos casaríamos ahora mismo, pero todo se hará como tú digas bebé. Por ahora lo mejor es volver a la casa y dormir. Además todavía falta decírselo a tus hermanos, bueno Ron ya lo sabe y aunque no le hizo mucha gracia, es uno menos.

- No estarás dudando no? –dijo Ginny en broma al verle la cara de consternación de Harry que se debía estar imaginando a los seis hermanos Weasley- No te preocupes bebé, terminarán aceptándolo.

- Tendrán que hacerlo. Ya tus padres lo hicieron y ellos deben hacerlo. Vamos Gin, te cargo princesita.

Llegaron a la Madriguera casi a la medianoche y los estaban esperando Molly y Hermione. Harry se despidió con un beso de Ginny, le dio las buenas noches a los presentes y subió a acostarse porque estaba hecho polvo. Ginny se quedó para conversar con las su mamá y su mejor amiga.

- Y bien Ginny cuéntanos!! Qué tal? –preguntó Hermione emocionada.

- Espectacular, fenomenal, estupendo, asombroso –decía Ginny feliz como nunca- Lo amo, lo amo tanto.

- Cómo le quedó la cena? Lo quería ayudar pero dijo que no me quería causarme molestias, dijo que los elfos lo ayudarían.

- Mira mamá, todo le quedó maravilloso, el cobertizo ni parecía el cobertizo. La cena simplemente sabrosa, todo espectacular. Además él iba tan bello y sexy como siempre.

- Ay Gin tú también ibas muy bonita, mi hermanito estaba babeando por ti.

- Pero lo mejor fue lo que vino después –dijo Ginny sonriente y con la mirada perdida.

- Ginny!! –dijeron Molly y Hermione al unísono, pero Ginny continuaba con su mirada perdida- la verdad es que no tenéis remedio alguno.

- Ay no sean malpensadas, no me refería a nada de lo que están imaginando. Me refería a esto –dijo Ginny mostrando el anillo en su mano derecha-. A eso me refería, Harry me pidió matrimonio, después de cenar –Hermione estaba boquiabierta, no lo podía creer, pero lo que más le asombraba era que no esperaba tanta tranquilidad de la Sra. Weasley-.

- Merlín! Por un momento olvidé ese pequeño detalle si hasta pidió tu mano –dijo Molly recordando la conversación que habían mantenido con Harry- y como no sé si sabrás, dimos la autorización.

- Gracias por aceptar mamá!! La verdad es imposible que sea más feliz.

- La verdad es que pensé que Arthur no lo iba a aceptar, confíamos en Harry y en su amor a ti. Arthur piensa lo mismo. La forma en que te mira me hace recordar a James, completamente enamorado de su pelirroja. No dicen que esa es la debilidad de los Potters? Pues Harry no iba a ser la excepción.

- Pues sí! Necesitaba una linda pelirroja como yo que lo ama hasta el infinito. Lo amo tanto y me ama tanto. Me muero por ser la Sra. Potter. Prepárate Herms porque vas a ser mi madrina!! –decía Ginny saltando y brincando por toda la sala donde estaban conversando.

- Ay Gin en serio? –dijo Hermione emocionada por su hermanito y su mejor amiga- Pues entonces tenemos que preparar todo ¿cuándo es la boda?

- Bueno Harry me dijo que si fuera por él sería mañana, pero que eligiera la fecha que me gustara. ¿Tú qué opinas mamá? Podría ser antes de volver a Hogwarts?

- Estás loca hija, organizar una boda tan rápido es caótico. ¿No te gustaría esperar un año o algo así?

- Harry y yo queremos casarnos, mami entiéndenos.

- Bueno siendo ese el caso ya lo hablaremos, por ahora creo que debemos irnos a dormir. Mañana veremos cómo va a ser todo.

- Sí Sra. Weasley, a mi me está pegando mucho sueño.

- Sí mamá!, yo también estoy agotada.

Subieron a acostarse, mientras que Harry y Ron tenían una amena plática.

- Harry ¿la amas tanto así como para casarte con ella? –le decía Ron todavía no muy crédulo en que su hermanita y su amigo ya eran prometidos- yo creía que se trataba de una broma o un momento de locura. ¿No será que tus intenciones son otras? Es que me parece una locura que se casen tan jóvenes.

- Ron, jamás había amado así a alguien, no la lastimaré, lo juro, sólo quiero hacerla feliz. No se trata de un momento de locura ni de otras intenciones.

- Bueno compañero, sabes que me encanta que sean tan felices, sólo te advierto que aunque te quiero como si fueras uno de mis hermanos, te mato si le haces algo y si llego a descubrir que tus intenciones son otras, no la cuentas.

- Mis intenciones son muy serias, no estoy hablando a lo loco. Mis tíos también saben lo del compromiso. Como me habían prometido un apartamento de regalo por mi mayoría de edad, ahí es donde quiero que Ginny y yo comencemos nuestra vida juntos mientras dure esta guerra. Está conectado a Grimmauld Place solamente, para seguridad. No lo he visto pero mis tíos me propusieron eso.

- Está bien Harry, te repito que eres un hermano para mí y confío en ti, pero por favor no le vayas a hacer nada malo a mi hermanita, ella en verdad te ama como sé que tú la amas.

- Tranquilo hermano, yo sólo quiero hacerle cosas buenas a tu hermana –dijo Harry bromeando, ganándose un almohadazo de parte de Ron- Estoy bromeando Ronnie, jamás le haría nada malo a tu hermana, antes me muero.

- Más te vale que sea así, porque si no conocerás la furia Weasley.

- Créeme que no estoy interesado.

- Bueno sólo quería a aclararte eso, ahora sí te dejaré dormir –dijo Ron antes de cerrar la puerta para irse a su cuarto- Suerte! Mañana estarán todos aquí y tendrás que decírselos jajajajaja!!

- Gracias, "amigo"! –dijo Harry quedándose casi al instante dormido. Sin duda al día siguiente le esperaba un laaargo día.