Capítulo 13: Preparativos de boda… ¿algo más?

El mes de agosto había llegado y con él la cuenta regresiva para dos acontecimientos: el cumpleaños de Ginny y la boda Potter-Weasley. Se estaban quedando en Grimmauld Place como lo previsto. Habían disfrutado de la casa, sobretodo de sus patios nuevos y de la piscina que habían puesto durante la remodelación. Además, los preparativos estaban viento en popa, Ginny ya tenía su vestido, Harry tenía su túnica de gala al igual que todos los hombres Weasley y sus tíos, por su parte Hermione tenía su vestido de madrina listo. La fiesta estaba casi lista, tenían planeada una ceremonia sencilla en La Madriguera, de eso se estaban encargando Hermione, Fleur, Molly y Ginny. Harry se había encargado de repartir las invitaciones con la ayuda de los elfos y de terminar de arreglar el apartamento donde él y su futura esposa vivirían. Ginny estaba tan nerviosa que a veces le daban unos mareos y náuseas a las que no les daba importancia. Se encontraban en la víspera del cumpleaños de Ginny y Harry se había ido al Callejón Diagon con Ron.

- No sé por qué teníamos que venir tan temprano Harry, la verdad es que no entiendo cómo esperaste tanto para irle a comprar el regalo a Ginny, como no lo encuentres no te voy a aguantar. –decía Ron a punto de acabar con la paciencia de su amigo- Además…

- ¡¡Ya Ron!! Por favor, cálmate –dijo Harry tranquilo- mira el regalo de tu hermana lo tengo listo, es una Saeta de Fuego edición especial que mandé a encargar con Sirius, y le voy a dar un juego de joyas que perteneció a mi madre el día que cumplamos dos meses, estoy harto de repetirte que venimos a buscar unos muebles que faltan para la casa. Venimos temprano porque no te querrás perder el desayuno.

- ¡¡Jajaja!! Es verdad. Lo siento, no me acordaba. ¡¡Diablos Harry!! Le vas a dar una Saeta, con lo que ella sueña ser jugadora profesional.

- Por eso mismo se la voy a dar –dijo Harry- Mi princesa va a cumplir todos sus sueños y yo voy a estar ahí para verla y apoyarla.

- ¡Ay amigo! ¡Qué enamorado que estás!

- Ron la amo mucho, pero no soy el único enamorado, tú andas enamoradísimo de Hermione y se nota que ella también y andan perdiendo el tiempo.

- No estoy tan seguro hermano, pero he pensado seriamente en decírselo un día de estos.

- Me parece una gran idea. No pierdas esperanzas, algo me dice que ella está enamoradísima de ti. Además fíjate yo, no seré el mejor ejemplo, fui muy lento en decírselo a tu hermana pero tomé la decisión y resultó ser que ella estaba tan enamorada de mí como yo de ella.

- Tienes razón, amigo –dijo Ron mientras llegaban al lugar donde Harry había encargado los muebles. Mientras tanto Grimmauld Place, Molly Weasley estaba preparando el desayuno con Hermione y Ginny. Había llegado a para conversar acerca de la próxima boda.

- ¿A dónde iría Harry? Fui a despertarlo y no lo conseguí –dijo Ginny medio triste.

- ¡Gin! Salió con tu hermano a arreglar unas cosas del apartamento, sabes que está dedicado a eso –dijo Hermione medio dura con su amiga.

- ¡Ay Herms! Pero me encanta ser lo primero que él vea en la mañana –dijo Gin sonriente recordando lo dulces que eran sus mañanas.

- ¡Ay hija, la verdad que no he visto pareja tan melosa y eso que creía que Bill y Fleur eran fastidiosos! –dijo Molly - Él se fue y como estabas dormida no quiso despertarte, pero tenía la misma cara que tenías tú. Parece mentira que ya todo esté listo para la boda, sólo falta que sea el día. Por cierto, hija ¿qué quieres de cumpleaños?

- Nada mamá, estaba pensando en una pequeña cena o algo así, porque hemos tenido muchos gastos con la boda –dijo Ginny pensando en que ella quería pasarla con Harry, últimamente sólo tenía ganas de estar haciendo el amor como leones con su prometido. Y la mayor parte de las vacaciones se la habían pasado haciendo eso.

- ¿Ya entregaron todas las invitaciones?

- Sí mamá, la verdad sólo vendrán toda nuestra familia incluyendo tía Muriel, Herms y sus padres, los tíos Sirius y Rem, Hagrid, los Tonks, Dumbledore, McGonagall, Madame Pomfrey, Moody, Kingsley, Neville y Luna.

- ¿Y ya organizaron cómo va a ser la entrada al altar?

- Sí Herms, Harry y yo decidimos y entrará primero él con mamá, tío Sirius con su prima Andrómeda, tío Remus entrará con la futura tía Tonks, tú con Ron y finalmente mi papá entrará conmigo.

- No sabía que Tonks y Remus estaban saliendo Gin. ¡Wao, todos están emparentados!

- Menos tú y Ron –dijo Molly Weasley dejando fría a Hermione y provocando las carcajadas a Ginny- Lo siento querida, pero es que todos se dan cuenta menos ustedes. Pero en fin, no lo tomes a mal, sé que terminarán juntos y déjame decirte que me gustas para nuera –finalizó la Sra. Weasley haciendo sonrojar a Hermione. De repente, se oyeron estruendos en la chimenea.

- ¡¡¡FAMILIA!!! ¡Llegamos! –dijo Ron quien salía primero que Harry.

- ¡¡¡Mi leoncito!!! ¿Cómo amaneciste? –dijo Ginny corriendo a un efusivo encuentro con su "leoncito" como ahora lo llamaba debido a razones íntimas. Harry abrazándose a la cintura de prometido con sus piernas- Te he extrañado mucho.

- ¡Hola familia! Ven acá princesa. Umm te extrañé más yo, mi gatita. –dijo Harry recibiendo el abrazo de su amada. Los demás torcieron los ojos y siguieron preparando el desayuno para todos.

- ¡Buenos días sobrinitos! –dijo Remus- ya veo que ustedes empiezan a derrochar miel temprano. Herms, Ron ¿Cómo están?

- Hola tío Rem –dijeron Gin y Harry al unísono separándose y yendo a desayunar.

- Hola Remus –dijeron Ron y Hermione saludando a Remus.

- ¡Pero sí miren aquí está Molly! ¿Cómo estás?

- Hola Remus, vine a buscar a Ginny para ultimar detalles de la boda. ¿Y Sirius?

- Estaba arreglándose, ¿y Kreacher? No me digas que estás cocinando tú Molly.

- Estaba cocinando porque ya terminé, le dije a Kreacher que hiciese otra cosa porque yo quería cocinarles.

- Bueno Molly, no me voy a negar de degustar un poco de tus manjares.

- Hola ahijaditos bellos –dijo Sirius- Ron, Herms, ¿cómo amanecen? ¡¡Molly qué sorpresa!!

- Hermano, vino a cocinarnos sus manjares y no nos podemos negar –dijo Remus emocionado mientras todos se sentaban. Pasaron un desayuno muy acogedor hablando acerca de los últimos detalles de la boda. A mediodía Molly se fue dejando a los muchachos en la piscina, las chicas habían ido a arreglarse y ellos ya estaban jugando en el agua. No era la primera vez, sin embargo Harry siempre quedaba babeando al ver a su prometida en bikini. Ron también babeaba al ver a una penosa castaña, que convencida por su amiga, llevaba un bikini parecido a la pelirroja. Ginny llevaba un bikini color negro que contrastaba con su piel, mientras Hermione llevaba un bonito bikini fucsia. Ginny se lanzó al agua, mientras Herms se quedó sentada leyendo un libro, Ron se salió de la piscina para hablar con su "amiga", con la excusa de dejar sola a la parejita.

- Bebé ya vine a bañarme –dijo Ginny dándole un apasionado beso en la boca.

- Me provoca arrancarte ese traje de baño –inquirió el azabache mientras la abrazaba y la amarraba a su cintura.

- Ohh cielos bebé, no me provoques. Debe ser que estoy tan nerviosa por la boda pero todo el día quiero estar haciéndolo –dijo Gin, causándole una sonrisa a Harry por la sinceridad y la cara de inocencia de su novia.

- Dime algo ¿tú me has visto quejándome porque quieras estar haciéndolo todo el día? –dijo Harry dándole un suave beso- Sólo espero que sea así por el resto de mis vidas, porque no me imagino un día sin ti.

- Harry, mira a Herms y Ron –dijo Ginny señalándolos enfrascados en una conversación donde se comían con los ojos- Aprovechemos y vamos a tu cuarto, tengo algo para ti.

- Ay amor eso suena fabuloso –dijo Harry mientras le apretaba su trasero y le sacaba unos cuantos suspiros y gemidos a su novia.

- Umm bebé aguántate a estar en el lugar que preparé para ti… -dijo Ginny mientras Harry la sacaba de la piscina y desaparecían en su cuarto. Llegaron secos gracias al hechizo conjurado por Harry. Cuando aparecieron Ginny lo guió hasta la réplica de baño de prefectos que tenía Harry en su cuarto. Tenía el jacuzzi preparado para los dos, lleno de pétalos de rosas. Se metieron y se sentaron uno frente al otro. Estuvieron un rato abrazados mientras jugaban en el agua. De repente se fue bajando el agua y se sentaron en el escalón del jacuzzi y se comenzaron a besar apasionadamente.

- Bueno amor, ya que estamos solos… -dijo Ginny mientras le quitaba los shorts a Harry y le amarraba la cintura con sus piernas para hacer más contacto- podemos estar más cómodos.

- Umm estamos muy juguetones hoy ¿no? –dijo Harry mientras le desabrochaba el sostén y comenzaba a acariciarle la espalda y besarle los hombros.

- Ahhh... Merlín… Harry estoy tan cachonda y tan caliente –dijo Ginny mientras ponía un hechizo silenciador con la varita de Harry- Consiénteme amor. Hazme sentir en el paraíso como sólo tú sabes. Anda leoncito.

- Todo lo que tú quieras gatita, umm –dijo Harry mientras con una mano comenzaba a acariciarle un pecho a Ginny y con la boca comenzaba a devorarle el otro pecho. Al rato ya sentía sus pezones erectos y excitados mientras la pelirroja jadeaba.

- Así amor, así –decía Ginny respirando entrecortadamente.

- Umm están tan apetitosas y grandes –dijo Harry mientras se perdía en los pechos de su novia- Ahhmm.

- Umm Potter, gracioso, lo que pasa es que me va a venir el período ¡Ayy! –dijo Ginny mientras comenzaba a calentarse mucho más- Amm… Ummm… Ayyy… Bebé me vas a comer…

- Eso es precisamente lo que quiero amor –siguió Harry su tarea de hacer volar a su prometida- Yo sé que te encanta.

- AHHH –dijo Ginny sintiendo los dedos de Harry asomarse en su feminidad y metiéndose de forma salvaje- UMMM ME FASCINA.

- Umm bebé estás mojadita –dijo Harry mientras sentía las suaves mano de su Ginny en su cuello. Ella decidió torturarlo más y empezó a contonearse rozando al pequeño "Harry".

- ¡UFF GIN! ¡ME PONES… AHHH! –gemía el ojiverde sintiendo a Ginny, siguió besándola hasta que Ginny se puso de espaldas a él y comenzó a saltar- ¿QUÉ HACES AMOR? ¡UMMM SÍÍ ASÍ! ¡¡MUÉVETE DURO!!

- ¿ASÍ AMOR? –gemía Ginny mientras que Harry la sostenía con los hombros y ella se agarraba de las piernas de Harry, Ginny continuó su baile hasta que lograron la unión de sus sexos- ¡AAAHHHH! ¡¡UMM BEBÉ!! ¡¡MERLÍN!!

- ¡¡UMM GIN!! Me excitan esos movimientos… -decía Harry besándole los hombros, la nuca, el cabello y le lamía la espalda. A cada embestida gritaban más y más. Estuvieron disfrutando de la intensa danza durante muchos minutos hasta que culminaron.

- ¡¡AMOR ME CORRROOO!! ¡¡UMM!! –dijo Ginny entrando en éxtasis de forma orgásmica.

- ¡¡VAMOS AMOR!! ¡CASI ME VENGO YO TAMBIÉN! –gemía y gritaba Harry mientras comenzaba a moverse más rápido y más fuerte.

- ¡¡UFFF BEBÉ!! ¡¡AHHHHHHHGGGG!! ¡¡AHHHHHHHHHHHHHHH!! ¡¡UMMMMMM!! ¡¡AHHHHHHHHHHHHHH!!

- ¡¡GIN AHHHHHHHHHHHHHHHHH!! ¡¡MIRAME A LOS OJOS!! –dijo Harry volteándole la cara a su mujer para que pudieran hacer contacto visual.

- ¡¡VENTE AMOR!! ¡¡QUIERO QUE ME MIRES CUANDO ME LLENES DE TI!! ¡AAAAAAAAAAAHHHH! ¡OOHHH SÍ! –gritó Ginny sintiendo la explosión de Harry. Ambos se besaron mientras se incorporaban y se recuperaban de la intensidad de lo vivido. Harry la besó dulcemente y apasionadamente, mezclas que sólo solían ocurrir cuando se trataba de ellos, porque tenían deseo y amor. Harry la envolvió en una toalla y se amarró una toalla en la cintura y la cargó del baño a la cama. Ginny se sentía en el cielo amada y deseada por su novio. El azabache tomó la crema perfumada de Ginny que tanto lo volvía loco y mientras ella estaba acostada se la untaba dándole suaves masajes.

- Umm Harry ¡qué rico masaje! –ronroneaba Ginny arqueando la espalda a la vez que Harry le daba masajes en sus brazos, sus hombros y se detenía en los pechos, causándole excitación- ¡Amm! ¡Qué dulce tortura amor!

- ¿Te gusta linda? –dijo Harry mientras seguía dándole masajes en los pechos, Ginny gruñía pero se contenía porque no quería dejarse ir, no antes de pedirle a Harry lo que tanto le quería pedir desde hacía tiempo- Gatita, casi no te oigo, ¿no te gusta?

- Me encanta bebé, continúa –el azabache hizo una pausa para masajearle las piernas y untárselas con loción. Inesperadamente y movido por el deseo comenzó a besarle y acariciarle su centro de placer.

- ¡AHHH! ¡Umm! –bramó Ginny sorprendida mientras le agarraba la cabellera a su azabache- ¡Uff amor! ¡Umm!

- Estás tan suave, rojita, mojadita… Eres deliciosa Gin… -dijo Harry embobado dándole gozo a su prometida- Umm…

- ¡HARRY! ¡SÍÍ! –dijo Ginny después de varios minutos exquisitos en los que su novio le daba intensos besos en su intimidad- ¡AHÍ! ¡FUERTE AMOR FUERTE! ¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHH! ¡SÍÍ HARRY, MERLÍN! ¡OHHHHHH! –gritaba Ginny recibiendo el segundo orgasmo del día y cuando vio que Harry se disponía a penetrarla la pelirroja se volteó dándole la espalda a Harry señalándole que lo hiciera en su trasero…

- ¡Amor! ¿Estás segura? –dijo Harry con la voz ronca y excitada, pero visiblemente nervioso por lo que le pedía su nena.

- Quiero que disfrutemos esto amor y confío en ti plenamente –dijo Ginny excitadísima, no aguantaba más y en verdad quería que Harry lo hiciera.

- Seré cuidadoso bebé –dijo el ojiverde posicionándose entre Ginny- Si en algún momento quieres parar sólo avísame.

- Vamos leoncito, muéstrame cómo es que vas a tomar a esta gatica… ¡AAAyyyy sí! –dijo Ginny sintiéndolo al principio con dolor pero poco a poco se transformó en el más adictivo placer. Harry sabía cómo hacerlo por instinto y orientado por su Ginny que le daba pie a continuar de suave a duro- ¡Umm amor, sí que eres un león Gryffindor!

- ¿Lo dudabas gatita? –dijo Harry dándole un beso apasionado a su Gin.

- Jamás amor ¡OHHH SÍ! ¡DUROO AMORR! –gritaba Ginny sudorosa y jadeante al sentir a su Harry caliente, palpitante e intenso que la tomaba con más fuerza mientras ella llegaba a su fin- ¡AHGGHHHHHHH! ¡UUMMMMMMMM! ¡AHHHH!

- ¡OHH POR MERLÍN GIN! ¡¡PRONTO ME… –clamaba Harry en lo que explotaba- ¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHGGGGGGGGGGGG!!!!! ¡AHHHHHHHH! ¡¡¡OHHHHHHHH!!! ¡¡¡GGIIIIIIIIINNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN!!!

- ¡Waaaoooo Harry! –suspiró Gin mientras se incorporaban en la cama- Eso fue increíble.

- ¡Uff Ginny! ¡¡Ni hablar!! –respiraba Harry entrecortadamente y abrazaba a Ginny- Ha sido una de las mejores y eso es decir mucho. No puedo creer que me hayas pedido que te lo hiciera por detrás.

- Tenía días deseándolo pero no quería que pensaras que era una especie de enferma o algo así –dijo la pelirroja apenada.

- ¡Jajajaja! Eres asombrosa amor, claro que jamás pensaré algo así de ti, me encanta que seas así de atrevida, juguetona y espontánea.

- Pensar que antes me ponía tan nerviosa contigo al lado –dijo Ginny dándole un suave beso que fue interrumpido por unos golpes en la puerta.

- Harry ¿andas ahí? No te vi en la piscina ni en el apartamento, traje lo que me pediste para ma…-dijo Sirius pero se vio interrumpido por Harry que abrió la puerta bruscamente y la cerró quedando afuera enredado en una toalla - Ahh estás con Ginny –susurró Black.

- Sí, casi metes la pata –dijo Harry acalorado- Dámela que Gin se metió al baño a vestirse y yo meto esto en el clóset.

- Osea que estaba desnuda –dijo Sirius riéndose haciendo sonrojar a Harry- Ayy Potter eres todo un merodeador. Mira baja a almorzar.

-Leoncito, ¿vamos a almorzar? Creí oír a Sirius decir algo –dijo Ginny que salió vestida y sonriente pero se notaba pálida, se sentía con náuseas y mareada- Hola padrinito.

- Hola ahijadita ¿por qué tan pálida? ¿mi ahijadito te dejó así? –dijo Sirius ganándose un leve golpe por parte de Harry.

- Al contrario, tu ahijado es un salvaje, ese cada vez me deja con ganas de más –dijo Ginny dándole un beso provocativo y se iba bajando las escaleras lanzándole besos a Harry.

- Umm preciosa –dijo Harry quedándose embobado.

- ¡¡Así se habla Gin!! –dijo Sirius. Guardaron el paquete en el clóset de Harry y fueron a almorzar. Ginny le dedicaba miradas coquetas a Harry pero todavía se notaba pálida. Herms y Ron llegaron muy contentos y Remus también se sentó. Pero de repente mientras Harry y Ginny ponían la mesa…

- Harry… bebé… -dijo Ginny blanca como un papel y cayó mareada y casi desmayada en los brazos de Harry.

- Ginny amor ¿Qué pasa? –dijo Harry alterado y llevándola a la silla.

- Nada amor, creo que es que no he comido bien, ando muy nerviosa –dijo Ginny.

- No será que estás presionándote mucho con lo de la boda ¿verdad? –le preguntó Harry- mira que podemos posponerla o como sea mejor pero no quiero que te pase nada.

- Tranquilo amor, yo creo que comiendo se me pasará.

- ¿Qué pasó Ginny? –dijeron Ron y Hermione sumamente preocupados.

- Mira ahijada, come a ver si se te pasa y llamaremos a Madame Pomfrey para que te recete algo contra los nervios y te revise.

- Pero antes un buen almuerzo –dijo Ron.

- ¡Qué raro tú! –dijo Herms- Pero admito que esta vez tienes razón.

- Sí Ginny –dijo Remus sirviéndole un buen plato de comida.

Pasaron un almuerzo algo agitado pero Ginny alegó sentirse mejor, sin embargo Harry la cargó a su cuarto (que en teoría compartía con Hermione, aunque por lo general se dormía con Harry). Mientras Hermione y Ron mandaban una lechuza para localizar a Madame Pomfrey.

- Ginny, quiero preguntarte algo y no quiero que me lo tomes a mal –dijo Harry seriamente preocupado y preocupando a Ginny, quien pensó que le propondría posponer la boda.

- Sí amor, lo que quieras.

- ¿Fui muy brusco cuando lo hicimos antes de almuerzo?

- No bebé, nada que ver ya lo hemos hecho otras veces pero debo decirte que a veces me siento con náuseas y mareos y se los he atribuido a la boda.

- Chicos –dijo Sirius que salió de la nada- les quiero hacer una pregunta muy seria.

- Dinos padrino –dijo Ginny nerviosa ya que todo el mundo le hacía preguntas serias.

- ¿Ustedes se han cuidado siempre que han… que han… bueno que han estado juntos?

- Sirius, la pregunta ofende –dijo Harry- ¡Claro que sí! Comenzamos con los hechizos y después siempre hemos usado la poción anticonceptiva. Por ahí no hay ningún problema.

- Bueno chicos, entonces no sé qué más pensar porque Ginny se alimenta bien y es una chica saludable.

- Tienes razón Sirius, no sé qué pensar –dijo Harry asustado- ojalá sean sólo nervios, porque aunque me encantaría tener muchos hijos con Ginny esa opción no es viable, siempre nos hemos cuidado.

- Deben ser algo relacionado a los nervios pero tanto como estar embarazada, no padrinito –dijo Ginny quien empezaba a dudar un poquito porque tenía una semana de retraso.