Hola a toda mi gente de fanfiction. ¡Gracias por los lindos reviews y el seguimiento que le hacen a mi fic, gracias de verdad y espero que el capítulo que sigue les guste mucho y me dejen muchos comentarios jejeje. Bueno, sin más preámbulos aquí va, el siguiente Cap. Besos. Angie90.

Capítulo 16: ¡¡Lo sabía!!

Pasaron varios días, la fecha de la boda se acercaba y a los ojos de los demás, los "nervios" de Ginny se hacían notar más. Y es que el embarazo le tenía las hormonas a millón, se sentía triste, irritada o tremendamente feliz. Con el único, que al parecer las hormonas no le causaban estragos era Harry.

Dos días antes de la boda, Ginny estaba preparando una tarta de melaza para su prometido, el cual se había ido temprano con sus amigos a darle el último toque al apartamento, sería una sorpresa para ella. Mientras lo hacía, estaba pensando en nombres para sus bebés, sabía que era pronto, pero le emocionaba la idea.

De pronto se oyeron explosiones y pensó que eran los gemelos o sus tíos, pero no vio nada, se asomó por todos lados e instintivamente se agarró el vientre porque temió lo peor. Tenía su varita en mano y muchos nervios. No importaba si estaba sola, se armó de valor y subió las escaleras, no ocurrió nada y estaba muy asustada, pasaron diez minutos. Bajó a la cocina y sin que se diera cuenta dos personas le taparon los ojos y la agarraron por la cintura. Ginny involuntariamente soltó una descarga eléctrica fortísima y los desarmó. Eran los gemelos. Ginny bajó la guardia y rompió a llorar, algo para lo que sus hermanos no estaban preparados.

- AHORA SÍ LOS MATO… AHHH… -gritó Ginny mientras partía a llorar- Pensé que eran mortí… NOOOO… NO LO QUIERO NI PENSAR… NOO, ELLOS NO… -se agarró el vientre y de la nada apareció Harry y viendo a Ginny corrió a ver qué ocurría. Los gemelos estaban perplejos mirando a Ginny ya que ella nunca lloraba y menos de esa forma. Harry la abrazó.

- ¿Qué pasó chiquita? –dijo Harry mientras le acariciaba el cabello y la intentaba calmar. Se sentó y la puso en sus piernas abrazándola, ella sólo lloraba a moco tendido pues estaba muy sensible y el susto que había pasado la alteró muchísimo- ya pasó nena, estás conmigo…

- Oh Harry pensé que eran mortífagos –dijo Ginny sollozando, no se le entendía casi nada y señalaba a sus hermanos. Entre tanto alboroto, el azabache no los había visto pero ahora menos entendía nada.

- Son los gemelos gatita pero l…-intentó decir Harry pero Fred lo interrumpió todavía con los ojos muy abiertos.

- Lo que pasó fue que aparecimos con explosiones e hicimos lo que casi siempre…-se trataba de excusar el pelirrojo.

- CASI ME MATAN DE UN SUSTO, Y LO PEOR ES QUE…-gritaba Ginny aferrada al pecho de Harry. En ese momento aparecieron Herms y Ron- AHHHHHHH PENSÉ QUE NOOS… AHHH –lloraba más fuerte.

- La cosa es que pensó que éramos mortífagos pero no entiendo por qué se pone así…-dijo George.

- Estos nervios de Ginny nos van a matar a todos –le susurró Ron a Herms sin que nadie se diera cuenta, pero Herms ya empezaba a confirmar sus sospechas y es que notaba rara a Ginny y ella no se tragaba el cuento de nervios. Además, Harry era muy protector con ella y sólo con él, ella estaba tranquila. Si él se ausentaba en algún momento del día, Ginny no era la misma, había leído algo en un libro de salud y sanación mágica y creía que ya estaba dando en el clavo.

- AMOORR PENSÉ QUE NOS IBAMOS A MORIR… -gritó Ginny pero fue interrumpida.

- Óyeme bien, Ginevra Molly Weasley y casi Potter –le dijo Harry agarrándole el rostro con delicadeza y viéndola a los ojos, ella sólo lo miraba- Nunca, nunca, nunca voy a dejar que les pase nada… Este collar está encantado para decirme cada una de tus emociones –terminó el pelinegro mostrándole el collar- tardé mucho esta vez pero es que me lo quité para terminar la mudanza, pero no me lo volveré a quitar.

Ginny se quedó tranquila, pero en todo el día no se quería separar de Harry y lloraba sin querer, los gemelos se sentían algo culpables, Ron no entendía nada, pero Hermione lo entendía casi todo, sólo faltaba que Gin o su hermanito se lo aclararan. A la noche llegó Molly ya que iban a irse a dormir a la Madriguera y la pasarían allí antes de la boda. Con ella llegó también Arthur, Bill, Fleur y Charlie. Ginny estaba nerviosa, pero su azabache no se separaba de ella. Molly notó esto y se acercó a Ron y a Hermione que estaban terminando de arreglar el equipaje.

Harry se encontraba terminando de empacar algo de ropa para ir a La Madriguera, ya había terminado de empacar la ropa de Ginny. También mandó a Hedwig a Hogwarts para entregarle una carta a Dumbledore y otra a Madame Pomfrey. A Dumbledore porque tanto Gin como él tenían la sospecha de que el embarazo tenía algo que ver con la profecía, y a Poppy para saber cuándo habría una nueva revisión con Ginny. Justo cuando estaba pensando en ella, se dio cuenta de que en el marco de la puerta su mujer lo observaba detenidamente. Ya estaba sonriente, se le había pasado el susto y, después de una ducha, lucía radiante con su minifalda y su camisa de tirantes.

- ¡¡¡Amor!!! -corrió Ginny a sentarse en las piernas de su prometido- no tenías por que arreglarme la maleta.

- De ninguna manera preciosa, tú debes estar tranquila y dedicarte a albergar a nuestros nenes –le dijo Harry aferrándola a su pecho.

- ¿Siempre tienes que ser así? –preguntó Ginny abrazando con fuerza a su amor.

- ¿Cómo? –preguntó dándole un beso a su amada.

- Tan romántico y protector –le dijo suspirando Ginny.

- Es que te amo con todas mis fuerzas, eres la razón de mi existir –dijo el ojiverde besándola con ahínco.

- ¿Y a nosotros papá? -señaló Ginny su pancita.

- Los amo muchísimo -dijo el pelinegro acariciándole el vientre a su amada.

- Umm amor… ¿Qué crees que sean? –preguntó la pelirroja gustosa de las caricias.

- Pienso que son tres niños o dos niños y una niña.

- Yo pienso que son tres niños o tres niñas. No creo que sean variados –dijo Ginny pensativa- Bueno igual sólo he pensado dos nombres de niño y uno de niña.

- ¿Ahh sí? ¿Con qué mi pelirroja ya sabe cómo le vamos a poner a nuestros bebés?

- Sí amor, esta mañana los estaba pensando… Pensé en James Sirius, John Arthur y Lily Molly, claro nos faltaría pensar uno más de niño y dos de niñas, pero con el susto que me dieron esos tontos no me dio chance de más –dijo Ginny, Harry sintió que se derretía ahí mismo.

- ¿En serio princesa? ¿Cómo si tuviéramos nuevos merodeadores y una Lily con mezcla de Weasley? ¡¡TE AMO!! –dijo el pelinegro entusiasmado besándole la pancita a Ginny, cosa que la estremeció. A Harry le fascinó sentir como se le enchinaba la piel. Para torturarlo un poco, la pelirroja dejó caer su varita y se agachó para recogerla dejando ver un poco de su trasero. Llevaba una tanga de encaje roja. Esa visión nubló los sentidos del moreno, no aguantó mucho y la sentó en sus piernas para quitarle la prenda. Se la metió al bolsillo, porque le encantaba guardar las prendas de Gin. Estaba metiendo la mano debajo de la falda de Ginny para acariciarla mientras ella le bajaba la cremallera a su amado.

- Umm bella… Toda la familia está en casa… -susurraba Harry sintiendo las manos de su pelirroja dándole mucho placer en su punto débil.

- ¿Hacer locuras no te excita más? –le dijo Ginny al oído sácandole un grito sordo a su amor. Ella le pasaba la mano desde la base suavemente y él estaba entregado a ella- Anda, déjame consentir a la persona más importante de mi vida. Te amo leoncito.

- Más que yo no gatita –la besaba apasionadamente. Pero no sintieron, cuando de repente, habían abierto la puerta…

Flash Back

- La verdad que Ginny está nerviosa, pero hoy en especial –dijo Molly ayudando a Ron y a Hermione a empacar- Al menos tendrá paz después de que se case, porque no me gusta nada verla con náuseas, mareos y esa sensibilidad, sólo Harry parece calmarla recuerdo que a mí me pasaba eso cuando… -Molly miró a los ojos a Hermione y los peló- ¡Ay Merlín! ¿Cómo no me di cuenta antes?

- No me digas que crees que somos mortífagos, como Ginny… Está bien hombre, estamos en guerra, pero no…-dijo Ron pero no siguió porque Molly ya estaba bajando a las escaleras. No los encontraban por ninguna parte. Todos estaban haciendo algo, Sirius y Rem empacando, Arthur viendo las cosas muggles que había por toda la casa, Bill hablando con Fleur y Charlie. Pero ¿cómo no se le ocurrió antes? Tenían que estar en el cuarto de Harry…

Fin de Flash Back

-¡¡POR MERLÍN!! –dijo Hermione entrando y dejando a la pareja perpleja- Tú mamá los está buscando y ustedes lo que hacen es darle como si estuvieran solos.

- No es para tanto hermanita –dijo la chica sonriendo mientras ambos se acomodaban, Hermione estaba absolutamente asombrada, a pesar de que sabía lo que hacían sus "hermanos" le sorprendió ver a Ginny subiéndole la cremallera a Harry y a ella bajándose la falda para no hacer notar la falta de ropa interior- Además, pasado mañana me caso.

- Voy al baño amorcito, comprenderás –le dijo Harry a Ginny señalándole el visible bulto y se fue al baño.

- Tú lo has dicho, pasado mañana, pero ese no es el asunto. La cosa es que tu mamá los está buscando… -trató de explicarle Herms, pero se le adelantaron.

- ¡¡GINEVRA MOLLY WEASLEY!! –apareció Molly Weasley con las manos en la cintura y acercándose amenazadoramente a Ginny- ¿CÓMO SE TE OCURRE OCULTARNOS ALGO SEMEJANTE?

- YO… NO… -dijo Ginny asustada y comenzando a lagrimear- NO SÉ DE QUÉ HABLAS.

- CLARO QUE LO SABES… ¿QUÉ ACASO NO LO PENSARON BIEN? ¡¡FUE IMPRUDENTE!! –dijo Molly más alto y casi agarrando a Ginny.

- NOSOTROS NO SABEMOS QUÉ FUE LO QUE PASÓ… PERO NO NOS ARREPENTIMOS –gritó Harry desesperado poniéndose entre su novia y su casi-suegra, al darse cuenta que gritaba bajó la voz. Hermione y Ron se quedaron boquiabiertos de la impresión aunque el pelirrojo seguía sin entender nada, mientras que para la castaña todo quedaba claro- Disculpe, creo que no es necesario gritar, nos escuchamos perfectamente.

- ¿Quieres decir que es verdad? –preguntó Molly- Por eso se van a casar.

- ¡Por los calzones de Merlín! ¿Qué es todo este escándalo? –dijo Arthur entrando en la habitación seguido de Sirius, Remus, Bill, los gemelos, Charlie y Fleur.

- ¡Ahhh no mamá! ¡Eso sí que no te lo voy a permitir! –dijo Ginny alterada tomando la mano de su prometido sin hacer caso de las palabras de su papá.

- Comprenderá, nosotros nos enteramos un día antes del cumpleaños de Gin, y ya estábamos comprometidos, no dude de mí Sra. Weasley. Yo lamento mucho que haya pasado en estos momentos de guerra. Quizá tiene razón y fue imprudente, pero de algo estoy seguro y es que es lo mejor que me ha pasado en la vida.

- Harry pero… -por primera vez Molly habló casi en un suspiro.

- Sin peros comprenderá que es mi familia, y gústele o no me casaré con Gin…

- Perdón que interrumpa tan confusa conversación pero quisiera saber que está pasando –dijo Arthur.

- Lo que pasa Arthur, es que nuestra hija está embarazada –soltó Molly la bomba- y no nos habían dicho nada.

- POTTER –gritaron los hermanos Weasley al unísono acercándose peligrosamente y Harry se asustó pero no se movió si lo iban a matar sería con la frente en alto. Sirius, Remus, Arthur simplemente tenían la boca abierta. Hermione tenía cara confusa.

- TE APROVECHASTE DE ELLA –gritaron Bill y Charlie.

- Tú lo agarras –dijo Bill.

- Y tú lo descuartizas –dijo Charlie.

- Nosotros… -iban a decir los gemelos.

- ¡¡¡ALTO AHIIII!!! –gritó Ginny fúrica poniéndose delante de Harry- ¡¡¡¡SI SE ATREVEN A ACERCARSE A ÉL OLVIDARÉ QUE SON MIS HERMANOS Y NO TENDRÉ QUE HACER MAGIA PORQUE LOS GOLPEARÉ Y MATARÉ YO MISMA!!!!

- Pero enana, es que –dijeron Fred y George- comprende que eres nuestra pequeña…

- No soy ninguna pequeña, soy la mujer de Harry James Potter, la mamá de sus hijos, desde el momento en que así lo decidí y no voy a permitir que ni siquiera ustedes se interpongan –dijo Ginny desplomándose y llorando de la furia. Harry la abrazó y se sentó con ella en la orilla de la cama, Ginny chillaba otra vez como en la mañana.

- No te alteres amor, te puede hacer daño y yo no quiero que tú estés mal –dijo Harry y como si nadie estuviera ahí comenzó a abrazarla y a acariciarle el cabello para calmarla- Yo resuelvo esto, pero tú no te alteres…

- Mis hijos amor, no los van a querer… -sollozaba Ginny aferrada al pecho de su prometido.

- Claro que los van a querer, princesa, lo que pasa es que no lo esperaban, además ni siquiera nosotros lo esperábamos ¿o no te acuerdas? –le dijo Harry sacándole una sonrisa a Ginny, pero continuó llorando- Pero ¿por qué sigues llorando? ¡Venga! ¡Anímate preciosa! ¡No todos los días faltan dos días para casarte!

- Soy tan feliz contigo y con estos niños en mi vientre… Los amo… -continuaba sollozando Ginny- Pero te quieren matar… y todo por mí culpa…

- ¡Jajajaja! No te preocupes por eso, estoy acostumbrado –le dijo Harry- Además, es lógico que me quieran matar pero yo no me voy a dejar, tengo 4 poderosas razones para sobrevivir –continuó Harry y se acercó al oído de Ginny para susurrarle algo que no alcanzaron a decir los demás pero que hizo que Ginny se riera a carcajadas- pero tu culpa no es, mira que recuerdo muy bien cómo fue que los procreamos, nada más de pensarlo me pongo uff…

- Yo también créeme –le dijo Ginny dándole un suave beso en los labios y él aprovechó para secarle las lágrimas- y yo hormonal, ya debes estar cansado de mí.

Los demás veían esta escena asombrados y comprendieron, entre muchas tantas cosas, que pasara lo que pasara esa pareja se amaba de verdad y con locura y que no le iba a importar luchar contra nadie. Se tranquilizaron y Arthur Weasley fue el primero en reaccionar.

- ¡¡Pues tendré un nieto!! ¡¡O una nieta!! –saltó el señor Weasley y le dio un beso en la frente a su hija. Los demás se acercaron y la abrazaron.

- ¡Tendremos un nieto! –dijeron Sirius y Remus cuando abrazaron a Harry. Sirius estaba contento porque sabía que ese era el mayor sueño de su ahijado, formar una familia.

- ¡¡Hijos míos! No crean que no voy a querer a mi nieto, el asunto es que pensé que sólo se casaban por eso –dijo Molly abrazándolos a los dos- Voy a hacer el hechizo para ver que si será una nietecita o un nietecito.

- Espero ser el padrino del niño –dijo Ron, que por primera vez hablaba y se acercó a darle un abrazo a Harry- no espero menos.

- Claro que no Ronnie-Pooh –dijo Fred- porque el padrino seré yo.

- Cállense todos porque el padrino voy a ser yo –dijeron Charlie y Bill.

- La madrina claro está que seré yo –dijo Hermione- porque mi hermanito me adora.

- ¡¡OHH MERLÍN!! ¡¡Por eso dices que eres la madre de los hijos de Harry!! –gritó Molly de la impresión, pues hizo el hechizo y se dio cuenta que su hija esperaba tres criaturas.

- Eso intentábamos decirles –intentaba decir Harry- que tendremos…

- ¿Qué pasa Molly? –dijeron Sirius y Remus.

- Resulta que nuestros queridos Harry y Ginny no tendrán un niño ni una niña.

- ¡Bah! ¿A poco tendrán un dragón? –dijo Charlie en un intento de explicación.

- ¡¡Cállate Charls!! ¿Ustedes lo sabían? –dijo Molly.

- Claro que lo sabíamos desde el día que nos enteramos –dijo Ginny.

- Ahora sí formalmente, familia, tendremos trillizos –dijo Harry con la sonrisa de oreja a oreja, agarrando a su prometida de la cintura.

- ¿También lo sabían? –dijo Molly a lo que la pareja asintió alegremente- Ustedes sí que saben ocultar cosas.

- ¿QUÉEEEEEE? –gritaron todos aturdidos, un nuevo niño era suficiente… pero ¿tres?

- Bueno, el hechizo dice que serán dos niños y una niña.

- ¡¡¡LO SABÍA GIIN!! ¡PRECIOSA! –gritó Harry alzando a Ginny feliz, quien gritaba eufórica.

- ¡¡AMOOOR BÁJANOS!! No querrás que Lily se asuste.

- Es que ya hasta nombres les tenían… ¿Cuándo nos enterábamos nosotros? ¿El día del parto o cuándo se hicieran mayores de edad? –preguntó Sirius haciendo sonrojar a la pareja.

- Padrinito, lo queríamos decir después de la boda, porque no queríamos que pensaran que nos casábamos sólo por eso –dijo Ginny excusándose.

- ¿O sea que los queridos ataques de nervios de mi hermana son por el embarazo? –preguntó Ron con cara de fastidio.

- Por eso los descubrí, a mí me pasó eso 6 veces, más bien tardé demasiado en darme cuenta –dijo Molly.

- ¡¡¡NOOOOOO!!! ¡¡¡Eso quiere decir que los nervios no se irán el día de la boda, son por nueve meses!!! –exclamó Ron frustrado.

- El problema va a ser cómo volveré a Hogwarts –dijo Ginny cabizbaja.

- No te preocupes princesa, mandé una carta a Dumbledore para hablar con él, y no te preocupes porque pase lo que pase no te voy a dejar sola un momento –dijo Harry dedicándole una sonrisa y embelesándose con su novia- Si tenemos que dejar Hogwarts lo haremos juntos.

- ¡¡Te amoooooo bebote!! –soltó Ginny encaramándose en la cintura de Harry, que la cargó y la besó sin importar que estaba todo el mundo ahí.

- ¡¡POR MERLÍN YA!! –exclamó Ron sin que nadie le hiciera caso- ¡¡AL MENOS ESPEREN A LA LUNA DE MIEL!!

- Harry vamos a la cocina, que tengo ganas de una tarta de melaza. Creo que tus hijos heredarán tus gustos –dijo Ginny riendo mientras miraba a Harry.

- Voy princesa –dijo Harry quien parecía como idiotizado por su mujer y se la llevó cargada.

- ¡¡Por el mismísimo Merlín!! Sirius, ¿estás viendo lo mismo que yo? –preguntó Remus.

- Creo que sí querido Moony –dijo Sirius quien se quedó viendo la puerta.

- ¿Y qué se suponen que ven? –preguntó Ron.

- A Lily pidiéndole tarta de melaza a James –respondió Sirius- hace 18 años vi la misma felicidad en otras personas.

- Sí, no hay dudas, otro Potter cayó en manos de las pelirrojas –dijo Remus ocasionando risas y felicidad en todos. De verdad que la pareja sería muy feliz con sus tres hijos a pesar de cualquier cosa, de eso estaban todos convencidos.

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Espero les haya gustado y déjenme comentarios… Nos leemos pronto!! :)