El cuarto, un poco diferente
El cuarto, un poco diferente.
Como habréis notado lo hago en tiempos diferentes, es expresamente así. Lo encuentro más interesante y complicado.
Aunque… Lapry, se que eso te lía. Te he ido a dedicar la que seguramente más te liará en cuanto a eso XD
EN PARTE
Parte IV: Cuando tú ríes yo lloro, estúpido
Vio como Lucius Malfoy llegaba al lugar del encuentro diez minutos tarde y suspiró con frustración, él y sus "Un Malfoy ha de hacer esperar"…
.- Buenas tardes – dijo con educación mientras se sentaba con elegancia.
.- Buenas tardes Lucius.
.- Malfoy para ti, Potter.
.- Sí, sí, como quieras – dijo alzando las manos en son de paz.
.- Y bien, ¿a que viene tanta prisa por este encuentro?
.- Lo hiciste, ¿verdad? – Malfoy se hizo el despistado pero el moreno insistió con la mirada. – Lo hiciste – afirmó al cabo de poco.
.- Soy un hombre de palabra – dijo por respuesta.
.- Eres un ser retorcido – zanjó el otro.
Después de un par de minutos de tenso silencio, donde el rubio aprovechó para repasar todos los hechizos que conocía, escuchó una risilla que provenía del que se sentaba delante de él. Risa que se volvió carcajada, una carcajada contagiosa.
A pesar de que un Malfoy nunca lo hacía, una sonrisa sincera se coló en los pálidos labios del slytherin. Pronto le siguió una risa menos estridente que la del otro, mientras notaba con satisfacción como la poca gente que estaba cerca de ellos les observaba con curiosidad.
.- Tendrías que ver a Sirius cómo está… - interrumpió James las risas de ambos.
.- ¿A Black? ¿Por qué?
.- Parece que se lo estén a punto de comer. Se pasa el día evitando a Snape y a nuestras preguntas… Me parece increíble que lo hicieras.
.- Soy un Malfoy.
.- Hasta un Malfoy creo que tiene sentido de la amistad.
.- Pues deduzco que los Potters no por el hecho de que me contaras que Black gustaba de mi amigo.
.- ¡Dije "creo"! – gritó James avergonzado. – Además, - susurró – estaba borracho.
.- Pues yo no juego con la felicidad de un amigo por un "creo" – dijo serio.
James se mantuvo callado un buen rato. Hacía una semana, en una estúpida fiesta que habían organizado sus padres y con el permiso de fin de semana para irse a casa, había terminado borracho, sin Sirius (lo había perdido por ahí) y solo en su cuarto con Lucius Malfoy, el cual supuestamente se había perdido.
El gryffindor tenía la excusa de que no le gustaban esas fiestas de familias sangre pura donde lo único que se hacía era hablar de política, magia y aburrirse; pero no entendía los motivos del gran y pretencioso Lucius Malfoy para "huir" de allí (porque claramente no estaba perdido). Así que James, para sonsacarle la información, le propuso un juego, el cual el otro aceptó demasiado rápido para su gusto.
Así que dos horas más tarde, un James aún más borracho y vestido solo con unos calzoncillos y unos calcetines, le confesaba al rubio sus sospechas de que su amigo, su "hermano", tal vez le gustara Severus Snape.
Después de eso poco recordaba.
A la mañana siguiente se despertó en su cama con el pijama puesto y con Lucius acurrucado a su lado con otro pijama suyo.
Fin de la cuarta parte.
Obviamente Lucius no podía ser tan inocente… Se veía de una hora lejos. Que Severus piense que es un santo es otra cosa… Lo tiene engañado XD
Siempre me ha gustado pensar que Lucius y James no se llevarían tan mal en la realidad, así que por eso esta especie de complot (o algo más).
Byby of Riku Lupin
