¡Y la siete!
Mi ritmo se ha ido al traste… como es obvio. He pasado demasiado sin actualizar… ¡Y eso es pecado! (y más siendo capítulos tan cortos y teniendo un par más escritos – os lo juro XD)
Pero en fin… estoy por aquí incluso antes de lo previsto…
¡Todo gracias a los ánimos de Lapry y el no querer hacerla esperar!
Así que… agradecedle a ella ;)
EN PARTE
Parte VII: No me mires, que mi cuerpo lo nota
Remus había recorrido ese pasillo como unas tres veces antes de divisar su objetivo. Después de su charla con Sirius se había sentido algo preocupado e inquieto, y por qué no decirlo, sentía una inmensa curiosidad con todo el asunto. Tal vez en él encontraría respuestas y una distracción para todos sus dolores de cabeza.
James salía en ese momento de la habitación de los menesteres y, al verlo, se puso pálido (más de lo que estaba al salir se obligó a corregir el licántropo). A pesar de todo tuvo la decencia de no ignorarlo y fue directamente a él, teniendo claro que éste quería hablar.
.- James – empezó Remus, notando un olor extraño en él que se le hacía extremadamente familiar… Y doloroso.
.- Remus – respondió por costumbre. No había pasado desapercibido para el buscador que éste no le había llamado por su apodo, como era habitual. Solo en momentos de "seriedad" le llamaba así.
.- Sirius me ha comentado algo y… No sé por qué pienso que tienes algo que ver. – "Eso no aclara mucho", pensaron ambos. Hacían demasiadas cosas juntos para sacar nada en claro – Sobre Snape – añadió.
.- ¿A sí? – James no pudo evitar que una sonrisilla se le escapara. La actitud de hacía unos momentos había desaparecido por completo (estaba realmente intrigado por ello).
.- James, ¿has hecho algo que tenga que saber? – éste se encogió de hombros con un gesto inocente el cual claramente afirmaba la pregunta - ¿Estás loco? Sirius es tu amigo… Y estás jugando con algo demasiado peligroso.
.- No estoy jugando Moony, no te pongas tan serio – dijo ahora sin sonrisas. – Tal vez he echado una manita, que conste que no por propia voluntad – añadió rápidamente -, pero no estoy jugando a nada.
Remus iba a añadir algo más, pero de pronto vio como la puerta de la sala secreta volvía a aparecer i de ésta salía un Lucius Malfoy con un corte en el labio – no es que lo viera, lo olió.
El pelinegro aprovechó el despiste para huir de allí sin notar como el rubio seguía sus movimientos y el licántropo se quedaba viendo la escena, como a cámara lenta.
Algo dentro del acostumbrado calmado chico (y con poca paciencia por quien le conocía), el lobo, empezó a gruñir de celos.
Caminó en dirección al otro chico sin mirarlo, pero justo al cruzarse con él, y lo suficientemente fuerte para que lo oyera, murmuró algo. Algo que hizo que Lucius enrojeciera, de rabia principalmente, e indignación. ¿Quién coño era ese para decirle nada a él?
Decirle algo como "Apestas a Potter" a alguien como él era una clara declaración de guerra, aunque no supiera exactamente de qué.
Fin de la séptima parte.
Siete…
¡Puf!
Tengo la sensación de que se volverá la historia más larga mía en cuanto a número de capítulos…
(De texto no, que hay poquito)
¡Espero, de verdad, que os esté gustando! ¡A ver si pronto subo el octavo!
Byby of Riku Lupin
