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¡Lean esto por favor!
Antes de que comiencen a leer el capítulo les quiero decir que en verdad siento no haber escrito nada las últimas semanas, estuve la verdad editando fotos como psicópata para tumblr, también la escuela me ha tenido más que ocupada (estoy ya en exámenes finales) y haciendo muchas cosas en vez de dedicarle tiempo a esta historia, prometo que actualizaré la historia cada semana. Mil disculpas ;_; no dejaré este fic abandonadito; lo prometo por el corazón.
Los personajes le pertenecen a la maravillosa Stephenie Meyer, yo sólo me divierto con los personajes, por favor no me demandes. Pew pew
6. Yo nunca
-Rose.
-Sí.- respondió mientras no dejaba de mensajear en su celular
Suspiré derrotada. No me iba a escuchar.
-¿Vas a salir con Emmett hoy?- Oh no me arrepentí de preguntar sólo eso. Alzó la barbilla orgullosa y arqueó la ceja mientras se ponía a la defensiva y dejaba su celular a un lado.
-Sí. ¿Tienes algún problema con eso?
Demasiados.
-Desde que sales con ese noviecito que tienes hace semanas que no robamos nada.-me quejé mirando a Rosalie molesta. Me estresaba estar sola en casa, encerrada sin nada que hacer.
-No es mi novio, sólo somos amigos- se encogió de hombros.- Aparte no siempre voy a estar pegada a ti…
-¿Sólo amigos? – Interrumpí- Jacob es mi amigo y no tiene su lengua en mi garganta cada vez que nos ves juntos.
Rosalie se quedó callada por varios minutos.
-¿Y bien?- dije al fin.
-Ya madura- susurró.
Y esa fue la gota que derramó el vaso.
- Desde que sales con él te olvidaste de mí y de lo que hacemos- confesé algo enojada, extrañaba mi hermana. – Me tienen harta.
La verdad estaba celosa, desde que ese chico moreno llegó a su vida apenas me dirigía la palabra. Se la pasaba hablando con o sobre el todo el santo día y a mí me dejó olvidada. Solíamos hacer todo juntas y ahora apenas nos decíamos "hola, que tal tu día." O sólo me hablaba cuando necesitaba algo de mí, nunca se lo negué porque soy su hermana y las hermanas se apoyan unas a otras pero ella ya me estaba pisoteando.
-Rayos Isabella, en verdad te ves frustrada ¿Por qué no te consigues un novio y sacas toda esa frustración?- dijo con una sonrisa malvada dibujada en sus labios- Ah sí apenas le puedes hablar a los chicos sin parecer una tonta.
-¿Qué es lo que acabas de decir? – las manos me comenzaron a temblar- Retira lo dicho.
-¿Acaso nunca te lo dijeron nunca, cariño? La verdad duele- miró sus uñas.- Quiero que te quede claro una cosa, no siempre voy a estar para ti, está bien que seamos hermanas pero no voy a estar contigo las veinticuatro horas al día siete días a la semana. ¿Acaso no tienes vida? Consíguete una.
Ouch Rubia 1 - Castaña 0
Ahora era yo la que me quedaba callada, Rosalie cambió el rumbo de la conversación como siempre lo hacía cuando se veía en problemas y ahora no hizo nada más que lastimar mi ego, sólo era demasiado tímida y no quería salir del caparazón, pero si tenía una vida, creo. Como la odiaba, siempre me hacía dudar de todo lo que hago, Rose era demasiado orgullosa y siempre huía de los problemas, era de las pocas cosas que me disgustaban de mi hermana; Siempre que ella y yo discutíamos ella siempre ganaba.
-Tienes razón, Diviértete- dije con voz apagada.- Ya ambas estamos lo bastante grandes como para depender de la otra, lo mejor es que cada quien continúe por su cuenta.
Tomé las llaves del coche y antes de salir de casa la miré con las lágrimas en mis ojos. Esperaba encontrarla con los brazos abiertos, con la mirada abatida, con un "lo siento" en su cara pero como siempre la tonta de Bella siempre pone sus expectativas muy altas. Ella se encontraba con la misma postura en la que estaba mirada orgullosa, con los brazos cruzados como si no se hubiera arrepentido de lo que me acababa de decir.
-Has cambiado, y no para bien.- le dije y cerré la puerta con fuerza
Mientras conducía trataba de contener las lágrimas.
(…)
-Hey Bells que milagro, hace semanas que no te veía... Espera espera, ¿Estas llorando? ¿Qué paso?
Me limité a hablar y no me quedó de otra más que sentarme en aquel desgastado sofá y me cubrí la cara con las manos, tenía un gran nudo en la garganta que me impedía hablar y lo que menos quería ahora era que mi mejor amigo me viera llorar. Unos brazos fuertes me abrazaron con ternura, parecía como si Jacob me hubieran leído la mente sólo necesitaba un abrazo. Nada más eso. Estuvimos en silencio por minutos tal vez fueron horas, cuando al fin las estúpidas lágrimas dejaron de salir –probablemente se acabaron- aquellos cálidos brazos me soltaron.
-Gracias Jake.- sequé las lágrimas con mi sudadera.
-Para eso están los amigos Bella- sonrió- Ahora… ¿Por qué esta bonita personita lloraba?
-¿Bonita personita? ¿Es en serio Jake?- ambos sonreímos pero esa sonrisa no llegó tan lejos.
-Lo sé- ambos hicimos cara de asco- Demasiado empalagoso- rio.- Sólo lo hice para verte sonreír.- guiñó el ojo.
-Ay ajá- lo golpeé suavemente en el hombro con mi puño.- Sólo, tuve una pelea con Rosalie, pero no es nada grave- dije al fin.
-Espero que todo se arregle.- Una de las cosas que adoraba de Jacob es que no pedía detalles.
-No creo. Últimamente peleamos acerca del mismo tema, y estoy harta- me encogí de hombros, necesitaba distraerme y no quería hablar de eso. - ¿Necesitas ayuda con ese carro?- señalé aquella camioneta.
-No, en realidad es un cacharro que compré, sólo estoy reconstruyendo el motor. Me llevará días pero al fin tendré el "auto de mis sueños"- marco las comillas en el aire.
-Y sigues con esa actitud machista – reí.- Sólo te aviso que sé más de carros que tú, sí claro, de nada.- le saqué la lengua.
-¿Ah sí? ¿Qué tanto?- mancho mi nariz son grasa.
-Pues… estoy en ese negocio desde los quince años, ya sabes.- arrugué mi nariz y chupé mi dedo para después meterlo en su oreja, el hizo cara de asco.- ¿Segura que eres niña? Porque eso fue asqueroso- trató de limpiarse su oreja mientras no paraba de reírme- ¿En qué estábamos? Ah sí Quince años wow, es bastante tiempo ¿cómo es que a una niñita como tú le gusten los autos? Sabes Bella, Eres rara. Pero eso me gusta- tomó mi mano la acariciaba con su pulgar.
-No sé mi padre hizo que tuviera ese interés por ellos.
-¿Charlie era mecánico?
-No exactamente….- mordí mi labio y miré hacia otro lado.-Vamos a un bar, no sé.- me encogí de hombros evadiendo al cien por ciento el tema.
-¿Un Bar? ¿Tú, Isabella Swan? JAJAJAJAJAJA- Jacob se reía a carcajadas.
-Ya calla.- me sonrojé
-No conoces nada sobre bares- negó con la cabeza y beso mi frente.- Este hombre si sabe de bares, deja que te muestre.- me guiñó el ojo y me jaló con el mientras se levantaba del sofá.
-¿Estoy vestida para la ocasión Señor Black?- reí señalando mi atuendo.
-Bah pamplinas siempre te ves bonita, aparte no vamos a ir a un bar de lujo tontita. Iremos a mi bar favorito.
Por un momento me sentí acalorada ¿Acaso me estaba sonrojando? Tenía que admitir que Jacob algunos días me gustaba, pero después lo olvidaba, no me imaginaba junto a él, no podía verlo con ojos de amor pero definitivamente hoy era uno de esos días. Hoy sí lo podía ver como algo más.
- ¿Te importa si yo conduzco?-dijo mirándome con duda, sabía que odiaba cuando alguien más conducía mi bebé, pero él era la única excepción
-Para nada.
Jacob siempre me hacía reír era una de las muchas cosas que adoraba de mi amigo, siempre ponía una sonrisa en mi cara a pesar del mal día que había tenido. Él hacía que todos mis problemas desaparecieran por tan sólo unos momentos, era mi sol personal, era mi escape.
-Odio el tráfico de Nueva York, los autos siempre se quedan parados- me crucé de brazos- ¿Falta mucho?
-Ay Bella, llevas aquí sólo un par de años y aún no te acostumbras a Nueva York. Te entiendo, yo todavía aún no me acostumbro toda mi vida había vivido en una reserva que se llama "La Push" está ubicado en Forks. ¿Habías escuchado de ella?
-Había escuchado de Forks, pero no de la reserva- admití mientras jugaba con el estéreo encontrando una buena estación de radio.
-¿Podrías decidirte por una maldita estación?
-Lo siento- mordí mi labio y dejé de jugar con el estero del coche y lo dejé en una estación donde pasaban música de Rock alternativo.- Dicen que el clima de Forks apesta ¿es verdad?
-Casi siempre esta nublado- Confesó mientras estacionaba el coche enfrente de un pequeño bar- pero te logras acostumbrar a ella.
-No estaba tan lejos de tu taller- lo acusé mientras entrabamos al bar.- Podríamos haber venido caminando
-Lo sé, pero quería averiguar algo.
-¿Qué?
-¿Por qué me dejaste conducir tu carro?.- dijo algo ¿Sonrojado?
-No lo sé Jacob, me agarraste de buenas.
-Ah ya veo.
Mientras nos sentábamos en la barra un chico de cabello rubio se nos acercó.
-¿Qué onda Jake? ¿Lo de siempre?
-Este….
-¿Quién es esta lindura? ¿Es la chica de la cual siempre nos hablas? -Se burló me reí para mis adentros, pobre Jake, que incómodo momento. No quería que quedara mal en frente de sus amigos. Tomé la mano de Jake y la puse sobre la barra.
-Ay amor, ¿Siempre hablas de mí? Eres tan tierno, pero no soy un trofeo el cual debas presumir- reí tontamente y besé su mejilla. El chico de cabellos rubios abrió los ojos como platos y susurró algo que no entendí absolutamente nada, creo que estaba maldiciendo.
- Perdón precioso es inevitable. Ah Ben se me olvidó que estabas aquí, queremos dos cervezas.-sonrió maliciosamente- Gracias.- Jacob susurró en mi oído cuando el chico se volteó. Yo sólo me encogí de hombros y le regale una sonrisa amable.
Jake y yo estábamos en nuestra propia burbuja personal, no parábamos de sonreírnos y de hablar, tenía que admitir que había química entre nosotros. Hablábamos de todo y a la vez de nada empezamos hablando acerca de nuestra infancia y terminamos hablando de autos de carreras. El tiempo se me iba rapidísimo cuando estaba con mi sol personal.
Después de unas cuantas horas, unos amigos de Jacob llegaron por lo tanto tuvimos abandonar la barra y sentarnos en una mesa sentí un nudo en mi estómago cuando los amigos de Jacob no me quitaban la mirada, no me miraban de manera morbosa pero con tan sólo mirarme me intimidaban.
-Jake, debiste decirnos que vendría tu novia.- dijo un hombre corpulento de tez morena con la mirada seria- Para traer a las nuestras también- terminó con una sonrisa juguetona y todos se unieron riendo.
-Calla Paul, no es mi novia.
-Si claro.
-Sólo somos amigos.
-Ajá- se veía que amaban molestar a Jacob.
-Ya basta. Deberíamos jugar "yo nunca"- propuso un chico cuyo nombre no recordaba.
Todos se miraron unos a otros y sonrieron con una sonrisa que les llegó a los ojos.
-¿Yo nunca?- dije curiosa.
-¿Nunca lo has jugado?- Dijeron todos al mismo tiempo.
-Wow, Bella, nunca tuviste infancia- se burló Jake.- Si quieres no jueges.
-Pero quiero jugar.- hice puchero.
-Oh vamos Jake, será divertido.- dijo Seth.- Aparte mírala, ¿Cómo le puedes decir que no a esos ojitos?- me señaló y todos rieron.
-Los odio.- dijo Jake
-Nos amas.- lo corrigió Sam- Te explicaré el juego Bella, cada uno de nosotros dirá "yo nunca…." y después una cosa que se haya hecho o no ¡Rayos no se explicarme!- se rascó la nuca- te daré un ejemplo "yo nunca he estado ebrio."- todos se burlaron- Cállense, como te decía…si, cualquiera que ha estado ebrio alguna vez en su vida tendrá que tomar un shot de tequila. – Se encogió de hombros- no pediremos detalles ni nada por el estilo así que no tienes que preocuparte. La única regla es… que no tienes que mentir.
-Suena divertido.- Admití.- Comencemos.
Seth repartía los vasos tequileros llenos de aquella sustancia alcohólica a cada uno de nosotros, la verdad es que nunca lo había probado, nunca salía a fiestas ni nada por el estilo esto era nuevo, y comenzaba a sentir la adrenalina correr todo mi cuerpo.
-Bella como eres la única chica aquí deberías empezar.- sugirió Seth.
-Suena justo.- mordí mi labio, pensando. Después de varios segundos de estrujarme los sesos se me ocurrió algo- Yo nunca miré pornografía. – Todos tomamos de nuestro vaso, era lo más obvio del mundo.- Lo siento no se me ocurrió algo más inteligente.- susurré apenada.
-Bah Bella no te preocupes- Seth me guiño el ojo.- Fue un buen comienzo, mi turno.- pensaba mientras servía más tequila en los vasos.- Yo nunca he sido infiel.
Todos nos miramos unos a otros, y después de dos largos segundos los únicos que tomaron de su vaso fue Paul y Embry, todos los miramos sorprendidos, en especial yo, traté de no juzgarlos pero que esperaba de hombres como ellos, ambos tenían la cara de Pillos.
-Fue hace años, estaba en la secundaria.- se explicó Embry.
-Si claro, mi turno- dijo Quil.- Yo nunca negué un beso.
Suspiré y tomé de mi vaso, sentí el líquido esparcirse por mi garganta y suspiré. Jacob me miró sorprendido y con los ojos llenos de curiosidad.
-No preguntes- fue lo único que susurré.
Seguimos jugando varias rondas, la verdad no recuerdo cuantas, sólo recuerdo estar mareada y relajada. En verdad me estaba divirtiendo.
Después de un rato Jacob y yo nos pusimos de cariñosos, claro, era a causa del alcohol, me besaba el lóbulo de la oreja cuando los demás no miraban o me susurraba cosas en el oído pero nunca me beso en los labios. Lo cual me estaba molestando, quería besarlo. Tomé su cara entre mis manos y acerqué su cara a la mía, estando a escasos centímetros de la mía sentí su aliento en mi rostro, ambos cerramos los ojos y justo a tiempo cuando estaba de besarlo, alguien nos interrumpió…
-Ay que aburridos son ustedes.- dijo Embry, él ya estaba más que ebrio.- Woah chicos perdón- rió con ganas y me separé bruscamente de Jacob cruzando mis brazos contra mi pecho. Miré a Jacob y éste lo miraba con ojos de pistola.
- Haré este juego más interesante. ¿ok?- dijo Seth de repente, tratando de evitar que Jacob y Embry terminaran peleando por algo estúpido- Hmmm- después de varios minutos de silencio todos comenzamos a protestar, Seth alzó las manos para callarnos a todos-Ya ya… Yo nunca nunca nunca robé un auto.
Abrí los ojos como plato y el corazón se me detuvo.
N/A: mwahaha Soy muy mala las deje con la duda 3 jajaja Guapuritas este fue el capítulo de hoy espero que les haya gustado y dejen reviews/ opiniones porque un fic con reviews es un fanfic feliz :D JAJAJAJ okya.
Las quiero y nos estamos leyendo. 3
