Antes de comenzar

Pequeñas saltamontes, decidí cambiar el título del fic porque, no sé el título anterior no llamaba tanto la atención y comencé que con el tiempo no encajaría. Ahora me gusta más, parece que es más intenso así de amor pasión JAJAJAJ comencé a escribir más capítulos y este totalmente le queda como guante.

NOTA: Quise intentar algo nuevo, por eso agregué el playlist, creo que me tardé más en escoger la canción que en escribir el capítulo JAJAJ en fin, en verdad me gustaría que la escucharan mientras lo leen y después me digan que les pareció, si les gusto y les gustaría que lo haga más seguido háganmelo saber y lloraré de felicidad :')

Bueno ya las dejaré leer…

Playlist (es opcional) pero les recomiendo escucharlo para entrar en ambiente.

Lana Del Rey – Dark Paradise

Los personajes le pertenecen a la maravillosa Stephenie Meyer, yo solo me divierto con los personajes, por favor no demandas. Pew pew

Bella POV

(1)Jacob tenía sus manos en los bolsillos mientras miraba el océano, cuando froté su enorme hombro con mi mano mi sol personal volteó a verme para sonreírme, tenía esa sonrisa que me hacía sentir que era su persona favorita de todo el universo todo y que nada malo pasaría porque él me protegería de todo peligro. De pronto, todo se nubló y comenzó a llover a cántaros iba a abrazar a mi Jacob pero él ya había desaparecido comencé a gritar a todo pulmón su nombre pero seguía sin aparecer, él se había ido y no sabía si iba a regresar.

Desperté con una ligera capa de sudor detrás de mí nuca y en la frente, me llevé las manos al pecho y mi corazón latía con mucha velocidad sentía que el corazón se saldría del pecho en cualquier instante, había tenido una pesadilla otra vez por alguna extraña razón siempre era la misma. Extrañaba a mi amigo y tenía miedo de perderlo, cerré los ojos tratando de conciliar el sueño pero el rostro de Jacob aparecía en mi mente así que me quede despierta toda la noche, hace días que no dormía y me estaba afectando. ¿Por qué seguía sin llamarme? Ya había pasado casi un mes...

Durante el resto del día traté en no pensar en mi amigo para que mi hermana no sospechara nada pero me fue imposible las manos me temblaban y ya no aguantaba la situación por la que pasaba, en la tarde casi noche mientras seguía indecisa acerca de lo que estaba a punto de a hacer tomé el teléfono y marqué su número mordí mi labio mientras esperaba a que atendieran el teléfono otra vez, era la décima vez que hablaba y colgaba al escuchar que alzaban el teléfono, pero esta vez no me acobardaría.

Por favor, contesta contesta.

-Black's Car-Care Center.- escuché la voz de Jacob y me tensé, escuchar esa voz me sentí aliviada como si por algunos segundos estuviera con vida otra vez pero por otra parte me estaba rompiendo en pedazos cuando me di cuenta que me evadía o que probablemente ya se había olvidado de mí, extrañaba su voz, lo extrañaba y hace semanas que no lo veía, el prometió que me llamaría cuando estuviera listo pero ¿Cuánto tiempo tardaría?¿Otro mes? Me temblaban las piernas y el corazón se me hacía más pequeño con tan sólo pensarlo.- ¿Hola?

Colgué el teléfono y me agarré el pecho como si tratara de poner todo en su lugar.

-¿Por qué haces eso?- Rosalie tomó mi cara entre sus manos.

-¿Qué cosa?

-Eso.- señaló mis brazos que seguían sobre mi pecho.-¿Qué tienes? Estas muy rara desde la cena de los Cullen.

-Nada, no pasa nada.- mentí de manera no muy convincente ya que Rosalie me miró con desaprobación ella no se iría sin una explicación.- No te lo puedo decir aún.

-¿Tan malo es?- asentí y alzó ambas cejas sorprendida.- Hoy tengo la noche libre ¿Te apetece robar un lindo mercedes?- apretó mi mejilla con su dedo anular y pulgar.

-No, no estoy de humor.

-Bella estoy preocupada. Hace semanas que no hemos robado ¿Qué sucede?

"¿Por qué tuviste que escoger ese tipo de vida?" La voz de Jacob resonaba en mi cabeza.

Ladrona, ladrona. Varias voces gritaron y las lágrimas estaban a punto de brotar.

-¿Qué pasó el día de la cena? ¿Edward fue un patán? No te atrevas a evadir el tema.- me apuntó con el dedo advirtiéndome.

-No. -trate de sonreír pero creo que pareció más bien una mueca.

Edward Cullen hablaba a mi departamento todos los días, la primera vez contesté porque no sabía que era él y él se disculpó por la mala actitud que había tenido la otra noche en verdad sonaba arrepentido y su disculpa sonaba sincera, mi corazón dio brincos de alegría cuando escuche su voz, me sentía plena pero después recordé lo que esa misma noche me había prometido también. Cada vez que escuchaba su voz o recordaba su cara de ángel o esa sonrisa torcida que me había temblar hasta la médula, venía a mi mente lo que le había hecho y decidí, más bien, prometí que lo mejor sería no involucrarme con él, a menos de que quisiera quedarme tras las rejas por un largo tiempo. El siguió hablando a mi casa todos los días pero gracias a dios mi teléfono tenía identificador de llamadas así que no me quedaba de otra más que colgarle, me sentía mal al hacerlo pero tenía que cumplir mi promesa.

- Bueno fue un total cretino pero no fue algo que no pudiera manejar. -Continué- Él no es el problema. El problema es…- se me hizo un nudo en la garganta, al darme cuenta que en realidad mi vida era un desastre- Jacob... y Rosalie no voy y no planeo hablar del tema.

-¿En serio que no quieres hacer nada?- agradecí que cambiara de tema y que entendiera que no quería hablar del chico de tez morena y el chico de cabello cobrizo.

-No, estoy bien.

-No estás bien, te ves… ¡Te ves rota!- confesó.

Eso me hizo parar en seco, porque no sólo me sentía rota también me veía así.

-Creo que no te puedo mentir respecto a ese tema. - suspire.- ¿por qué no sales hoy con el oso?- Rosalie sonrió cuando mencioné el apodo que le había dado a Emmett.

Emmett y yo nos comenzamos a llevar muy bien desde la cena y ahora cada vez peleaba menos con Rosalie, ahora sólo nos enojábamos por cosas estúpidas como por ejemplo a quién de nosotras le tocaba a ir al supermercado o lavar los platos sucios, peleas típicas que tienes las hermanas, mi relación con Rosalie había mejorado.

-mi osito trabajará hasta en tarde- hizo un puchero.- quiero estar hoy con mis hermanas así que... ¿Qué te parece una pijamada? Alice vendrá a las 7.

-Esto más bien sonaba como un plan no una opción.- la acusé con una sonrisa burlona y ella se encogió de hombros. Algo me decía que ambas traían algo entre manos.

(...)

-¿Dónde está mi conejillo de indias preferido?-escuché a Alice cerrar la puerta y salí de la cocina con un gran bowl lleno de palomitas de mantequilla y ella dio saltitos de bailarina al verme.

-Presente.- reí y ella besó mis mejillas una y otra vez.

-Ya ya mucho amor.- Rosalie dijo con un poco de celos, Alice percibió la nota de celos y también le hizo fiestas al verla, le besó las mejillas y la abrazó como si no hubiera un mañana.

-¿Ahora me amas otra vez?- ambas rieron- Oigan…¿Es mi imaginación o veo el garaje más vacío?

-Está vacío.-respondió Rosalie a la pregunta de Alice.

-Eso es buena señal ¿verdad?- Alice ya sabía la razón por la cual robábamos con menos frecuencia que la de antes

-Supongo.- suspiré.

Y le pedí con la mirada que no se hablara más de tema.

Todas nos pusimos la pijama para entrar en ambiente, mis hermanas se arreglaron mucho a pesar de que solo sería una pijamada entre nosotras, ellas usaba una pijama de Victoria's Secret y se veían fantásticas ya que tenían cuerpo de modelos y como era de esperarse Alice y Rose me fulminaron y juzgaron con la mirada cuando vieron mi pijama que consistía de un pantalón de deportes holgado y viejo y usaba una playera de mi banda preferida con pequeños hoyos, pero Alice venia preparada y me trajo una nueva pijama de la misma marca, no era mi estilo y era muy atrevida para mi gusto pero no me quedo de otra más que ponerme flojita y cooperar.

-Hacemos juego. – arqué la ceja y miré mi reflejo en el espejo y después vi las ropas de mis hermanas, todas eran negras y tenían encaje o algo rosa. Rodeé los ojos y Alice me dio un zape.

Después de "arreglarnos" nos fuimos al living para ver la película, no me quedó de otra más que ver Moulin Rouge, mis hermanas eran unas románticas sin causa por lo que perdí por mayoría de votos cuando se escogió la película. Por lo extraño que fuera, en verdad le estaba prestada atención a la película y me empezó a gustar aún más cuando cantaron mi canción favorita de Elton John.

-Creó que romperé la dieta hoy.- me culpó Alice mientras tomaba otro puño de palomitas.

-Igual yo- dijo Rosalie- maldita seas Bella- y ambas reímos.

Terminamos de ver la película y mis hermanas encantadas empezaron a pintarme las uñas y a peinarme, se veían realmente entretenidas y no me quedaba de otra más que complacerlas y quedarme callada porque me darían sus sermones de mil horas. De pequeña nunca fui una chica que se arreglara o que saliera con amigas. Pero ¿por qué arreglarse justo antes de irse dormir? Sólo podía decir que las chicas no teníamos lógica y éramos complicadas, Después de un rato se me empezaron a cerrar los ojos, siempre que me peinaban o acariciaban mi cabello me quedaba dormida por lo más extraño que fuese pero me arrullaba y me quedaba dormida como bebé.

-No te duermas bella durmiente. Todavía es temprano.- Alice apretó mis mejillas

-Pero estoy cansada- protesté.

-Arruinarás mi peinado.- respondió Rosalie

-Eso hubieras pensado antes de peinarme. -bostecé.

Mis hermanas me obligaron a quedarme despierta a pesar que mis párpados comenzaban a pesarme más y más con cada minuto que pasaba, después de un rato sonó el timbre pero ninguna de mis hermanas abría.

-¿Acaso ninguna planea abrir?- respondí malhumorada.

Ambas se quedaron calladas y comencé a maldecir mientras iba en camino para abrir la puerta.

-ya voy, ya voy.- grite mientras volvían a tocar el timbre.

Abrí la puerta y mi corazón dejó de latir cuando mis ojos descubrieron que detrás de la puerta había hombre con unos ojos color Esmeralda, un ramo de rosas y una sonrisa torcida por unos momentos había olvidado cómo respirar. Aquel hombre abrió los ojos como plato y empezó a verme de arriba para abajo al principio lo miré confundida, después una ráfaga de viento entró poniéndome la piel chinita y ese viento helado que se recorrió por todo mi cuerpo me hizo recordar lo que me fui obligada a usar e inmediatamente se me pusieron las mejillas coloradas y me llevé manos al estómago.

-Bella...- Edward tosió y no pude evitar sonreír como tonta. Mis pensamientos y recuerdos no le hacían justicia a su rostro y voz.

-Ah Hola.- balbuceé nerviosa. Hubo varios minutos de incómodo silencio. Así que decidí romperlo- no quiero ser grosera pero... ¿Qué haces aquí?- fui directo al grano.

-Eh pues..- ahora era el quien balbuceaba- el día que te llamé no mencionaste si me perdonabas...

-¿Quieres pasar?- lo interrumpí.

Comenzaba a temblar debido a que tenía frío, y volteé para ver a mis hermanas porque parecía que tenían esto planeado se me hizo rarísimo que no querían que me durmiera y me arreglaran pero desafortunadamente parecían igual de sorprendidas que yo así que supuse que fue el destino. Rosalie le susurró a Alice algo en el oído y ambas se fueron de la sala con una sonrisa pícara dibujada en el rostro; mi hermana menor me guiño el ojo y alzó ambos dedos pulgares no pude evitar reírme. Invité a Edward a sentarse en el sillón y yo me envolví en una manta antes de sentarme a lado de él, apagué el televisor para prestarle atención y él puso sus ojos en mí.

-Cómo te decía... Nunca mencionaste si me disculpabas. Así volví a llamarte para saber eso y también.- ¿era yo o se veía nervioso? -Te llamaba para invitarte a salir pero creí que lo mejor sería si mejor venía a preguntártelo en persona.- miró el ramo de rosas que sostenía en las manos por escasos segundos, después de varios segundos me dio el ramo y no pude evitar ruborizarme.

-gracias.- tomé las rosas de color rojo carmín y las coloque encima de mis piernas. Me sentía como una adolescente, podía apostar que mi cara en estos momentos estaba más rojas que las rosas, nadie había hecho eso por mí y tenía que admitir que se sentía bien.- Disculpa aceptada Sargento Cullen- dije de inmediato y ambos sonreímos.

-Entonces… ¿Qué dices?

No sabía si aceptar la invitación de aquel chico de cabello cobrizo por una parte quería hacerlo, Edward me gustaba ya sé que sólo llevaba poco tiempo de conocerlo pero sentía una atracción por él no me importaba lo que implicaría estar con él pero la otra parte de mi quería apegarse a mi promesa, venían los recuerdos y después me sentía pésimo. Tenía varias preguntas en mi cabeza ¿Y si era otra más de su lista? ¿Querrá algo serio? ¿Sólo amigos? ¿Éramos acaso amigos? Tenía varias opciones en mi camino, en realidad estaba en un gran dilema, si aceptaba tenía miedo de que investigara sobre mi vida o qué tal si era celoso y me enviaba a espiar o qué tal si descubría mi secreto… dios, me solían decir que era una persona muy extremista y melodramática.

-Antes me debes una explicación.- lo agarré desprevenido cuando vi cómo se dilataban sus pupilas.- ¿Cómo sabes dónde vivo?

-Creo que ya sabe la respuesta a esa pregunta señorita Swan... Soy policía.

-¿Acaso espía a las personas que apenas conoce?- me puse a la defensiva.

Ya que insiste.- crucé los brazos. ¿Por qué nos hablábamos de usted?- Emmett me dijo- alzó las palmas de las manos rendido y suspiré aliviada bajando la guardia.

-Ah, ya veo.

-Ya te di tu explicación. Ahora necesito saber la respuesta a la pregunta que te hice.

-Ni creas que aceptaré tan fácilmente.- dije con una sonrisa en mi rostro. Ni dije que sí pero tampoco dije que no, eso me dará tiempo de decidir con más calma, tendría que hacer una lista de los pros y los contras, más confundida no me podía encontrar. Maldito y estúpido policía.

-¿Disculpa?

-No soy como las chicas con las que sueles salir.- dije en seco.

-¿Me estas rechazando?- dijo sorprendido.

- No planeo ser otra más en tu lista.- le dejé en claro, era tímida y recatada pero cuando ya me sentía en confianza tenía la manía de ser muy directa con la gente. – Así que si tus intenciones conmigo eran esas, te sugeriría que no me hagas gastar mi tiempo.

En realidad mi corazón deseaba que se quedara, pero mi cerebro me decía que era sólo una más en la lista de conquistas de Edward Cullen.

-Eso es lo que me llamó la atención de ti. Directa y sin preámbulos, para ser honesto me parece bastante atractivo.- tomó mi mano y se la solté sin ser brusca, sólo era para darle a saber que iríamos a mi ritmo el sólo sonrió y aceptó con una sonrisa.- Ni creas que te dejare ir Isabella Swan, no me rindo tan fácilmente.- me mordí en labio para ocultar mi sonrisa.

Me quedé sin palabras y encendí el televisor para dar por terminada la conversación. Comencé a darle zapping a la tele a lo tonto al ver que no había nada bueno gruñí por lo bajo y después miré las rosas que me habían regalado, no pude evitar ocultar la sonrisa y me levanté del sofá.

-Iré a ponerlas en agua.- tomé el ramo y le di el control remoto a Edward.

-¿Quieres que me quede?- me dijo boquiabierto.

-Está bien que sea directa pero tampoco soy tan cruel como para correrte de mi casa cuando acabas de llegar.

-Pero.. ¿Qué hay de tus hermanas? ¿No les importaría?

-Nah- chasqueé la lengua.- de hecho eres mi héroe, me estaban torturando.

-¿Cómo?- rió en seco.

-Siempre me tratan como si fuera su muñeca. Sobrevivirán sin mí.-me encogí de hombros y me fui a la cocina.

Gracias a dios teníamos un florero, tiré las flores secas y marchitas que había en él también le cambié el agua y coloqué las nuevas flores en el centro de la mesa, se veía hermoso ahora tenía más vida la cocina, se veía mejor. Caminé de nuevo hacia el living y Edward estaba viendo una serie policiaca, traté de guardar la calma y actuar como si nada.

- ¿En serio quieres ver eso?- apunté hacia el televisor y el me dio el control con un puchero.

-Disculpa, estoy obsesionado.

-Se nota.- chasqueé la lengua.

Después de varios minutos de ver de canal tras canal, por fin encontramos una película que nos llamaba a ambos la atención era una comedia romántica; de a ratos Edward y yo nos mirábamos, yo no paraba de ponerme como tomate cada vez que me cachaba mirándolo y el no paraba de sacar su risita nerviosa cada vez que yo lo descubría a él mirándome, a pesar de estar coqueteándonos a más no poder guardábamos nuestra distancia, como si hubiese una pared entre nosotros. Mientras pasaba el tiempo me puse cómoda en el sofá y me abrigué bien con la manta, de repente ya estaba empezando a cobrar facturas por no haber dormido desde hace días se me cerraban los ojos, de pronto todo lo que estaba a mi alrededor se había obscurecido, me había quedado completamente dormida.

Edward POV

Cuando volví a ver el hermoso rostro de la chica de cabello chocolate, sonreí de satisfacción y se me apretó el corazón cuando la vi dormida, la vi detenidamente y se veía cansada sin pensarlo dos veces la atraje hacia mis brazos y deje su cabeza en mi pecho traté de continuar viendo la película pero me era imposible no verla, su perfume me embriagaba comencé a acariciar su cabello, torcía sus suaves mechones entre mis dedos después pasé mis dedos por todo su rostro, me sobresalté un poco cuando colocó sus manos en mi pecho y se acostó sobre ellas, como si fuera una almohada. No sé cuánto tiempo estuve así minutos o tal vez horas mirándola dormir, se sentía bien me sentía tranquilo y en paz. Sentía que era alguien diferente cuando estaba con ella, no era el mismo patán de siempre, quería intentar algo con ella pero lo primero sería conquistarla; cerré los ojos porque ahora me comenzaba a sentir cansado también pero antes de que me quedara completamente dormido una mano tocó mi frente y abrí los ojos de sopetón.

-Perdón no era mi intención- dijo una chica de estatura pequeña y cabello corto rebelde.

-No te preocupes, lo mejor es que ya me vaya.- me tallé los ojos con una mano mientras sostenía la cintura de Bella con la otra.

-Si tú quieres, en verdad sólo venía a cubrirlos con una manta- se disculpó con una frazada en las manos.

-Creo que a Bella me mataría si se entera que me quedé aquí- reí nervioso.

-Tienes razón.- se encogió de hombros y se rio un poco tratando de no despertar a su hermana.-Oh disculpa, soy Alice.

-Así que tú eres la famosa Alice.-sonreí torcidamente.- Yo soy Edward.

-sí… creo, un placer.

-el placer es mío. Por cierto, mi madre adoró el vestido de Bella el día de la cena.

-¿En serio?- dijo con una sonrisa de oreja a oreja en el rostro.

-Sí- sonreí- creo que tienes una fan.

-Wow, dios dile a tu madre que cuando quiera.

-Gracias- agradecí de corazón.- ¿Quieres que lleve a Bella a su habitación?

-Nah, que se quedé ahí, la verdad yo iba a dormir en su cama.

-Que ruda.- la acusé y ella rio, su risa sonaba como campanitas.

Cargué a Bella como si fuese un bebé y la dejé recostada en el sofá y le pedí a su hermana la frazada para cubrirla con ella, olí su cabello por última vez antes de irme y besé su cabello con discreción.

-Bueno, nos vemos Alice.

-¡Nos vemos!- me abrazó como si fuese un oso de peluche, sonreí y le devolví el abrazo.- Te acompaño a la puerta. Me llevó hasta la salida con una sonrisa pícara y antes de que me fuera me tomó el brazo y se acercó a mi.- Deberías venir más seguido. A Bella le vendría bien un poco de compañía, ya sabes. – dijo como si fuera obvio.

-Crees que…

-Sí.- dijo antes de que terminara, como si supiera lo que le iba a decir.

-¿Entonces crees que tengo una oportunidad?

-Sí, si no le cayeras bien a Bella ni siquiera se hubiera molestado en abrirte la puerta. Así de fácil.

-Wow.

-Pero tendrás que esforzarte, es una chica difícil.- hizo una mueca- se hace mucho del rogar, pero no te preocupes.- palmeó mi hombro.- Yo te ayudaré.

-¿En serio?-

-Claro. Sólo te ayudaré porque halagaste mis diseños.- ambos nos carcajeamos.

-Creo que nos llevaremos bien.

-No te emociones…- puso cara seria.- ¿Te asuste? JAJAJ Yo pienso lo mismo, seremos buenos amigos, lo sé.- dijo con confianza y me dio un último abrazo antes de que me fuera.

Subí al auto aliviado, la operación "conquista" estaba a punto de comenzar.

Bella POV

Me tallé los ojos y después me arrepentí de hacerlo, había olvidado desmaquillarme y de seguro ahora me veía como mapache, miré mis palmas buscando residuos de rímel pero nada me levanté del sillón como rayo y comencé a buscar por todos lados.

-Te puse un rímel a prueba de agua- se adelantó a decirme una voz aguda- Y por cierto… Se fue cuando te quedaste profundamente dormida.- Alice estaba en el desayunador tomando una taza de té, era té porque ella odiaba el café.

-Cómo

-¿Cómo supe?- me interrumpió- una corazonada nada más.- me dijo con una sonrisa burlona y volvió a tomar de su taza.

-Tú…

-Yo.

-Pequeña diabilla.

-Pero me amas.- me sacó la lengua y ambas reímos

-¿Dormí mucho?- me rasqué la cabeza y me senté en frente de ella.

-No, bueno… algo son apenas las once.

-¿A qué hora me quedé dormida?- bostecé.

-No lo sé, yo a las dos de la mañana fui a verlos porque estaban muy calladitos pero ambos se quedaron dormidos, que ternura.- no pude evitar sonrojarme.

-¿Es enserio?

-Sí, tu tenías tus brazos alrededor de él y no lo querías soltar.- chasqueó la lengua negando con la cabeza.- Eres una golosa.

-¡No!- me llevé las manos a la frente súper apenada

-Igual de sorprendida estaba yo.

-¿En serio estaba encima de él?

-Sí, pero no en una forma morbosa, se veían súper lindos. Estaban acurrucándose eso era todo.- comencé a torcer mechones de mi cabello, ruborizada- Creo que si le gustas Bella Boo.

-¿Nuevo sobrenombre? – rodé los ojos cambiándole el tema.

-Te conozco, y sé que también sientes algo muy muy adentro pero hay algo… que escondes.

Alice me conocía demasiado bien.

-Rosalie sigue dormida.- me animó.

Suspiré profundamente y la miré a los ojos para decirle la razón por la cual era peligroso estar con el chico de cabello cobrizo.


N/A Número 1: Aquí están las pijamas de las chicas http (:) / / (static) (punto) tumblr (punto) com / 6xavxob / 7tBmm97kk / capitulo 9 (punto) png

escogí esas porque pensé que aparte de hermosas *-* reflejan la personalidad de cada quien, la de Bella no es nada conservadora porque ya saben, Alice la escogió y a ella le encanta que su hermana se vista como modelo y enseñe piel más piel. God Bless Alice jajaja

Pero a pesar de que la de Bella no fuera tan, tan ella? Supongo que describía un poco de su personalidad 3

N/A Número 2: Eso es todo guapuritas :D espero que les haya gustado, en verdad disfruté escribir este capítulo. Como verán la química empieza a surgir entre Bella y Edward lakdjaslkda que emoción en fin, probablemente mañana también actualice en caso de que no lo haga será hasta el próximo viernes Gracias por leer mis locuras y no olviden dejar Review, no importa si son de anónimos Jajaj mil gracias.

Scarlett.