Don't Tell Anyone
En el capítulo anterior...
Lucy no había ido a cenar con sus hermanos. Seguía en su cuarto, mirando fijamente el techo con un almohadón entre sus brazos.
La carpeta, su archivo, estaba escondida en un cajón en su escritorio, debajo de varios dibujos de su niñez. Y no quería sacarlo. No quería verlo. Mucho menos leerlo.
Apartó el amohadón de sus brazos y lo dejó a un lado sentándose a la orilla de la cama palpando el piso con sus pies.
Caminó un poco y se colocó unas pantuflas. Como aun estaba vestida, solo se colocó un pequeño abrigo y abrió sigilosamente la puerta de su cuarto, observando el pasillo oscuro.
Sus padres habían salido por trabajo y no volverían a la ciudad por lo menos en dos semanas. Todo estaba oscuro y las tres puertas que rodeaban la suya estaban cerradas; sus ocupantes dormían... Alzó la vista hacia la parte superior de la escalera, que se encontraba al final del corredor.
Con sigilo, cerró la puerta tras ella y se encaminó hacia el final del lúgubre pasillo. Sintió un ruido cerca de ella al llegar al primer escalón y se volteó; pero no llegó a ver. No llegó a ver a una sombra deslizarse silenciosamente por el pasillo; una sombra que no debería estar en esa casa, la sombra de alguien que no debería estar en la ciudad, alguien que no pertenecía allí...pero no llegó a ver...
Abrió la puerta del ático e inmediatamente entró, entrecerrando al puerta tras ella. Se dio la vuelta para burcar el interruptor de la luz, pero extrañamente no estaba tan oscuro, pero más frío de lo que ella creía. Volvió a buscar el interruptor pero solo tocó madera. Pero no era aquella madera de puertas...no...era madera de pino...de un árbol...un árbol vivo y frío. Miró a su alrededor. Había un bosque, nieve y un farol...
-Por Alsan...-murmuró-debo estar en...Narnia
Chapter Three: All it's different
La joven avanzó con sumo sigilo por el lugar, mirando hacia todos lados...aún así, parecía la pacífica Narnia que había visto por última vez hace tres años...o quizás más...
El invierno se había hecho presente en aquél mágico mundo, llevando consigo nieve; blanca y fría nieve. Los pinos se encontraban cubiertos de ella, al igual que la parte superior del farol.
La ojiverde sintió una punzada de nostalgia al ver los alrededores...su querida Narnia...hace cuanto tiempo había estado allí? Tres años...y años narnianos? Han de ser como tresmil...a puesto que ninguno de sus amigos continuaba en vida aún...
-¿Hola? -Preguntó a nadie en particular- ¿Hay alguien...? -Se escucharon unos crujidos por detras de ella- ¿Narnianos? -Preguntó tragando con algo de dificultad, pero nadie le respondió. Quizás lo había imaginado, ¿no? Después de todo, era de noche al parecer y ni siquiera en Narnia las criaturas vagan a esas horas.
-¿Quién está ahí? -Escuchó a alguien decir, mientras ella se giraba hacia todos lados y escuchaba al avanzar de unas pisadas
-Por aquí...-Murmuró, tratando de guiar aquella voz- Soy...soy una...una humana... -Sintió las pisadas detenerse en seco- ¿Aún estás ahí? -Preguntó, con un poco más de compostura. No por nada era la Reina Lucy, la Valiente
-¿Humana? -Repitió la voz- ¿O Telmarina? -¿Telmarina? Se preguntó mentalmente ¿Acaso no se habían ido la mayoría de ellos?
-No, humana -Aseguró. Sintió las pisadas cada vez más cerca hasta que distinguió una figura bastante alta desde entremedio de los árboles a su alrededor. Ella lo observó detenidamente. Era un chico, eso no lo dudaba...tenía la altura de Edmund...o quizás un poco más alto, pero no demasiado
-¿Una humana en Narnia? -Preguntó el joven recién aparecido, mirando a Lucy- Vaya...parece que no eres una niñita... -la castaña frunció el seño
-Parece que no eres muy listo, ¿verdad? -Aquél moreno alzó una ceja, divertido
-Y encima con caracter... -Sonrió de lado y Lucy rodó los ojos- ¿Qué haces en Narnia? -Ella pateó una roca
-Yo solo quería ir al ático de mi casa -Se encogió de hombros- En fin... -Miró de arriba a abajo al muchacho que tenía enfrente- ¿Tú quién eres?
-Troy -Respondió simplemente, rascándose la nuca. La antigua reina lo miró suspicaz- ¿Quién eres tú?
-Lucy... -Puso un mechón de su ahora más largo cabello castaño y miró al chico fijamente- ¿Eres descendiente de Caspian X?
-Pues...pariente...él aún no ha tenido hijos - La muchacha lo miró sorprendida... ¿Cómo era eso de AÚN? Según lo que ella recordaba, Caspian debería estar...bueno...aunque odiara decirlo...era imposible que el siguiera con vida...
-¿Cómo que...aún? -Preguntó. El muchacho frunció ligeramente el seño
-Pues...sí...la corte no se preocupa por eso, aún es joven...no demasiado pero si consigue una esposa lo bastante joven como para traer un descendiente...
-¿Joven? -Preguntó atónita
-Oye, estoy empezando a tener unas serias dudas sobre tí, bonita... -La chica negó con la cabeza y, con algo de desesperación, preguntó
-¿Me podrías decir cuantos años tiene?
-Seguro...treinta y dos -Respondió con naturalidad- Ahora, de una vez, me podrías contestar...¿Quién o qué eres? -Ella suspiró
-Me llamo Lucy Pevensie, soy una humana y tengo quince años... -Su acompañante abrió los ojos al máximo, pero antes de que pudiera decir algo, la castaña agregó- Y antes que lo preguntes, sí, fui una reina hace bastantes años...cerca de 1400... -El rubio parecía no poder salir de su asombro. Finalmente, se puso de rodillas, tomó la mano de Lucy y la besó con delicadeza, para incomódidad de ella...
-Lamento mucho las cosas que le dije, majestad... -Ella sacó sus manos de entre las de Troy y rodó los ojos
-Sí, ajá, da igual...Ahora tú dime quién eres...y no solo tu nombre
-Troy Alexander Miraz, su majestad -La hija menor de los Pevensie quedó boquiabierta- Pero antes que diga algo contra mí, mi querida reina -Se paró- Déjeme contarle que he crecido en el seno de una gran familia: La de Caspian X...no debe temer de mí... -Ella suspiró
-Tomaré tu palabra... -Dijo cansinamente mientras dirigía su vista al lugar en el que había entrado...quizás, solo quizás, Edmund también podría entrar...
Se golpeó mentalmente, ¿¡Por qué rayos estaba pensando en Edmund en ese momento!? ¿¡Qué tenía que hacer Edmund allí!? ¡Nada! No podía estar pensando otra vez en él...esto ya era preocupante...
Sacudió la cabeza con intención de apartar todos aquellos pensamientos en los cuales su hermano se encontraba presente y prefirió prestarle un poco de atención al muchacho que con ella se encontraba, el primo de Caspian...que aún vivía...Lucy Sonrió. Susan estaría muy felíz cuando ella le contara...
----Casa Pevensie----
Edmund Pevensie metió por enésima vez la cabeza dejajo de su almohada y la presionó con fuerza. Necesitaba que alguien le dijera por qué su hermanita daba vueltas en su cabeza, su voz le resonaba en todas partes... 'Eres el mejor hermano del mundo!' 'No sé que haría sin tí Ed...' '¡¡Te quiero, te quiero, te quiero, te adoro te adoro!! ¡Eres de lo mejor hermanito, te amo!' 'Que tierno Ed...Te quiero mucho...' 'Me gusta hablar contigo sin gritarnos...'
Allí estaban otra vez las voces...cada una acompañadas de las características sonrisas, de abrazos e incluso algunos besos...ahí aparecían otra vez... ¡Y él volvía a sonreír como idiota! ¿¡Por qué!?
-Solo hay una razón Ed... -Murmuró para sí- Y no es para nada agradable...y mucho menos lógica
Sacó su cabeza desde debajo de la almohada y tomó su reloj para ver la hora. 03:16 a.m.... ¿Y qué hacía él? Pensar en su hermana, que de seguro estaba profundamente dormida en su habitación...Tranquila...sonriente...dulce... Sacudió su cabeza con furia mientras se dirigía al cuarto de baño para mojarse un poco la cara y despejar la mente. Al acabar, se miró al espejo, que le devolvió la imagen de un joven de diesiciete años, cabello castaño oscuro y ojos color chocolate
-Te estás volviendo loco... -Le dijo a su reflejo, abatido- Creo que...Lucy significa más que una hermanita para tí... -El Edmund del espejo le devolvió un rostro triste y preocupado. Se pasó una mano por el cabello y luego por la cara...No podía creer lo que le estaba ocurriendo...justo a EL...y , Oh casualidad, con ELLA.
Salió del baño y, al caminar por el pasillo de las cuatro habitaciones, se percató de que la puerta que pertenecía a su pequeña Reina se encontraba un tanto abierta.
Desconcertado, decidió asomarse silenciosamente. Pero fue aún mayor su desconcierto cuando no encontró a la castaña dentro de su cuarto. Volvió a salir al pasillo y paseó su mirada por todo el corredor...hasta detenerse en el ático...con su puerta entre abierta y una tenue luz emergiendo de allí.
Suspiró, tranquilo...sabía que Lucy no sería capaz de abandonarlos y escaparse sin un mínima explicación...
Pensó en irse a su habitación, a tratar de conciliar el sueño...pero al pensarlo una vez más intentó convecerse a sí mismo de que no lo lograría y que tal vez (y solo tal vez) una pequeña charla con su hermana podría aburrirlo lo suficiente como para dormir un par de horas...aunque...¿Lo haría? ¿O solo lo mantendría aún más despierto y más atento?
Decidió que lo mejor era arriesgarse, por lo que comenzó a subir lentamente las escaleras hasta la puerta del ático.
Abrió un poco más aquella puerta de roble...solo para encontrarse con un bosque cubierto de nieve y escarcha y una luz tenue que, dedujo, era de esa forma por tratarse de las seis de la mañana.
-No puede estar pasando...¿O sí? -Preguntó en voz alta- Estoy soñando o...o esto es Narnia... -Maravillado, con un inusual brillo en los ojos y una enorme sonrisa en sus labios, terminó de entrar en aquél bosuqe dejando la puerta entre abierta, pues no volvería a cometer aquella soberana tontería de cerrarla por completo. Contempló todo el paisaje con alegría infinita, al mismo tiempo que la melancolía inundaba su mente, su corazón...
-...Entonces...Caspian está vivo, ¿cierto? -No pudo evitar un respingo y rápidamente se volteó...y la vio. La sonrisa marcada, los brillantes ojos verdes, la larga cabellera castaña y aquella fina bata de seda rosa... No pudo evitar que una sonrisa algo idiota se apoderara de su rostro al tiempo que observaba a aquella antigua reina de Narnia y, para que mentirse a si mismo, probable princesa de su corazón- ¡EDMUND! -Volvió a la realidad en el momento preciso que sentía unos pequeños brazos rodearle el cuello y un segundo después se hayaba en el suelo. Parpadeó algunas veces y distinguió aquellos ojos brillantes a escasos centímetros de su rostro
-¿Lucy? -Una amplia sonrisa se dibujó en sus labios, mientras su hermana lo miraba fijamente, creando aquella especia de trance hipnótico que solo unos ojos verdes y unos ojos chocolate pueden crear...
-Estamos en Narnia Ed... -Susurró ella, sin intención alguna de romper aquella conexión
-Lu, ¿qué te dije de los susurros? -Reprendió él, poniendo un mechón de cabello de su hermana detrás de su oreja, aún con los ojos fijos en los de ella
-¿Quién piensa en ellos ahora? -Dijo la pequeña, en voz aún más baja mientras que, inconcientemente, su rostro se acercaba unos milímetros más al de su querido hermano mayor...tal vez demasiado querido...
Lo corto acá para poder subir algo xD Sé qe stuve mucho sin actualizar i en serio lo siento...así qe este cap está dedicado especialmente a Nany104 i a todo aquel qe qiera seguir leyendo...i les prometo qe actualizaré más seguido...
