Mil años después... Toca ponerse con este fic. Toca terminarlo y dejar de martirizarme – o que me martiricen XD - todo el santo día con la idea de terminarlo. Total, tardo poco en escribir los capítulos :P
Y pese al tiempo... Esto sigue siendo para ti, Lapry. ¡No me mates por tardar siempre tanto! :S
EN PARTE
Parte XII: I though, you though, we though.
Severus tiritaba en esa maldita habitación. ¿Quién en su condenado juicio lo citaba en una aula en las mazmorras? Ya bastante tenía con tener su "casa" ahí... Como encima quedar (románticamente hablando) con alguien en ese condenado sitio.
¡Merlín! ¿Qué hacía ahí? De verdad... Por quinta vez se acercó a la puerta, cogió el pomo y respiró profundamente. Intentaba ordenar su cabeza, y decidir si se quedaba o se largaba antes de que esa "monada de admirador" (así le llamaba Lucius, él prefería no pensar un mote para él) llegara.
Después de haber recibido unas quince cartas – no es que las contara – en ocho días – cosa que tampoco contaba -, la siguiente cada vez peor a la anterior (de cursilerías), se había decidido escribirle, pidiéndole, "amablemente", que dejara esa broma, o ese acoso. El otro había respondido que no era una broma, sino que aquellos eran sus verdaderos sentimientos. La serpiente sólo supo responder pidiéndole que al menos se dejara de tantas cursilerías, cosa que al otro, al parecer, no le costó demasiado.
Severus no quería pensar en eso, pero se dio perfectamente cuenta que nunca más le pidió que dejara de enviarle cartas, no en el momento que decidió creer a ese chico – porque esperaba que fuera un chico, al menos lo parecía por su forma de escribir -. Creer que sentía algo por él.
Las siguientes cartas, que ahora él respondía, llegaban puntualmente cada mañana. Él las respondía a media mañana, las mandaba y, suponía, el otro las recibía a media tarde, o por la noche. Los rumores de que unos magos se estaban preparando para atacar el Magisterio y que querían hacer algo parecido a un golpe de estado eran cada vez mayores, así que ahora hasta en Hogwarts se controlaba el correo, ralentizando su envío. En ese momento, pero, ese asunto, para el slytherin, era un tema totalmente ajeno a él.
Decir que Severus no estaba sorprendido con la facilidad en que había confiado, respondido y hasta empezado a apreciar a ese chico sería mentir. ¡Él era el primero en estarlo! Pero decidió, por una vez en su vida, no pensar demasiado.
Y ahora, obviamente, se arrepentía. Allí, esperando al chico, después de aceptar su sugerencia de verse, por fin... Se arrepentía. Un montón de "y si..." le rondaban en la cabeza, pero por una vez había sucumbido a la curiosidad de saber quien era esa persona que creía gustarle. Porque, pese a pensar en poder tener una amistad con éste, tenía claro que a la que lo conociera bien ni se plantearía salir con él.
Aún con la mano en el pomo notó como alguien intentaba abrir, y se sobresaltó. Se apartó de la puerta y dejó al otro entrar.
Otra vez mentiría si dijera que el chico que se presentaba ante él era el que menos se hubiera esperado en toda su vida. Y casi podría haberse tatuado la palabra estúpido en la cara por haber creído en todo aquel asunto al verlo aparecer, tan ridículamente arreglado, y atractivo.
.- Black...
.- Emm... Hola Severus.
Fin de la duodécima parte.
Este capi ha quedado "sentimentaloide" y de "pensamientos". Pero bueno, ahí queda. En el próximo seguimos con Sirius y Severus, y tengo intención, si puedo, ponerlo hoy mismo. Como he dicho... Toca darle vidilla a este fic y terminarlo XD
Pese a todo espero que os haya gustado, y si me dejáis un comentario... Mejor que mejor. Acepto críticas XD
Riku Lupin
