¡Buenas! Sí, sí, no soñáis... Doble capi hoy. Y ojo, a saber si más...

Un poco para compensar. Que en serio, le queda poco a esto y no es plan de que tarde un año más... ¿no?

Y sigo dando ánimos a Lapry para sus exámenes. Cuando acabe ya podrá leer los capis nuevos, y espero que le gusten (que como ya he dicho mil veces esto va a dedicado a ella XD).


EN PARTE

Parte XIV: Esperar es de sabios.


Si Remus se tuviera que definir en una palabra nunca sería "tonto". Cauteloso tal vez sí, pero James siempre decía que era su forma retorcida de decir maquinador. Nunca dijo que no a ser definido así, porque al fin y al cabo lo era.

Por eso esperar un mes por el momento adecuado, para volver a hablar con el descarado de Malfoy, no le pareció nada raro. Pero ahora el momento. Éste estaba más vulnerable que nunca, y él volvía a estar alterado. Que James se hubiera comprometido con una preciosa chica y que le hubieran cortado su queridísimo cabello rubio eran señales divinas que no pensaba ignorar.

Así pues, cuando le vio dirigirse solo a uno de los baños decidió seguirlo y rehacer su oferta. Lo que no se esperó al abrir esa puerta fue sentir como le cogían de la camisa, le arrastraban a uno de los baños y lo aplastaban contra la puerta que acababa de ser cerrada.

.- Has tardado más de lo esperado, Lupin – susurró el rubio a su oído, consiguiendo que éste se estremeciera y no encontrara palabras con las cuales responderle. Por el escalofrío o por la sorpresa. - Eres tonto... Hace 27 días que hubieras podido intentar esto y hubieras conseguido lo que querías. No tenías que esperar... Ah... A nada...

.- Malfoy... - suspiró. Maldito hijo de puta, ¿cómo podía restregares contra él de esa manera? No, si ya tenía razón al llamarlo descarado siempre que pensaba en él. - Yo no... No soy tonto...

.- Cállate – gruñó, y lo besó.

En los diez minutos que duraron allí – diez minutos en los gruñeron, arañaron, suspiraron, tocaron... se sintieron, se consolaron – Remus se aseguró su condición de lobo, pero descubrió que Lucius tenía claramente un complejo de vampiro. Al salir y verse en el espejo, despeinado – no peor que el otro -, no le pasaron inadvertidas las marcas rojas que empezaban en su cuello y descendían más allá, en rincones donde su camiseta no dejaba ver.

.- Te queda bien este look, Lupin... - dijo sugerentemente el rubio. Éste lo miró a través del espejo, y se emocionó (sin demostrarlo) al ver su mirada de deseo puesta en él.

.- A ti también éste – se dio la vuelta, se acercó a él, le pasó su mano por el corto cabello rubio, casi blanco, y le sonrió (casi) cariñosamente.

.- Lo odio – dijo haciendo un puchero. Remus se preocupó al verse pensando que lo encontraba adorable y sexy al mismo tiempo.

Al poco – al darse cuenta que se habían quedado tal cual, mirándose y no diciendo nada – se separaron y terminaron de arreglarse. Salieron sin decirse nada más, pero el roce de manos que compartieron al tomar caminos separados les dijo, a los dos, que ese no sería su último encuentro con consecuencias interesantes.


Fin de la catorcena parte.

Me ha costado horrores escribir esto... Más que nada porque os gustó mucho la escena de la biblio y... No podía superar eso T_T (fue un momento de gracia divina)

Pero en fin...

Ah, y supongo que ya os imagináis que no será todo de color de rosa... Pese a que mis fics generalmente terminan así. A ver si consigo escribirlo como toca :P

Riku Lupin