Dilemas
Los personajes le pertenecen a la maravillosa Stephenie Meyer, yo solo me divierto con ellos, por favor no me demandes. Pew pew.
Playlist
One way or another- Blondie
Come see about me- Dianna Agron (pueden escuchar la de Diana Ross) en lo personal me gusto más la versión de "Glee"
212- Azealia Banks
Bella POV
Edward y yo nos quedamos dormidos después de haber platicado toda la noche, platicamos sobre lo que hacíamos /omitiendo la parte del robo de autos/, de nuestra familia, infancia y de las travesuras que hacíamos de pequeños yo no tuve mucho que contar acerca de mis travesuras porque según mis padres desde la cuna siempre fui una bebe tranquila pero ni hablemos de Edward sacó toda una lista, él era y sigue y será siendo un pillo que se sale siempre con la suya. Por supuesto que hubo un flirteo, nos tomábamos de las manos y de vez en cuando besaba su mandíbula para tentarlo, de vez en cuando me tomaba de la quijada para robarme un beso pero me resistí al parecer entendió, en verdad planeaba conquistarme, cosa que hace un par de días creía imposible. Ahora la línea que había puesto como límite desaparecía…
A las cuatro de la mañana - después de 30 min de haberme quedado dormida- desperté y le dije a Edward que lo mejor era irme a casa pero el insistió en llevarme no acepté porque él se veía demasiado cansado y no quería ser una molestia para él, después ofrecí que mejor me dejara pedir un taxi así él podía descansar más pero el literalmente me rogó que mejor quedara a dormir ahí, ver a Edward somnoliento, y haciendo pucheros a estas horas de la mañana hizo que mi corazón se estremeciera obviamente no pude negarme a aquel hermosura de ojos color Esmeralda. Edward y yo no dormimos en la misma habitación de hecho, tenía un cuarto para los invitados, me sorprendí porque su departamento no tenía la cara de tener esa habitación.
El chico de cabello cobrizo me dio una camisa larga y me obligó a que me la pusiera y sin protestar lo hice, la camisa me quedaba por arriba de las rodillas me sentí demasiado chaparra pero le resté importancia cuando olí su aroma. Me acompañó al cuarto de invitados y nos quedamos mirando el uno al otro por varios minutos –ambos estábamos tan cansados que en cualquier segundo nos íbamos a quedar dormidos- y como acto de despedida paso sus dedos desde mi cuero cabelludo hasta mi mandíbula sonreí soñolienta con su tacto y mi corazón latió de manera tan audible cuando beso mi cabello y finalmente se dirigió a su habitación. Caí rendida a la cama y en segundos quedé completamente dormida.
Edward POV.
Parecía irreal, Bella era la primera chica que se quedaba en mi casa pero no durmió en la misma habitación que yo, era la primera con la cual no me acostaba en la primera noche. Tampoco me le había "declarado" o le había dicho la forma en que me sentía a una persona. Con Bella no sentía esa necesidad de esconderme, podía hablar de ella de lo que sea y en verdad me escuchaba no era como las otras chicas con las que había "salido" que sólo les importaban los regalos caros y tapaban los silencios incómodos con sesiones de besuqueo. Bella despertaba sentimientos que pensaba que nunca había tenido o tal vez estaban demasiado guardados y esperaban que la persona correcta y Bella era esa persona.
Abrí los ojos lentamente y suspiré cuando no encontré a mi lado acurrucada a la chica de cabellos color chocolate, me levanté de la cama rápido para revisar si Bella seguía aquí, lo cual dudaba porque a pesar de lo poco que la conocía sabía perfectamente como era, era una persona terca y seguramente en cuanto se despertó se fue a casa. Entré al cuarto de invitados, y efectivamente la habitación estaba vacía, la cama estaba tendida y la blusa que le había prestado estaba doblada encima de la mesa de noche, suspiré triste porque no tuve la oportunidad de verla en mi camisa, pero podía apostar que se veía de maravilla, ella con cualquier cosa se veía perfecta. Era la primera chica que se iba sin siquiera despedirse.
-Buenos días- sonreí de oreja a oreja cuando volteé para volteé para ver de dónde provenía esa voz y mi corazón se emocionó cuando vio Bella en la cocina.-Eres demasiado distraído.- negó con la cabeza riendo y moviendo algo ¿Acaso estaba cocinando?
-¡Te quedaste!
-¿Querías que me fuera?- arrugó la nariz.
-No, no al contario. Es sólo que… Volviste a sorprenderme.- confesé.
-¿Tomé ahora el camino rojo?- alzó las cejas y asentí recordado mi "declaración" de ayer. Yo era el hombre de hojalata.-¿Edward podrías ponerte más ropa?- quito la mirada con un ligero rubor en las mejillas.
-Tengo calor- mentí y pose mi mano en mi abdomen desnudo.-¿Llevas mucho despierta?- me senté en la barra desayunador.
-Si tú lo dices- rio nerviosa- Me desperté hace una hora pero pensé que sería descortés de mi parte irme sin despedirme y sin prepararte el desayuno.- se encogió de hombros mientras ponía un omelette du fomage en un plato.
-No debiste.- comencé a decir anonadado, ninguna chica había hecho eso. Siempre llamaban a Stella –era la señora que me ayudaba con la casa- porque no sabían cocinar o les daba pavor ensuciarse.-
-No me molesta, en verdad.- puso el palto en frente de mí y sirvió café en una taza.- Aparte prometiste que me dejarías cocinar la próxima vez y es como una ofrenda de agradecimiento por lo de anoche.- dejó la sartén en el lavatrastos y se sentó a lado de mí.
-¿Tu ya desayunaste?- corté un poco de mi omelette y la miré a esos ojos hipnotizantes que tiene.
-Ya- asintió segura- Tu comes y yo hablo.
-Trato hecho.- llevé el tenedor a mi boca y sabía delicioso.- No sabía que cocinaras tan bien.- dije con la boca llena.
-¡Modales!- dijo con una risa burlona y cerré la boca para terminarme el bocado.- A ti te gusta tocar el piano y bueno lo mío es la cocina.- sonrió satisfecha.- ¿Te puedo preguntar algo?- asentí- A juzgar por el bote de basura que tienes- señaló el bote- pides mucha comida a domicilio. ¿Por qué? Tu despensa está llena.
-No sé cocinar.- confesé.
-Me lo imaginaba- se burló y tomé otro bocado.-Sobrevives de la comida que dan a domicilio.
-Básicamente.- sonó un teléfono y al juzgar por el tono supe que no era el mío.
-¿Qué dirá tu mamá si le cuento?- cruzó los brazos.
-No te atreverías.- la fulminé con la mirada.
-Recuerdo perfectamente la dirección de la casa de tus padres- se levantó lentamente.
-¡No!- supliqué y tomé su muñeca.
-Le diré a Esme… Le destrozaría saber que comes…
-Y me encerraría por el resto de mis días…-terminé la oración- Promete que no le dirás nada.
-No lo sé…
-Por favor.
-Ugh, está bien. Tendré piedad
-Gracias.- agradecí de corazón y me concentré de nuevo en mi desayuno.-En todo caso deberías de enseñarme a cocinar.- dije cuando terminé mi bocado.
-Cuando quieras, será divertido verte cocinar.- dijo entre risas.
Bella me platico sobre sus pasatiempos y ahí explicó con más detalle por qué le gustaba cocinar, también menciono que le encantaba ver programas de cocina cosa que encontré adorable. Entre momentos la interrumpía para dar mi opinión o cubría los silencios con unos "hm" "ajá", en verdad la escuchaba con atención cosa que no hacía con las otras chicas con las que habían salido que sólo hablaban de cosas superficiales. Después de un rato un ringtone de los Beatles comenzó a sonar, abrí los ojos sorprendido porque no sabía que le gustaban y nunca habíamos mencionado sobre nuestras bandas favoritas porque el tema nunca llegó… hasta ahora
-Alice- suspiró.-Discúlpame un segundo.
-Sí adelante.- me levanté para dejar el plato en el lavatrastos.
-No te atrevas a lavarlos, yo lo haré cuando termine esta llamada- amenazó.
-Bella…
-¿Alice, qué sucede?- se alejó de la cocina para irse a un lugar más privado.
Sonreí para mis adentros, me sentía como pequeño mimado por su madre sólo que esta vez mi mamá no era la que me estaba malcriando. Coloqué los platos en el lavavajillas y la puse a trabajar, después fui a mi habitación para darme una ducha de cinco minutos y después me puse algo más "presentable" para ya no incomodar a Bella. A veces podía a llegar tan inocente, se ruborizaba con las cosas más simples y lo encontraba demasiado tierno.
Cuando salí de mi habitación, Bella se encontraba con los brazos cruzados.
-¿Todo bien?
-Tú…
-¿Yo?
-Me dijiste que no los lavarías- me apuntó con el dedo, enfadada.
-Vamos son sólo platos- acaricié su mejilla.- Aparte yo no lo hice, si buscas al culpable pégale al lavavajillas-reí para calmarla.
-Eres un tonto.- golpeó mi pecho alcé su barbilla y la miré directamente a los ojos.
-¿Qué tanto me ves?- se puso a la defensiva.
-Nada- reí para mis adentros y besé la punta de su nariz.-¿Qué quería Alice?- pregunté tratando de no sonar chismoso.
-Oh cosas… hablando de ella. Tengo que irme a casa.
-¿Paso algo?-pregunté preocupado.
-No, es que Alice me llamo para una prueba urgente –la miré confundido.- Lo del vestido.
-Ahh ya veo, ¿Quieres que te lleve?
-No, gracias. Puedo pedir un taxi
-No me molesta llevarte- puse mi manos en los bolsillos.
-¿Qué hay de tu trabajo?
-¿Parece que voy a ir al trabajo hoy?.- señalé mi atuendo.
-¿Te tomarás el día libre?-preguntó asombrada.
-¿Por qué no?
-¿Por qué lo haces?
-¿Hacer qué?- me miro con ojos de pistola- ah… pensé que no estaría mal tomar un descanso.
-Pero tú amas tu trabajo.-dijo enseguida.
-Quería pasar el día de hoy contigo.- confesé y ella se mordió el labio.- ¿Qué dices?
-No estaría nada mal. ¿A dónde iríamos?- convencer a Bella se había convertido cada vez más fácil, sabía que iba por buen camino.
-Al cine- balbuceé y dije lo primero que se me vino a la mente.
-¿El cine? Naaah Si planeas que esto sea una cita, es el peor lugar que puedes escoger es el cine. Edward me sorprendes, pareces nuevo en esto.
Y en verdad lo soy.
-¿por qué?
-Porque si vamos al cine, vamos a tener que ver la película, no vamos a poder hablar y va a ser incómodo ver a parejas besuqueándose-hizo cara de asco.
-¿Y qué tiene?
-Me incomoda ver a la gente cuando se están besando, se supone que es algo íntimo. Y la gente de hoy… dios se comen unos a otros ¡No tienen vergüenza!- alzó dos tonos su voz y no pude evitar morirme de risa.
-Oh vamos Bella.
-Cualquier lugar menos el cine.
-¿Cualquiera?
-Sí.
-¿Segura?
-Absolutamente.
-Está bien, si tú lo dices…-tomé su mano y la miré inocentemente.- ¿No te echarás para atrás?
-Ya te dije que no- dijo jocosa.
-Entonces… te llevaré a mi restaurant favorito.- dije rápido y ella abrió la boca.
-Pero Edward…
-Shhh- puse mis dedos en sobre labios- sin peros. Dijiste que aceptarías cualquier cosa.
-Está bien tu ganas- mordió mi dedo suavemente.
-¿Ouch?- hice un puchero, ella rodó los ojos y después besó mi dedo.-Vámonos te llevaré a casa de Alice- besé su coronilla y salimos mi casa.
Bella POV.
La casa de mi hermana no estaba tan lejos de la de Edward estaba a tan sólo unos cuantos minutos, hace tiempo cuando estábamos buscando departamentos en nueva york Rosalie y yo creímos que lo mejor era que el nuevo apartamento de Alice estuviera cerca de su escuela y la mejor opción era un departamento bastante amplio para una persona de su edad entre la 65 y 25 street, cerca de la quinta avenida.
-No nos tardamos nada- le dije a Edward sorprendida al ver que cinco minutos después ya estábamos afuera de la casa de Alice.
-No había tráfico, tuvimos suerte.
-Vente vámonos o Alice se pondrá paranoica.
-¿Quieres que entre?
-Podrás verme el vestido puesto y…- antes de que terminara la oración ya estaba afuera del auto esperándome.
-No me perdería de eso.
-Dios escuchó tus plegarias.- reí mientras salía del carro.
-Tomaré fotos.- prometió.
-No creo que Alice te deje.
-¿por?
-No lo sé, ¡es rara! ¿Por qué mejor no se lo preguntas tú?
Tomé su mano y subimos las escaleras en silencio, cuando nos paramos afuera se podía escuchar los gritos de Alice, rodee los ojos y tomé una gran bocanada de aire antes de entrar y encontrarme con una Alice que echaba humo por las orejas. Abrí la puerta lentamente y Edward y yo entramos de contrabando sin pisar las telas que estaban en el piso.
-¡Me acaban de cambiar la fecha del desfile!- estaba echando chispas por doquier.-Lo sé Ángela, lo bueno era que sólo tenía el vestido principal por terminar… Sí sí… no me vendría nada mal algo de ayuda..- esperó.- ¿Puedes llamar a Kate? La modelo diva- aclaró.- Dile que la necesito y que es urgente. Gracias… si adiós.- arrojó el teléfono al sillón y propinó un grito de frustración.
Aclaré mi garganta para llamar su atención.
-¡Oh Bella! Qué bueno que llegaste.- se abalanzó en mis brazos y la abracé fuerte.
-Alice… no vengo sola…-acaricié su espalda y me deshice de su abrazo.
-Oh, lo siento.- tosió, miró a Edward y se le iluminó la cara.- ¡Edward!- y nos miró con la mirada traviesa.- ¿Acaso?...¿¡Ya es oficial?! – saltó de lado a lado.- No creí que fueras tan rápido Edward.
-Alice que rayos...
-Aún no es oficial.- me interrumpió Edward y tomó mi mano.
-¡Qué lindos se ven juntos!- dijo con una sonrisa que le llegaba a los ojos.- ¡Y no necesitaste de mi ayuda! Wow.
-¿Qué esconden ustedes dos?- solté la mano de Edward y miré a ambos intrigada, sabía que Alice escondía algo el día de la pijamada.
-Nada.- dijeron al mismo tiempo e intercambiaron miradas.
-¡Alice!- la regañé.
-Luego discutimos ese asuntillo. Ni se imaginan lo que me acaba de pasar.- dijo abatida.
-¿Qué pasó?- preguntó Edward interesado.
-Me cambiaron la fecha para el desfile.- se alborotó el cabello con sus manos.
-Se supone que es mañana ¿no? ¿La pospusueron o?
-¡No! ¡La cambiaron para el día de hoy!- me interrumpió.
-¿¡Qué?!- dije casi gritando.
-Sí, mi profesor es un maldito y cambio la fecha del evento porque según él la moda hay siempre cambios de planes y algunos son muy drásticos. Aunque creo que ya lo veía venir, no sé lo presentía por eso me adelanté con los diseños casi un mes.
-Qué desgraciado es tu maestro- concordé con ella.
-Y para colmo nos también tenemos que hacer otra pieza, como el tema es de "alfombra roja" el atuendo que inicia tendrá que ser en pareja, eso quiere decir que también tengo que hacer un traje.
-¡No!- dijimos Edward y yo al unísono.
-Sí, y todo esto nos los dijo por correo ayer a las 5 de la tarde. Bella estoy muy estresada y a estas alturas no encontrare un modelo masculino para mi desfile.
(1)-No precisamente….-miré a mi acompañante con una sonrisa traviesa dibujada en el rostro, Edward tenía cuerpo y cara perfecta sus facciones eran finitas, dignas de un modelo. –Alice hoy estas de suerte.- posé mi mano sobre el pecho de Edward.
Alice y yo intercambiamos miradas y en seguida entendió.
-¿Segura?
-Sí, hermanita te acabo de encontrar un modelo.
-¿En serio? ¿Quién?- dijo Edward emocionado y Alice y yo lo miramos con ojos bonitos.- Oh no… no pueden estar hablando enserio.
-Oh sí- dijimos Alice y yo al mismo tiempo con una sonrisa malévola en el rostro.
En seguida solté la mano de Edward y corrí a la puerta para cerrarla con llave, escondí la llave en el bolso de mi hermana porque sabía que Edward podía salirse con la suya y escaparse en cuanto nos tomara distraídas. Alice mientras tanto se encargaba de arrastrar a Edward a la sala para comenzar a tomarle medidas y sólo hacer modificaciones leves al traje porque según ella el traje ya estaba hecho y le faltaban sólo los detalles finales.
-Ahora, ve a mi cuarto y ponte esto- mi hermana le arrojó el traje a Edward y él lo tomó antes de que callera al suelo, Alice tenía pésima puntería al igual que yo, era algo de familia.- Ahora.- Alice lo fulmino con la mirada porque por la expresión de Edward podías ver que él pensaba que mi hermanita no hablaba enserio, él era un libro abierto.
-Está bien.- Edward camino hacia el cuarto de mi hermana y cerró la puerta.
-¡No te tardes!- suplicó o más bien amenazó.
Tres minutos más tarde -sí los conté- Edward salió y se veía fantástico el traje que había confeccionado mi hermana, era de un color grisáceo que hacia juego con el vestido que me habían obligado a probarme el día anterior, suspiré sin quitarle la mirada de encima.
-¿Alice segura que lo hiciste tú? Parece de diseñador- halagó Edward gracias a dios sin siquiera dirigirme la mirada porque estaba babeando, parecía modelo de Armani.
-Oh dios te queda algo largo de las mangas pero, te ves perfecto.- Alice aplaudió y tomó su caja de alfileres.- Naciste para estar en ese traje.
-Para mi gusto me queda bien de las mangas.-dijo Edward revisando las mangas y acomodándose el saco.
-Bella ensuciarás mis telas con tu baba.-Alice dijo con una risa y yo me sonrojé como tomate.
-No estaba babeando.- mascullé
-Sí, claro.- me guiñó el ojo y comenzó a poner colocar alfileres en las partes del traje que iban a ser modificadas.
Gruñí por lo bajo y me hundí en el sillón deseando que la tierra me, cuando sentí que mis que el calor de mis mejillas se había ido decidí de darle otro vistazo a Edward tratando de no babear esta vez. La cara de Edward no tenía precio, se veía incómodo y Alice le daba un pequeño zape en la mano cada vez que se movía, reí audiblemente.
-¿Te diviertes?- me miró con ojos de pistola y Alice le dio otro golpe.
-Demasiado- asentí aun riéndome.
-¿También te pega?- Edward se movió bruscamente y Alice le propino un buen golpe en el brazo. Negué con la cabeza sin poder contestar porque me estaba muriendo de la risa.- ¿Así te sientes?
-Exacto.- me cubrí el rostro para calmarme.-Emmett tiene que ver esto- me dejé de cubrir la cara con las manos y saqué mi teléfono.
-¡Bella!- hizo berrinche y justamente tomé foto donde hacia esa cara graciosa que provocaba que se derritiera mi corazón.
-Demasiado tarde. La guardaré para cuando me sienta triste y quiera reírme un ratito.- guardé el celular en mi bolsillo.
-Eres malvada- gruñó entre dientes.
-Déjala, ella ha tomado como cien fotos vergonzosas de mí. Pero ella no se ha dado cuenta que yo también yo hago lo mismo- rio como villana de película.
-¿Cómo dices?- dije con la boca abierta ante tal declaración de mi hermanita.
-Cuando ella no este presente te enseño las fotos- susurró de forma audible y Edward rio mirándome con ojos divertidos.
-¿A qué hora es el evento?- Edward le preguntó a mi hermana para cambiar el rumbo de la conversación y no pudiera reclamarles, pero esto no se iba a quedar así tenía que ver las fotos...
-A las ocho ¿Por? – a esa hora íbamos a salir Edward y yo a nuestra cita, pero ahora importaba más el proyecto de mi hermana la cena podría esperar.- ¿Tenías planes?
-No.- mentí pero Edward había dicho que sí… miré a Edward con ojos de "cállate"- Digo Sí…- ahora Edward dijo lo contrario y lo miré con cara de "¿en serio?"- Es decir… si teníamos planes pero los podemos cambiar para otro día.
-Oh perdón…- hizo un puchero- se los recompensaré.
-No es necesario.- Edward dijo antes que yo.
-Te regalaré el traje, tómalo como un regalo de disculpa- dijo Alice con una sonrisa.
-¿En serio?- dijo Edward sorprendido.
-Sí pero… será tuyo después del desfile por ahora sigue siendo de mi propiedad.
-Gracias, Alice.
-¿A mí no me darás nada?- dije algo celosa.
-Dios Bella odias cuando te hago ropa.
-¿Quién dice?- me puse a la defensiva.
-¿Desde cuándo te gusta que te haga ropa?
-Desde ayer…- dije nerviosa y Edward soltó una carcajada.
-¿Bella puedes hacerme un favor?- Alice cambió de tema.- ¿Puedes buscar mi teléfono y marcar el número de Kate Denali?
-Claro.- me levanté del sillón y busqué el celular de Alice.
-Denali… ¿Por qué me suena conocido?- dijo "el chico Armani"
-Ah Kate Denali es hermana de la actual modelo Tanya Denali.
-Oh… ya veo.- respondió con un hilo de voz.
No tarde nada en encontrar el número de la tal modelo y puse el altavoz.
- ¿Aló? – después de dos pitidos dijo una voz femenina que sonaba a campanitas, La voz de un hombre y ella hacían risitas al otro lado de la línea telefónica.- Espera John, ¿Quién es?
-Alice- dijo mi hermana con voz áspera.
-Ah la chica del- otra risa y.. ¿Eso fue un beso?
-Sí la del vestido.- se adelantó a decir.
-Oh Ali-Alice ¿Qué pasa? - ¿Por qué carajos de oía agitada? ¿Qué tanto estaba haciendo que no podía habar con mi hermana
-¿Estas ocupada? ¿Te hablo Ángela Weber?
- Ah, eh, no, ¿la nerd de lentes?. - Su respiración pausada.
-Si esa.- mi hermana suspiro- ¿Te dijo lo del cambio de planes?
- ¡Mierda Jo-ohn!- Ahora entendía por qué la respiración acompasada la perra estaba follando mientras hablaba con mi hermana.
- ¿Por qué contesta el teléfono mientras hace eso? – Pregunté molesta porque la tal modelo ni siquiera estaba al tanto de lo que mi hermana decía. Miré el rostro de Edward él tenía una sonrisa de oreja a oreja –me recordó a Emmett y sus morbosidades- no me sorprendía, eran hermanos, Edward me miró con deseo en los ojos y me guiñó el ojo y ahora era yo la que se sentía incómoda. Hace tiempo que yo no estaba con alguien de esa forma, no hice nada más que ruborizarme y morder mi labio.
-Bella…- Alice me miró con una mueca.
-Voy a colgar.
-No, tengo que preguntarle si va a ir.
- Oh, Alice, espérame. – Interrumpió la voz del teléfono.- ¿Por qué mierdas decía el nombre de mi inocente hermanita mientras llegaba a su orgasmo?
-Puedes hacerlo en otro momento- pero ella negó con la cabeza varias veces-Más te vale ir a la pasarela hoy- dije enfadada, cerré los ojos y colgué el teléfono antes de que me respondiera.
Dejé el teléfono en la mesa y Alice me veía con ojos de que me quería asesinar.
-Momento incomodo número 1832.- dijo Edward para romper el silencio y romper la tensión del ambiente. Eso sonreír a mi hermana y a mí también.
-¿Qué hora es?- pregunté
-¡Las cuatro!- miró Alice su reloj. Wow el tiempo se me pasó rapidísimo.- ¡ya es tarde!¡Tarde!- no dejaba de correr en círculos.-Bella métete a bañar.
-¿Qué, por qué? Yo no voy a ir al desfile.
-Oh claro que vas a ir, también irá Rosalie y Emmett.- alcé la ceja.- También vas a ir tu Edward, no te angusties.- palmeó su pecho.
-¿Y papá?
-Me dijo que ese tipo de eventos no eran su estilo pero me deseaba suerte y me dijo que tomara muchas fotos.
-Oh…
-¡Pero Bella qué haces! La ducha no se abrirá por si sola y tenemos que estar ahí a las seis.- me empujó hacia el baño.
-Ya voy ya voy- cerré la puerta y puse el seguro.
-Y no te tardes porque Edward sigue después
-¿¡Qué?!- escuché a al chico de cabello cobrizo gritar.
(2)Abrí la llave de la ducha y esperé a que saliera el agua caliente, mientras tanto me quitaba la ropa, me miré al espejo y me veía diferente… veía a una chica feliz, la mujer de ojos color chocolate que estaba en frente de mí tenía un brillo en la mirada y sus mis mejillas estaban rosadas; Sonreí para mis adentros y culpé al chico de ojos color esmeralda. Una vez que entré a la ducha y sentí el agua caliente recorrer todo mi cuerpo, mis músculos se relajaron puse un poco de shampoo en la palma de mi mano y comencé a tararear una canción que hace tiempo había escuchado pero no recordaba el título por el momento y masajeé mi cuero cabelludo después tomé la esponja y enjaboné mi cuerpo con tranquilidad y lentamente.
Después empecé a bañarme con velocidad por qué no quería dejar a mi hermana con el agua fría porque me mataría, salí de la regadera y todo el baño estaba lleno de vapor, tomé una toalla y la puse alrededor de mi cuerpo también antes de despedirme del sauna en el que estaba tomé mi ropa y salí al fin del baño.
-Listo- me quité de la puerta cuando vi correr a Alice hacia el sanitario.
-¡Pensé que nunca saldrías! la ropa que usarás esta en mi cuarto. –Alcé la mano para protestar.- La vas a usar porque te lo ordeno, no te preocupes por el maquillaje- dijo algo acelerada.- de eso me preocupo yo y sólo quiero que seques bien tu cabello Rosalie no tardará en llegar y ella te peinará ¿Esta bien? –asentí a sus indicaciones-Bueno ya me voy a bañar.
-¿Qué pasó con Edward?-pregunté después de no notar su presencia.
-Se fue a bañar a su casa. También se fue a arreglar… para ahorrar tiempo.
-¿Se llevó el traje?
-No, lo dejo porque si tiene la más mínima arruga antes del desfile le dije que lo iba a matar.
-Ok.-cerré la puerta del baño para ya no atrasarla más.
Entré a mi habitación y gemí cuando vi lo que tenía que usar… Alice hasta había elegido mi ropa interior que era de encaje y nada discreta, tomé el sostén en mis manos y eran de esos que daban un efecto push-up y ni digamos de lo de abajo… la habitación me comenzó a dar vueltas y la temperatura del lugar había subido. Dejé las prendas y me dediqué a ver lo demás, Alice me había dejado un top en forma de corazón, tenía mangas cortas y era de color negro pero viéndolo con atención me di cuenta que sólo me cubriría los pechos ¿En qué rayos pensaba mi hermana?
A lado de éste había una falda de color azul marino con detalles negros y un poco de tul encima para quitarle tonalidad a la falda. La falda era muy larga para mi gusto, observé el atuendo por varios segundos y después entendí, la falda iba justo debajo del busto ¡Pero que tonta era! La moda no era tan complicada después de todo yo era la que se complicaba la vida, ahora entendía el enigma que mi hermana me había dejado… era un vestido de dos piezas.
Me cambié como rayo aunque tuve problemas con el cierre de la falda pude resolverlo, me vestí rápido porque en cualquier momento podría llegar mi acompañante, admiré mi silueta en el espejo y debía admitir que me veía bien, Alice sabía que ropa me favorecía. Siguiendo las indicaciones de mi hermana sequé mi cabello y me puse los accesorios que también había dejado ahí, dejo unos aretes de perlas que de inmediato supe que le pertenecieron a mamá, mi corazón quería llorar cuando vi esas reliquias. Como no quería ser una carga para Alice decidí maquillarme, no exageré con el pero tampoco hice algo tan profesional como lo que me suele hacer mi hermana, sólo puse unas cuantas capas de rímel en mis largas pestañas y un poco de labial rojo, quise poner rubor pero mis mejillas ya estaban rosas –más de normal- por naturaleza.
Terminé justamente antes de que mi hermana saliera de bañarse, se veía ahora más estresada pero se relajó sólo un poco cuando me vio.
-Oh Bella, te ves divina.- planchó unas arrugas de mi vestid-falda.-Edward se va a derretir.
-Todo es gracias a ti.- me sonrojé.
-¡Te maquillaste!- miro detenidamente mi cara en busca de un error.
-Podía hacerlo sin ti, aparte quería quitarte un peso de encima.
-Gracias.
-Bueno, te dejo para que te vistas. ¿Quieres que te ayude en algo?
-Si, por favor.- suspiró-¿Traes la camioneta?
-La dejé en casa, pero le puedo decir a Rosalie que la traiga
-Hazlo y por favor metan todos los vestidos que están en mi estudio con sumo cuidado- advirtió- no quiero que se arruguen, también dile a Edward si puede guardar todos los zapatos en su coche porque dudo que en la camioneta quepan con los vestidos.
-Sí, no te preocupes yo me ocupo de eso. Tu dedícate a ponerte más bella- sonreí y cerré la puerta de su habitación.
Me senté en el sofá e hice un par de llamadas a Rosalie, ella ya estaba en camino por lo que no pudo traer el coche me puse paranoica pero ella me tranquilizó diciéndome que traían la Jeep de Emmett incluso era más grande que mi auto, los vestidos entrarían ahí sin problema alguno. Comencé a limpiar el desorden que tenía mi hermana, acomodé las cosas que tenía botadas en la mesa como las agujas, alfileres, tijeras, cinta métrica, etcétera, guardé en su estuche todas sus herramientas de trabajo y también sólo recogí las telas que estaban en el piso no las tiré porque sabía que le daría un infarto y no sabía si las ocuparía en un futuro así que sólo las guardé en una bolsa y las dejé en el estudio, prefería no arriésgame.
(3)Cuando escuché que la puerta se cerraba, fui directo a la sala para ver a Rosalie, pero para mi sorpresa la persona que estaba entrando a la sala era Edward, se veía guapísimo llevaba un traje negro, su cabello mojado y despeinado, podía oler desde donde me encontraba su exquisita colonia y ¡dios! acababa de afeitarse dejé de mirarlo antes de comenzar a babear por tercera vez en el día.
-Hola.- sentí su voz y pasos aproximándose hacia mí.
-Hola.-mordí mi labio mirando al piso pero el sólo alzó un poco mi barbilla antes de que mirara por completo el piso, me miraba sonriendo de oreja a oreja-¿Qué pasa?
-Y a mí me dices que soy distraído.- rio enseñándome sus perlas blancas.- Hacemos juego.
Ahora miré su atuendo con más detalle y tenía la razón, su corbata era del mismo color de mi falda.
-Oh… ¿Alice planeó esto?- alcé la ceja sospechando que mi hermana estaba detrás de esto.
-No.- lo miré enfadada- lo juro.
-Confío en ti- susurré.
-Te ves hermosa.-puso sus manos en mi cintura y me acercó más hacía él.
-Gracias- dije con un rubor en mis mejillas.
-Te ves adorable cada vez que te ruborizas- olió mi cabello y me alejé de el para verlo directamente a los ojos.
Sentía que era el momento de hacerlo, era el momento de eliminar esa maldita raya invisible que había entre nosotros porque ¡Rayos! Como tenía ganas de besarlo, ya me había cansado de hacerme la difícil me estaba volviendo loca cada minuto, cada segundo que pasaba a su lado.
-Recuérdame felicitar a la diseñadora.- guiñó el ojo y pasó sus manos alrededor de mi cintura.
Me paré de puntitas y cerré los ojos… estaba decidida, hoy iba a besarlo, no me importaba quería saber a qué sabían esos carnosos labios.
-¡Awh Eddie!-azotó la puerta Emmett.- ¿Interrumpo algo?- dijo con una sonrisa juguetona.
-Eres un bobo mi amor, estaban a punto de besarse.- le contestó mi hermana aguantando las risas.
-Y arruinaron el momento.-susurré y separé a Edward de mi lado.
-Emmett…-arrugó el chico de cabellos cobrizos la nariz.- Ya te dije que no me llames así.
-Claro Eddie.- rodó los ojos.
Rosalie me tomó de la mano y me llevó de nuevo al cuarto, no sin antes de que yo le avisara a cada uno de los grandulones lo que debían de hacer. Se pusieron en marcha y Edward comenzó a llevarse pilas de cajas de zapatos mientras que el novio de mi hermana se llevaba con cuidado los vestidos a la camioneta, mientras tanto, mi hermana me sentaba en una silla en frente del tocador de mi hermana para arreglarme el cabello.
-¿Cómo quieres que te peine?
-¿En serio me estas preguntando esto?-alcé la ceja mirándola a a través del reflejo del espejo- ¿A mí? A una persona que no tiene ni una pizca de gusto por la moda.- bufé y ella comenzó a reír.
-Ya sabía tu respuesta, sólo te quería molestar.- comenzó a pasar sus dedos a través de mi cabello y a darle forma, yo mientras veía sus movimientos.
Hasta ahora no me había dado cuenta lo que la rubia llevaba puesto un precioso vestido a la rodilla color azul rey, le hacía justicia a su cuerpo y mostraba sus curvas de una forma espectacular, cuando dio la vuelta para buscar pasadores pude ver que llevaba un enorme escote en la espalda; el vestido había sido hecho para ella. Llevaba el cabello recogido en un gran moño y había algunos mechones rubios que se escapaban pero aun así se veía maravillosa y ni digamos del maquillaje, hacía destacar esos ojos que había heredado de Reneé.
-¡Bella!- me regañó mi hermana mientras me hacía crepé en el cabello, al parecer me haría una gran coleta con volumen.
-Perdón.- me sonrojé, me había perdido en su vestimenta.- ¿Qué decías?
-Que tanto se traen Edward y tú?- sonrió y miré hacia otro lado tratando de controlar un suspiro.-¿Qué pasa?- dejó de cepillarme el cabello y el semblante preocupado apenas tres arrugas aparecieron en su frente.
-Cierra la puerta, tenemos que hablar.- ordené y obedeció, al cabo de unos segundos llegó a mi lado.- Tu peinas y yo hablo.- ella asintió.- Tengo un gran dilema, sabes… Edward, es muy apuesto y tierno conmigo nunca había conocido a alguien así, y lo sabes.- la miré con una media sonrisa.- Pero…- a partir de ahí comencé a susurrar porque tenía temor de que nos escucharan los chicos.- Pero no sé que hacer al respecto. Alice me dio una idea loca y no está nada mal, con ella podríamos borrar el historial de nuestro padre, me dijo que tenía que seducirlo y hacerle creer que lo quería pero… ¿Si a final de todo sale mal?
Rosalie sólo suspiro, sabía que no tenía una solución.
-Estas en un gran dilema.-me miró triste y continuó con su trabajo.- pero confió que harás lo mejor, lo que tu corazón te diga. No importa cuál sea la decisión que tomes, sabes que Alice y yo estaremos para ti.- besó mi coronilla (agradecí que no llevara aún labial, sino me hubiera dejado ahí la gran marca roja)
-Gracias.- la miré sintiendo un nudo en la garganta.-¿Crees que se entere?
-¿De qué robamos autos o de que en sólo estas con Edward para beneficio de la familia?
-Ambas.- mordí mi labio.
-No lo sé, somos astutas pero él es policía.
-¿Qué harías en mi lugar?
-Alejarme.- terminó el peinado y con una sonrisa triste, como si le estuviera diciendo que tiene que separarse de Emmett
-¿Pero… si ya no soy capaz de hacerlo?- arrugué mi frente.
-Significa que no estas con él por interés.- chasqueó la lengua y abrió la puerta de nuevo.
Edward POV.
Cuando Bella salió del cuarto de Alice, se veía aún más hermosa el peinado había sido la cereza del pastel. Aunque se veía rara como si tuviera una pelea mental, no paraba de fruncir el ceño y mirar hacia el suelo, se veía tan… indefensa. Me dieron ganas de arrogar los zapatos que llevaba para acunarla en mis brazos y decirle que si necesitaba ayuda podía contar conmigo. Alguien se aclaró la garganta llamando mi atención.
-¿Son los últimos pares?- preguntó la pequeña hermana de Bella colocando sus manos en la cintura.
-Sí.- alejé mi mirada de la chica de cabellos color chocolate para mirarla a ella.
Iba vestida completamente diferente a sus hermana –obviamente era así porque ella tenía que destacar, era la diseñadora- el vestido era color blanco con encaje negro en el busco y era corto pero discreto y se veía totalmente profesional, como una verdadera diseñadora de modas, también me di cuenta que era la única que llevaba el cabello suelto y caía en sus hombros con chinos no totalmente marcados.
-Bien, bueno yo me iré contigo y con Bella en el Volvo, tenemos que irnos de una vez porque hay que cambiarte ¿Ok?.- yo sólo asentí y me fui hacia la salida.
-¿Cómo me veo?- le preguntó Alice a Bella dando una pirueta, mi pequeña sonrió.
-Espectacular.- corrió a los brazos de su hermana y se dieron un abrazo.
Sentí que hacía mal tercio.
-Las espero abajo.- dije mirando a otro lado y salí del departamento sintiéndome completamente estúpido había arruinado el momento.
Puse el último par de zapatos en mi cajuela, estaba a punto de explotar. Encendí el auto y espere a las chicas a que bajaran, Emmett y Rose estaban en la Jeep junto con 12 atuendos para el desfile; a los 5 minutos las hermanas bajaron tomadas de la mano ahora Bella venía con una sonrisa en el rostro. ¿Qué habrá pasado?
-Perdón.- se disculpó Alice mientras entraba en el asiento trasero y Bella en el del copiloto.-Estaba cerciorándome de que nada faltara.
-No te preocupes.- sonreí y empecé a conducir, sabía dónde estaba la escuela de Alice siempre pasaba por ahí.
-No vayas a conducir como loco.- bajó un poco la ventanilla con una risa.- Alice te va a matar si le pasa algo a sus zapatos
-Tienes toda tu boca llena de razón. ¿Estas nervioso Edward?
-¿No debería ser yo quien te estuviera preguntándote eso?- alcé la ceja mirándola incrédulo por el espejo retrovisor
-Hmmm tal vez, te pregunto porque vas a ser tu quien modelará mi obra maestra.
-Viéndola de esa manera…-respondí con una risa nerviosa.
-Alice déjalo ya, pobrecito.- acarició mi hombro Bella.
-Te advierto Edward que si algo sale mal mientras tu desfilas.- cruzó los brazos y me miró con ojos amenazantes, me dieron escalofríos.
-Tranquila, todo saldrá bien.- la regañó Bella.- Relájate Alice. Deberías de dejar de amenazar a Edward, él ya te está haciendo un favor siendo tu modelo, deberías de dejar de ser malagradecida
-Lo siento.- miró hacia la ventana avergonzada.- es que…
-No te preocupes. Entiendo.- interrumpí y alcé las cejas para calmar la tensión en el ambiente y prevenir una pelea.
Después hubo un largo silencio, y ahora comencé a sentirme nervioso respecto al desfile, espero que no fuese una noche larga. Cuando entramos todo se veía tranquilo aunque la pasarela era demasiado larga, tomé saliva. Al momento de entrar tras bambalinas todo era un completo caos, Alice empezó a ayudar a Emmett con los vestidos mientras que Bella y yo llevábamos los pares de zapatos, había muchas modelos por todos lados, cada una de ellas era atractiva pero ninguna era tan hermosa como la mujer que me acompañaba, me extrañó que no sintiera atracción por ninguna excepto Bella. Ahora sólo tenía ojos para ella.
-Mándalas a maquillaje-gritó Alice y Bella asintió, se quitó los tacones y los arrojó a lado de los demás pares y comenzó a correr de un lado a otro buscando a las modelos.
-Wow.- miré a mi alrededor.
-Y esto ni siquiera es una línea de ropa oficial, es sólo un proyecto final.- la pequeña duende tomó mi brazo y me empezó a quitar el saco.
-¿Qué haces?- me puse de nuevo el saco completamente asustado.
-Ponerte el traje, duh.-rodó los ojos y comenzó a quitarme el saco de nuevo con una mano mientras que con otro tenía el traje en el brazo.
-¿En frente de todos?
-Dios Edward no seas nena ahorita.- señaló a las modelos que estaban en ropa interior como si eso fuera natural para ellas.
-Yo puedo desvestirme solo Alice.- arrugué la nariz y comencé a desvestirme.
-Gracias a dios, tengo algo menos que hacer.- suspiró aliviada.-¿Ya llegó Kate?- comenzó a gritar y todos nos voltearon a ver y me puso la ropa que debía usar en el hombro.
- ¿Dónde dejo mi ropa?- pero Alice ya había desaparecido.
(3)Me sentía intimidado. Muchas mujeres cuando pasaban a mi lado susurraban cosas al oído de la otra y me mandaban miradas coquetas. Comencé a quitarme la ropa evitando las mirar a las demás y dedicándome sólo a lo que hacía. Me había puesto el traje y ahora me quedaba a la perfección, Alice llegaría a ser una gran diseñadora en poco tiempo.
-Vaya espectáculo que acabas de dar.- volteé para ver de quien provenía esa voz y mis pupilas se dilataron al verla, era la mujer que menos me quería encontrar. Tanya Denali
-Tanya… ¿Qué haces aquí?- rasqué la parte de mi nuca.
-Vine a dejar a mi hermana, iré a sentarme allá.- señaló con su pulgar un lugar de la pasarela.
-Que bien.- bufé.
- ¿Desde cuándo eres modelo? -preguntó incrédula cruzando los brazos.
-Sólo estoy ayudando a una amiga.- respondí a secas.
-¿A tu nueva novia?- estaba echando humo por las orejas.
-No, a la hermana de mi novia.- reí y Tanya me miró con la boca abierta.
-Edward ¿Todo bien?- Bella se acercó a mi alzando una ceja y tomó mi brazo.
-Sí, sólo saludaba a una vieja amiga.- bufó la rubia rodando los ojos.
-¿Wow Se conocen?- preguntó interesada.
-Algo así.- contestó Tanya mirándola con esas miradas que matan.-¿Quién eres?
-Bella Swan. ¿Y tú eres?- sonrió amablemente y rodeé su cintura con mi brazo.
-¿Ah, tu hermana es la diseñadora? – no respondió su pregunta y miraba a Bella de arriba abajo como si le estuviera buscando un defecto.
-Sí.- me miró confundida y yo sólo pase mi mano por mi cabello.-Lo siento, tengo que robarte a Edward, lo llevaré a maquillaje. Fue un….- se fue indignada haciendo una escena.- placer conocerte.- sonó más bien como pregunta y no pude evitar reírme a carcajadas.- ¿Qué demonios?
-Olvídala.- acaricié su cabello y me jaló hacia donde estaban maquillando a las chicas.- No hablabas en serio ¿O sí?
-¿Qué pensabas que hacía?- me sentó en una silla y los estilistas empezaron a peinar mi cabello, me sentía como conejillo de indias.
-Salvarme de esa rubia.- señalé hacia una inexistente persona y ella rodó los ojos.
-Me tengo que ir.- acarició la palma de mi mano pero yo la sujete con fuerza.
-No te vayas. Supliqué y los estilistas me rogaron que no me moviera. Ahora los nervios se apoderaban de mí.
-No vas a estar sólo, Edward Cullen estas en el paraíso.- señaló todo el lugar.- Míralo, lleno de hermosas modelos. El sueño de cualquier hombre.
-Pero mis ojos sólo ven a una persona.- entrelacé mis dedos con los de ella y Bella mordió su labio ocultando un sonrojo color coral que se veía carmín contra su piel pálida.
-¿Estas nervioso?- sonrió divertida cambiado completamente de tema.
-Claro que no.- escupí.
-¡Lo estas! Eres un libro abierto.- besó mi mejilla. Pero después soltó mi mano –me sentí vacío- y se las llevo a las mejillas- Dios, arruiné todo.
-¿Qué?
Alcé las cejas y movió mi mandíbula para que ahora me viera en el espejo, tenía un beso color rojo en mi mejilla, sus labios eran perfectos. Estaba a punto de borrar el beso que me había dejado marcado, yo no quería que lo hiciera pero gracias a dios la chica que me peinaba la detuvo, creo que vio mi expresión.
-No, déjalo.-dijo con una sonrisa.- Se ve… sexy.-me guiñó el ojo y Bella se sonrojo tanto que ya no dio más guerra y miró al piso.
-Bueno… ya me voy. Alice estará contigo, creo que serás el primero en salir.- iba a acariciar mi cabello pero se arrepintió cuando la estilista la vio con ojos de pistola.- Te veré afuera. No te sientas presionado, diviértete. ¿Me prometes que lo harás?
Asentí y ella se fue no sin antes mandarme un sentía afortunado.
Terminó la estilista y Alice llegó justo a tiempo para otra vez jalarme, esta vez me llevó detrás de la pasarela.
-Siento por decirte hasta ahorita pero…- tomo una gran bocanada de aire, estaba exaltada.- serás el primero. Eres el único hombre de mi colección, espero que entiendas.
-Ya me habían avisado.- me encogí de hombros y metí las manos en los bolsillos.
-¡DIOS! Haz esa pose cuando llegues al final de la pasarela.- rogó Alice y la miré confundido.- Pon tus manos sobre los bolsillos y por tu peso sobre la otra.
-Alice, me veré estúpido.
-Claro que no lo harás. Tú camina como si fueras en la calle, claro párate derecho y no des tantos pasos largos, mira al frente todo el tiempo, tampoco sonrías. No quiero que deslumbres a tus jueces con tu sonrisa que no verán lo que hice.- comenzó a hablar muy rápido.
-Está bien.
-Gracias.- puso su mano sobre mi hombro y me miró.-¿Y ese beso?
-Por nada y bueno….
-Se ve maravilloso.
-Agradécele a Bella.- sonreí de oreja a oreja.
-Bueno, voy a salir. En cuanto regresé y comience la música sales.- asentí rápido mientras ella tomaba un micrófono.
-Suerte- susurré y comencé a arreglar inexistentes arrugas del traje.
Se escucharon aplausos y gritos –los reconocí de inmediato eran de Emmett- no pude evitar reírme, Alice mataría ese grandulón por hacer relajo en mero show. Había una pequeña televisión que mostraba lo que pasaba allá afuera. La hermana de Bella se veía nerviosa pero controlaba su euforia.
-Hola bueno… me inspiré en la alfombra roja y en el punk y algo de glamour. Quiero darle gracias a las personas que me ayudaron a hacer mi sueño realidad, en especial a mis hermanas Bella y Rosalie. Esto es para ustedes.- todos comenzaron a aplaudir.- Ah y gracias al novio de mi hermana que acepto ser mi modelo- rio nerviosa y pude ver a Bella desde el televisor tapándose el rostro.- ¡Bueno disfruten!-
Se despidió y otra ronda de aplausos sonó y en eso comenzó la música. Sólo le rezaba a dios para no caerme.
Bueno esto fue el capítulo de hoy, siento haber tardado mucho en actualizar he estado ocupada con otros proyectos (los one shots que escribí, aparte tumblr consume mi tiempo) heh aparte también he estado leyendo. En fin, gracias por leer :D
-Scarlett
