No tengo excusas... Así que mejor no digo nada, y os dejo directamente con la historia. Le queda poco, así que preparaos para un "intensivo". Serán unos cinco o seis capis más (espero) y ya.
¡Esto es para Lapry! Y por sus ánimos y amenazas, chantajes y propuestas indecentes constantes... ¡También para Wintersleep! (aquí se puso este nick... no Seasonsleep, creo :S)
EN PARTE
Parte XV: Tú comes, yo como, tú bebes, yo bebo, tú besas, yo beso...
Severus respiró profundamente y dejó ir el aire en forma de suspiro.
.- Esto es lo mejor... - se permitió decir.
Eran las 10 de la noche y había conseguido colarse en la biblioteca, él solo. La tranquilidad y el silencio de ese sagrado lugar (para él) le permitió darse un respiro de... De Black. Sí, el chico le gustaba, y sí, mantenían una... relación. ¡Pero que pesado era!
Le enviaba como quince cartas al día, lo atosigaba a las horas de la comida, y si no fuera ya suficientemente vergonzoso eso, en las clases que compartían siempre echaba, literalmente, a patadas al compañero que se hubiera sentado a su lado y él ocupaba dicha silla.
Suspiró con algo de frustración ahora, y decidió abrir el libro que tanto había querido leer, pero al estar en la sección prohibida nunca se había atrevido a pedir – así que había actuado como todo un slytherin, y lo había tomado sin permiso.
.- Hola Severus – le dijo una voz alegre, logrando que el corazón le saltara del susto, al no esperar encontrar a nadie allí. Y menos a él.
.- ¿Black? ¿Qué coño haces aquí? - no pudo evitar el resentimiento y el cansancio en su voz. Ni lo intentó en realidad.
.- He venido a verte, claro – le dijo sonriendo, feliz.
Sirius estaba más feliz que una blugger golpeando a alguien. Llevaba casi un mes de idílico amor con Severus. Bueno, éste le reusaba muchas veces, y se hacía el difícil y amargado otras tantas, pero era algo que le encantaba de él. Sabía que, muy en el fondo, a su novio le gustaban sus atenciones. ¡Tenían que gustarle!
Se sentó a su lado feliz de poder pasar otro rato ese día con él. Daba gracias a James y su reciente felicidad con Lily, que le dejaba todos los "aparatos" de los merodeadores para él solo. Remus nunca los usaba y Peter estaba más desaparecido de lo habitual.
Allí estuvieron un buen rato charlando. Bueno, hablaba más él que el otro – que se empeñaba en querer hacerle creer que estaba leyendo un libro polvoriento -. Empezó contándole su día, sus planes para el fin de semana – era viernes, y pese a que el sábado tenían clases el domingo lo tenían libre, y quería pasarlo con él -, lo que comerían, lo que verían, lo que harían...
.- ¡Basta! - un grito acompañado de un golpe en la mesa hicieron que dejara su monólogo, y mirara al otro chico, extrañado. - Basta. Black, ya no lo aguanto más. No te aguanto más.
.- ¿Cómo? - preguntó éste. No sería la primera vez que Severus le insultara desde que estaban juntos, pero "aguantar"... Y ese tono y mirada... Sirius reconoció que se estaba asustando un poco.
.- No lo aguanto. No puedo tener ni un momento en paz. Estás todo el día detrás de mí, o a mi lado, o encima, o como quieras llamarlo... No puedo seguir con esto.
.- ¿Qué...? ¿Qué quieres decir? - consiguió preguntar, pese al nudo en la garganta que tenía.
.- Dejémoslo. Lo nuestro digo, no esta conversación. Mira, vale, lo reconozco – dijo antes de que el otro protestara -, me atraes y yo te gusto, pero no funciona. Somos demasiado diferentes. Yo soy... Bueno, ya sabes. Y tú... Ya sabes también.
.- No, no lo sé – dijo el más alto dolido. Levantándose y mirándolo como nunca lo había mirado antes. Era como si hubiera crecido (en edad y en altura) en dos segundos. Le miraba profundamente, dolido, resentido, decepcionado y... triste. - ¿Sabes por qué no lo sé? - Severus había enmudecido, así que negó con la cabeza. - Porqué no hay forma de saber como es una persona si ésta casi ni te habla. Y mucho menos sabrás como soy si no preguntas, o ni te dignas a mirarme. ¿Lo has ni siquiera intentado, Severus? Porqué yo sí. Y pese a que no iba a las mil maravillas, creía al menos que iba... - apartó la mirada de golpe. - Pero veo que no – susurró.
Recogió sus cosas en silencio, sin mirar a su... ex-pareja, y mientras se ponía la capa se despidió de Severus.
.- No... No te molestaré más. No te preocupes.
Severus lo vio irse, sin entender muy bien qué había pasado. No era la primera vez en el poco tiempo que llevaban que pedía que lo dejaran, pero Sirius siempre reía y le decía que no dijera tonterías. ¿Qué tenía...? ¿Qué había pasado esa vez para que no?
Se dejó caer en la silla y miró el libro que tenía delante, ahora sin ganas ni de leer una palabra de éste. Dejó caer su cabeza encima, se cubrió la cabeza con los brazos y allí se quedó.
Fin de la quinceava parte.
La crisis del mes. Es real, que no nos engañen. No puede ser todo de color de rosa, y menos con gente tan distinta, con poco en común. A los tres meses siempre hay otra, si se logra superar la del primer mes. No sé si éstos lo harán... :P
Besos y espero que os haya gustado. Un poco. Bueno, vale, que no me matéis por esto...
En nada otro capi.
Riku Lupin
