Avisé... "Pronto" capi nuevo. Y pronto ha sido en nada. Era una promesa... E intento cumplir mis promesas (pese a que muchas veces no lo haga al final).

Sinceramente... Tengo todo el fic escrito ya, pero estoy retocando cosas, y no estoy muy convencida... No sé. Igualmente espero poneros pronto el fic entero :)

Y ni modo... ¡Esto sigue siendo para Lapry!


EN PARTE

Parte XVI: Lo mejor de las reconciliaciones no es el sexo, baby


Dos semanas después de su desgraciada conversación en la biblioteca Severus empezaba a ver las cosas de forma distinta. No es que simplemente echara de menos al chucho ese, sino que se empezaba a dar cuenta – no gracias a Lucius precisamente, desaparecido casi en combate y que sólo se dedicaba a insultar a Black (pensando que eso ayudaba a su amigo) – que había estado exagerando.

Por ejemplo, un día, revisando las cartas, se daba cuenta que tampoco había tantas. Ni eran tan moñas como recordaba. En la mayoría sólo le hacía preguntas y le comentaba cosas de él mismo. Y no tenían muchas horas en común de clase... Dos en realidad. Y las horas de comida, a pesar de que ahora se le hacían eternas, no eran tampoco tan largas... ¿Y cuantas veces habían quedado fuera de esas horas? ¿Tres en un mes? ¿Cuatro?

Ahora veía un poco más claro que tal vez, y solo tal vez, Black había estado intentando pasar todos aquellos ratos con él, ya que en los otros curiosamente siempre estaba "ocupado" - o simplemente se inventaba una excusa para quedar, porque ya lo había visto "suficiente" ese día. Al fin y al cabo, ¿no es eso lo que hacen las parejas? ¿No es eso lo que hace una persona cuando le gusta otra? Pero es que para ser sinceros... No entendía que veía Black en él, o que veía antes, y eso le asustaba. No lo diría nunca en voz alta, pero lo hacía. Y no había sabido aprovechar el momento, porque ahora estaba claro que el otro no querría saber nada más de él...

Había cumplido su "promesa" a rajatabla. No le hablaba, no se topaban, ni siquiera le miraba... Y últimamente pasaba muchos ratos con una ravenclaw – jodida y asquerosamente guapa -, así que estaba claro que había superado su delirio momentáneo y que volvía a ser el Don Juan de siempre.

Así que, teniendo en cuenta todo eso, y que tampoco le importaba tanto el chico - No, no, no, no lo hace, no lo hace, no lo hace... -, no se explicaba qué hacía delante de esa clase, otra vez, después de haber recibido una sospechosa carta de Black, que estaba casi seguro que no había escrito él. Una voz en su interior, que generalmente sabía acallar, pero, le instaba a aprovechar esa nueva, y tal vez última, oportunidad.

Al entrar éste aún no había llegado, así que decidió esperarlo dentro. No tardó mucho en llegar, borracho. Cuando fue capaz de enfocar, mirarlo y reconocerlo, hizo un mohín e intentó hilar sus pensamientos – Severus juró que había oído como lo hacía – y empezar a hablar. El proceso tardó unos 10 minutos.

.- ¿Qué...? Mmm... ¿Qué haces aquí, Severus? Digo, ¿Snape?

.- Me pediste que viniera.

.- ¿Qué? Yo no... Joder. No, estoy casi seguro de que no... No lo hice.

.- Recibí una carta. Una carta sospechosa si tengo que ser sincero.

.- Maldito James – protestó. Fue el primer pensamiento veloz que supo reproducir con cierta normalidad.

.- Perdona, pero no quería dejarte plantado si era el caso de que sí me habías escrito tú. Ya me voy. Que pases un buen día Black – dijo mientras recogía su chaqueta y se iba.

.- ¿Por qué?

.- ¿Por qué, qué? - preguntó ya en la puerta.

.- ¿Por qué... no querías dejarme plantado?

.- No es de buena educación, Black. Simplemente. - Se arrepintió nada más decirlo. Sirius le había puesto en bandeja el poder hablar de su relación, o su ex-relación, y él decía esa memez. Vio (y sintió) la mirada dolida del otro chico, y su asentimiento desalentado.

No se atrevió a irse. Se quedó allí, plantado, delante de la puerta, mirando a Sirius Black, borracho y tambaleante, y dolorosamente triste. Se preocupó al sentir un apretón en su pecho. No podía gustarle tanto...

.- Vete. Por favor, vete – pidió de pronto. Severus intentó mirarle a los ojos, pero tenía la cabeza agachada.

.- No quiero – respondió sinceramente, suspirando. - Es más, no puedo. - Se acercó a él y le obligó a mirarle. - No puedo – repitió.

.- Creo que estoy borracho... O lo estás tú. No puedes estar diciendo esto, no ahora.

.- Es cierto – dijo retirando la mano que tenía en su mentón. - Perdón. Sé que ahora estás con esa chica... Perdona.

.- ¿Qué? - Sirius aún estaba lento de reflejos, pero poco a poco se le iba pasando el efecto del alcohol, o se esforzaba en creer eso. - No estoy con... Sarah, eso. Es una amiga. Yo... Me sigues gustando, Severus. Pero... Tranquilo. Seguiremos...

Severus lo abrazó. Se rendía. Juró allí mismo que se rendía ante ese chico más alto que él, con el cual se sentía capaz de dejar sus prejuicios y miedos atrás. Como una adolescente enamorada. Al menos él era adolescente... Tendría esa excusa para sus arrepentimientos posteriores. Y Sirius lo abrazó de vuelta, esperanzado, pero no teniendo claro lo que eso pudiera significar. Ni los besos que se dieron después.

Al día siguiente, pero, Sirius miró, como casi cada día, pero sin el disimulo de los últimos, hacia la mesa de slytherin, y le sonrió a su... ¿otra vez novio?. Y éste, para su sorpresa, le respondió con otra sonrisa.

"Ya se puede acabar el mundo ahora...", pensó alegremente Sirius. Pensamiento del cual se arrepentiría unos dos meses más tarde, cuando la palabra "Guerra" ocupaba los titulares de El Profeta.


Fin de la... Bueno, de la parte 16 XD

Si alguien dudaba si volvían... Es que no habéis leído demasiadas cosas mías. Pero ya dije hace tiempo que esta historia no tendría un final tan feliz como siempre... Pero esto se verá dentro de algunos capítulos. La guerra... Ains u.u

Espero que hagáis podido disfrutar un poquito del capítulo. Pronto más :D

Riku Lupin