Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Meyer, la trama es mía.
15 Corazonada.
Por más que no quisiera el fin de semana llego en un abrir y cerrar de ojos, para que Edward no sospechara que le dije más o menos la verdad, le dije que iría de compras. Y así fue…
Decidí llevar a Alice de compras en la mañana gracias a dios no tardamos tanto como las veces anteriores pero antes de que me diera cuenta Rosalie y yo ya estábamos más que preparadas para poner nuestro plan en marcha.
-¿Entonces tu entras primero y después yo?- Rosalie interrumpió el hilo de mis pensamientos, estaba tan nerviosa que ni siquiera podía hablar así que sólo asentí.
Las piernas me temblaban como nunca antes, era un tipo de deja vu volví a sentir la adrenalina correr por mis venas como me había sucedido la primera vez que robe un auto sólo que esta vez era diferente porque no quería hacerlo debía de hacerlo de lo contrario las cosas terminarían mal. Caminé lentamente hacia la tienda y a consecuencia de mi nerviosismo mordí mi labio fuertemente mientras me quedaba parada en la tienda de Tiffany's durante unos cortos pero segundos, me estaba tardando admirando la arquitectura mirando y el más mínimo detalle del edificio, no quería entrar; volteé para encontrarme con el rostro de mi hermana, ella estaba parada en la esquina pretendiendo hablar por teléfono, no podía ver sus ojos a través de los anteojos pero apostaría a que sus pupilas estarían dilatas por el miedo la miré por última vez y halé de mi oreja (era nuestra clave) para avisarle que ya iba a entrar y antes de hacerlo trate de sonreírle para darle ánimos pero desafortunadamente mi sonrisa más bien parecía una mueca y entre lentamente a la tienda.
Para mi fortuna había poca gente pero aun así había la suficiente como para que nos identificaran -a pesar de todo lo que llevaba vamos puesto- iban a ser testigos de un robo excepcional. Cada una de nosotras llevaba una bolsa de compras, yo llevaba la bolsa donde james me había guardado ambas armas sólo que en ella había unas bocinas y mi arma, Rosalie llevaba la misma sólo que en la de ella había el aerosol y otra arma de fuego que solo ocuparíamos por si acaso. Las bocinas habían sido un regalo de nuestro brillante amigo Jasper, él era la única persona en el planeta tierra que estaba al tanto de nuestro plan y quiso ayudarnos dándonos unas bocinas que cada vez que las enciendes en vez escuchar la música prominente de un mp3 hace que salgan unas ondas que provoquen que los vidrios se rompan en menos de cinco segundos, no sé cómo rayos lo hizo pero logró alterar una canción y gracias a su invento no nos tendremos que cortar al romper el vitral y robar las joyas; como agradecimiento le daremos una pequeña pero generosa cantidad de nuestras ganancias.
Regresando a la realidad todo me temblaba y no estaba lista para hacerlo pero ya no había vuelta para atrás, ya estábamos ahí y no podía acobardarme, al momento de entrar a la tienda mire a mi alrededor para ver si era exactamente igual a los planos que teníamos en la casa y estaba en lo correcto, esto sería tal cual lo había planeado. Miré por encima de mi hombro y al ver entrar a mi hermana tiré la bolsa y saqué el arma de fuego.
-¡Esto es un robo señores!- alcé la voz y escuché un grito prominente de una señora. Mi corazón empezó a palpitar como nunca antes y volteé para mirar a Rosalie.-Hazlo.- demandé con voz autoritaria y mi hermana sacó la pintura en aerosol para pintar el lente de las cámaras y se quedaran sin evidencia, me volví hacia los clientes y me aclaré la garganta.- Todos llévense las manos a la nuca y tírense al suelo, ¡Hágalo ahora si quieren seguir viviendo!- y diciendo eso todos atacaron mi orden, unos me miraban con odio otros con miedo y eso me hacía sentir tan culpable.
-¡Hagan caso!-repitió Rosalie mientras yo le ponía play a la canción que Jasper había modificado.
Antes de que pudiera decirles algo más los vidrios estaban más que rotos, estallaron en un dos por tres.
-Toma todo lo que puedas.- miré a Rosalie por encima del hombro y ella corrió hacia los vitrales ahora hechos añicos y comenzó a tomar varias joyas con ambas manos y las tiraba hacia la bolsa, yo hice lo mismo.
-¿Mami nos van a lastimar?- susurró apenas audiblemente una niña de no menos de 13 años, se me hizo añicos el corazón.
-No lo sé vida.- respondió su madre y se volteó a vernos mientras acurrucaba a su hija en sus brazos.
Después de haber terminado de vaciar una gaveta comencé con la otra y de vez en cuando veía a mi hermana para asegurarme que todo iba en orden, me detenía a mirar lo que veíamos y me sentía maravillada nunca podríamos pagar por algo así, si llegara a sobrar algo de lo que robáramos me quedaría con algunas cosas. Dos minutos después escuché un grito familiar.
-¡Bella!- un hombre estaba atacando a mi hermana, la había obligado a tirar el arma muy cerca de la entrada y estaba indefensa, el maldito la estaba ahorcando con sus hoscas manos. Solté un pequeño gritó y cargué mi arma.
Lo que sea para proteger a mi hermana.
Apunté hacía a él, cerré mis ojos y solté el gatillo.
-¡No!- alguien más gritó y me distrajo provocando que le disparara al techo. El hombre se asustó y soltó a mi hermana al mismo tiempo que comenzó a revisarse para ver que no le haya lastimado.
Rosalie me vio espantada, ya no tenía los lentes puestos pero tomo la bolsa con una mano y corrió hacia mis brazos. Miré ambas bolsas y estaban a punto de estallar de tantas joyas que había dentro de ellas, sonreí aliviada de que no había lastimado a alguien y que habíamos cumplido con nuestro propósito; la rodeé con un brazo para darle un pequeño abrazo y le di un beso en la coronilla para calmarla.
-Ya vámonos- susurré y comenzamos a caminar hacia la salida pero antes de darnos cuenta alguien había presionado la alarma de robo en la tienda.
Mi hermana se tensó al escuchar aquel agudo sonido, y literalmente comenzó a caminar de lado a lado mirándome a que le diera instrucciones, estaba pensando en correr hacia la salida pero no llegaríamos; tomé la bolsa y comencé a correr hacia una oficina. Rosalie me miraba dudosa pero después sólo me siguió, me había aprendido el plano de memoria y observé que había un pequeño cubículo donde podríamos escapar y daba hacia un callejón muy solitario que nadie conocía. Cerramos la puerta con seguro y comencé a buscar una ventana, una ventilación un cuarto secreto lo que fuera para que nos permitiera salir; después de unos tortuosos segundos…
-¡Bingo!- sonreí aliviada cuando encontré un ducto de ventilación y lo abrí con toda la fuerza que me quedaba.
Intercambie miradas con Rosalie y ella sonrió sólo un poco, ya no estaba tan pálida como antes se veía aliviada. La pesadilla había terminado, al menos por ahora.
Edward POV
-¿Seguro que es aquí?- le pregunté por tercera vez a Mike. Revisé el papel donde había escrito con su caligrafía torpe la dirección y después miré al edificio una vez más.
-Ya te dije que si- contestó mi amigo molesto, odiaba que le preguntaran las cosas más de una vez.
-No veo a ninguna víctima.- me arrepentí de haber dicho eso porque mi amigo me vio con una mirada fría, hoy no estaba de humor.
Mike se quedó callado.
-Pero entonces creo que se equivocaron de departamento, esto parece un robo no un homicidio.- continué y sostuve mi maletín mientras entrabamos a una tienda de joyería llamada Tiffany's & Co.
-Sigue siendo una escena de crimen.- remarcó mi amigo
En aquello tenía razón así que decidí ya no dar más guerra. Todas las personas que habían presenciado el robo seguían ahí, eran testigos por lo tanto debían quedarse ahí para hacerles una serie de preguntas y escuchar la versión de la historia de cada uno de ellos, después miraríamos las cámaras para confirmarlo.
Miraba alrededor de la tienda cuidando el más mínimo detalle que hubiese nos podría ayudar a encontrar a los rufianes. No encontré charcos de sangre, eso significaba que nadie había salido herido lo cual me ponía algo de buenas.
Traté de no bostezar mientras la última persona me relataba su versión del robo, había escuchado la misma historia tantas veces que ya me la sabía de memoria. Sólo tenía en claro algunas cosas.
La primera, los ladrones resultaron ser ladronas.
Segunda, eran bastante listas.
Tercera, dejaron una escopeta detrás.
-Entonces ellas pusieron aerosol en las cámaras y nos dijeron que nos tiráramos al suelo.- mordió su labio asustada mientras se apretaba las manos.- Dijeron que si no hacíamos lo que ellas decían podrían lastimarnos.- Después no sé qué paso que los vidrios se rompieron sin que ellas los tocaran. Fue como magia.- tartamudeó.- Tomaron todas las joyas que se encontraban a su paso- sollozó.- incluyendo el anillo de promesa que me compraría mi John. Pero mi prometido.- señaló a un hombre alto con gran masa muscular que le estaban tomando muestras en la otra esquina.- se sintió tan enfurecido e impotente que tuvo un ataque de adrenalina y tomo a una de las ladronas entre sus brazos y comenzó a sofocarla segundos después grito el nombre de su cómplice- alcé las cejas prestando atención, ya que eso era nueva información para mí y comencé a anotar los datos más sobresalientes que me decía. Los demás me decían que debido al miedo cerraron los ojos y esperaron que todo terminara.
-¿Recuerda el nombre?
-¿Ella?- dudo por un segundo- Ella…- repitió ese nombre al menos un buen tiempo hasta que por fin entusiasmada agito sus brazos.- ¡Bella!
Me paralicé por varios segundos. Era el nombre de mi novia, pero bueno no debía alarmarme seguramente había miles de mujeres con el mismo nombre.
-¿Puede describir a la cómplice?- pregunté para aclarar mis dudas pero sabía que mi Bella no era capaz de hacer tal atrocidad.
Cerró los ojos tratando de recordar, pero negó con la cabeza.
-No, lo siento. Traía un gran sombrero que le cubría el rostro y aparte creo que tenía lentes de sol que ocupaban la mitad de su cara.- suspiró debatida.- Aunque era delgada y de piel muy blanquecina. Y su outfit era algo envidiable- susurró por lo bajo la última parte.
Yo sólo anoté las pocas características que me llegó a dar.
-¿La otra persona también llevaba lentes?- alcé ambas cejas esperando ahora una pista más relevante.
-No recuerdo nada más, por favor.- me suplicó con voz llorosa.- Ya quiero irme a casa.
-Amanda…- llegó el hombre que había señalado la mujer hace unos minutos atrás.- mi vida no llores…- aquella escena tan empalagosa me hizo extrañar a mi amada.
-Usted señor… ¿Recuerda alguna característica especifica de la ladrona que sostuvo en brazos?
-Por supuesto.- alcé la ceja.- Trabajo como guardia de seguridad así que es mi trabajo aprenderme cada rostro que veo.- sonreí a medias, estaba algo complacido por tal respuesta.
-Su prometida me dice que una de ellas llevaba lentes de sol, ¿La otra también?
-Así es, pero afortunadamente pude quitárselos al agarrarla.- dijo orgulloso.
-Entonces supongo que vio su rostro.
-Sí.
-¿Puede describirlo?
-Tenía el cabello castaño claro, ojos azules pero de un azul muy potente, labios carnosos y nariz repingada.
-Parece que recuerda muy bien su rostro, ¿Le importaría acompañarnos a la estación de policía a que de su declaración para que hagan un retrato hablado?
-¿Qué hay de Amanda?- dijo preocupado tomando de la mano a su prometida.
-Podría acompañarlo o podemos enviar a un policía con ella a casa para que este segura.
-¿No puedo ir más tarde?
-Me temo que es imposible, debemos de ir ahora que la información permanece fresca en sus recuerdos. Me temo que no podré acompañarlos pero mi compañera Victoria- señalé a Victoria y ella sonrió y nos dio un cordial saludo a los tres.- los acompañara a la estación de policía.
-Esta bien.- acordaron los dos en ir juntos.
-Muchas gracias.- les dije antes de que se fueran y me fui directamente con mi amigo Mike que estaba revisando y encontrando pistas.- ¿Qué has encontrado?- pregunté mientras me ponía los guantes de látex.
-Vidrios rotos, nada de sangre y ah tuvimos que tumbar una puerta. Pero tengo buenas noticias.- se aclaró la garganta y lo miré incrédulo a que continuara.- Si encontré algo y vaya que vale la pena, ya quiero llegar al laboratorio para hacer los análisis.- dijo divertido.
-Ve al grano, Newton.
-Encontramos una peluca, unos lentes de sol, pintura en aerosol, una escopeta y….rastros de cabello, son del mismo color de la peluca asi que tengo que comprobar que no sea de ahí.
-¿Algo más?
-No, creo que es todo. Lo mejor es que me vaya tengo muchas cosas por analizar.
-Está bien…
-¡Espera!- chasqueó los dedos.- Olvidé algo, observe con detalle los vidrios rotos y no dieron martillazos o algo por el estilo para romperlos, no hay como evidencia de que se usó la fuerza además me di cuenta que todos los cristales rotos tienen en mismo tamaño y grosor.
-Concuerda con el testimonio de las personas.- arrugué la frente.
-¡Exacto! Oye creo que este va a ser un buen caso.
-¿Por qué lo dices?- lo miré fijamente.
-No sé, algo me lo dice. Aparte mira las evidencias, estas chicas tenían experiencia y se tomaron su tiempo para planearlo. No fueron torpes como ha sucedido en otros casos.
-Lo sé, pero eso sólo nos dice que estas chicas son peligrosas. Por ende, será más difícil atraparlas.
-Pensé que te gustaban los retos, Cullen.
Miré de manera juguetona a Mike y solté una gran carcajada, porque tenía que admitir que estaba en lo cierto.
(…)
-¡A que no te vas a creer esto!- entró Mike corriendo a mi oficina.
-Sí ya sabes, puedes pasar.- reí.
-Perdón.- se disculpó con una sonrisa juguetona y tomó asiento.
Hubo un silencio incómodo, era muy raro escuchar a Mike callado. Sólo escuchaba su respiración y una sonrisa de oreja a oreja que se comenzaba a apoderar de su rostro, parecía poseído. Dejé los papeles que estaba leyendo antes de que llegara a interrumpirme y alcé las cejas esperando a que hablara.
-¿Y bien?- golpeé mi escritorio con ambas manos.
-Es que estaba esperando a que terminaras de leer.- dijo con voz tonta.
-Después de haberme interrumpido de esa manera supongo que era lo mejor que podías hacer… pero la forma en que me miras me pone los pelos de punta así que ya escúpelo, más te vale que sea importante.- amenacé con mi dedo índice y el tragó saliva.
-Esta noticia te va a encantar, en verdad.- tomó una gran bocanada de aire.- el cabello que encontré que pensé que era de la peluca, afortunadamente no era de la peluca.
-¿Esta es CODIS?
-No, pero me dio una coincidencia del 99.999 por ciento de un caso que quedó sin resolver…
-¿Dónde queda el 0.0001%? – bromeé interrumpiéndolo y el bufó.
-¿Me dejas de interrumpir? Vaya manía que tú y Emmett tienen.
-Oh perdón, si vienes a irrumpir de esa manera a mi oficina debe de ser algo importante. ¿De qué caso hablas?
-Adivina.
-Tengo una corazonada de que se trata un caso en el que yo estoy trabajando…- Mike rodó los ojos, él sabía que trabajaba en todos los casos.
-Jajaja que graciosito. Te daré una pista ¿Recuerdas a la chica que tuvo la decencia de robar tu auto y regresarlo?- alzó la voz en las últimas cinco palabras.
-¡Debes de estar bromeando!- me lleve las manos al cabello y lo despeine un poco.
-Claro que no, ¡Tenemos gato encerrado!
-Estamos a punto de atraparlas.- me sentí optimista al escuchar aquellas noticias, no sólo íbamos a cerrar un caso. Cerraríamos dos y al fin conocería a la ladronzuela que se atrevió a robar mi auto. –Mataremos a dos pájaros de un tiro. Regrese a trabajar agente Newton y cuando tenga más noticias por favor avíseme a mi primero.- dije con voz profesional y ambos nos matamos de la risa. Nunca podría hablar de esa manera con mi mejor amigo.
Bella POV
-En serio quería quedarme con aquel collar- suspiré despidiéndome del preciado collar y anillo del cual me había enamorado.
-Son evidencias Bella, si alguien las encuentra de inmediato sabrán que son robadas. – Dijo molesta.- Pensé que tu tenías el cerebro y yo la belleza.- tenía razón, no sabía que me pasaba últimamente, tal vez mi faceta de mente maquiavélica y ladrona tipo de película ya había terminado.
-Supongo que ahora es al revés- contesté riendo.
-Claro que no, sigo tenido la belleza.- se acomodó los rulos.
-Si seguimos platicando, ser hará tarde. Anda ya vete.- la regañé y ella me sacó la lengua jugando.
Momentos después ella se llevó la última bolsa de joyas a intercambiarlas/ venderlas para después conseguir partes del automóvil del preciado coche de Aro, para nuestra fortuna –nótese el sarcasmo- las piezas eran muy difícil de conseguirse pero al ritmo al que íbamos podríamos entregar el auto justo en la fecha en que nos pidió. Éramos un buen equipo, mi hermana era la que hacia los negocios (yo no era buena para eso y se podría decir que ella tenía el don de la persuasión, en especial con los hombres) mientras ella se iba a vender lo que restaba, ella más tarde me traía las piezas y yo las ponía en su lugar. Tal y como lo habíamos robado, hasta dónde íbamos parecía que todo iba bien. Yo sólo rezaba para que nada de esto terminara mal.
En cuanto a Jasper, cumplimos el acuerdo con él y le dimos parte de las cosas que ganamos en agradecimiento de lo que hizo por nosotras. Al principio no quiso aceptarlas pero después de varias suplicas las aceptó sólo que tuvo que venderlas para que no se viera en problemas nuestro amigo. Jasper era una persona confiable, ahora pasaba más tiempo tanto conmigo con Rose y hasta podré decir que con mi hermanita Alice. Era como nuestro hermano mayor, aunque me molestaba y me ponía celosa que pasara demasiado tiempo a solas con Alice.
-¡Jasper! Necesito ayuda.- mentí, quería que se alejara de mi hermana.
-¡Ya voy!- dijo entre risas ¿Qué tanto hacían arriba?
Después de varios minutos de espera al fin el susodicho bajo con una sonrisa de bobo en el rostro.
-¿Y ahora tú que traes?- alcé la ceja mirándolo de arriba abajo.
-Nada…
-Jasper.- lo acusé con la mirada.
-¿Podría hablar con Bella mi amiga y no Bella la hermana de Alice?- mordió su labio y me miró fijamente a los ojos.
-¿Sí?- respondí confundida.
-Mira quiero contarte un secreto pero por favor no me delates porque me pueden matar, literalmente.- abrió los ojos más de lo normal para que pudiera apreciar sus enormes ojos azules.
-Dime.- encarné la ceja.
-Me estoy encariñando… no más bien, creo estoy enamorando de la hermana de una de mis mejores amigas.
Casi me da un paro cardiaco, no podía creer lo que estaba escuchando. Eso era nuevo, en parte me daba gusto porque sabía que Jasper era un buen chico pero tenía que hablar con Alice, no sabía si ella le correspondía o si ella sabía a lo que nuestro amigo se dedicaba. Me dieron ganas de amenazar a Jasper para agregarle drama y humor a la conversación.
-¿En serio? Hermano me alegro mucho por ti.- golpeé su espalda suavemente y el respiró aliviado.- Creo que deberías invitarla a salir.
-Eso haré.
-Muy bien.- acomodé mi blusa atándole un nudo en la esquina para que me quedara un poco ajustada.- ¿Ahora puedo hablarte como la hermana de Alice?
-Por supuesto.- dijo alivianado.
Respiré hondo y tomé a Jasper por la camiseta y lo acerqué hacia mí.
-Si le llegas a romper el corazón a mi hermanita te las verás conmigo.- Las pupilas de Jasper se dilataron pero apareció una sonrisa traviesa en sus ojos.
-¿Ok?- lo solté lentamente y me volví hacia el trabajo, tenía que terminar de ponerle una pieza importante al coche. Después de un rato sentí la respiración de Jasper en mi cuello.- ¿Qué quieres Jasper?- odiaba cuando cualquiera hacia eso.
-Amiga Bella a que no adivinas lo que me acaba de decir la hermana de Alice.
Traté de no reírme pero... fallé.
Aquí ya se está poniendo bueno jajjajaj. Siento haberme tardado mucho en actualizar, ahora sí que he tenido una agenda ocupada y también siento el capítulo tan corto, prometo que el próximo ya no será. Como verán ya regresé al colegio y tengo que confesar que este año es más difícil de lo esperado (tengo 3 laboratorios y muchas materias teórico-practicas) llego muy cansada a hacer tarea y literalmente me duermo a las 9-10 de la noche, y me levanto como a las 4 am para hacer ejercicio [jaja lo digo en serio] ya no doy para más. Siento retrasarme tanto, no se espanten no dejaré la historia inconclusa y en verdad trataré de darme un tiempito y escribir todos los días (aunque tenga demasiada tarea, porque escribir me relaja y hace feliz) Aparte he andado de fiesta en fiesta (nah ni se crean sólo estas dos últimas semanas sí.) Pero afortunadamente no tendré clases hasta el martes 17 así que aprovecharé ese tiempo para terminar y adelantar otros fics que tengo abandonados acá :D
Quiero compartirles una noticia espectacular, como ustedes sabrán vivo en México para ser específicas en el D.F y justo a 2 días de mi cumpleaños fui a la premiere de Cazadores de sombras y tengo que decirles que me fue de maravilla, conocí a Lily, Kevin, Godfrey y Jamie *-* y tengo los autógrafos, fotografías y demás con los respectivos artistas fue el mejor día de mi vida. Y el día domingo 1ro de septiembre (salió el comercial de dior, regreso a Hogwarts y aparte fue mi cumple) me regalaron un montón de libros así que les aviso que también tendre que dividirme como en ocho mil para hacer tarea, escribir fics, leer, editar fotos, salir con mis amigos y demás. Por favor tengan paciencia conmigo
Les quiero agradecer por leer, favoritear(?), y seguir mis historias, en verdad me hacen muy feliz, ustedes son mi motor para seguir escribiendo, la verdad sin ustedes y sus comentarios, reviews o lo que sea (hasta con los views de las historias, los lectores fantasmas) no sé que sería de mi vida, me siento más que agradecida porque se que hay gente que en verdad lee mis historias y aklsjdaklsdjas eso es maravilloso porque no sé. Siento que de alguna manera hago algo útil y por lo menos le saco sonrisas/risas a alguien. Gracias por todo, en verdad.
Scarlett.
