16. La curiosidad mató al gato.
Los personajes le pertenecen a Meyer, la trama es completamente mía y sólo mía.
Playlist
(1)Marina and the Diamonds - Troubled Minds
(2) Almost is Never Enough - Ariana Grande ft. Nathan Sykes
(3) Arctic Monkeys - Love is a Laserquest
Bella POV
-¿Segura que es aquí?
(1)Cuando le pregunté por enésima vez a mi hermana Rosalie ésta me rodó los ojos, estábamos dentro de un estacionamiento abandonado era un lugar tétrico, se encontraba lleno de polvo, telarañas, ni una sola alma había ahí, ni siquiera había luz lo único que nos alumbraba era la luna, ese lugar me ponía los pelos de punta pero fue el lugar donde Aro acordó en vernos y por ello no podía protestar.
-Bella, si algo llegara a salir mal…
-Calla.- la interrumpí, ni siquiera quería pensar en aquella posibilidad.
-Bella, tienes que afrontar la realidad.-negué con la cabeza.
-Todo va a salir bien y Aro nos dejara en paz.- sonreí.
-Pero Bella…
-Ya basta Rose, tenemos que mantenernos optimistas ¿Esta bien?
Ella rodó los ojos y se recargó en el asiento, había ganado la batalla.
Miré mi reloj y faltaban tan sólo 5 minutos para que Aro llegara junto con sus secuaces.
-Bella ya no puedo más… - comenzó Rosalie y bufé.- No, lo digo en serio. Mira, yo tengo que ser la que entregue este auto.
-Pero…- me apresuré a decir.
-¡Carajo! Déjame terminar.- se veía molesta.- No sé, este Aro no me da buena espina y si las dos entregamos el auto no… quiero imaginarme lo que puede pasar. Así que este es el plan, tu saldrás del carro y te irás a esconder en esa columna.- señaló por el espejo retrovisor una columna de cemento.- Yo me metí en este problema y en verdad agradezco la tuya pero no quiero meterte en otro problema más grande por mi culpa. Te esconderás ahí y me esperarás ¿Entendido?- asentí dos veces.- Respira hondo, no te preocupes todo saldrá bien.- sonrió pero esa sonrisa no me convenció del todo.
Hice lo que me pidió, respiré hondo y salí del auto caminando lentamente hacia donde me ordenó. Me senté en el pavimento esperando, los minutos se me hicieron eternos pero al cabo de unos seis minutos –Aro solía ser impuntual- escuché como las llantas de un coche chirriaban por el estacionamiento y se frenaban cerca de donde estaba mi hermana, me senté de cuclillas y saqué la cabeza un poco para ver qué pasaba.
Aro, como era de esperarse no iba solo. Iba con un hombre alto de cabello color casi negro, era fuerte y no pude verle la cara porque estaba de espaldas, mi hermana salió decidida del auto del susodicho e intercambiaron algunas palabras que no logré escuchar. Mi hermana miraba detenidamente al muchacho e intercambiaban miradas, ella hasta llego a sonreír pero sólo ella y yo sabíamos que era una sonrisa completamente falsa, estaba nerviosa.
Después lo demás sucedió con velocidad…
Aro por alguna extraña razón salió furioso del auto, azotó la puerta y tomó a mi hermana de las muñecas. No entendía nada, su auto estaba ahí en perfectas condiciones… como si nada le hubiera pasado, ningún rasguño. Mi hermana comenzó a decir cosas que no alcancé a escuchar, traté de leer sus labios pero para mi fortuna era un asco en eso, Aro le ordenó algo a su guardaespaldas y éste le propinó un golpe en la mandíbula a mi hermana, el maldito le volvió a preguntar algo a mi hermana, ella no respondió y el hombre fornido le soltó ahora un golpe en el estómago.
Los ojos se me llenaron de lágrimas y me llevé ambas manos a la boca, estaban golpeando a mi hermana en frente de mis narices y yo no podía hacer nada al respecto, tenía que hacer algo porque ya sabía de lo que Aro era capaz. Cerré los ojos por varios segundos, escuché gemidos de dolor, y después como azotaban algo abrí de inmediato los ojos y el aparato que le había ayudado a mi padre a confeccionar estaba hecho pedazos pero lo que me rompió el corazón fue la siguiente imagen que vi… mi hermana, golpeada y llena de sangre. La estaban matando. Me levanté dispuesta a defenderla aunque sabía que a mí me podía ir peor, el tipo era mucho más fuerte y feliz que yo pero haría lo que fuera para salvar a mi hermana a pesar de los golpes, mi hermana podía ver bien, se eso porque en cuanto estaba dispuesta en romperle la cara al orangután que le pegaba a mi hermana, ella comenzó a patalear como si ella no quisiese que me le acercara.
Después de varios minutos de tortura, al fin soltaron a mi hermana. Pero para Aro esto aún no había terminado, no señor. Tomó a mi hermana y la arrojó a la maletera del auto en que habían robado, no le bastó con golpearla, también quería secuestrarla. Era un maldito cerdo desgraciado. Su guardaespaldas y el subieron al auto y se escaparon, estaba en estado de shock. Había presenciado un secuestro, y no cualquier secuestro, era el de mi hermana.
Salí llorando de aquel despreciable lugar y en cuanto se me cruzó el primer teléfono público en el camino llamé a un número que ni siquiera pensé que llegaría a llamar.
-911 ¿Cuál es su emergencia?- mi corazón se hizo añicos con tan sólo recordar la escena y lloré con más fuerza-¿Se encuentra bien?
Yo la había metido en eso, y ahora tenía que salvarla.
-Quiero reportar un crimen en el estacionamiento abandonado de Queens.-colgué el teléfono y corrí a casa. La pesadilla acababa de comenzar.
Edward POV
Entre al laboratorio con bastante optimismo, según las evidencias todo marcaba a que esto lo habían hecho las ladronas, a más tardar esta noche las atraparíamos, claro si llegábamos a encontrar más pistas pero con sólo ese aparato que encontramos en el estacionamiento todo era posible.
-¿Por qué tan feliz, Cullen?- Mike se colocó los lentes y sonrió de oreja a oreja.
-Nada, tengo el presentimiento de que hoy cerraremos el caso y con broche de oro.
-Si eso llega a suceder ¿Qué te parece si vamos a tomar unos tragos con los demás?
-No lo creo.- suspiré.- Perdón pero planeo invitar a mi novia a un restaurante.
-¿La cosa va seria con esa chica?- sonrió Victoria, no me había dado cuenta de que estaba también en el laboratorio.
-¿Acaso no lo vez Victoria?- exclamo el rubio.- Si nos canceló a nosotros para salir con su novia significa que en verdad está interesado en ella.
-Ah que bello Edward, nunca te había visto así. Hasta te brillan los ojos por ella
-Ella me hace feliz, soy afortunado de tenerla. – con tan sólo hablar de Bella una sonrisa torcida aparecía en mi rostro.- Bueno basta de hablar de mi vida personal ¿Qué tienen para mí?
-Bueno yo logré reconstruir el aparato que encontramos en el estacionamiento…- explicó Mike mostrándome ahora un aparato totalmente reconstruido.- Ahora sólo me falta resolver para qué sirve pero dame cinco minutos.
-Está bien ¿Y tú qué me cuentas Victoria?- me volví hacia ella y Victoria estaba en la computadora de CODIS esperando los resultados.
-Son buenas noticias, antes de que Mike reconstruyera esa cosa revisé pieza por pieza y encontré huellas parciales como completas, dentro del microchip encontré una huella y ¡Tadán!- exclamó sonriéndole a la pantalla.- Obtuvimos algo, una persona con antecedentes penales.
-¿Antecedentes penales?- preguntó Mike desde la otra mesa- pero yo revisé la última vez y nada…
-Porque no revisas bien- resopló Victoria, Mike parecía molesto.- Oh vamos, a lo mejor esta persona les ayudo a hacer este aparato.
-Tienes razón….- dijo mi amigo no tan convencido.
-Ya basta de peleas deberían de agradecer que estamos de suerte.- volteé la pantalla de la computadora para ver con claridad el ladrón que las estaba ayudando.-Charlie S. ¿No viene su apellido completo?
Victoria trató de teclear algo pero nada, estábamos donde habíamos empezado.
-No, lo lamento. Oh espera, pero hay una dirección.
-Dime que no vive lejos.- crucé los dedos.
-Te daré todos los datos. – tecleó algo en la computadora y segundos después corrió hasta la impresora.
-¿Cómo vas con el dispositivo?- pregunté mientras esperara a que llegara Victoria con los datos.
-Supongo que bien…- arrugó la frente mientras miraba el aparato de arriba abajo.
Dos minutos después llegó Victoria con un par de hojas y me las dio, comencé a leerlas con atención.
-Deja ese aparato y acompáñame a Brooklyn.
-¿Por qué?
-Afortunadamente este ladrón vive aquí, se mudó hace un par de años desde Chicago.
Mike sin pensarlo dos veces, se quitó la bata de laboratorio y guardó el dispositivo en una bolsa de evidencias. A continuación nos fuimos a la dirección donde vivía el ex convicto, no tardamos demasiado en llegar conocía Nueva York como la palma de mi mano; obviamente no fuimos solos unas cuantas patrullas nos acompañaron en caso de que escapara.
Respiré hondo y toqué la puerta tres veces.
-Policía de Nueva York, abra la puerta- ordené.
No respondieron.
-Charlie abra la puerta- repetí.
Minutos después un hombre algo canoso apareció, se veía acabado y cansado. Estaba bostezando, seguramente estaba durmiendo una siesta y lo habíamos despertado.
-Disculpe, estaba dormido.
- No hay cuidado, ¿Podemos pasar?
-Claro.- Nos extrañó no ver resistencia ante un ex convicto, en todo caso de que no nos dejara pasar traíamos una orden con nosotros pero no fue necesario utilizarla, nos dio paso para entrar y después cerró la puerta y nos llevó hacia la cocina, sólo entramos Mike y yo mientras que los demás colegas se quedaron afuera.
No se encontraba nervioso, al contrario estaba sumamente tranquilo.
-¿En qué puedo ayudarlos caballeros?
Mike y yo intercambiamos miradas y mi amigo sacó la bolsa de evidencias con el dispositivo dentro de ella.
-¿Le parece familiar?- pregunté mirando a Charlie a los ojos.
-¿Acaso regresó a malos hábitos señor?- continuó Mike y tosí incómodamente, no me agradaba atacarlo con preguntas.
-¿Malos hábitos?- rió en seco.- Claro que no.- tomó la bolsa para darle un vistazo más de cerca y su expresión cambió completamente.- ¿De dónde lo sacaron?- dijo ahora con voz sumamente hostil.
-Lo encontramos en una escena de crimen.- alcé la ceja completamente intrigado por su cambio de humor.-¿Puede decirnos que hacía su huella en este aparato?
-¿Mi huella? ¿Están seguros de ello?
-Absolutamente. ¿Podría contestar nuestras preguntas por favor?- mi amigo suspiró. Él se desesperaba con facilidad.
Charlie arrugó la frente y se despeinó el cabello.
-¿Esas niñas se han metido en problemas verdad?- miró al cielo como si le estuviera preguntando a Dios.- Yo hice este dispositivo pero hace años que no lo veía.- confesó al fin.
-¿Qué hace este dispositivo?- preguntó Mike intrigado.
-En realidad es un dispositivo para robar autos modernos, de esos que ya no necesitan llaves.- explicó.
-¿Para quién lo hizo?
Se tensó cuando hice esa pregunta y miró hacia otro lado.
-Como dije, hace años que hice esa cosa y ya no recuerdo a quien se lo vendí.- chasqueó la lengua, pero tanto Mike como yo no nos tragamos eso.
-Registra la casa.- le ordené a Mike
-Pero…- protestó Charlie.
-Traemos una orden.- Mike sacó ya arrugada la orden de registro de su saco y la dejó en la mesa, después de paro dejándonos a Charlie y a mi solos en el comedor.
-No quiero preguntarlo otra vez.- saqué una sonrisa torcida de lado falsa.
-Creo que… quiero llamarle a mi abogado.- cruzó los brazos mirándome de arriba abajo.
-¿Desea volver a la cárcel? Porque puedo hacerlo.
La sonrisa en la cara de Charlie había desaparecido. Se le veía en el rostro que no quería regresar a aquel lugar.
-Confiese.- puse ambas manos en la mesa mirándolo a los ojos.
-Pues….- miró alrededor de la cocina y después miro a la mesa como si fuera lo más interesante que había visto en toda su vida, comenzó también a susurrar cosas que no podía descifrar.- Lo siento.- se le rompió la voz.- no puedo.
-¿Lo amenazaron, señor?- me llevé la mano al cabello para despeinarlo un poco.
-No, claro que no… - tomó una gran bocanada de aire y cerró los ojos.- Me van a odiar pero es tiempo de que asuman las consecuencias de sus actos, con gran poder… grandes responsabilidades.- dijo para sí mismo y abrió los ojos.- Hice ese dispositivo hace mucho tiempo para mis hijas.
-¿Sus hijas?- alcé las cejas sorprendido.
-Sí, quise facilitarles la vida haciéndoles ese aparato estúpido. Y quiero decirle que en verdad me arrepiento de habérselos confeccionado.
-¿Entonces sus hijas son las famosas ladronas?
-¡¿Qué?!- parecía sorprendido ante tal acusación.-No, no claro que no. Mis hijas dejaron ese tipo de vida desde que nos mudamos aquí.
-¿Esta seguro?
-Conozco a mis hijas. Tal vez ellas vendieron el dispositivo, la verdad no lo sé. Ya tiene rato que no toco ese tema con ellas, se me hace incómodo y me hace recordar cosas que quiero olvidar.
-¿Entonces usted con toda seguridad me puede decir que si le tomo las huellas a sus hijas, ellas no tendrán nada que ver con este crimen?- Charlie solamente asintió.- Muy bien, ¿Podrá darme su dirección por favor?
-Aguarde un momento, voy por un papel y una pluma- se levantó de su asiento y me dejó en la cocina solo.
(2)A veces solía ser como un niño, no podía permanecer sentado en un lugar por mucho tiempo y aparte era muy curioso, me levanté segundos después que el señor Charlie lo había hecho y comencé a explorar la casa, tenía un mal hábito de husmear entre las cosas de los demás, un hábito que tanto como yo y mi madre –me regañaba de pequeño cuando lo hacía- odiábamos. Entre a la sala de estar y me pareció que era un lugar sumamente acogedor, se veía que el señor vivía solo pero en la habitación podías ver el "toque femenino" que sus hijas habían agregado. En medio de la habitación había un sofá de color musgo y otro individual dos tonos más obscuros, una mesa de madera donde estaba el control, un plato de botanas y unas cuantas revistas de automóviles. A continuación había una televisión de plasma, estaba empotrado en la pared y debajo de éste había una pequeña repisa llena de fotografías y debajo había una pequeña fogata eléctrica.
Me acerqué para ver las fotos y sonreí al ver la primera foto, era de dos jóvenes enamorados. Una mujer rubia de ojos azules y un hombre de tez pálida y cabello castaño podía apostar a que era Charlie y su mujer en su boda, lo digo porque traía el traje y ella un vestido blanco. En la segunda aparece la misma mujer pero tienen una niña de 1-2 años ya estaba embarazada de la segunda bebe, la pequeña era la imagen viva de la esposa de Charlie, en la tercera fotografía muestran a tres niñas contentas debajo del árbol de navidad, se las habían tomado desprevenidas. En la siguiente muestran a Charlie sujetando una pelota y enseñándole a ambas niñas a jugar beisbol, la rubia sostenía el bate y la cabello color chocolate que era más pequeña que la otra sostenía un guante de beisbol. La niña de la segunda fotografía ahora aparentaba unos 9 era rubia platinada de unos ojos color azul muy potentes y estaba contenta mostrándole a la cámara lo que le habían regalado; la segunda niña tenía el cabello castaño obscuro era de un tono chocolate, tenía más o menos unos 7 o seis años y se le veía muy entretenida jugando con un auto de juguete y la tercera niña era mucho más pequeña tenía unos 4 años, o tal vez menos ésta fue la única que se encontraba parada para modelar para la foto. Amaba ese tipo de fotografías, porque cada vez que las mirabas te acordabas de un momento mágico, a veces, podías recordar toda una vida con las personas que se encontraba en la foto, o en mi caso te inventabas una historia que podía llegar a ser acertada, siempre lograban sacarme una sonrisa.
-¿Hermosas, verdad?- me sobresalté al escuchar la voz de Charlie detrás de mí. Sólo esperaba que no llevara tanto tiempo ahí. Dejé de mirar las fotografías.
-Son adorables.- suspiré.-Lo siento no debí…
-No te preocupes.- una sonrisa sincera apareció en su rostro.- Deberías de ver cómo están ahora.- apuntó a la última fotografía.
Asentí y miré la última fotografía, Charlie estaba en el porche de la casa y estaba rodeado de tres hermosas damas, ya no eran bebes, me extrañó ver a sus esposa probablemente ella estaba tomando la foto. Abrí los ojos como plato cuando observé detalladamente el rostro de cada una de ellas yo conocía esas caras, ese cabello y ojos color chocolate, esa sonrisa que hacía que me derritiese, eran Alice, Rosalie y mi novia Bella, yo las conocía… yo salía con una de ellas. El mundo podía llegar a ser jodidamente pequeño, no sabía si reírme o estar enfadado.
-Vaya…-susurré.- Bueno, fue un placer conocerlo señor Swan.- sonreí para mis adentros y agité mi mano con la suya.- Gracias por la ayuda.
-Al contrario.
Comencé a caminar hacia la salida con mi compañero y tenía mis manos cerradas, no estaba seguro si golpear a alguien, no sabía qué hacer. Tenía asuntos que arreglar.
-Espere… ¿No planea llevarse la dirección?-alzó el papel que tenía en la mano.
-No, me temo que sé dónde viven.- la expresión de Charlie fue priceless, salí de la casa sin decir nada más y entré al auto.
-¿Qué pasa?- preguntó Mike antes de entrar al carro pero no le permití hacerlo.
-Tengo unos asuntos que arreglar, por favor regresa al laboratorio y sigue investigando.
-¿Esta bien?- se le veía confundido.
-Te explico después.- suspiré y arranqué el auto hacia casa de mi novia.
(3)Tarde media hora en llegar, gracias a dios no hubo tráfico aparte de que llevaba el gps y me fui por atajos pero el camino se me hizo algo eterno, lo cual agradecí así por lo mientras pensaba en cómo hablar con Bella sobre este tema, ¿enojado? ¿Decepcionado? Estaba decepcionado porque en nuestra relación se suponía que no había secretos, que confiábamos ciegamente el uno en el otro aunque por otra parte la entendía tal vez no quiso decirme por vergüenza o porque no sabría cómo reaccionaría ya que yo era policía. Ya me las arreglaría cuando la viera en persona, las cosas probablemente fluirán mejor.
Estacioné el auto afuera de su departamento y estaba a punto de entrar al edificio cuando de nuevo entró la curiosidad, rara vez el garaje que Bella y Rosalie me dijeron que era del vecino estaba abierto y debo de admitir que desde que Bella me habló de aquel lugar no me daba buena espina, era como un lugar perfecto para esconder algo ilegal, tal vez esto de ser policía me estaba metiendo cosas a la cabeza pero por favor... puede ser algo sumamente posible. Entre a aquel lugar sigilosamente y me encontré con un lugar lleno de partes de autos, no parecía nada ilegal pero por si las dudas saqué la pistola.
-¡Demonios!- escuché una voz femenina y después algo que se estrellaba contra un estante.-Maldita sea.- mordí mi labio y caminé hacia el lugar donde provenía la voz.
-¡FBI manos arriba!- grité y la chica alzó las manos sin darme la cara.- Voltéese por favor.- y dicho y hecho lo hizo lentamente.
Mis músculos se relajaron y bajé el arma al ver que esa persona era Bella y no una asesina o ladrona.
-Bella.- dije tranquilo.
-Edward.- se llevó las manos al corazón y me di cuenta de algo, había estado llorando.
-Mi amor ¿Qué sucede?- me acerqué hacia ella y besé su frente.
-Nada… me golpeé con un trozo de chatarra es todo.
Suspiré de nuevo, no sabía por dónde comenzar. No quería ser un hombre sin corazón y no preocuparme por mi novia pero tenía que preguntarle por lo de Charlie. Me aclaré la garganta y ella se limpió más lágrimas que salían de sus hermosos ojos.
-Pensé que este lugar era del vecino.- crucé los brazos y miré alrededor.
-Ah…es que me lo rentó para guardar unas cosas del taller de Jake, hay tanta gente allá que ahora no cabe nada.- dijo con una media sonrisa triste.-¿Qué pasa? ¿A qué se debe tu visita?
Tenía que hacerlo.
-Bella… olvídalo.
Ármate de valor.
-¿Adivina a quien acabo de conocer?- ella no respondió, ella odiaba que le diera vueltas al asunto lo mejor era ir al grano y punto.- Conocí a mi suegro.
Ella se tensó.
-¿Qué?
-Sí…- reí a secas.- A Charlie Swan, o quiero decir… el ladrón de autos de Chicago.
-No sé de qué me hablas.- se llevó las manos a las bolsas.
-Isabella por favor… acabo de ir a su casa y te vi en las fotografías ¿Qué más pruebas quieres?- ella torció la boca, ahora se encontraba enfadada.-¿Por qué no me dijiste?
-¿Y por qué debería decirte?- sentía como esa pared crecía entre nosotros, como la primera vez que la conocí ahora era fría y distante.
-Bella, porque... no lo sé. Conoces a mis padres y la verdad me hubiera gustado conocer al tuyo en otras condiciones.- remarqué la situación de hace unas horas.- Bella pensé que lo nuestro era serio.
-Y lo es.- dijo con un nudo en la garganta. Por la postura que tenía sabía que no quería tocar ese tema por el momento, y no iba a presionarla pero tampoco quería que se quedara en el aire y se olvidara del asunto.
-Hablaremos de eso después.- suspiré.- Ahora vengo como el sargento Cullen y no tu novio.- me lleve la mano a la sien.-¿De acuerdo?
-Bien.- se encogió de hombros.
Saqué de mi bolsillo el dispositivo que utilizaban para robar autos y se lo mostré a Isabella. Ella abrió los ojos como plato cuando lo saqué.
-¿Dónde lo encontraste?- me miró a los ojos y se separó de mí.
-En una escena de crimen, larga historia. – suspiré aliviado porque ya no tenía que preguntar "se te hace conocido" o algo por estilo.-¿Es tuyo?
-Sí… bueno, algo así. Me lo robaron.- miró hacia otro lado mordiéndose el labio.
-¿Tiene tiempo de que pasó eso?
-Me lo robaron en cuánto me mudé aquí.- tardó un par de segundos en contestarme.
-Voy a necesitar tus huellas.- tomé su mano contra la mía pero ella la quitó inmediatamente.
-¿Para qué?- se puso a la defensiva.
-Para descartar sospechosos, señorita.- se me hacía tan extraño dirigirme de esa manera con ella.
-¿Tiene una orden para hacerlo?- alzó una ceja con el semblante serio. Demonios, ya estaba aprendiendo de mi trabajo, en parte me ponía feliz porque así un policía no se pasaría de listo o se aprovecharía de ella.
-No, pero…
-Entonces me temo que le será imposible tener mis huellas agente Cullen.- me interrumpió y yo sonreí.
-¿Por qué tanta formalidad? ¿Te la estas tomando enserio?- ambos sonreímos.- Bella, ¿puedo preguntarte algo?
-Ya lo estás haciendo.- arrugó la nariz de forma divertida.
-¿Pará que tenías ese dispositivo? ¿Acaso….?- dejé la pregunta incompleta, pero ambos sabíamos a qué me refería.
-Si no te importa, quiero llamar a un abogado.
Reí con ganas.
-¿De qué te ríes?- me miró confundida.
-Vaya que has estado prestando atención a las series de televisión.- sonreí de oreja a oreja.
-Edward, no estoy bromeando. -Ahora era yo el que tenía un mal presentimiento.
O dios mío asldkads ¿Qué les pareció el capítulo? ¿Lo amaron o lo odiaron? Sólo quiero comentarles que el próximo capítulo es el penúltimo y por ende el que le sigue de ese es el epílogo *o* ¡nos estamos leyendo! –Scar.
Al rato terminaré de escribir el capítulo no 17 y ya para rematar y terminar con la primera parte de esta historia también subiré el epílogo (hace 3 semanas en un rato de inspiración para final trágico lo escribí jaja)
