¡JAJAJAJA! ¡Sorpresa!
Casi un año después… Actualizo. Estoy harta de comerme la cabeza con el hecho de que no me acaba de convencer el final (lo tengo todo escrito). Lo publico y ale, que sea lo que Dios quiera. Espero que os guste un poco (y no me odiéis eternamente, por éste y por haber tardado tanto).
Este es mi pequeño regalito para seasonsleep :D
(Y si Lapry lo lee tmb, pero está algo desconectada del mundillo (ha madurado, yo no XD), así que… )
EN PARTE
Parte XX: Como dos adolescentes enamoradas, ¿no?
Severus estaba concentrado anotando todos los ingredientes de la poción que iban a preparar hoy cuando algo impactó contra su cabeza. Cuando se giró extrañado vio como Sirius le sonreía para luego mirar al suelo. Éste, al seguir su ejemplo, vio un pequeño papel amarillento arrugado allí. Lo cogió con la mayor elegancia posible – ni Lucius conseguía ser "elegante" en aquellos putos taburetes – y procedió a leer la nota.
"Me lo pasé genial anoche.
¿Hoy a la misma hora?"
El slytherin se sonrojó, y se odió por ello. Lucius, si hubiera estado allí y hubiera leído la nota, hubiera puesto una de sus caras sugerentes. Maldito pervertido. Pero no habían hecho nada parecido, no aún al menos. Ayer simplemente se habían pasado la tarde en su – porque era suya ya – clase abandonada, comiendo chocolate y guarrerías encima de una manta tan sucia como la propia habitación, mientras charlaban, reían y se besaban de vez en cuando.
¿Podían ser más patéticos? ¿Más… eso? Severus realmente no se explicaba cómo había terminado así. Bueno, podía encontrar un par de motivos, pero no.
Eran tan empalagosos que le daba vergüenza explicarle a su mejor amigo sus citas. Era cierto que a veces había momentos que… Que bueno, Severus pensaba que podrían pasar perfectamente a… A mayores. Pero o él o el otro se frenaban, y volvían a las caricias, los besos suaves y las miradas de adolescentes enamoradas. Y no es que no quisieran… Hacerlo. Él sabía que quería, y estaba casi seguro de que Sirius también – no estaba ciego, y a veces después de uno de sus momentos "calientes" éste se movía incómodo -, pero algo les frenaba.
Garabateo rápidamente una respuesta y se la tiró. De reojo vio como Sirius desenvolvía la nota, sonreía y volvía a escribir algo en ésta. Cuando se la tiró, pero, nunca llegó hasta él. El profesor la detuvo con un movimiento de varita y la cogió.
Severus quiso que la tierra se lo tragase cuando vio como la abría, la leía y ponía una cara entre divertida y horrorizada.
Fin de la parte veinte
Ellos son la parte dulce y empalagosa de toda historia. ¿Y sabéis qué? Me encanta.
En nada el siguiente capítulo.
Riku Lupin
