Mis adoradísimos lectores: Pueden hacerlo. Sí, adelante. Tienen TODO el derecho. Mátenme. Apedréenme, quemen mi casa y mi caja de galletas de animalito, arránquenme las uñas con pinzas de depilar y vacíen alquitrán caliente sobre mi cabello. Insisto, están en su derecho. Créanme, si una escritora me dejara picado con su historia por dos meses, sin tener siquiera el decoro de aparecerse con una pequeña disculpa, yo lo haría XD Pero que les puedo decir... La universidad, la familia, los "amigos" y el novio-que-ya-no-es-novio-y-que-quiere-ser-otra-vez, mejor conocido como EX, me traen más loca que de costumbre xD En fin... El punto es que ando de regreso, activa y viva (lo cual considero algo importante, dado que si muero, la historia no sigue xD). Y sobre todo, con nuevo chap!

Pero antes de ello, quiero agradecer a Hil Potter, Jana Boscastle, Athiiana Miindfreak y aanas, por sus adds ^^ (Marianna les envía una galleta de animalito virtual). De igual manera, agradezco a mi queridísimo y sobre todo fiel Tom, que me ha soportado los delirios y desviaciones por años, literalmente, por sus dos, DOS reviews!, uno por chap. Sabes bien que agradezco profundamente tus correcciones y opiniones, al igual que el hecho de que te duermas a las 6 AM por estarme leyendo xD *se quita el sombrero y hace una reverencia* Espero aprecies que yo también me ando desvelando por hacerte feliz ¬¬ (va a ser la 1AM apenas, pero no he dormido en 3 días! xD) y sobre todo, que esta super aventura siga siendo de tu agrado ^^. Igual, agradezco a Jana el que le haya dado una oportunidad a mi fic, con todo y sus deficientes capítulos iniciales xD y sobre todo, que le haya gustado y que se haya tomado la molestia de dejar un reviewcillo! De verdad, muchas gracias! *llora de felicidad* Y espero que este nuevo capi y los que vienen sigan llenando tus expectativas. Y por dejar review, ambos se ganaron media caja de galletas de animalito virtual (media para los dos, la otra mitad es mía, oyeron?? MÍAAA!! ¬¬)

... ok xD sin más preámbulos y demás que demuestren lo psíquicamente perturbada que me encuentro, los dejo con "Revelaciones", capítulo que marca el inicio de la recta final de esta historia. Les advierto, los siguientes capítulos están CARDIACOS, no son aptos para mujeres embarazadas y gente con problemas del corazón ^^ O bueno, por lo menos así me parece a mí. En fin, ahora sí ahí les va.


Revelaciones

-¡Por favor, Blaise!

-Ya te dije que no sé de qué diantres me estás hablando, Pansy, y será mejor que dejes ese tema por la paz porque no es asunto nuestro.

-¡Por supuesto que es asunto nuestro! ¡Todo lo que tenga que ver con la relación entre Draco y Granger lo es!

Blaise despegó los ojos de su libro y la miró con exasperación. Desde la clase de Pociones de aquella tarde, cuando había observado y escuchado los gestos suplicantes de Draco frente a Hermione, la chica había estado insoportable, insistiendo en que había algo que no cuadraba entre lo que decía Malfoy y su actitud hacia la Gryffindor que decía no amar. El Slytherin no sabía si sentirse orgulloso de la aguda intuición de su novia o harto de su incansable obstinación. De cualquier modo, Pansy percibía que algo no andaba bien con aquellos dos, y estaba dispuesta a averiguarlo. Y de algún modo se había convencido de que, si alguien sabía qué era lo que sucedía, esa persona era Blaise.

-Y si estás tan segura de que Malfoy nos oculta algo, ¿por qué no vas y se lo preguntas directamente a él en lugar de estarme importunando a mí?

-Oh, vamos, sabes tan bien como yo que Draco no dirá una sola palabra de más. Además, sé que tú sabes algo, estoy segura.

-Ah, ¿así que ahora eres adivina? ¿Piensas hacerle la competencia a Trelawney? – ironizó el joven.

Ella pasó por alto el comentario. Sabía que no era más que una estrategia de Blaise para distraerla, defensa que solía funcionarle.

-Blaise, por Dios… Los dos lo sabemos, ¿no es cierto? – el joven volvió a mirarla, sus ojos azules inexpresivos. – Los dos sabemos que lo de Granger pasó de ser un plan brillante a un ridículo enamoramiento.

-Nunca pensé que pudieras llegar a calificar de ridículo al amor, Pansy. Quizás debería considerar cambiar de novia.

-¡Blaise, toma esto con seriedad de una buena vez! Estamos hablando del hecho de que tal vez el plan no falló, como Draco nos quiso hacer creer. Tal vez fue él mismo el que lo echó a perder.

El Slytherin observaba con fijeza la oscura mirada de la joven, y se dio cuenta de que era imposible seguir cubriendo a Draco. Pero, por otra parte, consideró que no había peligro en revelarle a Pansy lo que sabía. Después de todo, sabía que ella no diría nada. Lo que él no sabía era que Pansy no era la única que aguardaba su respuesta con interés.

-Está bien, ya que insistes te explicaré. Pero – miró a su alrededor – no aquí.

-Pero si estamos completamente…

-… rodeados de hijos de mortífagos, que matarían por ser los primeros en revelarles a sus padres una versión distinta a la que ya tienen – interrumpió el muchacho.

Ambos guardaron silencio, como esperando a que un imaginario intruso delatara su presencia.

-¿Entonces? – preguntó ella.

Blaise suspiró. Ella no cejaría hasta tener su explicación de los hechos.

-Acompáñame – fue lo único que le dijo.

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-Oye Herm, ¿estás bien? – fue la pregunta que le hizo Ron esa tarde, tras salir de la clase de Pociones.

Hermione lo miró con cautela. Ya le habían planteado la misma cuestión por una semana entera, por lo que estaba acostumbrándose a responder con evasivas.

-Si se puede calificar de "bien" al hecho de que Snape me descontó cinco puntos porque mi Poción Agudizadora de Ingenio no era lo suficientemente ingeniosa…

-No, eh, yo más bien me refería a… a Draco Malfoy.

Hermione lo miró. Su amigo se había puesto frente a ella a mitad del pasillo que dirigía a la Sala Común y la miraba nerviosamente, con el resto de los Gryffindors a sus espaldas, expectantes. La chica alcanzó a distinguir el brillo alarmado en los ojos de Harry.

-¿Qué… Qué hay con él? – preguntó, intentando sonar indiferente.

-Pues… los chicos y yo, eh… Hemos notado tu comportamiento de la última semana, y ahora que te vimos con él…

-Nos preguntamos si él tiene algo que ver con tu actitud – completó Lavender por Ron, quien se había puesto muy rojo y daba signos de empezar a tartamudear en cualquier momento. – Si han terminado o algo así.

La castaña dirigió su mirada a Harry, quien hizo una levísima afirmación.

-Pues… sí, así es chicos. Hemos terminado – dijo antes de que el nudo en su garganta comenzara a formarse.

-Oh, vaya, pues… Lo siento, Herm – dijo Ron palmeándole la espalda, aunque no lo sentía en absoluto.

-Era de esperarse – atinó a responder ella.

Fu entonces que las expresiones de condolencia de sus amigos se suscitaron, si bien a ninguno parecía pesarle particularmente. Eran más comunes las frases del tipo "ese idiota no te merece" a las verdaderas expresiones de condescendencia. Fue entonces que Neville reparó en que Hermione no había sido la única con un comportamiento distinto al habitual.

-Y ya que estamos confesándonos, ¿podrías decirnos qué es lo que te sucede a ti, Harry? – preguntó.

-Era por el mismo motivo – respondió con naturalidad el ojiverde. Todos lo miraron con incredulidad. – Bueno, bueno, no es que lamentara que Malfoy saliera de nuestras vidas. Pero resultaba incómodo saber por qué Herm estaba tan triste y no poder decírselo a nadie más – añadió, tratando de parecer lo más afligido posible. Hermione luchó por reprimir una sonrisa.

-Lo entendemos, Harry… - dijo Parvati suavemente. – Pero bueno, lo pasado, pasado, y a lo que sigue, ¿no creen? No te preocupes, Herm, verás que lo de Malfoy se te pasa en unos días.

-Eso espero – respondió la chica, sabiendo que lo de Draco no se le pasaría en mil años.

-Además, si te llegas a sentir mal… tú sabes, con tendencia al suicidio, o aún peor, con ganas de salir a buscar a Malfoy…

-¡Dean, ten un poco de delicadeza, por Merlín! – exclamó Parvati, alarmada.

-… pues para eso estamos nosotros, los amigos. Relájate, Parvatina, sólo le estaba manifestando nuestro apoyo a Hermione…

Pero ya todos los chicos reían ante el comentario de Dean. Y fue entonces que Hermione supo que, si llegaba a vivir esos mil años, nunca podría dejar de agradecerles a esos chicos tan maravillosos que trataban de hacer su dolor un poco más soportable. Y sobre todo, al increíble ojiverde que, con una sonrisa, llevaba esa carga junto con ella.

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-¿Aquí? – preguntó Pansy con incredulidad.

El lugar parecía haber sido abandonado hacía ya bastante tiempo, pero todavía conservaba algunos trozos de vela utilizables. Cuando Blaise los encendió, la chica pudo ver en la penumbra pergaminos viejos, tinteros rotos y nuevos, plumas y uno que otro resto de comida.

-¿Quieres decir que si muevo la cabecera de mi cama, encontraré un escondrijo como este? – preguntó, atisbando la oscuridad del pequeño cuarto.

-No lo creo, pues ninguna otra cama del cuarto posee esta peculiaridad. Malfoy se adjudica la propiedad de esta útil estancia.

-Y vaya que es útil – dijo Pansy, admirando el lugar. – Aquí podría guardar lo que fuera, y nadie se enteraría jamás.

-Supongo – admitió el chico. – Pero dudo mucho que lo haga, pues sabe que nosotros conocemos su existencia. Aunque también creo, si soy honesto, que él piensa que nosotros no nos atreveríamos a entrar a este lugar que él considera suyo.

Blaise le indicó que tomara asiento en la única silla disponible. Él tuvo que contentarse con un viejo cajón de madera vuelto al revés. Las sombras de la lóbrega estancia le impidieron ver una en particular, que se deslizaba desde el exterior hasta situarse muy cerca de Pansy.

-Y bien, ¿qué es lo que quieres saber? – preguntó Blaise.

-Lo sabes de sobra, Blaise.

-Así es, pero primero, he de confirmar qué es exactamente lo que te interesa, a fin de que yo no revele algo que no debería.

Pansy lo miró fijamente antes de hablar.

-Quiero saber si son ciertas mis sospechas. Si es cierto que Draco se enamoró de Hermione Granger.

El muchacho no contestó en un principio. Se limitó a mirar la vela que se consumía frente a sus ojos. Pansy ya iba a repetir lo que había dicho cuando respondió.

-Sí, es cierto. Draco está enamorado de Granger.

El silencio invadió la sala, un silencio durante el cual ninguno de los presentes se atrevió a decir nada. Finalmente fue roto por la voz temblorosa de Pansy.

-Cuéntamelo todo – pidió. – Quiero saber cómo fue que sucedió, y qué fue lo que verdaderamente pasó la semana pasada.

Blaise suspiró, y comenzó a revelarle todo lo que sabía: las cartas que él consideraba que se estaban volviendo muy personales, el Baile de Navidad, las evasivas de Draco de recibir ayuda y su renuencia a ejecutar el plan. Finalizó con la noche del viernes, cómo había reaccionado Draco ante su presencia y el favor que le había hecho antes de contarle a Hermione sus verdaderas intenciones. Todo eso le contó Blaise a Pansy y al intruso que, en las tinieblas, escrutaba la conmocionada cara de Pansy y el severo rostro de Blaise, sin dar crédito a lo que escuchaba.

-Y tú respaldaste su versión de los hechos – repitió incrédula Pansy.

-Tenía que hacerlo. Era eso o condenarlo a morir. De todos modos, a esas alturas Granger ya sabía de qué se trataba todo el asunto.

-Pero tú permitiste que se lo contara – insistió ella.

-¿Qué más podía hacer? Draco estaba loco por ella. Está – rectificó Blaise. – De momento, parece que nadie está enterado del asunto, pues no hubieron reacciones esta mañana. O Granger se ha callado la boca, o tenemos al elenco inglés de Broadway en Hogwarts.

-Pero si la sang… Quiero decir, si Granger no nos ha delatado, eso quiere decir que no hay nada que temer – concluyó Pansy.

-No por el momento, pero quisiera ver si opinas lo mismo en unas cuantas semanas, cuando dejemos el colegio y estemos a merced del Señor Tenebroso.

Ambos guardaron silencio otra vez. Sabían que, si nadie contaba la verdad a los mortífagos, podían esperar a que el castigo recayera sobre todos. Sin embargo, si esta nueva versión, en la que claramente Draco era responsable de que el plan hubiera fracasado, salía a la luz, ellos podrían aspirar a librarse de la furia del Señor Tenebroso.

Pero siguieron guardando silencio. También sabían que, si el Señor Tenebroso llegaba a enterarse de ello, no sería por boca de ninguno de los dos.

-Pues… Creo que esto define la cuestión – dijo ella, con su intensa mirada clavada en su novio.

-Así es. Y creo también que está de más pedirte tu más absoluto silencio.

-Mis labios están sellados.

Ambos Slytherins salieron del cuartito sin decir nada más, cerrando la cabecera de la cama a sus espaldas. De haber sabido que el intruso continuaba ahí, no se habrían marchado tan confiados.

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A pesar de la trágica vida que le había tocado vivir, Draco Malfoy nunca había deseado seriamente estar muerto. Se había hallado desesperado, al borde de la locura por las atrocidades de las que era testigo y ejecutor en su día a día, pero siempre había logrado mantener la compostura y hacer lo que debía hacer, resignándose a que su existencia era así y el debía enfrentarla, por mucho que le asqueara. Siempre había sido así, hasta ese día.

En esos momentos, el rubio estaba considerando sus diversas alternativas. Podía tirarse de la torre de Astronomía; no había forma de que sobreviviera a la caída… "Demasiado aparatoso, no quiero un espectáculo para curiosos". Podía envenenarse con alguna de las pócimas de Snape, aunque claro, ello supondría una salida demasiado fácil, y Draco juzgaba que merecía sufrir todo el tormento posible. Además, no había modo de que el profesor le facilitara un veneno sin explicarle para qué lo quería. Lo más sencillo, en su opinión, sería ir directamente con Potter, pues sabía cuántas ganas tenía el león de ponerle las manos encima… "No, no funcionaría", se dijo después de un rato. Probablemente, Potter tenía instrucciones de (Draco no podía ni pensar en su nombre) ella de no hacerle daño, así que por mucho que lo deseara, el chico no lo tocaría. "Además, supongo que sabría que me estaría haciendo un favor", pensó. Descartó ahogarse en el lago, prender fuego maldito a su túnica, ahorcarse, cortarse hasta desangrarse… Todo sería demasiado evidente, y él quería algo discreto, pero doloroso. Lo último que deseaba era que ella lo supiera y se culpara de su muerte.

Si tan solo hubiera alguna manera de convencerla de que ella no era más que la víctima, que no tenía la culpa más que de haberle abierto su corazón al patán de Draco Malfoy… Pero sabía que sería una tarea titánica y prácticamente imposible de realizar. De cualquier modo, él intentaría persuadirla. "Sí, claro. ¿Y cómo piensas hacerlo, si ella no te dirige la palabra ni por escrito?". "Pues justamente así, por escrito". Draco lo meditó. Era lo usual dejar notas en estos casos, por lo que él sabía, y sabía también que si acaso se le ocurría dejarle sus últimos pensamientos a alguien, ese alguien sería ella. Draco tomó su decisión. Le escribiría la nota en cuanto hubiera decidido el método para quitarse la vida. "La última carta", pensó, dándose cuenta de lo irónico de la situación. La primera carta que dirigió a Hermione al inicio de ese ciclo escolar le había devuelto la vida, y la última, se la arrebataba.

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El intruso había permanecido sin moverse un largo rato, hasta asegurarse que Blaise y Pansy se habían ido sin notar su presencia. Después, se levantó lentamente de donde estaba, procurando no hacer ruido. Escuchó un momento más antes de continuar y volver a encender los restos de la vela.

Se había hecho una idea acerca de cuál sería el resultado de la conversación, pero nunca imaginó qué tan grave sería. ¿Malfoy enamorado de esa estúpida sangre sucia? Por Merlín, el honor y la dignidad sí que estaban volviéndose infrecuentes hoy en día. Pero eso no era lo peor. En realidad no le importaba si Malfoy tenía una novia muggle o diez. Pero Draco se había enamorado de esa chica, y además había arruinado el plan para salvarla, y eso sí que le importaba. Ello podía significar su propia seguridad y la de mucha gente más, que por la inconsciencia y falta de profesionalidad de Malfoy estaba en riesgo.

Sin embargo, sabía que su palabra no bastaba. Necesitaba pruebas, de preferencia tangibles, con las que demostrar que no mentía. Y sabía que el lugar ideal para encontrar tal evidencia era justo donde se encontraba. No pudo menos que felicitarse una vez más por haber espiado a Pansy y a Blaise tan escrupulosamente.

Y con esa misma minuciosidad característica, se puso a rebuscar por el lugar algo, cualquier cosa que comprobara esta nueva versión de los hechos. No tardó mucho en encontrar lo que necesitaba. Bajo una tabla suelta del suelo, halló una pila de papeles que, en un principio, le parecieron insignificantes. Sin embargo, al observarlos con más atención, notó que no se trataba de inútiles papeles, sino de cartas. Cartas dirigidas primero a alguien que decía llamarse "Dark Soul", después específicamente para Draco; y firmadas por alguien que en un principio era "Two-Faced Girl" y después se convirtió en Hermione. Y todas estaban escritas con la misma letra.

Bajo la débil luz de la vela, la sonrisa de Nott subió hasta sus ojos cafés.

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Pasó casi una semana más, en la cual junio llegó con todo su esplendor al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. La proximidad de las vacaciones se sentía en el ambiente, y eso mantenía excitados y ansiosos a casi todos los alumnos. Los únicos que parecían caminar con una nube sobre sus cabezas eran los Slytherin, quienes veían en el fin de cursos la ejecución inmediata de su castigo por el fallido plan. El único que parecía actuar normal, e incluso más relajado, era Nott, cosa que, si bien le parecía sospechosa a Blaise, éste carecía de pruebas de que algo hubiera cambiado en la última semana. A pesar de ello, decidió mantenerse atento a cualquier otra anomalía. Nadie lo preparó para la noticia que el joven daría aquella noche, en ausencia de Draco.

Por su parte, el rubio ya había decidido el método que utilizaría. Había conseguido robar una botella entera de Delirio Tóxico de las reservas de Snape. Recordaba que en varias ocasiones el profesor había amenazado a Neville Longbottom con utilizarla contra él por su deficiente desempeño en clase, pues el veneno era eficaz para torturar en pequeñas dosis, mientras que en grandes cantidades provocaba terribles alucinaciones mientras conducía a una muerte lenta y dolorosa. Y eso era justo lo que necesitaba: una agonía paulatina y creciente. Ya había decidido que lo tomaría esa misma noche, tras su carta final dirigida a Hermione, y casi no podía esperar al momento de poner fin a su miserable existencia, iluminada brevemente por el paso de la castaña por ella.

Pensó cuidadosamente en cada paso. Nadie debía notar su ausencia hasta transcurridas varias horas, hasta el amanecer a lo sumo, cuando el veneno ya hubiera actuado y nadie pudiera remediar lo que todavía estaría sufriendo. Lo haría en la estancia atrás de la cabecera de su cama, en la cual había escrito tantas cartas a Hermione en tiempos más felices. Sabía que, en cuanto comenzaran a echarlo en falta, sería al primer lugar al que acudirían, sobre todo si quien se daba cuenta de su desaparición era Blaise.

Tras la cena, Draco regresó rápidamente a su alcoba, temiendo que sus compañeros se le adelantaran y no pudiera entrar a su cuarto secreto. Por lo tanto, no escuchó el anuncio de Nott de que tenía una importante noticia que comunicarles a todos los Slytherin.

Blaise estaba en una encrucijada. Por una parte, deseaba seguir a Draco para saber qué era lo que se proponía con toda esa actitud misteriosa. Fuera lo que fuera, sabía que no podía ser nada bueno. Y por otra, no podía dejar pasar esa oportunidad de enterarse qué era lo que traía Nott entre manos, y por qué parecía tan tranquilo cuando todos estaban en evidente estado de tensión. Finalmente, la curiosidad pudo más, y se quedó a escuchar lo que Nott tenía que decir.

-Deben saber – comenzó el muchacho, apenas hubieron abandonado el Gran Comedor – que lo que voy decirles ha sido comprobado estrictamente tanto por mí como por el Señor Tenebroso. Cualquier cosa que diga hoy será completa y totalmente verdadera.

Blaise se puso en guardia. ¿A qué estaba jugando Nott? Caviló la pregunta hasta que llegaron a la Sala Común y se sentaron todos.

-Como recordarán, hace un par de semanas que nos enfrentamos a la horrorosa noticia de que nuestro plan para hacer que la sangre sucia Granger prestara "servicios especiales" al Señor Tenebroso, una estrategia que habíamos planeado con sumo cuidado y que, según todos nosotros, incluyendo a Malfoy, era a prueba de tontos, había fracasado rotundamente. ¿Cómo?, nos preguntamos todos. Se suponía que el plan era infalible, pues así habíamos determinado nosotros que fuera. No había modo en que no sucediera como debía.

"No obstante, el plan falló, y nadie pudo hacer nada para remediarlo. De hecho, nadie sabía ni siquiera cómo había sucedido, pues la única persona que conocía todos los hechos nos dio una versión de los mismos bastante endeble. No sé ustedes, pero yo desde un principio dudé de que Malfoy nos estuviera diciendo la verdad.

"Así que, siguiendo un instinto de conservación que me aconsejaba buscar algo de lo cual sujetarme antes de que el Señor Tenebroso comenzara a castigar a diestra y siniestra, busqué información, algo que me diera una pista hacia donde encaminarme. Y, tras escuchar una interesante conversación – los ojos de Nott se posaron en Blaise, lo cual provocó un escalofrío en este último –, descubrí ciertos documentos que podían salvarnos a todos.

Nott sacó de su bolsillo dos sobres maltrechos, sobre los cuales se leía "Dark Soul" en uno, y "Draco Malfoy" en el otro, ambos con la misma caligrafía. Los azules ojos de Blaise expresaron horror y consternación al constatar que era la letra de Hermione.

-Como podrán ver, resulta que las cartas que Malfoy se escribía con la sangre sucia eran de un tono mucho más personal del que siempre nos quiso hacer creer. Me atrevo a decir que son mucho más íntimas que cualquier cosa que ha dicho o escrito Draco Malfoy en toda su vida. En ellas, le dice a la sangre sucia todo el tiempo lo mucho que la ama, y lo fiel que le es a ella y a sus repugnantes amigos traidores de la sangre, repudiándonos a nosotros.

-Eso es completamente circunstancial – objetó Blaise, rogando porque nadie notara el sudor frío que perlaba su frente. – Nosotros sabíamos que le tenía que decir todo eso a la chica a fin de que el plan funcionara.

-Es cierto, Zabbini, muy cierto lo que dices. Créeme que yo también lo pensé. Pero si es el caso, ¿podrías entonces tú explicarme la razón de ser de esta última carta, escrita por el mismo Malfoy?

Nott sacó otro sobre más limpio, en el cual se distinguían los rasgos alargados de Draco. El nombre de Hermione constataba en la parte de afuera.

-Como no quiero prolongar esto más de lo necesario, sólo les leeré la parte que considero la más importante del texto completo – Nott se aclaró la garganta. – "Sé muy bien que no merezco tu misericordia, Hermione; sé que lo que te hice no tiene nombre ni perdón, pero por favor, te ruego por lo que fue nuestro amor que atiendas a mi súplica. Entiendo que puedas dudarlo a estas alturas, pero es cierto que te amo, te amo con todas mis fuerzas y con todo mi ser, y si en algo he sido sincero todo este tiempo es en esto que siento por ti" – Nott retiró los ojos cafés del pergamino para posarlos en Blaise. – Así que, ¿puedes explicarnos tú, Zabbini, por qué Malfoy escribió esta última carta, que evidentemente no se ha atrevido a mandar, pero que en sí revela que todo este tiempo nos mintió acerca de sus sentimientos por la sangre sucia? ¿Por qué la escribió, si ya no es necesario mantener su papel de enamorado devoto, ya que el plan fracasó de todos modos?

El chico se quedó callado, incapaz de pensar en alguna respuesta. Muy a su pesar, tenía que admitir que, por su bien, debía dejar de cubrir a Malfoy. Al no recibir respuesta, Nott sonrió, triunfante.

-Así que aquí tenemos las pruebas. El plan no falló como Malfoy quiso hacernos creer. En realidad, él fue quien lo echó a perder al revelarle a la sangre sucia lo que se planeaba hacer con ella. ¡Él es el culpable de todo esto, y el único que merece pagar por lo que hizo!

La sala entera guardó silencio, el más denso que se había producido nunca. Blaise procuró mantener su mirada fija, sin que ningún gesto lo traicionara, aunque sentía la inquisitiva mirada de Nott sobre él, así como la de Pansy, quien seguramente estaría aterrorizada.

-Parece ser que el Señor Tenebroso piensa lo mismo, pues ya se le ha informado de la situación, y considera que el único responsable es Malfoy, por lo que será él y solo él quien será castigado severamente.

La noticia, si bien alivió a los Slytherin, también los alarmó un poco. Lo que fuera lo que le deparaba el futuro a Draco Malfoy, no era nada bueno.

-Y bien, ahora que ya están todos informados, creo que no queda nada más por decir. Será mejor que todos se retiren – al instante los Slytherin se levantaron de sus asientos – excepto tú, Zabbini. Quiero hablar contigo.

Todas las serpientes se encaminaron a sus dormitorios, mirando con cierto temor a los dos jóvenes que permanecieron en la estancia. Pansy estaba indecisa entre retirarse o esperar a Blaise.

-Quiero hablar con Zabbini a solas, Parkinson – dijo Nott.

Aún así, Pansy se quedó donde estaba, interrogando a Blaise con la mirada. Éste asintió con la cabeza, y la chica por fin se fue, dirigiendo una última mirada a Nott.

Cuando se quedaron solos, los muchachos se observaron largamente, retándose con la mirada, sin pronunciar palabra. Fue Nott el primero en hablar.

-Espero que sepas apreciar lo que hice por ti y por tu novia, Zabbini.

-Tú no has hecho nada por ninguno de los dos, Nott.

-¿Te parece nada no delatarlos, Zabbini? Pensé que eras más agradecido.

-¿Delatarnos? Pero si Pansy y yo no hemos hecho nada.

-Se puede hacer mucho no haciendo nada, Zabbini. Y tú no hiciste nada cuando sabías perfectamente lo que Malfoy había hecho.

-¿Y qué si lo hice?

Volvieron a guardar silencio, desafiantes. Finalmente, Nott suspiró.

-No voy a discutir contigo por un asunto que ya ha pasado a la historia. Sin embargo, sí quiero pedirte un pequeño favor a cambio de haberme guardado tu participación para mí.

-Habla.

-Quiero que le adviertas a Malfoy lo que has escuchado esta noche. Que le digas que ya descubrimos su secretito, y que si pensaba que podía escapar del castigo, no podía estar más equivocado. Y mándale también recuerdos de mi parte.

Blaise sintió en ese momento ganas de destrozar la burlona cara de Nott.

-De acuerdo.

-Ah, y otra cosa Zabbini. Recuerda que un traidor es un traidor, ahora y siempre. Yo no confiaría tanto en Malfoy de ahora en adelante.

El chico no contestó. Tras una fría mirada con sus penetrantes ojos azules, dejó a Nott riéndose por lo bajo y subió a buscar a Draco para contarle cuanto antes lo que había pasado.

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-Pero Herm, ¡si el curso ya casi acaba!

-Ésa es la cuestión, Neville: casi. Y mientras no haya terminado por completo, no pienso comenzar a aflojar el paso.

-Los exámenes si han terminado.

-¿Y eso qué? Todavía nos están dejando deberes, ¿no?

Los leones de sexto año estaban todos alrededor de Hermione. Tras la cena, Anthony Goldstein se les había acercado a los chicos para informarles de una fiesta secreta en la Sala de los Menesteres, para celebrar el fin de los exámenes y la cercanía del fin de cursos. Todos se habían mostrado muy entusiasmados por asistir, excepto, claro…

-¡Hermione, vamos! Relájate un poco, para variar.

-Ron… Lo siento, no puedo hacerlo. Creo que entenderán que no estoy de humor para fiestas.

-¿Y cómo piensas superar lo del imbécil si no te distraes y te diviertes?

-Basta, Ron, déjala ya.

-Como siempre, Harry se había adelantado a defenderla. Hermione suspiró brevemente y regresó los ojos a su libro, dando el tema por concluido.

-¿Segura de que no quieres ir, Herm?

-Segura, Harry, pero gracias. Diviértanse ustedes.

Los Gryffindor, dándose por vencidos, se despidieron de su amiga con varios "Si te animas, no dudes en alcanzarnos" y un "Si te atreves a delatarnos, prefectilla, te meterás en un lío" por parte de Ron. Harry permaneció hasta el final, observándola.

-¿Pasa algo, Harry? – dijo Hermione. Últimamente no soportaba la mirada del chico; sus ojos verdes la llenaban de sentimientos como culpa y tristeza por no poder corresponder a su amor, cuando él ya le había dado tanto de sí mismo.

-No, sólo… ¿No te importa quedarte sola? Es decir, si quieres puedo quedarme a acompañarte…

-No te apures, Harry, estaré bien.

Aún así, Harry no se movió. Siguió mirándola con sus penetrantes ojos verdes, mientras la chica procuraba ignorar el detallado estudio que sabía que le estaba haciendo.

-He quedado con Ginny para vernos en la fiesta, ¿sabes?

-Vaya, Harry, ¡eso es fantástico! – respondió la castaña, tratando de demostrar lo mucho que le alegraba la noticia. – Ginny es una gran chica.

-Sí… Lo es.

El chico desvió la mirada al fuego que ardía en la Sala Común. "Ojalá hubiera sido contigo, Hermione".

-Será mejor que me vaya – dijo finalmente.

-Sí, no hagas esperar mucho a Ginny.

Harry finalmente se despidió y se fue, dirigiéndole una última mirada atormentada a Hermione. Ésta suspiró; demasiados sentimientos encontrados para un solo día. "Mejor me voy a la cama", pensó finalmente, recogiendo sus libros y sus pergaminos. Subió a su habitación y depositó su cabeza sobre la almohada. Cerró los ojos y se encontró con el bello rostro de Draco Malfoy, el cual la acompañó hasta que finalmente cayó profundamente dormida.

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Y bien, ¿qué tal? No vean el cierre tranquilo como relleno, da paso a una escena crucial del próximo capítulo. Muajajaja!

(... perdón por la risa malvada, insisto, 3 días sin dormir empiezan a pasar factura!)

Así que Nott se atrevió a revelar al mismísimo Señor Tenebroso lo que hizo el pequeño Draco. Pff, no me gustaría estar en su pellejo... su delicioso, fragante, sensual pellejo... (*Marianna babea un poco el teclado. Voz No. 6 resopla y le da un zape*). Ehh, en qué iba?? Ahh sí, pobre Draco! No creo que sean muy condescendientes con él u_u Así que más le vale irse tomando ese Delirio Tóxico, no creen?

(Muajajajajaja! ^^)

Pero en fin, espero les haya gustado. Recuerden, jitomatazos podridos y florecitas de papel, solo un clic en el maravilloso y siempre útil botón verde que dice "review", y listo! Expláyense a gusto xD

Besitos, y prometo, JURO, subir el nuevo capítulo en una semana a lo mucho!