Lo siento, lo siento, lo siento MIL VECES!! he tenido un montón de cosas que hacer... ¡y las que me quedan! (: ahora, leed, saltamoncillos!
CAPÍTULO 3- SORPRESAS Y MÁS SORPRESAS
Me habia decidido a no hablarle nunca más. No le perdonaría nunca que nos hubiera dejado tiradas, o al menos eso pensé los 3 primeros días. Había sido capaz de ignorar sus llamadas insistentes y de borrar sus mensajes (algo que me había sorprendido incluso a mí misma), pero al cuarto día... la cosa cambió.
Me levanté más o menos animada ya que nos encontrábamos a mitad de semana, era miércoles y después de darme una ducha, empecé a secarme el pelo para ir a clase cuando Liam entró corriendo al baño.
-¿Qué quieres, pequeño sapo? –le pregunté.
Me miró con sus enormes ojos verdes ¿porqué yo no tenía unos iguales?
-Hermanita, encima de que vengo para darte una noticia extremadamente sorprendente, tú me tratas así...
-No te hagas el falso ofendido conmigo –le dije. Me sorprendía lo maduro que podía ser a veces al hablar -¿Qué pasa?
-Si lo quieres saber tendrás que ir a la puerta. Un mensajero tiene algo para ti.
¿Algo para mí? Desconfiaba un poco de Liam, ya que él era mundialmente conocido por sus bromitas pesadas.
-De verdad. Mamá me ha dicho que sólo lo puedes recoger tú –afirmó.
Dejé el secador, me abroché bien el albornoz y bajé a ver qué sorpresita me tenía guardada el destino. Cuando llegué a la puerta, estaba toda la familia agrupada, mirando con curiosidad al mensajero. ¡Mamá estaba coqueteando con él! ¿cómo podía ser tan desconsiderada? Y encima lo hacía con su madre anciana y sus dos hijos presentes. Creí morirme de la vergüenza, ¡pero si hasta desde las escaleras se podía ver el anillo de casado en la mano del mensajero!
-Vale, ya estoy aquí –les dije a los presentes -¿dónde tengo que firmar?
El mensajero me miró de arriba abajo. Y yo en albornoz...
-¿Eres April Bailey? –me preguntó con desconfianza.
-Sí, soy yo –el hombre levantó aún más la ceja –Oiga, si quiere le enseño mi documentación.
-No, creo que no hará falta –dijo –¡Chicos, entradlo!
Inmediatamente, unos 10 hombres entraron en casa llevando cada uno 2 ramos de rosas rojas. Cuando por fin todos descargaron, "el mensajero jefe" sacó de su bolsillo interior un sobre y me lo entregó. Reconocí enseguida la letra con la que alguien había escrito mi nombre en el sobre: ¡era de Jack!
-Oiga, -le pregunté al hombre -¿quién lo ha enviado?
-Señorita, la persona que lo ha enviado sólo ha dicho "cógelo y calla".
Me quedé de piedra. Así que "cógelo y calla" no?
-Vale, muchas gracias –cogí el sobre y le cerré la puerta en las narices al hombre.
Antes de que empezara el interrogatorio policial por parte de Nana, mi madre y Liam, eché a correr hacia mi cuarto y me encerré. Miré un momento el sobre, ya que me costaba decidir qué iba a hacer. Tenía dos posibilidades: leerlo o quemarlo. Pero si se había tomado tantas molestias para contactar conmigo, valía la pena leerlo, ¿no? Decidí llamar a Lizzie. Pero antes...
-Mamá, ¿me puedo quedar hoy en casa? No me siento muy bien –grité a mi madre a través de la puerta cerrada. Yo sabía que ella estaba allí con la oreja pegada.
Oí cuchicheos entre Nana y ella y a Liam refunfuñar.
-Sí, claro, cielo. ¿Necesitas algo? –preguntó al fin mi madre.
-No, de momento no –le dije. Me dirigí a abrir la puerta de mi habitación unos 20 centímetros -¿Vais a estar hoy en casa?
-Bueno, tengo que llevar a Liam al colegio hoy, y luego tu abuela y yo iremos a hacer unas compras. Así que hasta la hora de la comida no estaremos por aquí.
-Pero, si quieres, me puedo quedar yo contigo –dijo Nana.
-No, no hace falta, de verdad –le dije- Salid y comprad muchas cosas.
Les di un beso a cada una y a Liam le revolví el pelo.
-April, ¿qué hacemos con tus ramos de flores? Los 20 no caben en tu cuarto –dijo Nana.
¡Se me habían olvidado! Mis ramos de flores...
-No, todos no caben en mi cuarto –me quedé pensativa un momento -¿Qué os parece si los repartís por las habitaciones de la casa? Pero, guardadme alguno para mi habitación, ok?
Después de asentir, se fueron y yo me dejé caer en la cama. ¿Qué iba a hacer antes? Ah sí! Llamar a Liz. El teléfono dio 5 tonos de llamada cuando por fin lo cogió.
-Estoy muerta, no me hables –y colgó.
¿Qué? ¿Qué le había pasado? Conociéndola, podía ser desde que se le había roto una uña a que su casa se había incendiado. Volví a llamarla, y esta vez lo cogió enseguida, pero no me dejó hablar.
-April, no te lo vas a creer... ¡he recibido un paquete de parte de Adam! Y ¿a que no adivinas qué era?
-Ni idea –le dije intrigada.
-¡Un peine para el bigote falso! Debió de ver que se me quedaban los pelos en el frappuccino y me ha enviado un peine. Y eso no es todo; también una nota: "si lo peinas con amor y ternura, los pelos rebeldes no se quedarán en lugares que no deben. Te quedaba muy bien ese bigote. No puedo esperar a que nos veamos. Adam" Te juro que he muerto. Por cierto, ¿vas hoy a clase?
-No, no voy. ¿y tú?
-No, no puedo! Estoy en estado de shock. Y, bueno... mis padres me dejan porque cuando lo he recibido me he caído de la silla, literalmente.
-Pues, a mí también me ha pasado algo.
-¿Qué? Venga, cuenta ya traidora.
Le conté todo, desde que me estaba secando el pelo hasta la pequeña charla con Nana y mamá.
-Liz, ¿sigues ahí? –no contestaba y empezaba a preocuparme.
-Pero, ¿¿qué haces hablando conmigo?? Vete a leer esa carta INMEDIATAMENTE –y colgó.
Si hasta ella lo decía, tenía que hacerlo. Me incorporé en la cama, sentada y cogí el sobre otra vez. Lo abrí y cayeron 2 cosas: una carta y una foto. Miré primero la foto. En ella aparecía una loca con bigote seguida por una chica sudorosa y descompuesta entrando en el Starbucks, ¡éramos Lizzie y yo! Decidí empezar a leer la carta:
"Hola April: después de intentar de todas las formas posibles hablar contigo para pedirte disculpas por lo del sábado, he decidido enviarte esto porque sabía que no podrías resistirte a leerlo. Lo siento mucho. Siento muchísimo que no pudiéramos conocernos el otro día, al menos personalmente. Siento mucho haberte hecho perder el tiempo y entiendo que hayas estado enfadada conmigo. Si hago todo esto es porque me importas, es decir, me importa nuestra amistad y no quiero estropear algo que está empezando, sería una lástima, la verdad... Si te estás preguntando cómo he conseguido tu dirección... es fácil. Sé que te mueres de curiosidad, así que cuando te vuelva a llamar, ¿me cogerás el teléfono? Espero que sí. Hasta pronto. –Jack."
No me lo podía creer. Tenía la poca vergüenza de decirme que estaba aún interesada en él. No lo pude evitar y una sonrisita apareció en mi cara. Pero... ¿qué hacía sonriendo? Tendría que estar enfadada con él. Pero no podía... Me levanté y puse música, Jonas Brothers, por supuesto. Me puse a bailar como una loca cuando sonó el móvil. Pegué un salto y contesté sonriente.
-¡Holaa!
-Vaya, qué buen humor –dijo Jack. De repente, me acordé de que tenía que estar enfadada con él... ¡pero era imposible!
-Espera que baje la música.
-Un momento, ¿son los Jonas Brothers? –parecía sorprendido.
-Sí –contesté -¿algún problema con ellos?
-No, no... ninguno –y se echó a reír.
-¿De qué te ríes? –le pregunté.
-No sabía que te gustaran los Jonas.
-¡Claro que me gustan! Son geniales.
-Sí, ya claro...son geniales por su música o porque te parecen guapos? –preguntó.
-Ambas cosas, en especial uno de ellos –le dije muerta de la vergüenza –pero, ¡calla! Me lías! ¿cómo conseguiste mi dirección?
Él se reía escandalosamente.
-Sabía que querrías saberlo –dijo- Muy fácil, digamos que tengo contactos.
-Vale, señor importante... ¿qué contactos son esos?
-Conozco al encargado del Starbucks al que fuimos el sábado pasado y, bueno... ¿pagaste con tarjeta de crédito, no? Ahí vienen todos los datos.
Me quedé boquiabierta.
-Eso es delito, ¿lo sabes? –le dije indignada –te puedo denunciar.. ¿y si eres un estafador?
-Pero no lo soy. También conseguí la foto de la cámara de seguridad.
-Eres un vil maníaco retorcido –y colgué.
Al poco rato empecé a sorprenderme a mí misma. La verdad era que se había esforzado mucho por hacerse con mi dirección. Dejé el teléfono y seguí bailando.
***
¿Así que yo era "un vil maníaco retorcido"? Cuando colgó no pude evitar sonreír como un tonto. Esta chica era genial, nunca sabía por dónde me iba a salir. Recibí un mensaje suyo:
"Maníaco, muchas gracias por las flores. Me encantan"
Qué simpática, pensé con ironía. Ahora yo era un maníaco. Le contesté:
"Me gusta que te gusten. No soy un maníaco, tú eres la inocente. Puedo hacer más de lo que te imaginas"
Después de enviarle el mensaje, fui a hablar con Kev.
-¿Qué haces, Kevin? –le pregunté.
-No, nada... –escondió el móvil. Sospechoso -¿Qué quieres, Nicholas?
-Pues, estaba pensando... ¿crees que sería posible que organizáramos un concierto este fin de semana en Pasadena?
Kevin me miró sorprendido.
-¿La ciudad de esa chica? Cómo se llamaba... ¿April? –dijo.
-Sí, ella... es que... –entró Joe interrumpiéndome con el gorro de la ducha aún puesto –Joe, ¿qué haces con el gorro? ¿estabas en la ducha?
-No, estaba en mi cuarto, pero eso es otra cuestión –dijo- Quieres organizar una fiestecita sin consultarme, ¿no?
-No es eso, es que quiero actuar allí. He estado leyendo blogs y la verdad es que tenemos muchas fans allí –mentí.
-Vale, entonces April te ha dicho que le gustan los Jonas Brothers –dijo Kev poniendo los ojos en blanco. –Vamos a hablar con papá, a ver qué podemos hacer.
***
Al día siguiente, acababa de llegar a casa del colegio cuando mi teléfono empezó a sonar. Era Liz.
-Dime Lizzie, nos acabamos de despedir –le dije.
Acabo de ver un túnel y al fondo una luz blanca, eso significa que ya estoy muerta? –me preguntó –Cuando acabes de comer, date una ducha, cerdita mía, y ven corriendo a mi casa.
No le pude decir nada, ni aclararle que la cerda era ella por llevar todos los días la camiseta de los Power Rangers (había cumplido su promesa), aunque yo sabía que la lavaba todos los días. Al segundo de colgar, mi teléfono sonó otra vez.
-Hola April –era Jack. Empecé a temblar.
-Jack –dije. Quería parecer fría y fingir que no me ponía nerviosa su voz -¿tú nunca tienes nada que hacer?
-Sí, muchas cosas, pero tendrías que estar contenta de que saque tiempo para ti.
-Nadie te obliga –le dije –Ya me buscaré a otro que tenga la voz sexy.
Un momento, ¿¿dije eso en voz alta?? Jack empezó a reírse.
-Así que tengo la voz seductora y sexy ¿no? –dijo poniéndola irresistible -¿Qué te parece si esta voz seductora te dice que quiere volver a quedar contigo?
De fondo pude oír a alguien.
-¡Y esta voz más seductora aún, también quiere quedar con Liz! –era Adam. Mierda, eso estropeaba el romanticismo del ambiente. Creía que Jack estaba sólo.
-Adam, ¡vete! –oí forcejeos y una puerta cerrarse.
-¿Desde cuándo está escuchando? –le pregunté.
-No mucho, sólo lo de que quería quedar contigo.
Me tranquilizó oír eso.
-Pues ya hablaremos sobre eso. Aún me estoy pensando si perdonarte o no –le dije con sonrisa maliciosa.
-Tengo todo el tiempo del mundo para ti, así que cuando quieras avísame. ¡Ah! Y si necesitas que una voz sexy te diga lo guapa que vas de rojo, también avísame.
En ese momento morí. Ahora entendía a Liz.
-¿Qué haces este fin de semana? –pregunté para cambiar de tema.
-Pues, estoy ocupado... viaje familiar –me dijo -¿y tú?
-Ni idea, supongo que sesión de cine.
-¿Con tu novio? –preguntó algo decepcionado. Me reí.
-No, con mi mantita, mis palomitas y el sofá de mi casa. ¿Te vale eso? Ah, sí! Y quizá con una loca bigotuda.
Ahora el que se reía era él.
-Perfecto. Oye, tengo que irme... hay algo que hacer.
-Vale, yo también, Liz me espera y no quiero que se arranque los pelos de la cabeza por la ansiedad.
-Claro, claro... bueno, pues... ya hablaremos, ¿no? –dijo.
-Sí, cuando quieras. Cuídate, Jack.
-Tú también April... y ¡apuesta por el rojo! Un beso.
Me quedé repasando un momento la situación: él me había visto y aún así quería volver a quedar conmigo, me había "sugerido" que llenara mi armario de cosas rojas y no le había molestado que hubiera dicho que su voz era muy sexy. Ah! Y se alegró de saber que no tenía novio. Interesante...
Hice todo lo que tenía que hacer y corrí a casa de Lizzie.
-¿Porqué has tardado tanto, pedazo de tortuga? No, ¿qué digo? Hasta las tortugas van más rápido que tú.
-Espera, no te aceleres. Me ha llamado Jack.
-¿Y a quién le importa Jack? Mira esto. –Me llevó a su habitación, donde tenía el ordenador. Tenía internet abierto justo en la página del blog de los Jonas Brothers en myspace.
-Han publicado una nueva entrada. Haz el favor de leer...
"¡Hola a todos! Estos días han sido increíbles para nosotros ya que hemos tenido muchas actuaciones y entrevistas, además de que seguimos ensayando para nuestro tour de verano y trabajando en nuestro nuevo cd. Hemos sido informados de que tenemos muchos fans en Pasadena, California, así que como premio a vuestro apoyo, este sábado (¡pasado mañana!) actuaremos en un concierto de 3 horas en el Estadio de vuestra ciudad. Más abajo, las indicaciones. ¡Nos vemos allí! –JB. Kevin, Joe y Nick"
Sentí que me desmayaba. ¡Venían a la ciudad!
-Liz, tenemos que conseguir entradas como sea.
Me miró con aire de superioridad y se levantó hacia su mesita de noche. Abrió el cajón y sacó 2 papelitos rectangulares con un revoloteo de mano.
-¡¡Tachaan!! –dijo.
Me abalancé sobre ella y empecé a abrazarla, ¡había conseguido entradas ya!
-Liz, te quiero! Eres mi heroína, nunca más me meteré contigo...
-Sí, sí, pero apártate de mi, lesbi. Vamos a ir a ver a los Jonas, pero antes... ¡vámonos de compras!
Estuvimos el resto de la tarde de tienda en tienda y cuando por fin llegué a mi casa, coloqué con amor la ropa en mi armario, lista y dispuesta para el sábado. Al final me había decidido por un vestido atado al cuello de color azul cielo y unos zapatos estilo bailarina planos del mismo color. Liz insistió en que llevaría su camiseta de los Powers Rangers y unos shorts vaqueros que realzaban sus piernas. Como zapatos, acababa de comprarse unas flamantes Converse rojas. Perfectas. El concierto era el sábado a las 10 de la noche, así que estaríamos todo el día haciendo cola. Me eché en la cama pensando en que al día siguiente tenía clase, y encendí la radio, cosa que no solía hacer a menudo ya que aborrecía la música que ponían. Pero algo hizo que diera un salto:
"Bueno, bueno, oyentes... tenemos una sorpresa para todos vosotros! Como ya sabéis, el sábado, ESTE sábado, los Jonas Brothers estarán en concierto en Pasadena y... ¡¡SORTEAMOS UN PASE DOBLE PARA BACKSTAGE, EN EL QUE PODRÉIS CONOCER A JOE, NICK Y KEVIN EN PERSONA, ADEMÁS DE UN SITIO RESERVADO EN PRIMERA FILA PARA EL CONCIERTODE ESA NOCHE!! Lo único que tienes que hacer, y es muy fácil si sois fans reales, es contestar a una pregunta muy sencilla: ¿cómo se llama el hermano pequeño de Kevin, Joe y Nick? Abrimos las líneas en 2 minutos"
Agarré el teléfono y dejé el número preparado. Esperé y cuando creí que sería la hora, llamé. Un toque, dos toques... no me lo cogían. Se colgó. "Mierda!" volví a llamar, pero me dio como ocupado. "Mierda doble!" con las esperanzas por el suelo, marqué otra vez...
-¡Hola, hola! ¡Estás en directo en Radio Pasadena! ¿Cómo te llamas? –era el locutor. ¡Genial, había entrado!
-Eeh.. hola! Me llamo April...
-¡Hola April! Bienvenida! Y dime, ¿sabes cómo se llama el hermano pequeño Jonas?
-Sí! El más pequeño se llama Frankie, y lo llaman el Bonus Jonas –contesté de carrerilla.
-P.E.! ¡¡has conseguido el pase April! Ahora mis compañeros te tomarán los datos, ¡¡gracias por llamar!!
Cuando un chico me dijo dónde tenía que ir a por los pases (2 pases!) y colgué, me dejé caer sobre la cama de nuevo. ¡En sólo 2 días los tendría frente a mi! Mi móvil vibró.
-¿Si? –dije.
-¡¡TE AMO!! Eres la mejor! Te he oído en la radio. Yo también llamaba pero no he podido porque una guarra se me ha adelantado.
-Liz, esa "guarra" era yo. Además, ¿quién te ha dicho que eres tú la que me acompañará? –le dije. Oí sus resoplidos.
-Más te vale que sea yo... o si no... grr, ya verás si no me llevas... –me reí.
-Claro que vendrás conmigo. Cálmate, sólo quedan 2 días.
Y colgué. Necesitaba dormir. Demasiadas emociones en un día.
Bueno, una vez leído, ahora sí puedo comentar algo... Ü espero que os esté gustando. He tenido un pequeño retraso escribiendo porque tenía entre manos otro fic, como regalo personal para una amiga (a la que, por si os interesa, le provoqué mini ataques al corazón) xD pero no os preocupeis, tengo hasta el capítulo 7 hecho (de este fic, me refiero...) así que sólo me queda ir pasándolo al pc... porque lo tengo hecho a mano T.T lo sé, soy del paleozoico, pero qué le voy a hacer... (: un beso, cuidaross!
por cierto, REVIEWS!! pleasee!! Ü críticas constructivas, etcetcetc.!
JonasBrothers son una marca registrada made in Denisse Jonas, por lo que no son míos (ya quisiera yo) y no reclamo nada para mí (bueno, si tenéis un Nick por ahí de sobra, pasadmelo!) ;P
