Nuevo capitulo, (: a ver qué os parece...


CAPÍTULO 6- NOCHE

-NARRA APRIL-

Liz salió del baño llorando y fue corriendo hacia la salida. Nick me miró y yo le devolví la mirada, asustada e intentando que me entendiera. Sonrió.

-Ve con ella, luego te llamo, April –me besó en la mejilla.

-Gracias –lo abracé -¿Le digo a Liz que sois...?

Él dudó.

-No, prefiero que Joseph se lo diga en persona –dijo.

Asentí y me fui corriendo detrás de ella. Cuando la alcancé no me quiso hablar hasta que llegamos al taxi.

-¿Qué te pasa, Liz? –le pregunté. Ella se secó la lágrima y mirándose los pies me dijo:

-No te rías... he rechazado un beso de Joe.

-¿Qué? –me quedé boquiabierta -¿Porqué?

-Pues, porque estoy enamorada –dijo ella.

-Sí, lo sé... ¡de Joe Jonas! El mismo Joe Jonas que ha intentado besarte... ¡Aún no me lo creo, Liz! Si tú te tirarías a sus brazos aunque tuvieras novio desde hace mil años...

-Pero es que estoy enamorada... de Adam –dijo tímidamente.

Esta sí que era buena... empecé a reírme escandalosamente y no pude parar hasta que llegamos a su casa, ya que ese día nos quedaríamos allí a dormir. Liz no sabía que Joe Jonas y "su Adam" eran la misma persona... y yo lo había dicho a Nick/Jack que no se lo diría.

Estuve todo el rato tumbada en la cama, al lado de Liz, que no me hablaba desde que me reí de ella; de hecho, se durmió sin decirme nada. Sin embargo, yo no podía dormir... demasiadas emociones. Mi móvil zumbó:

"Tienes una llamada perdida de Numero Oculto"

Sonreí. Empecé a escribir un mensaje:

"¿Tampoco puedes dormir?-A."

En muy poco tiempo recibí una respuesta:

"Los latidos de mi corazón no me dejan en paz... ¿cuál es tu excusa?-N."

Le contesté lo más rápido que pude.

"Hay algo revoloteando en mi estómago...-A."

Esperé, y enseguida llegó su contestación.

"¿Mariposas-?N."

Me sonrojé en la oscuridad "Estúpida" me dije a mí misma.

"Es posible... o quizá la cena. Es broma, ¿qué haces?-A."

Contestó.

"No cambies de tema... ¿son mariposas? Y si es que sí, ¿por culpa de quién-N.?"

Me lo imaginaba ya riéndose de mi.

"¿Quién está cambiando de tema? Qué buen tiempo ha hecho hoy, ¿verdad? Jaja es broma! Por culpa de uno que se dedica a provocarme ataques cardíacos-A."

El móvil vibró.

"Pobrecita... ¡pero si te encanta!-N."

Escribí a la velocidad de la luz.

"¿Y quién te ha dicho que seas tú?-A."

¡Já! Esa era la mía... no iba a ser tan fácil...

"Ja, ja... muy graciosa. ¿Quieres que muera de tristeza?-N."

Tecleé atropelladamente.

"No me lo creo... no soy tanto para ti-A."

Su respuesta llegó enseguida.

"Lo eres, créetelo. ¿adivinas dónde estoy?-N."

A saber... no tenía ni idea de dónde tenía que estar al día siguiente.

"Ni idea... dímelo tú-A."

"Mi hotel está en el centro de tu ciudad. No puedo dormir, ¿nos vemos?-N."

El corazón se me iba a salir del pecho, estaba segura. Le contesté.

"¿Dónde y cuándo?-A."

"Parque central, puerta principal. Dentro de... media hora. Nos vemos.-N."

Le hice una perdida, para confirmárselo. Pero se me presentaba un problema: aquella no era mi casa y no podía desaparecer así, en medio de la noche, de repente, sin llaves para volver y... ¡sin ropa!. "Bueno, pensé, es Nick Jonas.. ¡tendría que estar loca para decirle que no". Busqué el bolso de Liz y encontré sus llaves. En cuanto a la ropa, le cogí prestados unos pantalones vaqueros, una camiseta blanca de tirantes, simple y sencilla y las converse negras que ya me había dejado alguna vez. Me colé en el baño para comprobar que mi pelo no estaba demasiado mal, y al final me lo dejé suelto. Salí de la casa con mucho cuidado, intentando no hacer ruido. La brisa fresca en la calle me despejó por completo y me hizo lamentar no haber cogido una chaqueta, aunque no me importó porque subí enseguida a un taxi.

Cuando llegué a la puerta de entrada del parque, me di cuenta de que por la noche cerraban las verjas, y a esas horas era normal (eran las 2:00). Tuve un poco de miedo, ya que no pasaba nadie y estaba yo sola en medio de la calle. De repente, alguien me cogió por detrás, di un salto y me giré.

-Tranquila, soy yo –dijo Nick. Respiré de nuevo intentando calmarme.

-Ya sé cuál es tu propósito en la vida: provocarme un paro cardíaco.

Se rió y me miró de arriba abajo.

-Vamos muy parecidos... –dijo.

Era cierto. Él también llevaba una camiseta blanca, la de antes, con vaqueros y converse verdes, pero había sido más listo que yo y se había puesto una chaqueta de cuero negra y una bufanda. Me reí y empecé a juguetear con su bufanda.

-El señorito va muy abrigado –le dije.

-Pues sí, porque el señorito ha de cuidar la voz para poder hacer que chicas como tú se derritan cuando la oyen.

Me carcajeé de él.

-Tonto –le dije.

-No, sólo reafirmo lo que tú opinas de mi –dijo entre risas. Lo miré un momento en silencio. Aún no me podía creer que estuviéramos allí.

-¿Te ha costado mucho salir del hotel? –le pregunté.

-No, no mucho... sólo he tenido que disimular en recepción. ¿Y tú?

-Bueno, me ha costado más. He tenido que delinquir por tu culpa –empezó a reírse –Esta ropa no es mía, es de Lizzie.

-¿De Liz? ¿Te has quedado a dormir en su casa?

-Sí, bueno... aunque no me habla. Se enfadó conmigo.

-A saber porqué. Por cierto, tenemos que hablar, pero no aquí, de pie, delante de una puerta cerrada.

-Vale, pues vamos dentro –le dije. Empecé a trepar la verja, que no era muy alta.

Nick me miraba desde abajo, sin decidirse a seguirme. Cuando llegué a la otra parte lo miré con una sonrisa burlona. Él, sin embargo, se acercó a la puerta y empujó. ¡Estaba abierta! Entró con elegancia y riéndose de mi.

-No tiene gracia –le dije enfuruñada. –Me podrías haber avisado.

-Va, no te enfades –me dijo mientras pasaba su brazo por mi cintura. –No podía dejar pasar la oportunidad de ver tus cualidades de escaladora.

-Ja, ja –le dije secamente, pero sonriendo. Ese brazo en la cintura no se me pasaba por alto. -¿Qué me querías decir?

Nos dirigimos a la parte de debajo de un árbol, donde nos sentamos el uno frente al otro, ahora sin ningún tipo de contacto físico. Al venir una ráfaga de aire fresco me estremecí.

-¿Tienes frío? –pareció preocupado. –Toma mi chaqueta.

-No hace falt... –no me dio tiempo a acabar porque ya me había echado la chaqueta por los hombros. –Gracias.

Estaba caliente, y me reconfortó sentirla sobre mis hombros, antes descubiertos...y helados.

-¿Y qué pasa contigo? –dije –No quiero ser la culpable de que mañana no puedas cantar y te tengas que quedar en cama.

-Estaré bien, sólo tengo que cuidarme la garganta.

Se subió aún más la bufanda mientras sonreía. Estuve un rato mirándole, casi embobada. Sabía que debía parecer una idiota y que sólo me faltaba babear. Él bostezó.

-¿Estás cansado? No me extraña... en serio, si tienes sueño nos vamos y ya quedaremos otro día... me sabe mal que estés sin dormir por mi culpa.

-Tranquila... estoy bien. Y ahora quiero estar aquí, contigo.

Sonreí y él volvió a bostezar intentando disimularlo.

-¿Sabes que te salen unos hoyuelos muy graciosos cuando haces eso? –le dije.

Me miró sin decir nada, sólo manteniendo la sonrisa. Yo estaba callada, mirándome los pies. No pude evitarlo, cuando vi los cordones de sus zapatillas me puse a juguetear con ellos.

-Me encanta este color –dije acariciando sus converse.

-A mi también.

Puso su mano encima de la mía, acariciándola tiernamente. La situación era extraña, incómoda pero a la vez agradable.

-Bueno, ¿qué querías que habláramos? –le pregunté.

-Sí, esto... se trata de Joe. Hoy ha estado algo raro, sobretodo después de que os fuerais. ¿sabes algo?

-Pues sí, tu hermano ha intentado besar a Liz –su cara mostró sorpresa –y ella lo ha impedido.

Nick me miraba entre contrariado y sorprendido.

-¿Por qué? Quiero decir... ¿no era él su favorito?

-Sí, lo es. Pero ella está enamorada –bajó la cabeza –de Adam.

Levantó la cabeza de golpe y se empezó a reír.

-Eso es bueno –dijo. –Significa que lo quiere por cómo es y no por quién es.

-¿Qué insinúas? ¡Pues claro! Ella no se acercaría sólo por lo que es, hay algo más importante.

-¿Y tú? ¿te acercarías sólo por quién es? –me preguntó.

-¿Por quién me has tomado? –contesté ofendida. –Nunca.

Pareció contento y me sonrió.

-Entonces, tenemos que hacer algo, ¿no? Joe y Liz se quieren.

Ahora me sorprendí yo.

-¿A Joe le gusta Lizzie? –pregunté.

-Sé que sí. Tendrías que haberle visto la cara de emoción cuando vio entrar a Liz al Starbucks con el bigote.

Lo captaba. Ella era la loca... y yo la que se había pegado una carrera detrás de ella.

Nick se apoyó en el tronco del árbol, dejando evidente que estaba cansado, aunque no lo quisiera admitir. Le cogí la muñeca para poder mirar la hora en su reloj. Pegué un grito haciendo que él diera un respingo.

-¡Son las 3:30! Menos mal que mañana es domingo...

-Calla y acércate, –tiró de mí haciendo que quedara justo a su lado –hace frío.

No sabía cómo ponerme, ya que no quería acercarme demasiado a él, a pesar de que lo estaba deseando. Empecé con las risitas nerviosas y no podía dejar de moverme.

-Apóyate en mi, si quieres –me dijo.

¿Qué? "No me lo pidas, porque lo haré" pensé.

Se las arregló para conseguir que me recostara sobre él.

-Tenemos que reunirlos otra vez, Nick –le dije.

-Sí, mañana lo organizamos, ¿vale? –dijo con voz somnolienta.

Empezó a tararear una canción que reconocí como "Please Be Mine", pero pronto se vio sustituida por su respiración profunda. ¡Se había dormido! No supe qué hacer ya que me había quedado apoyada en él y tenía miedo de que si me movía se despertara. Opté por relajarme y cerrar los ojos, aunque dudaba que pudiera dormirme. No sé cuánto tiempo pasó pero un brazo, su brazo, me rodeó de repente. Abrí los ojos. Él seguía durmiendo. Acaricié sus brazos, siguiendo la forma de sus músculos, esos brazos perfectos por los que tantas veces había babeado. Me entraron ganas de reírme. Toda la vida soñando y ahora lo tenía... ¿debajo de mi? Nick habló, murmuró algo, pero no entendí lo que era. Me quedé expectante, ¡quería oír más!

-No creo que te quede mal ningún color –murmuró casi inaudible.

Sonreí. Frankie tenía razón: Nick hablaba en sueños.

-Que no sea un sueño –deseé en voz baja. –Por favor.

-No lo es –contestó aún dormido.

Me abracé a su brazo, feliz. Cerré los ojos y me dejé llevar.

***

-NARRA NICK-

Abrí los ojos un poco sobresaltado cuando oí un ruidito extraño, pero lo que no me esperaba era encontrarme a April encima de mi, dormida. Recordé todo lo que había pasado la noche anterior. Había sido genial haber podido estar con ella, hablando. Y en esos momentos, viéndola a apoyada en mi, dormida con una sonrisa en la cara, era el más feliz del mundo. Sin embargo me obligué a apartar la vista y a comprobar la hora. ¡Las 5:00! Debíamos irnos ya o se darían cuenta de que habíamos pasado la noche fuera. Acaricié la cara de April, haciendo que ella abriera los ojos lentamente.

-Buenos días –le dije.

-Nada de buenos días. Yo sigo en un sueño, sólo eso explica que estés tú.

Sonreí.

-Se nos hace tarde, hay mil cosas que hacer.

-¿Y qué importan? Si estamos bien aquí y ahora, eso basta –dijo ella.

-Lo sé, yo también me quiero quedar, pero si luego no te encuentran se van a preocupar.

Se incorporó, se desperezó un poco y me miró.

-Menos mal que tú eres responsable –dijo. –Vamos.

Me tendió la mano. Se la cogí, pero cuando ella quería que me levantara del suelo, la atraje hacia mi haciendo que se quedara encima otra vez.

-¿He hablado esta noche? –le pregunté. La tenía muy cerca, sentía su respiración golpeándome la cara.

-Sí, lo has hecho –dijo ella tímidamente.

Me quedé blanco. Hablar por la noche me hacía vulnerable, ya que nunca sabía lo que podía decir. Al ver mi expresión, ella habló.

-Tranquilo, tu secreto está a salvo conmigo.

-¿Qué secreto? –le pregunté cada vez más asustado.

-Que te haces pis en la cama –dijo riéndose mientras se ponía en pie.

-Jaja, muy graciosa, April. –los dos nos echamos a reír.

-Dijiste que creías que cualquier color me quedaría bien y que no era un sueño –dijo sonrojada.

-Y lo reafirmo –dije yo.

Empezamos a andar hacia la puerta.

-¿Me llamarás? –preguntó mientras me devolvía la chaqueta.

-Ni lo dudes.

Me dirigió una última mirada, subió al taxi y di media vuelta.


Aún quedan cosas por llegar... ¿cómo se tomará Liz que Adam sea Joe?

Espero vuestros reviews y opiniones! (:

hasta prontoo ^^

-V.